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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2013

Cuando George Bush invadi Iraq, la vida imit al arte

Robert Fisk
The Independent

Traducido para Rebelin por Rodrigo Benito Garca-Retamero.


A finales de la dcada de los aos 40 del siglo XIV, Bernardo Daddi de Florencia pint 'La Virgen y el nio con un donante'.

El donante annimo se encuentra de pie, diminuto y en posicin de rezo en la parte inferior del marco, mientras una monumental virgen - que cubre sus escasos pechos con un manto y una tnica bordada de color rojo vivo - tiene en sus brazos a un Cristo de mirada ligeramente siniestra, que a su vez sostiene en su mano un jilguero con el pico abierto. El pinzn, al igual que la mayora de los pjaros del Renacimiento, tiene su propio simbolismo; come espinas y es por lo tanto un augurio de la corona de espinas que Cristo habra de llevar tres dcadas ms tarde. Pero lo que sin duda me sorprendi fue la tela rosa que lleva puesta el nio al comprobar que en uno de sus bordes se aprecia lo que parece ser una grafa rabe. Examinndolo ms de cerca - tan cerca como me fue posible en la Galera de Arte de Ontario, en la que se celebraba la exposicin 'El Renacimiento temprano al descubierto: Historias y secretos del arte florentino' - pude corroborar que, efectivamente, esas letras no parecan sino rabes. Podra tratarse de un "-lah" o incluso una "k" (kaf), pero eso es algo que no tendra sentido. En sus notas para la exposicin, Victor Schmidt lo llama 'inscripcin en pseudo-rabe'.

Es este un hecho cuanto menos extrao, ya que los florentinos estaban familiarizados con el mundo rabe. Dante Alighieri coloc al profeta Mahoma en el octavo crculo del infierno en la Divina Comedia y aunque las cruzadas haban terminado haca un siglo y medio, los habitantes de Florencia mantenan un activo comercio con los productores de seda de Siria. La sociedad musulmana y cristiana an prosperaba en Andaluca pero an as, Bernardo Daddi no se molest en emplear una lnea de verdadero rabe.

Florencia era por aquel entonces el centro econmico ms poderoso de Europa; sus banqueros y mercaderes podan permitirse el lujo de aplacar su miedo a las llamas del infierno contratando a los grandes pintores de su tiempo para que honrasen a Dios. Pero a pesar de que eran conscientes de que Jess muri en una ciudad llamada Jerusaln, sus ilustraciones de la tierra santa eran peculiarmente europeas.

Cierto es que la sangre abunda en estos trabajos. Brota del cuello de Juan Bautista, mana hacia un crneo desde una herida del costado de Cristo, se derrama de los pechos cercenados de la pobre Santa gata. Pero si Oriente Prximo fue - al igual que lo es ahora - un lugar de sufrimiento, tambin lo fue Europa durante los comienzos del Renacimiento. Morir en la hoguera, aplastado o decapitado era algo que formaba parte de la Europa medieval. Todos esos soldados romanos con casco que acompaan a Cristo en su camino a la cruz en las 'Escenas de la vida de Cristo' de Pacino di Bonaguida, visten claramente con el uniforme de un ejrcito renacentista italiano.

Asnos y vacas duermen en chozas, los perros lo hacen al lado de sus amos, pero no hay camellos y sospechosamente tampoco hay desiertos. Un elefante observa a Jess en 'La creacin del mundo' de Pacino junto a un vivaracho ciervo, y los cielos, lejos de rezumar calor, son por lo general de un azul intenso. El oro - no el sol - refleja la gloria de Cristo y los rboles retratados en estas pinturas son en su mayora pinos italianos, es decir, claramente europeos con la rara excepcin de alguna planta tipo cactus en los mrgenes del cuadro. Los edificios, cuando los hay, consisten en iglesias y murallas de estilo italiano. En otras palabras, se trata de un Cristo europeizado, del mismo modo en que Brueghel y los antiguos maestros flamencos colocaron a Jess entre la escarcha y los establos tpicos de los Pases Bajos. Las rocas que vemos en las pinturas florentinas podran pertenecer al desierto de Judea - como las que se reflejan en 'La resurrecin' de Pacino, por ejemplo - pero tambin podran ser rocas de los Apeninos. Sera el Renacimiento el que confin a Jess a una geografa europea?

A fin de cuentas, los primeros cruzados tenan buen conocimiento de la verdadera cartografa. Sus castillos, incluyendo el Krak des Chevaliers recientemente daado por la actual guerra civil en Siria, 'europeiz' la arquitectura de Oriente Prximo. Estos castillos, como finalmente conclu tras merodear largo rato entre sus almenas - una perspectiva nada acadmica, lo s - eran catedrales gticas con muros fortificados en vez de arbotantes.

Sin embargo, ya por el Renacimiento haba un lugar llamado 'Cristiandad' que no se encontraba ni mucho menos en Oriente Prximo. Es as como se conoca a la mayor parte de Europa central y occidental por aquel entonces - comenzaba en algn punto del noroeste de la actual Bosnia a lo largo de la frontera otomana. Dicho de otra forma: Cristo nos perteneca a nosotros, pero caminaron alguna vez esos pies sobre el verdor de las montaas de Inglaterra en tiempos remotos? No, por supuesto que no, pero ya en los siglos XVIII y XIX nos habamos apropiado tanto de la cristiandad que bien poda Cristo haber nacido en Inglaterra, o incluso en los Estados Unidos de Amrica.

Y de este modo llegamos al Cinturn Bblico y a cristianos renacidos como George W. Bush, que segn parece sigue sin darse cuenta de que ese derecho que le viene otorgado por Dios de invadir Iraq llev directamente a la destruccin de una de las comunidades cristianas ms antiguas de Oriente Prximo. Y es as como Bush llam a una cruzada contra el mundo musulmn y habl sobre el bien y el mal sin percartarse de que para l, al igual que para los pintores de Florencia, Jess vena de Occidente y no de Oriente Prximo. Es por eso que Bush para fomentar su causa no recurre ni siquiera a la Constitucin de su pas, sino a la Biblia. Pero dnde comenz todo esto? Nos atrevemos a culpar a Giotto?


Robert Fisk (Maidstone, Inglaterra,1946) es un periodista y escritor ingls, corresponsal en Oriente   Medio para el diario britnico The Independent y fue columnista del diario Pblico en Espaa y La Jornada en Mxico. Actualmente reside en Beirut, Lbano.

Fuente: http://www.independent.co.uk/voices/when-george-bush-invaded-iraq-life-imitated-art-8555498.html

 




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