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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2013

La burguesa venezolana y la estrategia contrarrevolucionaria de la cacerola

Roberto Herrera
Rebelin


Cuando Salvador Allende Gossens gan las elecciones presidenciales el 4 de septiembre de 1970, lo hizo con un margen de votos bastante estrecho. Jorge Alessandri Rodrguez, candidato independiente de derecha, obtuvo 1.036.278 de los votos escrutados, mientras que el candidato de la Unidad Popular logr 1.075.616, es decir, treintainueve mil trecientos treintaiocho votos ms.

En febrero de 1990 se celebraron elecciones presidenciales en Nicaragua en las cuales el proyecto histrico del Frente Sandinista para la liberacin Nacional (FSLN) fue derrotado en las urnas por la coalicin de centro-derecha Unin Nacional Opositora (UNO), presidida por Violeta Chamarro.

Tanto la Unidad Popular como el Frente Sandinista accedieron al poder estatal por vas de lucha diametralmente opuestas, los chilenos por medio de las urnas y los nicaragenses a travs de las armas. Ambos gobiernos populares sucumbieron ante la estrategia poltico-militar contrarrevolucionaria del imperialismo norteamericano en Amrica Latina.

La historia de la derrota estratgica de la Unidad Popular y de la involucin Sandinista, aunque ya relativamente lejanas, siguen siendo el paradigma poltico-militar contrarrevolucionario en Latinoamrica, que expresa de modo propio la capacidad de reaccin de la clase social dominante, apoyada por la pequea burguesa, la clase media arribista y por supuesto, por el gobierno de los Estados Unidos. Cuando la clase econmica dominante ve peligrar su hegemona poltico-econmica se comporta como bestia herida, importndole un bledo el marco constitucional estipulado en la carta magna.

Las elecciones en el sistema democrtico parlamentario son en mayor o menor medida un parmetro para medir el grado de respaldo o rechazo hacia una estrategia poltico-econmica cualquiera, o bien, para cuantificar la indiferencia de una parte de la poblacin frente a cuestiones relevantes que se debaten en la sociedad y que ataen a los derechos de la ciudadana. En Venezuela, casi el ochenta por ciento de los ciudadanos con derecho a voto acudi a las urnas el pasado domingo 14 de abril para apoyar o rechazar el proyecto histrico del Socialismo del siglo XXI, poniendo en evidencia una vez ms el gran inters poltico-social de las venezolanas y venezolanos 16 procesos electorales en 15 aos de participar en la democracia parlamentaria, y reflejando as difanamente la polarizacin de la lucha de clases que se est librando en Venezuela. Todo lo contrario sucede en los Estados Unidos, paladn de la democracia representativa, donde los niveles de participacin ciudadana en las elecciones presidenciales dejan mucho que desear.

El margen estrecho de los resultados ha originado una coyuntura poltico-social que los enemigos de la revolucin pretenden aprovechar para desestabilizar al gobierno y al proceso revolucionario. Su actuacin es contradictoria, oportunista y truculenta. Por un lado recurren a las leyes electorales y por otra parte, intentan subvertir el orden social y la paz ciudadana. Ambas tcticas no son ms que un ardid politiquero y una clara provocacin. La alta burguesa venezolana y la Casa Blanca saben perfectamente que perdieron las elecciones, pero quieren inducir al gobierno de Nicols Maduro a cometer errores tcticos o estratgicos. Andan a la bsqueda de motivos para justificar el ansiado zarpazo.

Al no poder blandir los sables como lo hicieron los momios chilenos en 1973, la burguesa venezolana con sus aliados sacar sus cacerolas de tefln y gritar en las calles que la poblacin se est muriendo de hambre.

El momento histrico que est viviendo el pueblo venezolano requiere de mucha sindresis, juicio y cordura por parte de la dirigencia revolucionaria, a fin de contrarrestar la ofensiva de los sectores de la extrema derecha fascista.

Mucho guillo Venezuela, que la bestia cebada tiene sed de venganza y muerte.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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