Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-04-2013

Cuando la negacin israel de la existencia palestina se convierte en genocida

Ilan Pappe
The Electronic Intifada

Traducido del Ingls para Rebelin por J. M.


"Recuerdo cmo empez todo. Todo el estado de Israel es un milmetro del Medio Oriente entero. Un error estadstico, tierra estril y decepcionante, los pantanos en el norte, el desierto en el sur, dos lagos, uno muerto y un ro sobrevalorado. Sin recursos naturales, aparte de la malaria. Aqu no haba nada. Y ahora tenemos la mejor agricultura en el mundo? Esto es un milagro: una tierra construida por la gente" (Maariv, 14 de abril de 2013).

Este relato inventado, escuchado en la voz del primer ciudadano y portavoz israel, pone de relieve hasta qu punto la narrativa histrica es parte de la realidad actual. Esta impunidad presidencial resume la realidad en la vspera de la sexagsima quinta conmemoracin de la Nakba, la limpieza tnica de la Palestina histrica. El hecho inquietante de la vida, 65 aos ms tarde, no es que el dirigente figurativo del llamado Estado judo, y de hecho casi todos en el nuevo gobierno electo y en el Parlamento, suscriben estos puntos de vista. La realidad preocupante y difcil es la inpunidad con apoyo mundial.

La negacin de Peres de los nativos palestinos y la continuidad en el ao 2013 del mito de la gente sin tierra expone la disonancia cognitiva en la que vive: niega la existencia de aproximadamente doce millones de personas que viven dentro y cerca del pas al que pertenecen. La historia demuestra que las consecuencias humanas son terribles y catastrficas cuando las personas poderosas que encabezan equipos poderosos como un Estado moderno, negaron la existencia de un pueblo que est muy presente.

Esta negacin estaba all a principios del sionismo y llev a la limpieza tnica en 1948. Y sigue ah hoy, lo que podra resultar en desastres similares en el futuro, a menos que se detenga inmediatamente.

Disonancia cognitiva

Los responsables de la limpieza tnica de 1948 fueron los colonos sionistas que vinieron a Palestina, al igual que Shimon Peres, de origen polaco, antes de la Segunda Guerra Mundial. Ellos negaron la existencia de los pueblos nativos que encontraron, que vivan all durante cientos de aos, si no ms. Los sionistas no posean el poder en el momento de resolver la disonancia cognitiva que experimentaron: su conviccin de que la tierra estaba inhabitada a pesar de la presencia de tantas personas residentes en el pas.

Casi resolvieron la disonancia cuando expulsaron a tantos palestinos como pudieron en 1948 y se quedaron con slo una pequea minora de los palestinos dentro del Estado judo.

Pero la avaricia sionista por el territorio y la conviccin ideolgica de que mucha ms Palestina era necesaria con el fin de tener un Estado judo viable dio lugar a consideraciones constantes y, finalmente, a las operaciones para ampliar el Estado.

Con la creacin del "Gran Israel" despus de la conquista de Cisjordania y Gaza en 1967, la disonancia regres. Sin embargo, la solucin, no podra ser fcilmente resuelta esta vez por la fuerza de la limpieza tnica. El nmero de palestinos era mayor, la asertividad y el movimiento de liberacin estaban fuertemente presentes en la escena, e incluso los ms cnicos y los protagonistas tradicionalmente pro Israel de la escena internacional reconocieron su existencia.

La disonancia se resolvi de una manera diferente. La tierra sin pueblo era cualquier parte del gran Israel, el Estado deseado para judaizar en las fronteras anteriores a 1967 o para anexar los territorios ocupados en 1967. La tierra con la gente estaba en la Franja de Gaza y algunos enclaves en la Ribera Occidental, as como en el interior de Israel. La tierra sin pueblo est destinada a ampliarse gradualmente en el futuro, haciendo que el nmero de personas a reducir sea mayor, como una consecuencia directa de la invasin.

Incremento de la limpieza tnica

De esta creciente limpieza tnica es difcil darse cuenta a menos que se contextualice en un proceso histrico. El noble intento de las personas y los grupos ms conscientesen Occidente y en Israel para centrarse en el aqu y ahora -en lo que respecta a las polticas de Israel- est condenado a ser debilitado por la contextualizacin contempornea, no por la historia.

Comparar a Palestina con otros lugares siempre fue un problema. Pero la realidad criminal en Siria, Irak y otros lugares, se convierte en un desafo an ms serio. La ltima clausura, la ltima detencin poltica, el ltimo asalto, el ltimo asesinato de un joven, son crmenes horribles, pero palidecen en comparacin con los campos y reas cercanas o lejanas donde se cometen atrocidades colosales.

Narrativa criminal

La comparacin es muy diferente cuando se ve histricamente y es en este contexto donde debemos tener en cuenta el carcter delictivo de la narrativa de Peres, que es tan horrible como la ocupacin y potencialmente mucho peor. Para el presidente de Israel, premio Nobel de la Paz, nunca hubo palestinos antes de que se iniciara en 1993 el proceso de Oslo, y cuando los reconoci eran slo los que viven en una pequea parte de la Ribera Occidental y la Franja de Gaza.

En su discurso ya haba eliminado a la mayor parte de los palestinos. Si usted no exista cuando Peres lleg a Palestina, usted definitivamente tampoco existe en2013, cuando es el presidente. Esta eliminacin es el punto donde la limpieza tnica se convierte en genocida. Cuando es eliminado del libro de la historia y de los discursos de los polticos de alto nivel, siempre existe el peligro de que el siguiente intento sea su eliminacin fsica.

Sucedi antes. Los primeros sionistas, entre ellos el actual presidente, hablaban de la transferencia de los palestinos mucho antes de que la dispusieran en 1948. Estas visiones de una Palestina sin rabes aparecieron en cada diario sionista, revista y conversacin interna desde el comienzo del siglo XX. Si se habla del vaco en un lugar donde hay abundancia, se puede tratar de ignorancia voluntaria. Pero si se habla del vaco como una visin o realidad innegable, es slo una cuestin de poder y la oportunidad anterior a que la visin se convierta en realidad.

La negacin contina

La entrevista de Peres en la vspera de la sexagsima quinta conmemoracin de la Nakba no solo es escalofriante porque tolera cualquier acto de violencia contra los palestinos, sino porque los palestinos han desaparecido por completo de su admiracin autocomplaciente por el logro sionista en Palestina. Es desconcertante saber que los primeros sionistas negaron la existencia de los palestinos en 1882, cuando llegaron; es an ms chocante descubrir que niegan su existencia, ms all de las espordicas comunidades tipo guetos, en 2013.

En el pasado, la negacin precedi al crimen, un delito que slo en parte tuvo xito, pero por el que los autores nunca fueron llevados ante la justicia. Esta es probablemente la razn para la negacin continua. Pero esta vez no es la existencia de cientos de miles de palestinos la que est en juego, sino la de casi seis millones de personas que viven dentro de la Palestina histrica y otros cinco millones y medio que viven fuera de Palestina.

Uno podra pensar que slo un loco puede pasar por alto a millones y millones de personas, muchas de ellas bajo rgimen militar o el apartheid mientras ese loco, activamente y sin piedad, impide el regreso de los dems a su patria. Pero cuando el loco recibe las mejores armas de los EE.UU., Premios Nobel de Paz de Oslo y tratamiento preferencial por parte de la Unin Europea, uno se pregunta cun seriamente debemos tomar las referencias occidentales a los lderes de Irn y Corea del Norte como locos peligrosos.

La locura se asocia en estos das, al parecer, con la posesin de armas nucleares en manos de dirigentes no occidentales. Bueno, incluso en ese aspecto, el loco local del Medio Oriente pasa la prueba. Quin sabe, tal vez en 2014 no sera la disonancia cognitiva israel que deber ser salvada, sino la occidental: cmo conciliar en Occidente una posicin universal de los derechos humanos y civiles con una postura favorable a Israel en general y a Shimon Peres, en particular?

El autor de numerosos libros, Ilan Pappe es profesor de historia y director del Centro Europeo de Estudios Palestinos en la Universidad de Exeter.

Fuente: http://electronicintifada.net/content/when-israeli-denial-palestinian-existence-becomes-genocidal/12388

rCR



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