Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2013

El control de la oposicin, de Goldstein a Soros y ms all

Gilad Atzmon
gilad.co

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


En su ltimo libro, The Invention of the Land of Israel (La invencin de la tierra de Israel), el acadmico israel Shlomo Sand logra presentar pruebas concluyentes de la inverosmil naturaleza de la narrativa histrica sionista: que el exilio judo es un mito como es el pueblo judo e incluso la Tierra de Israel.

Sin embargo, Sand y muchos otros no abordan la cuestin ms importante: si el sionismo se basa en el mito, cmo los sionistas gestionan una forma de vida con sus mentiras y por tanto tiempo?

Si el retorno a casa" de los judos y la demanda de un hogar nacional judo no puede ser fundamentarse histricamente, por qu ha sido apoyada tanto por los judos como por Occidente durante tanto tiempo? Cmo se las arregla el Estado judo durante tanto tiempo para celebrar su ideologa racista y expansionista a expensas de los pueblos palestino y rabe?

Una respuesta es, obviamente, el poder judo, pero, qu es el poder judo? Podemos hacer esta pregunta sin que nos acusen de antisemitas? Podemos discutir su significado y examinar su poltica? Es el poder judo una fuerza oscura, gestionada y gobernada por un poder conspirativo? Es algo de lo que los propios judos huyen? Muy al contrario, el poder judo, en la mayora de los casos, se desarrolla justo delante de nuestros ojos. Como sabemos, el AIPAC est lejos de ser silencioso con su agenda, sus prcticas o sus logros. AIPAC, CFI en el Reino Unido y el CRIF en Francia, funcionan de la manera ms abierta y con frecuencia alardean abiertamente de su xito.

Ms an, ya estamos acostumbrados a ver a nuestros lderes democrticamente elegidos haciendo cola descaradamente para arrodillarse ante sus amos econmicos. Los neoconservadores ciertamente no parecen sentir la necesidad de ocultar sus estrechas afiliaciones sionistas. La Liga Antidifamacin (ADL), cuyo presidente es Abe Foxman, trabaja abiertamente para la judaizacin del discurso occidental, perseguir y acosar a cualquier persona que se atreva a expresar cualquier tipo de crtica a Israel o incluso de la elegibilidad del pueblo judo. Y, por supuesto, lo mismo se aplica a los medios de comunicacin, a la banca y a Hollywood. Sabemos de los muchos judos poderosos que tienen la ms mnima vergenza de su vnculo con Israel y su compromiso con la seguridad de Israel, la ideologa sionista, la primaca del sufrimiento judo, el expansionismo israel e incluso el descarado carcter de excepcionalidad judo.

Pero, siendo omnipresentes como son, el AIPAC, el CFI, la ADL, Bernie Madoff, el libertador Bernard Henri-Levy, el defensor de guerras Aaronovitch David, el profeta del libre mercado Milton Friedman, Steven Spielberg, Haim Saban, Lord Levy, otros muchos entusiastas sionistas y los defensores de Hasbar (propaganda sionista, N. de T.), no son necesariamente el ncleo o la fuerza impulsora detrs del poder judo, pero s son sintomticos. El poder judo es en realidad mucho ms complejo que una simple lista de los grupos de presin judos o personas que desarrollan habilidades altamente manipuladoras. El poder judo es la capacidad nica para que dejemos de discutir o incluso contemplar el poder judo. Es la capacidad para determinar los lmites del discurso poltico y la crtica en particular.

Contrariamente a la creencia popular, no son los sionista de derechas quienes facilitan el poder judo. En realidad son el bueno, el iluminado y el progresista quienes hacen del poder judo el poder ms eficaz y contundente de la tierra. Son los progresistas quienes confunden nuestra capacidad para identificar las polticas tribales judeo cntricas enquistadas en el corazn del neoconservadurismo, en el imperialismo estadounidense contemporneo y en la poltica exterior. Es el llamado "anti" sionista el que hace todo lo posible para desviar nuestra atencin del hecho de que Israel se define como el Estado judo y nos ciega ante el hecho de que sus tanques estn decorados con smbolos judos. Fueron los intelectuales judos de izquierda quienes se apresuraron a denunciar a los profesores Mersheimer y Walt, a Jeff Blankfort y la obra de James Petras ante el lobby judo. Y no es ningn secreto que Occupy AIPAC, la campaa contra el lobby poltico ms peligroso de Estados Unidos, est dominada por unos pocos miembros correctos de la tribu elegida. Tenemos que afrontar el hecho de que nuestras voces disidentes estn lejos de ser libres. Muy al contrario, nos encontramos ante un caso institucional de control de la oposicin.

En 1984 de George Orwell, quizs Emmanuel Goldstein es el personaje central. El Goldstein de Orwell es un revolucionario judo, un Leon Trotsky de ficcin representado como el jefe de una misteriosa organizacin antipartidista llamada "La Hermandad" y que tambin es el autor de la mayor parte del texto subversivo revolucionario (Teora y prctica del colectivismo oligrquico). Goldstein es la voz disidente, es el que realmente dice la verdad. Sin embargo, en cuanto nos adentramos en el texto de Orwell, nos damos cuenta de que el partido de O'Brien "Inner Circle" que Goldstein en realidad fue inventado por el Gran Hermano en un claro intento de controlar a la oposicin y los lmites posibles de la disidencia.

La personal narracin de Orwell sobre la guerra civil espaola Homenaje a Catalua, claramente presagiaba la creacin de Emmanuel Goldstein. Fue lo que testimoni Orwell sobre Espaa lo que, una dcada ms tarde, se convirti en una comprensin profunda de la disidencia como una forma de oposicin controlada. Mi conjetura es que, a finales de 1940, Orwell haba comprendido la profundidad de la intolerancia y las tendencias tirnicas y cmplices que yacen en el corazn de la gran hermandad de la poltica y la praxis en las izquierdas.

Sorprendentemente, un intento de examinar nuestra oposicin contempornea controlada dentro de la izquierda y del progresismo revela que dista mucho de ser un conspirador. Al igual que en el caso del lobby judo, la llamada "oposicin" apenas intenta disfrazar sus intereses tribales tnocntricos, su orientacin espiritual e ideolgica y su afiliacin.

Un breve examen de la lista de organizaciones fundadas por el Open Society Institute (OSI) de George Soros, presenta un panorama sombro. Casi toda la red progresista estadounidense se financia, en parte o en gran parte,por un sionista liberal, el multimillonario filantrpico que apoya muy bien y muchas causas importantes que son tambin muy buenas para los judos. Y, tal como lo practica el acrrimo sionista Haim Saban, Soros no opera clandestinamente. Su Open Society Institute ofrece orgullosamente toda la informacin necesaria con respecto a la gran cantidad de shekels (moneda israel, N. de T.) que derrama sobre sus causas buenas e importantes.

As que uno no puede acusar a Soros o al Open Society Institute de ninguna siniestra investigacin del discurso poltico que sofoca la libertad de expresin, ni siquiera de "controlar a la oposicin". Todo lo que Soros hace es apoyar una amplia variedad de "causas humanitarias": derechos humanos, derechos de la mujer, derechos de los homosexuales, la igualdad, la democracia, la Primavera rabe, el invierno rabe, al oprimido, al opresor, la tolerancia, la intolerancia, Palestina, Israel, contra la guerra, favorable a la guerra (slo cuando sea realmente necesario) y as sucesivamente.

Al igual que el Gran Hermano de Orwell, que enmarca los lmites de la disidencia por medio del control de la oposicin, la Sociedad Abierta de Soros tambin determina, ya sea consciente o inconscientemente, los lmites del pensamiento crtico. Sin embargo, a diferencia de 1984, en el que es el Partido el que inventa su propia oposicin y escribe sus textos, dentro de nuestro "progresista" discurso, son nuestras propias voces de disenso, voluntaria y conscientemente, las que comprometen sus principios.

Soros pudo haber ledo a Orwell -y claramente cree su mensaje- porque de vez en cuando, incluso apoya a fuerzas opositoras. Por ejemplo, financia el movimiento filosionista J Street, as como las ONG palestinas. Y, adivinen qu? Nunca les lleva demasiado tiempo a los beneficiarios palestinos comprometer sus propios y ms preciosos principios para que encajen perfectamente en la visin del mundo de su benefactor.

La mano visible

La mano invisible del mercado es una metfora acuada por Adam Smith para describir el comportamiento de autorregulacin del mercado. En la poltica contempornea, la mano visible es una metfora similar que describe la tendencia de autorregulacin del beneficiario poltico de fondos, para integrar plenamente en su agenda poltica la visin del mundo de su benefactor.

Democracy Now, el disidente ms importante estadounidense nunca ha discutido el lobby judo con Mersheimer, Walt, Petras o Blankfort, los cuatro principales expertos que podran haber informado al pueblo estadounidense de la dominacin en la poltica exterior de los EE.UU. que ejerce ese lobby. Por las mismas razones, Democracy Now no explorara la agenda judeo cntrica del neocon ni hablara sinceramente de poltica identitaria juda con su servidor. Democracy Now puede hospedar a Noam Chomsky o Norman Finkelstein, incluso puede dejar a Finkelstein que haga un comentario sarcstico sobre una caricatura sionista de Alan Dershowitz, todo muy bueno, pero no es suficiente.

El hecho de que Democracy Now est fuertemente financiado por Soros es relevante? Voy a dejar que usted juzgue.

Si estoy en lo cierto (y creo que lo estoy), tenemos aqu un problema serio. Como estn las cosas, es en realidad el discurso progresista, o al menos gran parte de l lo que sustenta el poder judo. Si este es el caso, y estoy convencido de que es as, el ocupado discurso progresista, en lugar del sionismo, es el principal obstculo que debemos enfrentar.

No es ninguna coincidencia que el "progresismo" tome al "antisemitismo" sospechosamente similar a la concepcin sionista. Al igual que los sionistas, muchas instituciones y activistas progresistas se adhieren a la extraa sugerencia de que la oposicin al poder judo es de motivacin racista y encastrada dentro de una tendencia goy (no juda, N. de T). En consecuencia, los sionistas a menudo estn apoyados por algunos "progresista" en su cruzada contra los crticos de Israel y el poder judo. Es esta peculiar alianza entre estas lneas ideolgicas supuestamente opuestas de pensamiento, que da como resultado un continuo ideolgico? Quiz, despus de todo, el progresismo como el sionismo es impulsado por una peculiar inclinacin a considerarse elegido. Despus de todo, ser progresista de alguna manera implica que alguien debe ser "reaccionario". Se trata de aquellos elementos autorreferenciales de excepcionalidad y de elegibilidad los que han hecho al progresismo tan atractivo para los judos seculares y emancipados. Pero la razn principal por la cual el "progresismo" sionista adopt asumir el antisemitismo, bien puede ser debido a la labor de esa mano vbisible que, milagrosamente, da forma a la visin del progresismo de la raza, el racismo y la primaca del sufrimiento judo.

Es posible que tengamos que hacer frente al hecho de que el discurso progresista efectivamente opera como el largo brazo de Israel y que sin duda acta como un guardin de proteccin del sionismo judo y los intereses tribales. Si Israel y sus partidarios se enfrentaran alguna vez a una oposicin real, podra tener lugar alguna largamente esperada autorreflexin. Pero por el momento Israel y los grupos de presin slo encuentran una resistencia progresista inspida, diluida, que investiga superficialmente y que, en la prctica, mantiene la ocupacin israel, la opresin y una lista interminable de abusos contra los derechos humanos. En lugar de una oposicin masiva al Estado judo y su agresivo lobby, nuestra "resistencia" se reduce a una cadena de desgastadas insignias, vestidos de keffiyeh con carteles concurriendo a mini reuniones con la rabieta ocasional de alguna juda neurtica que es grabada en vdeo por otro buen judo. Si alguien cree que unas pocas insignias, un montn de videos aficionados montados en Youtube celebrando justicia juda van a desembocar masivamente en un movimiento global anti israel, es ingenuo o estpido.

De hecho, una reciente encuesta de Gallup revel que en la actualidad la simpata de los estadounidenses hacia Israel ha llegado a un mximo histrico. El 64% de los estadounidenses simpatizan con el Estado judo, mientras slo el 12% considera a los palestinos. Esto no es una sorpresa y nuestra conclusin debe ser clara. Por lo que se refiere a Palestina, la ideologa y la praxis "progresista" nos han llevado precisamente a ninguna parte. En lugar de promover la causa palestina, slo busca ubicar al "buen" judo en el centro del discurso de la solidaridad.

Cundo fue la ltima vez que un luchador por la libertad palestina apareci en la pantalla de su televisor? Veinte aos atrs, el palestino estaba destinado a convertirse en el nuevo Che Guevara. De acuerdo, el luchador por la libertad palestina no necesariamente hablaba ingls perfecto y tampoco era graduado de una escuela pblica inglesa, pero era libre, autntico y decidido. l o ella hablaban sobre sus tierras que estaban siendo confiscadas y de su voluntad de dar lo que se necesita para recuperarlas. Pero ahora, los palestinos estn "salvados", l o ella no tienen que luchar por su tierra, el "progresista" se hace cargo de todo.

Esta voz "progresista" habla en nombre de los palestinos y, al mismo tiempo, aprovecha la oportunidad tambin para empujar la poltica marginal, luchar contra el "islamismo" y "el extremismo religioso" y en ocasiones incluso apoya la peculiar e impar guerra intervencionista, y por supuesto siempre lucha contra el antisemitismo. La oposicin controlada ha convertido la difcil situacin palestina en uno ms de los asuntos del "progresismo", situado en la parte posterior de la tienda repleta de cada vez ms crecientes asuntos de campaa.

Para el discurso progresista judo, el propsito detrs del apoyo pro palestino est claro. Se trata de ofrecer una impresin de pluralismo dentro de la comunidad juda. Est ah para sugerir que no todos los judos son sionistas malos. Philip Weiss, fundador del ms popular blog progresista pro palestino, an lo suficientemente valiente como para admitir ante m que son los intereses propios judos los que se sitan en el centro de su actividad pro palestina.

El amor propio judo es un tema fascinante. Pero lo ms fascinante es el amor propio de los judos progresistas a expensas de los palestinos. Con multimillonarios como Soros sosteniendo el discurso, la solidaridad es ahora una industria, preocupada por las ganancias y el poder, ms que la tica o los valores y un espectculo tragicmico mientras los palestinos se convierten en un tema secundario dentro de su propio discurso de solidaridad.

Por lo tanto, tal vez antes de discutir la "liberacin de Palestina", primero debemos liberarnos de nosotros mismos.

El libro ms reciente de Gilad Atzmon es: The Wandering Who? A Study of Jewish Identity Politics. En espaol: La identidad errante , Editorial Oriente y Mediterrneo 2012 y editorial Canan, Buenos Aires 2013, traducido del ingls por Beatriz Morales Bastos.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/04/12/controlled-opposition/

rCR



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