Portada :: Chile :: A 40 aos del golpe de estado
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2013

El Mercurio, gestor del golpe chileno

Peter Kornbluth
Punto Final


La operacin secreta que segn documentos internos de la CIA desempe uno de los papeles ms importantes a la hora de promover un golpe de Estado, fue la financiacin clandestina del proyecto El Mercurio . Durante todo el decenio de 1960, la agencia proporcion dinero al mayor peridico de Chile, El Mercurio , acrrimo defensor de la derecha, coloc a reporteros y editores en nmina, escribi artculos y columnas y suministr fondos adicionales para gastos operativos. Despus de que Agustn Edwards, propietario del peridico, acudiese a Washington en septiembre de 1970 para instar a Nixon a que actuara contra Allende, la CIA emple al diario como medio de distribucin de la ingente campaa propagandstica que formaba parte de las vas I y II.

Durante toda la malograda presidencia de Allende, el peridico prosigui una inflexible campaa mediante incontables artculos y editoriales virulentos e incendiarios con los que induca a la oposicin a luchar en contra del gobierno de la Unidad Popular, a cuyo derrocamiento lleg a incitarlos en varias ocasiones. El Mercurio sigue practicando una oposicin activa al rgimen -hizo saber la CIA a la Casa Blanca a principios de 1971-, publicando ataques contra Allende, sus intentos de nacionalizar las entidades bancarias, sus violaciones de la libertad de prensa y sus confiscaciones de tierras. Si bien los informes de la agencia hacen pensar que el imperio meditico de Edwards conserv su independencia durante la poca de Allende, lo cierto es que El Mercurio hubo de enfrentarse a serias dificultades financieras, que iban desde la mala administracin, problemas de crdito y solvencia hasta recortes en los anuncios, escasez de papel y disturbios laborales de los que Edwards y la CIA no dudaron en culpar a la Unidad Popular.

En septiembre de 1971, un representante del grupo meditico de Edwards solicit respaldo confidencial por valor de 1.000.000 de dlares a la agencia, peticin que dio pie a un agitado debate interno. En un informe secreto de la CIA elaborado para poner a Kissinger al corriente de las distintas opciones de que dispona, la agencia sugera que el diario afrontaba restricciones econmicas y se haca eco de la opinin del propietario segn la cual el diario necesita no menos de un milln si quiere sobrevivir uno o dos aos ms. Washington tena dos opciones bsicas:

a) Suministrar una amplia financiacin al peridico,   entendiendo que esto podra no ser suficiente para impedir que el gobierno de Allende lo cierre (por ejemplo, mediante el control de las prensas, o la paralizacin del trabajo). Esto supondra una inversin inicial de al menos 700.000 dlares.

b) Dejar que se hunda   y dedicar todos los esfuerzos a una campaa propagandstica en favor de la libertad de prensa.

La CIA adverta de lo arriesgado de la opcin b),   ya que Allende podra contraatacar demostrando que el cierre del peridico no es sino una consecuencia de la ineptitud financiera de quienes lo dirigen. El jefe de la base en Santiago y el embajador Korry se inclinaron por la primera, aunque no faltaron en el gobierno de Nixon quienes pensasen que un milln de dlares era un precio demasiado elevado para obtener tan poco tiempo extra, si el peridico iba a cerrar de todos modos.

De hecho, el ayudante de Kissinger, Arnold Nachmanoff, era partidario de tomar ambas opciones y unirlas. De este modo, El Mercurio recibira setecientos mil dlares con la condicin de que emprendiese un ataque pblico al gobierno de Allende que lo obligue a salir de circulacin. El fiscal general, John Mitchell, pensaba que deban mantener con vida una voz potente, pero no vale la pena hacer lo mismo por una dbil. Por su parte, el representante del Pentgono asegur que se la estaban jugando con un perdedor y [la] cantidad [era] descabellada, en tanto que el director de la CIA, Richard Helms, opinaba que las perspectivas no eran buenas ni a corto ni a largo plazo.

Ante tal desacuerdo en lo referente a la puesta en marcha de una operacin especfica contra Allende, Kissinger opt por presentar el asunto a una autoridad ms alta. El 14 de septiembre, Nixon autoriz personalmente el pago encubierto de los setecientos mil dlares (y de una cantidad mayor en caso de que fuera necesario), lo que constituye un ejemplo muy poco frecuente de intervencin presidencial en detalles tan concretos de una operacin secreta. Aquella noche, Kissinger llam a Helms para hacerle saber que: a) el presidente acababa de dar su visto bueno a la propuesta de respaldar a El Mercurio con la cantidad de 700.000 dlares, y b)   deseaba que el peridico siguiese funcionando, por lo que la cantidad estipulada poda sobrepasarse con el fin de alcanzar este objetivo.

Tal como dictaba la decisin del presidente, Helms dio carta blanca a la divisin Hemisferio Occidental para que rebasase los 700.000 dlares autorizados, hasta la cantidad de 1.000.000 de dlares, y an ms, si eso garantiza la continuidad del diario. Los setecientos mil dlares iniciales se enviaron de inmediato, y en octubre, fue Kissinger quien autoriz personalmente los trescientos mil adicionales.

Siete meses ms tarde, la CIA solicit que se pusiesen a disposicin de El Mercurio 965.000 dlares adicionales, lo que hizo que se destinase en secreto un total de casi dos millones de dlares al diario en menos de un ao. En una propuesta redactada por el nuevo director de la divisin Hemisferio Occidental, Theodore Shackley, la CIA argumentaba que la decisin de continuar financiando el peridico deba basarse en un juicio valorativo de la importancia que reviste el tratar de garantizar la continuidad del diario por motivos polticos. El peridico ya no corra peligro de ser clausurado por el gobierno de Allende, pero estaba a punto de quedarse sin crdito. La nueva asignacin, segn se inform a Kissinger en un memorndum marcado como ALTO SECRETO, se empleara para amortizar un prstamo, cubrir el dficit operativo mensual que pueda generarse hasta marzo de 1973 y crear un fondo de contingencia de [cantidad tachada] con objeto de satisfacer necesidades crediticias, nuevos impuestos y otras deudas bancarias que podran surgir en breve.

El Mercurio era considerado esencial para ayudar a los candidatos respaldados por la CIA a ganar los comicios al Congreso de marzo de 1973, que constituiran una prueba electoral de gran trascendencia para la popularidad de Allende. Y tal como reconoci William Jorden, ayudante de Kissinger, en un memorndum de accin ultrasecreto remitido a la Casa Blanca, todos estaban de acuerdo en la importancia del peridico: Es una espina para Allende, y ayuda a insuflar valor a las fuerzas de la oposicin. Asimismo, si el diario se iba al cuerno -record Jorden al secretario de Estado- nos proporcionar un pretexto inmejorable para hablar de falta de libertad de prensa. El 11 de abril, el Departamento de Estado dio su visto bueno a la cantidad solicitada.

El Mercurio recibi dinero adicional por mediacin del principal colaborador empresarial de que dispona en Chile la CIA: la ITT. Existe un memorndum con fecha 15 de mayo de 1972 que recoge la conversacin mantenida entre el oficial de la agencia, Jonathan Hanke, y Hal Hendrix, empleado de la ITT, en torno a un depsito bancario de cien mil dlares que la compaa iba a hacer en secreto a Agustn Edwards.

Sostenido por una considerable afluencia de capital clandestino, el imperio meditico de Edwards se convirti en uno de los principales agentes que propiciaron la cada de la democracia chilena. Lejos de ser una fuente de noticias, su peridico se erigi en voz de la agitacin organizada en contra del gobierno. En el verano de 1973, la base de operaciones de la CIA en Santiago lo identific, junto con la paramilitar Patria y Libertad y ciertos militantes del Partido Nacional, como una de las principales organizaciones privadas que han adoptado por objetivo la creacin de conflictos y confrontaciones capaces de desembocar en algn tipo de intervencin militar.

La divisin de Accin Encubierta de la CIA le atribuy una funcin esencial a la hora de crear la ansiada atmsfera propicia para un golpe de Estado. En un memorndum de renovacin fechado en enero de 1974, los agentes de la CIA subrayaban la necesidad de mantener la financiacin a fin de recompensar y sostener la fuente propagandstica que supona El Mercurio, dada la importancia que haba tenido en el derrocamiento de Allende.

Antes del golpe de Estado, los medios de comunicacin con que contaba el proyecto vertieron un incesante aluvin de crticas en contra del gobierno, para lo cual explotaron cualquier posible punto de friccin entre el gobierno y la oposicin democrtica, e hicieron hincapi en los problemas y conflictos que se estaban desarrollando entre aqul y las fuerzas armadas. La CIA reconoci que las operaciones encubiertas de Estados Unidos haban contribuido de manera directa al derrocamiento de Allende, al afirmar que las actividades propagandsticas, que contaron con El Mercurio como vocero, desempearon un papel fundamental a la hora de crear el escenario que hara posible el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

 

 

(*) Director de la Seccin Chile del National Security Archive. Texto incuido en su libro Pinochet: los archivos secretos (1989).

 

Publicado en Punto Final, edicin N 779, 19 de abril, 2013

 

www.puntofinal.cl



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter