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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2013

Del Estatuto de Seguridad Nacional a la solucin poltica del conflicto interno colombiano

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin

Ponencia leda el 09 de abril del 2013 en la Universidad del Pas Vasco. Bilbao




Voy a hacer un corto recorrido, sobre los principales intentos de paz que se han dado en Colombia, tratando de hallarle una solucin al largo e histrico conflicto social y armado, para intentar sacar algunas conclusiones que, permitan continuar avanzando hacia la Solucin Poltica de la grave crisis generalizada en la que actualmente se debate nuestro pas.

Lo primero que debemos considerar es que Colombia, como parte del globo terrestre, quiranlo o no los Dominantes colombianos, est tambin inmersa en la crisis global civilizatoria actual. Colombia no es ninguna isla paradisiaca aislada del resto del mundo, habitada por los buenos salvajes que describieron los colonizadores europeos, sino una excepcional y muy rica esquina geoestratgica de Suramrica, a la cual tambin ha llegado el gigantesco vendaval socioeconmico originado en el centro de las tres grandes potencias del capitalismo desarrollado, USA, Europa y Japn, hoy expandida por todo el mundo.

Y como segunda consideracin se debe tener en cuenta que Colombia tiene una particularidad muy propia, determinada por su historia: Despus de la grandiosa batalla de Ayacucho en la que nuestro Padre Simn Bolvar, junto con el mariscal Sucre derrotaran a al poderoso Imperio espaol y, como consecuencia de la descomposicin del rgimen colonial, fue convertida por la oligarqua de esclavistas, terratenientes y exportadores que sali triunfante de la guerra de liberacin, en un permanente campo de batalla, en el cual durante el siglo XIX se dieron 9 grandes guerras civiles (un promedio de una guerra a cada diez aos, la ltima prolongada hasta 1902), todas ganadas por los santanderistas y que asolaron al pas y lo hincaron ante el gobierno de los EEUU para que lo desmembrara y se apoderara de la estratgica provincia de Panam.

En el Siglo XX, Colombia ya convertida en un enclave imperialista para la explotacin bananera y la extraccin petrolera minera; continu siendo el campo de batalla del siglo anterior, pero esta vez, con un ejrcito unificado y entrenado militarmente por las potencias imperialistas. Entonces, la lucha tom otra direccin; ya a no se dio entre las fracciones de la oligarqua por definir su hegemona y usufructo del dinero pblico, sino contra los trabajadores, tanto del campo como de la ciudad, quienes recibieron el bautizo de sangre relatado a en Cien aos de Soledad, en la inolvidable masacre de la zona bananera de Macondo de 1928, cuando ms de tres mil trabajadores de la empresa bananera Yunai Fruit company fueron ametrallados por el ejrcito Colombiano al mando del general Cortes Vargas.

Igual bautizo de sangre, recibieron poco despus los trabajadores petroleros de la tropical oil company en Barranca, los braceros y bogas del rio Magdalena, y los campesinos especialmente los jornaleros de la regin andina que pedan reformas en el campo y que nunca llegaron. Por el contrario, cada solicitud popular fue respondida con las armas y el endurecimiento represivo de los gobiernos bipartidistas, hasta desembocar en 1946, en la dictadura liberal conservadora del falangista Ospina Prez, quien como parte integrante de la naciente poltica norteamericana de la guerra fra contra el comunismo, inici el ciclo de la violencia bipartidista, cuyo momento culminante es la ejecucin en Bogot por parte de los servicios secretos de los EEUU, del gran dirigente popular Jorge Eliecer Gaitn, el 9 de abril de 1948. Fecha desde entonces convertida, en un smbolo imborrable de la movilizacin popular y social en Colombia.
Este ciclo de violencia bipartidista se prolong hasta 1957,cuando el liberal maltusiano Lleras Camargo y el falangista conservador Laureano Gmez, firmaron el pacto de Sitges en Catalua, para detener aquella orga de sangre y despojo, pero solo cuando ya se haba logrado el objetivo maltusiano de eliminar ms de 300 mil pobladores agrarios y se haba realizado el despojo de cerca de 14 millones de hectreas de las mejores tierras de Colombia, para dedicarlas a la renta parasitaria de la ganadera extensiva, con el ideal de que cada vaca deba tener una hectrea de tierra para pastar, y bajo la consigna eficiente de que sin guerra no hay tierra.

Sin embargo, una crisis tan gigantesca que se intent resolver con un pacto en las alturas del Poder bipartidista, continu sus efectos arrasadores en la base social, y aquella violencia sectaria entre el pueblo raso dividido arbitrariamente entre liberales y conservadores, hizo brotar el l la conciencia de clase, tornndose en una lucha de resistencia al exterminio ejercido desde el Poder central contra los trabajadores, especialmente agrarios. Entonces la guerra sectaria entre pobladores liberales y conservadores, se trasform en una guerra oficial contra el pueblo trabajador, revestida de guerra contra el comunismo, azuzada y apoyada abiertamente por el Pentgono estadounidense.

As fue como los bombardeos masivos, iniciados en 1954 por el dictador conservador Rojas Pinilla contra algunas regiones agrarias como Villarica y el Sumapaz, donde exista alguna influencia del partido comunista; diez aos despus, en 1964, dieron paso a los bombardeos del Plan Lasso ( Latin American Security Operation) elaborado en la embajada de los EEUU en Bogot, con el objetivo militar de exterminar las imaginarias republquelas independientes de Marquetalia, Riochiquito, el rio Pato y Guayabero sealizadas por el hijo de Laureano Gmez y que para capricho de la historia, dara origen al movimiento de resistencia campesina que un ao despus, en 1965, se convertira en las hoy conocidas FARC-EP; mientras que simultneamente surgiran en la regin del Carare el ELN, y en el alto Sin el EPL.

Desde entonces hasta hoy, abril de 2013,cada uno de los gobiernos bipartidistas de Colombia no ha intentado resolver el conflicto as gestado, sino ms bien, ha utilizado una poltica invariable de obligar por las armas la insurgencia guerrillera a que negocie su rendicin, mientras administra el conflicto armado y lo usa para expandir el llamado mercado nacional por toda la geografa del pas, es decir para desarrollar y ampliar el capitalismo dependiente, mediante el lucro producido por el despojo y la acumulacin permanente de capital multinacional, incluso introducindole desde la dcada de los 70 del siglo pasado, los gigantescos capitales ilegales provenientes de las bonanzas del narcotrfico.

Por ejemplo, con la llamada ventanilla siniestra en el banco de la repblica de los gobierno de Lpez Michelsen y Turbay Ayala, o en 1994 eligiendo presidentes financiados por este capital narco. Pero fundamentalmente, para aumentar la dependencia de todo tipo y en especial la dependencia militar al Imperialismo norteamericano, que en la actualidad posee 9 grandes bases militares en territorio Colombiano, con el fin geoestratgico de continuar adelantando, bajo otros disfraces y con otros nombres, el Plan Colombia /Iniciativa Regional Andina.

La palabra DDR, aqu ya no significa la malhadada experiencia europea de la Deutsche Democratische Republik, sino la poltica de Desmovilizacin Desarme y Reinsercin de la guerrilla, que como una obsesin poltica invencible, ha tenido la clase dominante y dirigente de Colombia durante los ltimos 35 aos de conflicto, pues en los 14 aos que van de 1965 a 1978 , no se utiliz por los gobiernos del llamado Frente Nacional ninguna estrategia de paz diferente al control militar del Orden Publico, reforzado con la estrategia paramilitar recomendada por escrito en 1960, por la misin del US Army en Colombia, comandada por el general Yaranborough, como bien lo ha documentado el sacerdote jesuita Javier Giraldo.

Demos entonces una mirada a vuelo de pjaro, de los llamados procesos de paz realizados por los sucesivos gobiernos de Colombia a partir de 1978, hasta hoy, para entender cmo, la poltica de paz implementada por la clase dominante y dirigente del Estado colombiano, categorizada con el concepto sociolgico de oligarqua latifundista y financiera trasnacionalizada; ha consistido simplemente en desarrollar ex profeso, un modelo inflexible e ineficaz de resolucin de conflictos sociales, que se reduce a la elemental tctica poltica de anteponer frente a las organizaciones guerrilleras, un laberinto insoluble de aparatos burocrtico jurdicos de Estado, encaminados nicamente a lograr su Desmovilizacin Desarme y Reinsercin o (DDR), con el fin de evitar realizar las necesarias trasformaciones sociales que son la base del conflicto, lo alimentan y lo reproducen, logrando de contramano eludir su responsabilidad social e histrica como clase gobernante, para endosrsela a la guerrilla bajo la prfida sindicacin de que estas no desean ninguna paz y mienten, cuando hablan de paz.

1978-1982. Gobierno de Julio Csar Turbay Ayala

Por recomendacin del expresidente liberal Lleras Restrepo, Turbay Ayala, conocido como el presidente del estatuto de la seguridad nacional, instal a fines de 1981 un Comit de Paz ad hoc, conformado por monseor Revollo a nombre de la Iglesia catlica, el comandante de las Fuerzas Militares Forero Delgadillo, y representantes del poder presidencial como Agudelo Ros, para que estudiara la situacin de orden pblico y formulara recomendaciones con el fin de aclimatar la paz y crear un ambiente favorable para que los guerrilleros se acogieran a la constitucin colombiana. El presidente Turbay rechaz las recomendaciones de esa comisin argumentando que desmoralizaran al Ejrcito y, la comisin se desintegr con pena y sin gloria

1982.1986. Gobierno de Belisario Betancur Cuartas

Belisario quien subi a la presidencia criticando las torturas militares y dems excesos represivos de su antecesor Turbay, cometidos al amparo del estatuto de la seguridad nacional; inici una poltica social-conservadora de una paz idealizada e improvisada, sin contar con la quinta columna existente dentro de su gobierno, a quienes se limit a llamar enemigos ocultos de la paz, pero quienes al final resultaron triunfadores. En septiembre de 1982 instal una comisin de paz asesora del gobierno nacional con 40 celebridades colombianas, entre quienes se destacaba la ascendente estrella de Noem Sann, quien hoy, 31 aos despus, ostenta orgullosa un pasaporte del Estado espaol.

Dicha comisin tena como principal presentar al ejecutivo y dems ramas del poder pblico, las alternativas de accin dignas de estudio, para que los agentes subjetivos de la subversin puedan incorporarse a la clara normalidad de su patria, que los espera.

4 meses despus, Betancur nombr 4 altos comisionados de paz, uno de la iglesia catlica, otro de las fuerzas militares, un tercero del gobierno y el ltimo del sector empresarial privado, adems de una consejera de asuntos de paz, con el fin de que sirvieran de canales de comunicacin entre l, y la comisin asesora de paz.

Pero ms pronto de lo esperado, brotaron las tpicas contradicciones de los dominantes colombianos por el dinero para la clientela electoral, y el director de la comisin Morales Bentez debi aclarar que: la comisin no maneja dineros, no realiza obras pblicas, ni reparte tierras, ni dirige las tareas de la rehabilitacin; quienes vigilan las inversiones y siguen el curso de las obras de rehabilitacin son los altos comisionados; ellos son los gerentes de paz. Ellos pueden hablar de plata contante y sonante.

Pese al avance de la estrategia paramilitar del Estado que se vena implementando desde 1960, tres meses despus Morales Bentez debi hacer aquella dramtica y conocida declaracin de los enemigos agazapados de la paz, quienes por fuera y por dentro del gobierno tratan de impedir la paz. Contra esas fuerzas reaccionarias que en otras pocas lucharon como hoy con sutileza contra la paz y lograron torpedearla. Pese a esta dificultad, el gobierno Betancur, en marzo de 1884, logr firmar con las Farc los acuerdos de la Uribe, que un ao despus daran origen al partido poltico Unin Patritica. Y para darle cumplimiento a los acuerdos, un mes ms tarde crea otra comisin nacional de verificacin.

El nuevo aparato burocrtico para la DDR, continu en expansin a pesar del ambiente de zozobra e incertidumbre creado por la quinta columna enemiga de la paz, y entre julio de 1984 a noviembre de 1985, fecha en que el grupo guerrillero M-19 se tom el palacio de justicia de Bogot. Entonces se cre otra nueva comisin nacional para negociar con el M19, el EPL y el ADO, junto con ms diez 10 subcomisiones de dialogo nacional, y se conform otra comisin de paz, dialogo y verificacin como remplazo de las dems comisiones que venan funcionando.

Con la quema del palacio de justicia en noviembre de 1985, los enemigos agazapados de la paz endurecen su oposicin a las iniciativas del gobierno Betancur, y la ofensiva exterminadora contra los desmovilizados y militantes de la UP adelantada por aquellas fuerzas reaccionarias ocultas, pero ya estructuradas como una herramienta paramilitar del Estado, se configura una sin salida. Sin embargo, Betancur insiste y logra mejorar un poco el ambiente poltico en favor de la paz, con los acuerdos de diciembre de 1985, con dos destacamentos del ELN y la prrroga de los acuerdos de marzo del 86 con las FARC. Finalmente la comisin empieza a desgranarse como una mazorca de maz con la renuncia paulatina de sus miembros, y el 5 de agosto de 1986, el presidente debe oficializar la desintegracin de la misma.

1986-1990 Gobierno de Virgilio Barco Vargas

Durante los 4 aos del gobierno liberal de Virgilio Barco, se dan dos hechos fundamentales: uno, se desarrolla gran parte del plan de la inteligencia militar llamado Baile Rojo con el que se extermin a la Unin Patritica y dos, los narco-para-traficantes hacen irrupcin pblica. Sin embargo, la poltica de DDR de Barco, aunque fue bastante ms simple que la de su predecesor, tambin fue rica en aparatos jurdicos y comisiones.

El ministro del interior Cepeda Ulloa, aclar el trabalenguas presidencial de la siguiente manera: el presidente Barco dijo, no creamos la ilusin de que va a haber paz. Nosotros podemos aspirar a normalizar la situacin pblica, no podemos aspirar a que haya paz. No va haber paz. No creemos en esa ilusin, aqu lo que vamos es a lograr normalizar la situacin. En efecto, en agosto del 86 se conforman dos aparato jurdico polticos paralelos denominados, consejera para la reconciliacin normalizacin y rehabilitacin, y el plan nacional de rehabilitacin. Pardo Rueda, actual ministro de trabajo del gobierno Santos, en aquel entonces director de esa consejera, complement la sutil poltica oficial de paz de Barco de la siguiente manera: Se trata de omitir la palabra paz y reemplazarla por tres largos conceptos: reconciliacin, normalizacin y rehabilitacin, desprendindola del simplismo convencional de identificarla solo con dilogos con la guerrilla.

1990-1994 Gobierno de Csar Gaviria Trujillo

Csar Gaviria, antiguo ministro de gobierno del gobierno Barco, dio continuidad en los puntos bsicos de la estrategia de paz del anterior gobierno, con una ligera modificacin: el modelo DDR negociado con el M19 y concluido con la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, se convirti en el ejemplo inflexible a seguir durante toda la administracin Gaviria. Por ejemplo, el mismo da en que se llevaban a cabo las elecciones para definir los constituyentes (9 de diciembre de 1990) las Fuerzas Armadas bombardearon casa verde, lugar donde se encontraba el Secretariado de las FARC, eliminando por la va militar cualquier posibilidad de acuerdos polticos con este grupo y con los dems que an formaban parte de la Coordinadora Guerrillera Simn Bolvar. Sin embargo dos nuevos aparatos burocrticos se conformaran para enfrentar la reaccin guerrillera: la consejera presidencial para la defensa y la seguridad nacional a cargo del ascendente burcrata Rafael Pardo Rueda, y la consejera presidencial para Medelln a cargo de la luminosa Mara Emma Meja.

En 1991, despus de un accidentado proceso poltico a favor de un dialogo por la paz, desarrollado por la Coordinadora Guerrillera Simn Bolvar; el gobierno Gaviria se vio forzado a iniciar formalmente las conversaciones de paz en Caracas, las cuales poco despus se trasladaron a Tlaxcala (Mjico). Como respuesta administrativa, Gaviria nombr como responsable de las mismas a Jess (chucho) Bejarano, asignndole nuevas funciones presidenciales. En enero de 1992, Bejarano es remplazado por Horacio Serpa Uribe, quien 4 meses despus y de comn acuerdo con los delegados de la Coordinadora Guerrillera Simn Bolvar, dio por terminadas las conversaciones de paz.

Durante el desarrollo de estas conversaciones de Caracas y Tlaxcala, el gobierno Gaviria conform como complemento la comisin consultiva para el Orden Pblico, y el famoso carrusel burocrtico de la paz liderado por Bejarano, conformado por una plyade de asesores oficiales, todos hoy vigentes como Ricardo Santamara, Carlos Eduardo Jaramillo, Toms Concha, Reynaldo Gary, Gonzalo de Francisco, Eduardo Daz Uribe y Jos No Ros, entre otros.

Para fines de 1991, el gobierno Gaviria logra acuerdos de DDR con el EPL, el PRT y el Quintn Lame, y para vincular al empresariado privado en tal gestin, cre en septiembre 1991, otra comisin asesora de reinsercin dirigida por el actual miembro del equipo negociador de Santos Ricardo Santamara, para que articulara con el propio presidente Gaviria, el aporte privado a la reinsercin.

En noviembre de 1993, se restructura la consejera para la paz a cargo de Carlos Eduardo Jaramillo, quien acompaar a Gaviria hasta el final de su mandato, concretando acuerdos de DDR , con la Corriente de Renovacin Socialista, las milicias de Medelln, y el Frente Francisco Garnica del EPL. La poltica gubernamental de la DDR, haba obtenido un claro aunque parcial triunfo al haber desintegrado la coordinadora guerrillera Simn Bolvar y reinsertado gran parte de sus integrantes. Solo continuaron resistiendo en armas las Farc EP, el ELN y una pequea fraccin del EPL.

1994.1998 Gobierno de Ernesto Samper Pizano

El gobierno de Samper Pizano, da otro desarrollo burocrtico de la DDR. Buscando aliados que le ayudasen a enfrentar el conocido escndalo del financiamiento electoral por el narcotrfico llamado proceso ocho mil, Samper nombr a Carlos Holmes Trujillo, conocido jefe poltico de la derecha liberal como alto comisionado para la paz, debiendo aclarar posteriormente en otro decreto presidencial, que este cargo estaba dentro de la consejera presidencial para la paz bajo la direccin de Jos No Ros.

Adems, conform otra instancia de carcter consultivo: la comisin de accin para la paz, encargada de desarrollar el asunto financiero, tan caro a su gestin; la cual ampliara y dejara establecida a travs de la Ley 368 de 1997y reforzara con la creacin del fondo de programas especiales para la paz, o cuenta del departamento administrativo de la presidencia, destinado a apoyar financieramente las funciones del alto comisionado para la paz.

Samper, considerando insuficiente todo el anterior aparataje DDR, estructur en julio de 1995, una nueva comisin facilitadora de paz para la reinsercin del pequeo residuo del M-19 llamado Jaime Bateman Cayn. La responsabilidad recay esta vez en el Arzobispo de Popayn, Alberto Giraldo Jaramillo, en el administrador Arquidiocesano de Cali Hctor Gutirrez Pabn, la secretaria de gobierno del Cauca, el rector de la Universidad Libre de Cali, junto al ex-combatiente del M-19 Germn Rojas Nio y el presentador de los cuenta-chistes en televisin, Alfonso Lizarazo.

Y para a agosto del 95, con participacin de la iglesia catlica, los gremios econmicos, polticos, intelectuales y representantes de los medios de comunicacin, organiz otra nueva comisin de conciliacin nacional, integrada por sectores de la Iglesia catlica, los gremios econmicos, polticos y representantes de los medios de comunicacin para que ayudaran en el asunto de la paz.

Por si fuera poco, en Julio de 1998, luego de la declaracin de Viana en Espaa y la declaracin de Mainz en Alemania, Samper cre el comit operativo preparatorio de una posible convencin nacional con el ELN, y junto a este comit operativo, actu el comit nacional de paz.

Por ltimo, en abril de 1995, el presidente Samper cre la comisin facilitadora de paz de Antioquia, por decisin de la gobernacin del departamento en ese entonces a cargo de lvaro Uribe Vlez. Destacamos este hecho, porque esa fue la primera iniciativa DDR de tipo regional en la que el gobierno central daba autorizacin a una gobernacin departamental, y sera pieza clave en la etapa exploratoria que terminara 10 aos despus, con la DDR de los grupos paramilitares durante el gobierno de Uribe Vlez.

1998-2002 Gobierno de Andrs Pastrana Arango

Sin grandes variaciones, Pastrana continu la lgica de los aparatos burocrticos jurdicos para la DDR, nombrando a Vctor Gumersindo Ricardo, como alto comisionado para la paz en la consejera presidencial para la paz, junto a Camilo Gmez Alzate como su secretario privado y poniendo en funcionamiento el consejo nacional de paz, junto con el comit nacional de paz.

Pastrana con el compromiso hecho al presidente de los EEUU Bill Clinton, para adelantar el Plan Colombia elaborado en 1997 en EEUU, y en pleno auge del narco- paramilitarismo, pas de la fase exploratoria con la guerrilla de las FARC EP, a iniciar el proceso de dilogo y negociacin que denomin negociar la paz con las FARC medio de la guerra. Decret en noviembre de 1998, la denominada zona de distensin del Cagun y concentr los esfuerzos presidenciales e institucionales en la constitucin de la mesa nacional de dilogo y negociacin y en un comit temtico nacional.
El 7 de enero de 1999, da de la instalacin formal de los dilogos, design como negociadores gubernamentales a Vctor Gumersindo Ricardo, Mara Emma Meja Vlez, Fabio Valencia Cossio, Nicanor Restrepo Santamara y Rodolfo Espinosa Meola. Y bajo la coordinacin del gobierno, conform el comit temtico nacional con reconocidos narco- para polticos como Pomrico y Pinedo Vidal.

El 4 de julio de 1999, cambi el equipo negociador inicial para conformar un segundo, con Fabio Valencia Cossio, Pedro Gmez Barrero, Camilo Gmez Alzate, Juan Gabriel Uribe y el general retirado Gonzalo Forero. A comienzos mayo del 2000, Pastrana acept la renuncia de Vctor Gumersindo Ricardo y nombr en su remplazo, como nuevo alto comisionado para la paz, a su secretario privado Camilo Gmez Alzate. Sin embargo, despus 4 meses de difciles dilogos, el 6 de mayo de 1999, los negociadores del gobierno y los representantes de las FARC EP lograron firmar y protocolizar los 12 puntos de la Agenda Comn por el Cambio hacia una Nueva Colombia. Por fin despus de ms de 50 aos de conflicto social y armado en Colombia, se firmaba y legalizaba por ambas partes el primer documento de Estado: una Agenda y bsica para una salida poltica al conflicto interno de Colombia.

El proceso de negociaciones continu a pesar de interferencias polticas y militares de todo tipo, y en septiembre de 2000, Pastrana tras aceptar la renuncia del empresario privado Pedro Gmez Barrero, conforma un tercer equipo para las negociaciones con participacin del partido liberal y la Iglesia catlica. En reemplazo de Gmez Barrero nombra al empresario del sector petrolero y ex director de la Esso-Colombia Ramn De La Torre Lago, a monseor Luis Alberto Giraldo Jaramillo, a Luis Guillermo Giraldo Hurtado y a Alfonso Lpez Caballero quienes junto a Fabio Valencia Cossio, Juan Gabriel Uribe y el general Forero Delgadillo, continuaran en la mesa. En noviembre de 2000, se crea como rgano asesor y consultor del gobierno, el frente comn por la paz y contra la violencia, integrado por el propio presidente Pastrana, Horacio Serpa Uribe, Luis Fernando Alarcn, Antonio Navarro, y los actuales encarcelados Ciro Ramrez, Samuel Moreno y Luis Guillermo Giraldo Hurtado.

Despus de varios congelamientos, a inicios de 2001, Pastrana y Marulanda lograron reactivar la negociacin con la firma del Acuerdo de los Pozos, reafirmando la necesidad de continuar los dilogos, agilizar las propuestas de intercambio humanitario, discutir el cese de fuegos, analizar el asunto de la erradicacin manual y concertada de los cultivos ilcitos, e invitar a la comunidad internacional. Adems de comn acuerdo conformaron la comisin de personalidades (tambin conocida como de los notables) con el propsito de encontrar caminos para acabar con el paramilitarismo y disminuir la intensidad del conflicto.

En abril del mismo ao Pastrana cre la comisin de pases facilitadores para el proceso de paz, integrada por representantes de los gobiernos de Canad, Cuba, Espaa, Francia, Italia, Suecia, Suiza, Mxico, Noruega y Venezuela, y en abril, se inician en el Cagun las denominadas audiencias pblicas. Finalmente, el 3 de junio de 2001, el Gobierno Pastrana anunci un nuevo y cuarto equipo negociador con las FARC-EP nombrando a Reinaldo Botero Bedoya, Ricardo Correa Robledo y Manuel Salazar Ferro, quienes junto al alto comisionado Camilo Gmez y un nuevo comisionado adjunto para la paz Luis Fernando Crales, seran los encargados de afrontar la ltima fase del proceso del Cagun, y cuyo accidentado desarrollo en medio de la guerra, termin con su rompimiento el 20 de febrero de 2002, motivado por uno de esos hechos de guerra y sin haber desarrollado ningn punto de los pactados en la agenda de 1999.

2002-2010 El octienio de lvaro Uribe Vlez

Desde antes de su eleccin como presidente y una vez posesionado en 2002, Uribe Vlez condicion cualquier intento de negociacin a la declaratoria previa de un cese unilateral de hostilidades por parte de los llamados por l grupos armados ilegales. Ninguna insurgencia acept una rendicin, solo aceptada por los narco paramilitares de las AUC, con quienes se vena negociando como se dijo desde 1995, cuando Uribe Vlez era gobernador del departamento de Antioquia.

El extrao aparato burocrtico jurdico para la DDR de los narco paramilitares, legalizado con la ley 975 de 2005, conocida como la ley de Justicia y paz, fue conducido por el hoy prfugo de la justicia colombiana Luis Carlos Restrepo, pero siempre estuvo orientado directamente por el presidente Uribe Vlez y, tal y como ha quedado demostrado hasta el da de hoy, se limit nicamente a extraditar a los EEUU a los principales jefes narco para militares, acusados no de crmenes de Estado sino de narcotrfico, sin estructurar una poltica gubernamental de paz para todo el pas.

2010 a la fecha. Gobierno de Juan Manuel Santos

Apoyado por el apabullante aparataje poltico militar y meditico, creado por el gobierno estadounidense con el Plan Colombia, durante el octienio de Uribe Vlez, su ministro de defensa J M Santos result elegido en 2010. En su discurso de posesin Santos plantea una poltica DDR ambigua, insinuando que l tena en su bolsillo la llave para abrir la puerta de un eventual proceso de paz con las guerrillas, y dando a entender que haba centralizado totalmente bajo su responsabilidad inmediata, el asunto de la paz en Colombia, sin delegaciones en comisiones nacionales ni otros aparatos burocrtico jurdicos de Estado como los que se venan creando en las administraciones precedentes. Despus de haber dado muerte a dos miembros del secretariado, jubiloso anunci la crcel o la tumba, como nicas condiciones que tena la guerrilla para su rendicin, desmovilizacin y reinsercin.

Mientras en paralelo y haciendo honor al legalismo santanderista caracterstico de su clase social hasta aqu expuesto, empe todos sus recursos polticos en llevar al congreso de la repblica los principales lineamientos de su locomotora neo-liberal para la paz; que result convertida en una cascada de leyes presentada como Marco jurdico integral para la paz, y que contiene la reforma a la justicia, la justicia transicional, el fuero para el estamento militar, el cdigo penal, el cdigo minero, la reforma poltica, la reforma a la salud y, la ley de restitucin de tierras; aspecto este ltimo, que le ha granjeado la oposicin radical del sector del rentismo latifundista y ganadero pre-moderno, ligado al narco paramilitarismo, opuesto visceralmente a cualquier proceso de dialogo con la insurgencia.

Como todo parece indicar, la guerrilla de las FARC- EP logr superar los golpes militares recibidos en el secretariado y adaptarse a la nueva situacin fluida de guerra contrainsurgente tecnolgica. Este hecho, sumado a los cambios democrticos y progresistas dados en Amrica latina y el Caribe, junto a la creciente y masiva movilizacin popular en el interior de Colombia, han hecho recapacitar, parcialmente, al gobierno Santos en su empeo de DDR y, considerar seriamente una posibilidad distinta a la solucin militar de exterminio de la insurgencia, tradicionalmente compartida por toda su clase social. Lo cual ha aumentado el encono en contra suya, por parte de los enemigos agazapados de una paz para Colombia.

Con esto, el 04. 09.2012, Santos comunic oficialmente, que despus de 6 meses de contactos discretos con la direccin de las Farc EP, haba logrado firmar un acuerdo para la terminacin del conflicto colombiano, conocido como la agenda de la Habana. Proceso actualmente en desarrollo en medio de la criminalizacin de la protesta social y el creciente accionar paramilitar, y enmarcado dentro del errneo concepto pastranista de adelantarlos en medio de la guerra. No obstante, ambas partes anuncian haber logrado acuerdos sustanciales en cuanto al primer punto, es decir el problema agrario colombiano, verdadera madre del cordero.

Pero, tambin hay que decirlo. Tal como lo venimos relatando, tantos aos de guerra contrainsurgente y de terrorismo de Estado vigente e impune, han sumido a Colombia en una tremenda y casi insuperable crisis humanitaria, semejante a la de Sudn, pero potenciada por los efectos de la crisis civilizatoria global. Claro que como tambin se ha dicho, Colombia no est en el desierto del Sahara, sino en una rica esquina geoestratgica de Suramrica y el Caribe.

Terrorismo de Estado actuante, vigente, sonante, e impune, implementado consiente y planificadamente por un Estado reconocido legalmente por la comunidad mundial de naciones, que no puede igualarse jurdicamente con los crmenes cometidos en medio de la guerra por cualquiera organizacin ilegal perseguida por ese Estado. Y que de no superarse inmediatamente, continuar siendo como ha sido advertido por mltiples organizaciones humanitarias, una gran amenaza para la paz en Colombia y de la regin, pues de no desmontarse completamente la paz ser peor que la guerra.

Dada la trascendencia que este engendro tiene para el futuro de Colombia; voy a referirme as sea someramente, dando algunas de las pocas cifras oficiales que se pueden entresacar de entre la maraa estadstica existente y que ha tornado catica su comprensin.

Cifras oficiales que todos sabemos estn pordebajiadas (como decimos los colombianos) pero que alcanzan a mostrar el tamao del engendro, gestado y construido a conciencia, desde hace ms de medio siglo por la clase dominante y dirigente de Colombia con la ayuda invaluable del pentgono estadounidense.

El 01 de enero de este ao, la fiscala de Colombia informa que ha logrado documentar, entre junio del 2005 y diciembre del 2010, es decir durante el octienio de Uribe Vlez; 39. 546 acciones criminales del Terror del Estado, realizadas con la complicidad de 1.124 polticos. 1.023 militares y 393 servidores pblicos, y que arrojan los siguientes datos macabros: 173. 181 fusilamientos. 1597 masacres. 34. 467 desapariciones forzadas. 3.9 24 fosas comunes exhumadas, con 4.809 cadveres. 74.990 desplazados que se suman a los (6) seis millones de desplazados internos existentes. 3.000 (tres mil) falsos positivos la mayora en la impunidad, y 12. 000 militares investigados por la justicia, para quienes se aprob una ley de fuero militar. Y en las mazmorras del rgimen se pudren 8. 000 prisioneros polticos.

Pero no es solo en el gobierno de Uribe Vlez. El colectivo por la paz con justicia social, informa que, durante el primer ao del actual gobierno de Juan Manuel Santos, es decir entre agosto del 2010 y agosto del 2011, se ha logrado establecer el asesinato de 36 defensores de los derechos humanos, 18 dirigentes agrarios de la restitucin de tierras, 28 sindicalistas de la CUT, y 50 opositores polticos.

Datos que como lo dije, confirman la tendencia gubernamental para criminalizar la protesta social opositora y, lo ms importante, que la estrategia paramilitar del terror del Estado, llmese Convivir, Autodefensas Unidas de Colombia, o Bandas Criminales Bacrim, sigue actuando impunemente, y frente a lo cual, los convoco desde ya con el ms amplio sentido internacionalista de Simn Bolvar, a desplegar una ilimitada solidaridad militante para que el pueblo trabajador colombiano logre definitivamente una Solucin Poltica al histrico conflicto social armado y pueda construir una verdadera paz democrtica, con justicia social y soberana, de la cual deben formar parte esencial e insustituible las otras dos insurgencias del ELN y del EPL.

Muchas gracias y disclpeme el haber abusado de su paciencia.


(*) Alberto Pinzn Snchez es mdico y antroplogo colombiano

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.





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