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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2013

Los grandes bancos son intocables en cuanto al lavado de activos, segn el Fiscal General de EE.UU.
La verdadera naturaleza y fines de la "Guerra Contra las Drogas"

Alberto Rojas Andrade
Rebelin


Desde ya hace algn tiempo historiadores, periodistas, exagentes del espionaje internacional, en general investigadores de las ciencias sociales fundamentalmente latinoamericanos, han ido cimentando paso a paso la tesis de que los problemas relacionados con la persecucin de las personas dedicadas al trfico y produccin de sustancias prohibidas, ms que una engorrosa tarea del gobierno de los EE.UU., abordada mediante una cadena de errores en la valoracin de dicho tema, han sido erigidos como un mecanismo-pretexto para una subrepticia injerencia en determinadas naciones y servir de factor de militarizacin de sus sociedades con el fin de ejercer all su dominio.

Respecto a ello, esta vez el tratamiento de dicha cuestin en el cual nos centramos es originado en investigaciones relacionadas con el lavado de dineros provenientes de la produccin y trfico de sustancias psicoactivas ilegalizadas como la cocana, mariguana o herona, siendo llevadas a cabo por entes por fuera de toda sospecha de estar penetradas por la delincuencia: el Departamento de Justicia de Estados Unidos[1].

La instancia ante la cual se presentan aquellas indagaciones de ninguna manera es una del Tercer Mundo donde de acuerdo al punto de vista imperante (el cual se acerca a la realidad), pululan jueces amaados, venales, atemorizables, colusionados con gobiernos ejecutivos invadidos por poderes ilegales, es el Senado estadounidense.

A su vez quienes pueden resultar acusados no son en absoluto los de costumbre de acuerdo al estereotipo forjado en los medios internacionales; es decir, nada parecidos a gruesos hombres de lengua latina, tez bronceada y trajes deportivos, con fortunas violentamente forjadas.

Ha salido a la luz pblica la informacin de que los implicados (en trminos reales podra decirse acusados) en delitos vinculados al trfico de psicoactivos, son sorprendentes para el pblico en general en cualquier pas del mundo: resultan ser los acreditados bancos HSBC, JP Morgan, Wells Fargo y Bank of Amrica[2]; es decir, en trminos penales concretos sus directivos, aquellos respetados financistas de aspecto europeo, trajes burgueses de corbata, residentes en el Primer Mundo seguramente en el vecindario de Manhattan en Nueva York o similares, poseyendo capitales tan desmesurados que aparecen como fuera de toda lgica, siendo lo ms paradjico su comn caracterizacin de intachables. Sujetos a los cuales le son endilgadas conductas tenidas por la legislacin estadounidense y mundial como graves infracciones criminales, mediante serios indicios reunidos en sofisticadas investigaciones.

Los montos de los que se tiene sensatos signos de ser manejados ilcitamente por los mencionados ejecutivos no son menores: por ejemplo en un caso mil cien millones de dlares[3]. Por la milsima parte de esta cifra en circunstancias similares muchos hombres y mujeres han sido condenados a duras penas de presidio en naciones latinoamericanas y hasta extraditados a Estados Unidos a instancias de la Fiscala de este pas.

Sin que nos debamos sorprender demasiado por ello, el mismo Fiscal General de EE.UU. en el gobierno de Barak Obama, Eric Holder, declar el mes pasado ante el Senado en Washington sin el menor rubor por su desfachatez, su preocupacin por el tamao de entidades dentro del sistema financiero gringo, las cuales al resultar implicadas en graves delitos de lavado y ocultacin de dinero de la procedencia mencionada, pueden con su enjuiciamiento y condena afectar a la mismsima economa norteamericana o hasta mundial. Por ejemplo en el caso de mayor cuanta puesto en tela de juicio, el Banco HSBC (aunque procur no nombrarlo especficamente), el cual acept expresamente ser responsable de lavado de dinero procedente de actividades criminales de traficantes mexicanos y colombianos por lo cual fue multado con una gruesa suma por las autoridades estatales[4]. Estas son palabras mayores al anunciarse pblicamente una situacin ya vislumbrada de una u otra forma dentro de la aparatosa y digna de toda sospecha Guerra Contra las Drogas.

Holder quien por su cargo encabeza la poltica criminal imperial, a pesar de su lenguaje colmado de eufemismos y ambigedades fue enftico en el contexto de su declaracin; sencillamente exclam que los bancos son intocables a causa de su estructural posicin en la economa de los EE.UU:

me preocupa el hecho de que el tamao tan grande de algunas de estas instituciones (los bancos) convierte en difcil el poder procesarlos cuando encontramos indicios de un cargo criminal, y esto tendr un negativo impacto en la economa nacional, tal vez incluso en la economa mundial. Estimo que es un resultado (la imposibilidad de acusacin) del hecho de que algunas de estas instituciones (financieras) se han vuelto demasiado grandes es una situacin de hecho inhibidora (de formular cargos) que debemos tener todos (es decir el conjunto de las autoridades) en cuenta.[5]

Es una explicacin clara y contundente del por qu los directivos de estos bancos no son sometidos a juicio por actividades de lavado de dineros provenientes del trfico ilegal o produccin de sustancias prohibidas; para aquellos nunca habr castigo bajo la actual organizacin social imperante por muy graves que sean sus conductas, especialmente si las matrices de las entidades financieras se encuentran en el Primer Mundo. No debemos olvidar que estas constituyen en el presente el sector dominante del capitalismo dentro del cual malvivimos.

A su vez en una de las naciones estigmatizadas y martirizadas con el trfico de sustancias prohibidas, el blanqueo de los dineros producto del mismo y la sangrienta guerra a los carteles consabidos, Mxico, se acredit entre 2007 y 2012 el ingreso de unos 109 mil millones de pesos mexicanos (unos 9.083 millones de dlares) de este origen al sistema financiero con unas 232 denuncias ante la Procuradura (Fiscala)[6]. Empero, de una parte no se conoce tampoco all de la aprensin de ningn banquero, y de otra se estima razonablemente que aquellas cifras de lavado corresponden a apenas un 14 por ciento del total que las autoridades de hacienda reconocen como susceptible de ser lavado[7]; durante los seis aos de la desafortunada Guerra al Narco de Felipe Caldern Hinojoza el sistema financiero mexicano habra blanqueado unos 60 mil millones de dlares[8].

Sin embargo, todo lo anterior se queda chico si recordamos lo ocurrido con el estadounidense Banco Wachovia, el cual haba legalizado unos (toma asiento lector), 376.4 mil millones de dlares! Es decir, el equivalente a una tercera parte del total del PIB de Mxico[9], dinero de los denominados carteles de psicoactivos prohibidos de este pas. Como era de esperarse de las autoridades de Washington, Wachovia (hoy Wells Fargo Advisors) fue sancionado por las estrictas autoridades gringas apenas con una multa equivalente al 2% de las utilidades del ao 2009, y tambin como si fuera algo lgico y razonable, ninguno de los ejecutivos bancarios fue enjuiciado penalmente[10].

As mismo, de manera bastante curiosa, por no decir cnica dentro de las circunstancias descritas, el Departamento de Estado de Washington estima a Mxico como un importante centro de lavado de activos[11]. En este orden de ideas, si esta nacin es importante en el blanqueo, EE.UU. que es de acuerdo a lo descrito?

Sin embargo, el tema de la aceptacin estatal de la legalizacin de capitales provenientes de la produccin y trfico ilegal no es algo nuevo en los pases en los cuales se han desarrollado estas empresas. En Colombia en los aos setenta del siglo XX el gobierno cre lo que se denomin la Ventanilla Siniestra, una seccin especial del Banco de la Repblica (Banco Central), donde como en cualquier oficina de cambio de divisas eran llevados dlares provenientes de aquellos delitos por personas a las cuales no se les haca ninguna pregunta sobre su identidad o el origen de ese dinero extranjero, y les era convertido en pesos colombianos de manera abierta[12], sin objecin conocida por parte del gobierno de la Casa Blanca, el cual gozaba de excelentes relaciones con las autoridades de aquella nacin creadoras de este vistoso sistema de blanqueo estatal[13].

Lo anterior contrasta abismalmente con lo acordado en los mximos entes internacionales como las Naciones Unidas, en el mismo Nueva York, en los cuales se tiene al lavado de activos como un grave delito de connotaciones desestabilizadoras de amplio alcance, estableciendo para combatirlo drsticas medidas como La identificacin, la congelacin, la incautacin y el decomiso del producto del delito[14]; por supuesto en los casos citados no se produjo ninguna incautacin, decomiso o congelacin del dinero lavado en aquellos bancos con sede en EE.UU.; todo continu el curso aviesamente capitalista de siempre.

En consecuencia es evidente que la pulcritud del sistema financiero estadounidense contrara ostensiblemente las directrices mundiales en la materia, las cuales propugnan por crear un rgimen financiero y reglamentario eficaz que impida el acceso de los delincuentes y de sus fondos ilcitos a los sistemas financieros nacionales e internacionales, preservando as la honestidad del sistema financiero en todo el mundo y velando por la observancia de la normativa legal y reglamentaria contra el blanqueo de dinero[15]; entre otras medidas se pretende la penalizacin del lavado de activos con prisin[16].

Por lo dems la Convencin de Viena de 1988 (Convencin Contra el Trfico Ilcito de Estupefacientes y Sustancias sicotrpica), estatuye que tambin constituye delito la ocultacin o encubrimiento de la naturaleza, origen, la ubicacin, el destino, conversin, o transferencia de la propiedad de tales bienes a sabiendas que proceden de alguna de las actividades descritas en el artculo 3(trfico de estupefacientes y sustancias psicotrpicas).

A esto se han aunado disposiciones internacionales como la Convencin De las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional (Convencin de Palermo 2000), la cual amplia los alcances de aquella de Viena, reglamentos del tipo CICAD-OEA para Amrica o diversas iniciativas del Consejo de Europa; han sido creadas tambin entidades especficas destinadas a actuar en este tema como el Grupo Egmont de Unidades de Inteligencia Financiera (UIFs) de intercambio de informacin para Europa (2004); el Grupo de Accin Financiera sobre lavado de activos (LATF-GAFI) establecido por el llamado G-7 (1989); han emergido organizaciones internacionales particularmente destinadas contra el blanqueo de capitales de carcter regional como los FATF-Style Regional Bodies (FSRBs)[17], cubriendo todo el mundo a excepcin de Norteamrica, naturalmente. Para hablar solamente de la normatividad y entidades especficamente instituidas para combatir el lavado de dineros y bienes provenientes del trfico y la produccin ilegal.

Contrastando una vez ms con la lgica legal-declarativa enunciada, opera con toda normalidad capitalista la extendida y publicitada red de parasos fiscales y sus cuentas offshore de cientos de miles, tal vez millones de compaas de papel, de muy difcil rastreo por sus labernticos nexos[18], con plena complicidad del sistema legal internacional impuesto a instancias fundamentalmente de las mismas autoridades de EE.UU., siendo su existencia otra muestra de los verdaderos principios impulsores del orden jurdico y financiero mundial en el campo de las acciones contra el blanqueo de dineros.

A contrario de los tercos hechos la directora de la agencia estadounidense encargada del tema, la DEA, pontifica de que todo el problema del trfico y consumo de psicoactivos est ubicado justo al sur del Ro Bravo[19], pasando por alto cuidadosamente el trascendental hecho del descomunal lavado de activos en el Atlntico Norte, el cual no es ms sino la caracterstica teleolgica de la delincuencia de sustancias ilegalizadas en un mundo interconectado en los niveles del gran capital.

Empero, a pesar de todos los subterfugios empleados, el tema es ya visto en profundidad y en el respectivo marco econmico:

Esa masa enorme de dinero que mueve el negocio (el trfico ilegal) que, por cierto, se traduce en poder, mucho poder poltico, poder social tambin llega a otras esferas de accin: ese dinero es lavado e ingresa a circuitos aceptados No es ninguna novedad que existe toda una economa limpia producto de las operaciones de blanqueo de los capitales del narcotrfico. Y son bancos limpios y honorables los que proceden a hacer esas operaciones, los mismos que manejan el capital financiero trasnacional que hoy controla la economa mundial y a los que el Sur pobre y dependiente adeuda cifras astronmicas en calidad de deuda externa.[20]

Tamaas incongruencias van desdibujando la retrica oficial de los estados clientes de la Casa Blanca y de los mismos EE.UU. propagada ruidosamente en los medios de comunicacin a su servicio, permitiendo percibir el real paisaje social plasmado por el fenmeno, hasta convertirse en motivos razonados de duda e indagacin cuando se observan en un contexto poltico continental y son sentidos los efectos prcticos desastrosos de las acciones represivas al citado trfico y produccin.

En los pases latinoamericanos donde se han desarrollado ms dichas actividades ilegales (Mxico y Colombia), la militarizacin de sus sociedades ha ido correlativamente en ascenso en los respectivos momentos histricos, aparejada con planes polticos como Puebla-Panam o Mesoamrica, el cual en el fondo pretende prolongar la frontera gringa hacia el sur hasta Colombia y su Plan homnimo[21]. El modelo mexicano de militarizacin se va extendiendo al sur en la regin centroamericana, hasta conectar con el ya hace dos dcadas de establecido en Colombia.

Por cierto, y si caben dudas sobre la nula eficacia de las sealadas estrategias anunciadas para perseguir a productores y traficantes ilegales, el costoso, renombrado y sangriento Plan Colombia no logr en absoluto acabar con los cultivos ilegales[22], y no obstante si financi y afianz la militarizacin de la sociedad la cual ya vena en curso; el asunto ha llegado hasta que esta nacin suramericana se encuentre copada de bases militares gringas pretextadas justamente como destinadas a luchar contra el narcotrfico y el terrorismo[23], es decir el cuestionado trfico ilegal y un mtodo de confrontacin tomado como objetivo de guerra.

De su parte la actual y nefasta guerra contra el narco, sin la menor duda impuesta por las autoridades de EE.UU. ha profundizado la influencia de estas en las fuerzas armadas mexicanas y dems organismos de control social[24], y precisamente por el contrario las organizaciones criminales en Mxico han resultado fortalecidas en cantidad, poder mortfero, capacidad de penetrar el estado, abarcan ms territorios y ejercen ya cierto dominio en la sociedad[25]. Esto es precisamente favorecedor de que sea erigido en las naciones citadas un neocolonialismo fuertemente represivo amenazante de todo el continente latinoamericano.

Con casos como los descritos de flagrante contradiccin entre las declaraciones gubernamentales, las normas penales mundialmente aceptadas, y los hechos escuetos, no es posible que en las naciones donde se desarrolla la produccin y trfico de sustancias ilegalizadas ocurra una persecucin real al lavado de capitales procedentes de tales delitos creados en el siglo XX, sino otra situacin distinta si tenemos en cuenta las relaciones geopolticas de dominacin y las fuerzas sociales que se le oponen. Lo cual revela una tctica encubierta de criminalizacin de sectores populares en pases estratgicos (Mxico es la extensa frontera sur de la potencia imperial y Colombia es la nica nacin suramericana con costas en dos ocanos adems de ser un punto de lanza en la codiciada Amazona), permisiva del control militar, poltico y econmico de los mismos por parte de Washington.

Con el desgaste de tales polticas y los testimonios descritos, los reales propsitos en estas absurdas guerras de prohibicin padecidas no parecen ubicarse tan en las sombras por estos das:

el imperialismo estadounidense viene aplicando en forma sostenida un supuesto combate al negocio de las drogas ilcitas, cuyo objetivo real es permitir a Estados Unidos intervenir donde lo desee, tenga intereses, o los mismos se vean afectados[26].

Trabajos de investigacin como el de Nancy Flores: La Farsa de la Guerra contra el Narco. (Mxico. Ocano 2012), donde expone la sinrazn de tal guerra, la cual no hace sino infundir miedo en la poblacin sin ningn resultado de los que son pomposamente anunciados por el gobierno de Los Pinos, constituyendo un gigantesco y cruel fraude; documentos-testimonio desde el punto de vista de exagentes de la ominosa DEA, como el de Michael Levine en La Gran Mentira Blanca (Planeta 1996), en los cuales se pone al descubierto selectividades delictivas con fines polticos como plan general de las actuaciones de aquel ente y sus nexos estrechos con el espionaje; el seguimiento pormenorizado de las actividades de traficantes controlados por la DEA obrando en ejecucin de planes de la CIA, lo cual fue ostensible en operaciones como la de los Contras en la Nicaragua sandinista de los aos ochenta y el control social mediante el consumo de psicoactivos y el encarcelamiento por su trfico de miembros de ciertas comunidades desposedas y rebeldes en EE.UU., expuesto en el trabajo del periodista estadounidense Gary Webb en Dark Alliance (Seven Stories Press. New York 1998); o el ensayo de Marcelo Colussi donde se muestran las actividades mencionadas como medios que acumulan inmensos recursos econmicos al servicio de controlar poltica y militarmente grandes poblaciones, sirviendo de coartada para invasiones con un discurso hipcrita, pues el consumo de psicoactivos ilegales ha aumentado, llamado El Narcotrfico: un arma del imperio (Argenpress 2010 Digital pdf), entre otros documentos dan transparencia desde variados puntos de vista y sucesos de tiempo y espacio al fenmeno tratado.

Es tambin notable que la violencia resultado de la ilegalizacin procede de la ley del mercado capitalista del encarecimiento de un producto por su proscripcin, y que con ella se alienta el aumento de la represin en general sobre una poblacin determinada o pas entero; las situaciones generadas antes y despus por la prohibicin del alcohol durante los aos veinte del siglo XX en Estados Unidos son prueba elocuente de ello. Alguien conoce de muertos por enfrentamientos entre bandas traficantes de cerveza, tequila, pisco, whisky o chicha (maz fermentado) etc., luego de la abolicin de la ley de la prohibicin del alcohol (Volstead 1919-1933) en los ltimos 80 aos en el mundo?

La negativa absoluta e irracional del gobierno de la Casa Blanca a legalizar la produccin e intercambio de unas sustancias las cuales desde tiempos inmemoriales han sido consumidas y comercializadas por seres humanos, acaso sometidas modernamente a procesos industriales siendo estigmatizadas en no muy claras circunstancias con posterioridad, frente a otras perfectamente legales y socialmente muy aceptadas a la vez de ser altamente adictivas y con efectos notables sobre la salud humana (como el alcohol o el tabaco), demuestra una insoluble incoherencia slo resuelta si tenemos en cuenta aspectos histricos, polticos y econmicos de dominacin ejercida en pueblos como los de Mxico, Centro Amrica, Colombia, Per, Bolivia o Afganistn, etc.

Cuando las circunstancias de control de materias primas, mercados y mano de obra sean alteradas en las naciones implicadas, muy seguramente las polticas contra las drogas sern transformadas y podremos vez hasta la legalizacin de lo hoy tenido como gravemente penado, pues como lo demuestran las acciones y declaraciones del Fiscal Eric Holder el tema se encuentra determinado por conveniencias de poder.

Empero, cuntas vidas cegadas, dolor, destruccin y opresin hemos padecido y tendremos que padecer mientras ello ocurra.


Notas
[1] Departamento de Justicia revela que bancos mundiales 'lavaron' dinero del narcotrfico. RT Actualidad. Diciembre 17 de 2012. http://actualidad.rt.com/actualidad/view/81348-grandes-bancos-eeuu-blanquean-dinero-narcotrafico-mexicano-zetas-sinaloa
[2] Ibdem.
[3] Ibdem.
[4] David Brooks. American Curios. Estado de Derecho. La Jornada. Marzo 11 de 2013. http://www.jornada.unam.mx/2013/03/11/opinion/029o1mun
[5] Kevin Roose. Eric Holder Gets Passive-Aggressive With Senators on Too-Big-to-Fail Question. NYMAG. Marzo 6 2013. http://nymag.com/daily/intelligencer/2013/03/eric-holder-gets-pass-agg-with-senators-on-tbtf.html
[6] Nancy Flores. Hacienda Acredita 109 mil MDP Lavados en Sistema Financiero. Contralnea 7 de abril de 2013. Parte I http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/04/07/hacienda-acredita-109-mil-mdp-lavados-en-sistema-financiero/
[7] Nancy Flores. Ibdem
[8] Nancy Flores. Sistema financiero Principal Centro de Lavado en Mxico. Contralnea 8 de abril de 2013. Parte II http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/04/08/sistema-financiero-principal-centro-de-lavado-en-mexico/
[9] Ed Vulliamy. How a big US bank laundered billions from Mexico's murderous drug gangs. The Observer. April 3 2011. http://www.guardian.co.uk/world/2011/apr/03/us-bank-mexico-drug-gangs Versin resumida en espaol de Rogelio Arredondo. Banco Wachovia permiti lavado de dinero del narco equivalente al 33% del PIB de Mxico. International Business Times. mxibtimes.com. Abril 4 de 2011. http://mx.ibtimes.com/articles/11698/20110404/banco-lavado-dinero-wachovia-narco-mexico.htm Otras informaciones hablan de un blanqueo del Wachovia por U$ 420 mil millones. EFE. Banco Wachovia de EE.UU. pagar 160 millones por lavado de dinero. El Nuevo Herald. Marzo 18 de 2010. http://www.elnuevoherald.com/2010/03/18/677477/banco-wachovia-de-eeuu-pagara.html
[10] Ed Vulliamy. Ibidem.
[11] Nancy Flores. Ibdem
[12] El ministro del Interior del gobierno de lvaro Uribe Vlez, Fernando Londoo, acus en el ao 2003 al ex presidente Alfonso Lpez Michelsen de ser responsable de facilitar las actividades de los traficantes durante su gobierno en cuanto al ingreso de dineros ilcitos a Colombia. Londoo, afirm que por la llamada ventanilla siniestra del Banco de la Repblica se blanquearon muchos dineros ilcitos afectantes de la economa colombiana. La Ventanilla Siniestra. El Tiempo. Marzo 24 de 2003. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-999184
[13] La creacin de esta operacin de captacin de dinero producto de conductas perseguidas penalmente se da a partir del mandato de Alfonso Lpez Michelsen (1974-1978) y se prolonga hasta el de Csar Gaviria (1990-1994), cuando el control de divisas es abolido. Ahora el lavado es descentralizado en Casas de Cambio de Divisas y bancos privados.
[14] DECLARACIN POLTICA Y PLAN DE ACCIN CONTRA EL BLANQUEO DE DINERO aprobados en el vigsimo perodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dedicado a la accin comn para contrarrestar el problema mundial de las drogas, Nueva York, 10 de junio de 1998 (extractos).
DECLARACIN POLTICA MEDIDAS CONTRA EL BLANQUEO DE DINERO. La Asamblea General, Numeral 2- Ordinal i.
[15] DECLARACIN POLTICA Y PLAN DE ACCIN CONTRA EL BLANQUEO DE DINERO, Numeral 2- ordinal b.
[16] Crear un marco legislativo que penalice el blanqueo de dinero proveniente de delitos graves de modo que sea posible prevenir, detectar e investigar el delito de blanqueo de dinero, y procesar a los responsables. DECLARACIN POLTICA Y PLAN DE ACCIN CONTRA EL BLANQUEO DE DINERO, Ordinal a
[17] Eduardo Fabin Caparrs. Tipologas y Lgicas del Lavado de Activos. Combate al Lavado de Activos Desde el Sistema Judicial. www.cicad.oas.org/lavado_activos/pubs/Combate_Lavado_3ed.pdf
[18] El Confidencial en Coordinacin de ICIJ (en ingls Consorcio Internacional de Periodistas de Investigacin). Impacto mundial por revelaciones sobre cuentas en parasos fiscales. El. Abril 5 de 2013. http://ciperchile.cl/2013/04/05/impacto-mundial-por-revelaciones-sobre-cuentas-en-paraisos-fiscales/
[19] Necesito dejar muy en claro que el comando de control (del trfico) est en Mxico y no en Estados Unidos. Michele Leonhart Directora. Jornada 6 de abril de 2011. http://www.jornada.unam.mx/2011/04/06/politica/002n1pol
[20] Marcelo Colussi El Narcotrfico: un arma del imperio (2010), Citado por Gilberto Lpez y Rivas. Estudiando la Contrainsurgencia de Estados Unidos: Manuales, Mentalidades y uso de la Antropologa. Mxico 2012. Pg. 79,80
[21] Subcomandante Marcos. EZLN: Documentos y Comunicados. La Marcha del Color de la Tierra. Ediciones Era. Mxico 2003. Pag.343
[22] Alejo Vargas Velsquez et alteri. Consideraciones Finales: Transformaciones de las Fuerzas Armadas Colombianas. En El Papel de las Fuerzas Armadas en la Poltica Antidrogas Colombiana. Universidad Nacional de Colombia. 1985 2006. GISD. Bogot 2008. Pg. 192.
[23] Las Bases militares que Utilizar EE.UU. en Colombia. El Espectador. Octubre 30 de 2009. http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo169477-bases-militares-utilizara-eeuu-colombia
[24] Gilberto Lpez y Rivas. La Farsa Detrs de la Guerra al Narco. La Jornada. http://www.jornada.unam.mx/2012/07/20/index.php?section=opinion&article=021a1pol
[25] Gilberto Lpez y Rivas. Ibdem.
[26] Gilberto Lpez y Rivas. Estudiando la Contrainsurgencia de Estados Unidos: Manuales, Mentalidades y uso de la Antropologa. Mxico 2012. Pg. 80.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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