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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2013

El feminismo de Jos Luis Sampedro

Lidia Falcn
Pblico


Jos Luis Sampedro no slo era buena persona, simptico, amable y compasivo, lcido economista, excelente profesor, cercano y didctico, inteligente analista crtico de la poltica actual, y buen escritor, sino no menos feminista. Ideologa que pocos de sus exgetas deben valorar puesto que en nada la resaltan en los elogios fnebres que leo.

Conoc a Sampedro en un programa de televisin de entrevistas que diriga Mercedes Mil, en los tiempos en que esta reuna a los personajes del pas que podan aportar cultura e inteligencia a los debates televisados, y fue un amor instantneo el que sent por l porque se lo mereca. Era sorprendente, en aquellos infaustos aos ochenta que un hombre de su edad tuviera y defendiera con el apasionamiento que le caracterizaba, las ideas ms avanzadas sobre la condicin y los derechos de la mujer. Y as fue durante toda su vida.

Tuvo la generosidad de venir a mi casa situada en una buhardilla del centro de Madrid, con lo que tuvo que subir cuatro pisos a pie, para que le hiciera una entrevista para publicarla en el nmero de la revista Poder y Libertad del Partido Feminista, dedicado al amor. Y sus respuestas a todas las sensibles y trascendentales cuestiones que se refieren a los sentimientos, la sexualidad, las relaciones entre hombres y mujeres y entre padres e hijos, fueron las ms acertadas y originales de las que me dieron los diferentes intelectuales a los que entrevist para aquel nmero.

Y no solo porque aceptase la igualdad de la mujer con el hombre, su derecho a una sexualidad libre y gozosa, a controlar su natalidad y a decidir interrumpir un embarazo no deseado, y rechazara indignado el machismo que dominaba a la mayora de los hombres, sino porque era capaz de comprender la sensibilidad femenina, sus anhelos y sus frustraciones y dolerse de las opresiones que padecan las mujeres del mundo entero, con una ternura que conmova. Aquella entrevista debera ser objeto de estudio en los institutos y universidades, para enseanza de alumnos y de profesores, cuando tantos intelectuales que hoy sientan ctedra muestran un antifeminismo burdo y carpetovetnico.

Su feminismo era parejo e imbricado, como debe ser, en sus principios revolucionarios. Le recuerdo la noche en que unos cuantos fieles militantes nos reunimos en la plaza de Coln para manifestar nuestro apoyo al Ejrcito Zapatista de Mxico que haba hecho su primera aparicin pblica. Nos habl, con la indignacin que le caracterizaba, de la maldad intrnseca del sistema capitalista. Y lo deca desde su experiencia de cincuenta aos de su ctedra de economa, de sus observaciones y de sus viajes por numerosos pases. Y nos advirti, No esperis nada del capitalismo! Nada ms que explotacin, guerras y muertes! Dentro del sistema capitalista no se puede pedir ninguna justicia, ningn reparto de la riqueza, ninguna compasin para los ms dbiles. Y l, que por su ascendencia familiar y relaciones sociales poda haber obtenido rendimientos polticos, sociales y econmicos como los que tantos personajes de mucha menor vala disfrutan en la actualidad, siempre fue fiel a su ideologa, siempre defendi pblicamente sus crticas a un sistema que era bendecido en todas las ctedras y tribunas, y nunca contemporiz ni consensu ni toler la mentira de la propaganda oficial.

Su coherencia con los pensamientos e ideales que defenda se mostraba en su propia conducta. Cuando lo conoc haca poco tiempo que haba perdido a su esposa, y el profundo dolor que ello le causaba haba marcado su vida. Haba sido su camarada, su amante, su amiga, y hablaba de ella como pocos hombres lo hacen de la mujer con la que han vivido largos aos. Cambi de casa porque me confes que no poda soportar seguir en el mismo entorno en que la haba tenido a su lado, ahogado por la soledad y la prdida de su compaera. Me relat cmo haba escrito su novela La Sonrisa Etrusca mientras su mujer estaba internada en el hospital y como iba all a leerle cada captulo y como ella se emocionaba con su texto y le ofreca sus comentarios. La Sonrisa Etrusca, una deliciosa crnica de la evolucin de un hombre elemental y machista hacia la comprensin de los problemas femeninos, analiza y critica mejor que muchos ensayos la raz del machismo y de los desencuentros entre los sexos. Yo difund su obra entre mis compaeras feministas y su lectura cre adictas y amigas con las que se escribi hasta el final de su vida.

Pero es en la obra ms original de su creacin El Amante Lesbiano, donde se expresa en toda su profundidad y trascendencia la complejidad de los papeles sexuales de los seres humanos. Es inaudito que un autor de ochenta aos, en la casposa Espaa de siempre, pueda imaginar y defender los principios que se expresan en esa novela, con la particularidad de que incluso la escribe en primera persona, sin importarle las escandalizadas crticas que pudiera recibir de los ms reaccionarios, frente a los misginos escritores que forman la cspide de la literatura espaola actual. Lo comentamos Carlos Pars y yo, a la vez que conocamos la admiracin que haba suscitado en tantos lectores y lectoras y le llamamos para felicitarle, y l, con lcido acierto, nos record que el criterio de las clases dominantes, incluyendo las culturales, no corresponde con el de amplias capas del pueblo, tantas veces ms avanzadas y revolucionarias. Tanto el movimiento feminista, como el movimiento gay, como los transexuales, bisexuales y la tendencia queer deberamos haberle hecho el homenaje que con tanta tacaera se le hurt.

Yo le rend mi humilde homenaje dedicndole la edicin de mi obra de teatro Vamos a por Todas! y l me lo agradeci con una carta que es una joya.

Le debo tambin que accediera a presentarme mi ensayo Amor, Sexo y Aventura en las mujeres del Quijote, a pesar del cansancio que ya le supona pasar dos horas sentado en una tribuna, escuchando a otros oradores. Y lo que marc su intervencin fue la indignacin que mostraba ante el episodio que yo narro en la obra del criminal que haba violado y asesinado a una muchacha inglesa en Mallorca porque se haba negado a prestarse a sus requerimientos sexuales. Y el hincapi que hizo sobre ese episodio machista, diferenci ostensiblemente su discurso del de los dems presentes, ms interesados en analizar la obra clsica que en denunciar las desgracias actuales que siguen sufriendo las mujeres.

Se mostraba especialmente irritado con las normas y dogmas de la Iglesia Catlica, sobre todo en lo referente a las prohibiciones, segregaciones y desprecio con que trata a las mujeres y as lo expresaba en todas las ocasiones que se le presentaban, en conferencias, entrevistas y programas de televisin, con una claridad y rotundidad como no tienen la mayora de intelectuales y polticos de izquierda en nuestro pas, siempre tan pusilnimes y melifluos en sus juicios sobre la Iglesia.

Jos Luis Sampedro, ya en el ocaso de su vida, siempre atendi mis cartas, siempre ley mis libros. De l conservo como un tesoro el elogio que me hizo cuando le llam la primera vez, para molestarle pidindole que participara en los actos que yo organizaba, de que no poda negarme nada porque yo era una persona que siempre haba admirado por mi coherencia.

El admirable y amado por la suya, por su valor, por su lucidez, por su independencia y por su feminismo era l.

* Lidia Falcn es abogada y escritora. Lder del Partido Feminista

Fuente:  http://www.publico.es/453407/el-feminismo-de-jose-luis-sampedro



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