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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2013

Jos Luis Sampedro, una vida virtuosa

Andrs Huergo
Rebelin


Hay personas cuya existencia hace mejor y ms bella la existencia de los dems. No creo que haya satisfaccin ms grande que llegar al final de la propia vida, echar la vista atrs y saberse responsable, aun siquiera en una parte mnima, de la felicidad de los que te rodean; poder reconocer, en la mirada de los otros, la gratitud por haberles ayudado a afrontar su vida con mayor entereza, por haberles infundido nimo, serenidad y esperanza para sobrellevar sus problemas. Hasta tal punto algunas personas son hbiles en esta tarea, que podra decirse que otorgan sentido al mundo con su sola presencia: su vida misma es ejemplo, testimonio palpable de un estilo de vivir en el que se cohesionan de forma casi sublime lo bueno y lo bello. Un momento privilegiado en el tiempo.

Tambin hay personas cuya vida aparece inextricablemente vinculada al sufrimiento de los dems en tanto que causa del mismo, como si en esas personas hubiera una macabra vocacin de perversidad que motivara todas y cada una de sus acciones de una manera que se nos oculta.

Las ironas del destino han querido que tan solo un da de diferencia haya separado la muerte de dos personas, Jose Luis Sampedro y Margaret Thatcher, tan diametralmente opuestas en prcticamente todo. Dos ejemplos de sendos modelos de conducta humana que bien podran resumir, cada uno a su modo, las muy diferentes actitudes posibles ante la vida, la muerte y el significado de ser humano.

Jos Luis Sampedro, al contrario que la britnica, fue un virtuoso . Virtuoso del pensamiento, de la palabra y de la accin, una triple combinacin nada fcil de conseguir. Haba en su discurso, siempre prudente, reflexivo y edificante, resonancias de la doctrina aristotlica del justo medio, de la fortaleza estoica, del goce epicureo, del materialismo de Spinoza, del racionalismo irreverente de la Ilustracin y, en fin, del mejor humanismo de todos los tiempos: la afirmacin de que hay derechos inalienables en el ser humano y la poderosa conviccin de que una vida humana digna de llamarse as solamente es posible gracias a la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Famosa es su metfora sobre la libertad, segn la cual la libertad es como una cometa: cuando ms se la sujeta, ms alto vuela. Sampedro no conceba la libertad a la manera negativa, esto es, como mera ausencia de restricciones externas, como s la concibi hasta sus ltimas consecuencias Margaret Thatcher, la cual no tuvo reparos en decir que el individuo es lo nico que existe y que la sociedad es una pura abstraccin.

La libertad de la que hablaba Sampedro es un concepto mucho ms profundo que implica, necesariamente, una actividad por parte del sujeto, un momento positivo de autodeterminacin y de intervencin en el curso material de las cosas entre las cuales su existencia se inscribe. Se trata de la libertad como libertad material, que consiste no solamente en una posibilidad de hacer algo, sino en la efectiva capacidad para poder hacerlo.

Sampedro deca que la libertad de expresin no vala nada si no haba libertad de pensamiento, la cual es posible cuando la persona reflexiona y ejercita su capacidad crtica y su derecho a la rebelda en lugar de aceptar sin resistencia los discursos hegemnicos del sistema.

El individuo humano no llega a ser persona en el vaco. Aprendemos a ser personas con los dems, a veces en dilogo con ellos, a veces en lucha contra ellos, pero siempre reconociendo que sin un t no podra jams haber un yo. A partir de esta consideracin poda Sampedro concluir que una vida humana plena requiere el reconocimiento en los otros y exige por tanto, como condicin necesaria para su realizacin, la libertad de todos los seres humanos y la compasin ante los que sufren.

Economista de formacin, no acab, en cambio, deformado por la ideologa economicista, como s les ha ocurrido y les ocurre a la prctica totalidad de los economistas profesionales. En su libro El mercado y la globalizacin desmantel los grandes dogmas del discurso neoliberal (la competencia perfecta, la mano invisible) y seal la necesidad de construir una alternativa al sistema capitalista, el cual ha entrado en fase de decadencia irreversible, dando muestras evidentes de su agotamiento tras varios siglos de existencia.

Haba segn l dos tipos de economistas: los que trataban de hacer ms ricos a los ricos y los que trataban de hacer menos pobres a los pobres. En el primer grupo estaran los que integran la ortodoxia de la economa oficial, la centrada en los vaivenes de la Bolsa, las subidas y bajadas de la prima de riesgo, el ndice de crecimiento, la productividad, el desarrollo, etc. Una economa puramente especulativa sin contacto con el mundo real en el que, a fin de cuentas, viven las personas de carne y hueso. En el segundo grupo, estaran los que, como el propio Sampedro, entienden que la economa no es una ciencia estricta de nmeros abstractos y balances de contabilidad, sino un saber con un grado apreciable de cientificidad que, no obstante, debe estar ticamente guiado, es decir: al servicio de la satisfaccin de las necesidades reales de la gente con el objetivo de realizar una sociedad verdaderamente justa para todos.

Con su propia vida Sampedro mostr que el humanismo no es una simple posibilidad terica, una especulacin ms entre otras, sino ante todo una praxis: la de la benevolencia, la generosidad, la honradez (intelectual y moral), la prudencia. El humanismo es la actitud de todos aquellos que estn convencidos de que la justicia es un valor que podemos empezar a poner en prctica aqu y ahora, ya mismo, en nuestro da a da, en nuestro quehacer cotidiano, sin necesidad de invocar para ello grandes discursos sino simplemente haciendo valer la importancia de las pequeas cosas, las que constituyen la fuente ms importante de la felicidad. Por eso Sampedro se reivindicaba como perteneciente al grupo de los pequeos. Este humanismo no renuncia a la utopa y nos invita a comprometernos en la transformacin del presente puesto que la nica manera de probar que el mundo es mejorable es, en efecto, mejorndolo nosotros mismos: hacindolo ms habitable, ms humano, ms bello.

Cierto estoicismo le haca afirmar a Sampedro, en ocasiones, que la nica salvacin posible reside en mantener la templanza ante los embates del sistema y no dejarse seducir por los cantos de sirena del Poder (los grandes poderes econmicos y polticos). Su planteamiento de la muerte, basado en la imagen manriquiana de los ros que van a parar al mar, es una muestra paradigmtica de esa influencia estoica. Tambin el epicureismo estaba presente en su pensamiento, algo que se haca patente en otras preocupaciones de su existencia, como en la reivindicacin de una libre cultura del placer contra la mojigatera de la religin y el puritanismo rancio.

Escucharle desgranar sus argumentaciones, haciendo gala de una lucidez sin igual, con su voz suave, relajante, tonificante, como si en lugar de emitir palabras las masticara y las paladeara, provocaba en m la sensacin de estar escuchando a un autntico sabio. Persona sencilla y de talante entraable, Sampedro hua de los protagonismos y de los autobombos y optaba por una sincera modestia y una discrecin apacible que, hasta el ltimo momento de su vida, le han acompaado como dos rasgos irrenunciables de su personalidad.

Con su muerte somos muchos los que nos quedamos ayunos de alegra, de esa serena alegra que nace de la confianza en la vida buena propiciada por las personas ntegras. Pero nos queda, por fortuna, su recuerdo, que nos sirve de inspiracin y de acicate, porque aunque el ro de Sampedro ya se haya fundido con el ocano, los que todava no hemos alcanzado esa meta debemos seguir remando sin cesar, a veces, incluso, contracorriente, para poder recorrer el camino que nos llevar, despus de todo, a la morada del reposo definitivo. Gracias, Sampedro, por habernos enseado a vivir, y a morir tambin. Hasta siempre.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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