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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2013

Antidisturbios en la Complutense, universitarios en la trituradora

Juan Carlos Monedero
La Marea


Hemos vuelto a ver a los grises en la Complutense. Cuestin de memoria. Lo sabamos de las fotos, de los relatos de los mayores. Ahora visten diferente, pero es la misma historia. Durante el franquismo, la desesperacin de una dictadura que se prometa eterna. Ahora, la desesperacin ante una democracia que, ms all del nombre, es una burla. Uno de cada dos jvenes est en el paro (en realidad, el 57%). Las tasas universitarias se han duplicado. Salir de casa de tus padres antes de los 30 aos parece ciencia ficcin, aunque salir de casa de tus padres cada vez ms podra decirse salir de casa de los abuelos, lo que hace la cosa ms insultante. Se publican las cifras de paro pero nadie del gobierno comparece. Sabemos que el PP ha ganado las elecciones gracias a la red Grtel (claro que los errores del PSOE han ayudado, pero podra haber ganado el PP sin la red que le ha brindado Correa, Brcenas y compaa), pero no hay responsables en la crcel. El nico juzgado y condenado ha sido Garzn. Omos los relatos de los parados de larga duracin. Desesperacin. Ana Mato tiene coches de alta gama en su garaje y ni siquiera lo nota. Unos tanto y otros tan poco. El Eclesiasts recuerda que tanta desigualdad es una invitacin a un diluvio social.

Urdangarn est en su mansin. Estudiantes universitarios duermen en comisara. Algo huele a podrido al sur de los Pirineos. Cmo se gestiona la desesperacin? Qu caminos estn dejando en nuestro pas los que estn dinamitando el artculo 1 de la Constitucin? Deca Oliverio Girondo que conociendo a Van Gogh, lo extrao no es que se cortara una oreja, sino que no se cortara tambin la otra. Con seis millones doscientos mil parados, lo peor que pasa es que unos estudiantes universitarios, protestando por los recortes en la enseanza pblica, se encierran en la facultad y se ponen gallitos con la representacin del poder acadmico? Unos quiz metan la pata. Otros han diseado la exclusin de la mitad de la sociedad. Con quin nos enfadamos?

Sin violencia somos ms, qu duda cabe. Y las medidas de fuerza que no tienen respaldo popular se convierten en estupideces con alto coste personal. En cualquier lado (basta ver la convocatoria Asedia el Congreso, fcilmente estigmatizable). Contra quin dirigimos la rabia? Si toda la presin que se puede ejercer la sufre un compaero (que est plenamente comprometido con la necesidad de salir de esta patraa de democracia) estamos bien desencaminados. Amanecer Dorado est repartiendo comida y sumando votos. Parece evidente que el cuerpo pide rabia nos estn robando nuestro futuro en nuestras narices- pero la violencia que no sea estrictamente defensiva est olvidando la relacin entre tctica y estrategia. Se trata de sumar gente. De hablar con los estudiantes, de construir hegemona, de salir de los crculos cerrados de los que piensan estrictamente como nosotros. Si repetimos tra vez el sectarismo de la izquierda, si pensamos que tenemos la verdad y los dems son una cuerda de imbciles, si nos creemos los hroes y los dems los cobardes, no vamos a ningn lado. Un crculo vicioso acariciado siempre por anlisis mediocres.

El neoliberalismo ha triunfado porque nos convenci de que no haba alternativa. Ya sabemos que eso es mentira. Ahora va a intentar convencernos fragmentndonos. No dejemos que nos separen ms. Es momento de hablar. Mucho. Para que el 90% entienda la necesidad de cambiar. Para que el 90% entienda que su silencio es el verdugo que tiene en su cabeza. Slo as el miedo va a cambiar de bando. Es sensato recordar a cualquier antidisturbios descerebrado que no vivimos en el franquismo. Y es mucho ms sensato que cualquier antidisturbios con maneras de matn se sienta tan solo que no le quede otra que salir corriendo de su propia miseria. Reflexionemos todos. Ninguna medida de fuerza contra los iguales puede tener xito. Llamar a los antidisturbios para que solventen tus problemas es como llamar a la OTAN para que traiga la democracia. Meter a los antidisturbios en la Universidad es una vergenza. Errores, errores y ms errores.

Para que el miedo cambie de bando, pensemos mucho antes de levantar la mano, de dejarnos llevar por la rabia, de equivocarnos con lo que corresponde ahora. A da de hoy, les ha asustado ms expropiar siete carritos de un supermercado que vapulear a ningn Robocop. Hacer poltica implica un nivel ms alto de conciencia. Leamos la historia. Estn deseando que nos equivoquemos.

Fuente: http://www.lamarea.com/2013/04/26/antidisturbios-en-la-complutense-universitarios-en-la-trituradora/



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