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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-04-2013

Un striptease de la post-historia

Pepe Escobar
Asia Times

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Versin abreviada de una conferencia en el XIII Seminario de Solidaridad Poltica, Don Juan y la democracia directa, Juan Chvez in memoriam, en la Universidad de Zaragoza, Espaa.

Qu cmodo sera convocar al retro-espritu de Burt Bacharach para definir nuestro futuro geopoltico y comenzar a cantar: Lo que el mundo necesita ahora / es amor, dulce amor.

Perdonen que raye el vinilo. Interrumpimos este exceso amoroso para presentar las ltimas noticias. Habis sido catapultados a la era del nuevo hroe hobbesiano digital y virtual as como fsico.

El capitalismo de casino tambin conocido como neoliberalismo sper potente est destruyendo los ltimos vestigios del estado de bienestar y el consenso igualitario en Occidente industrializado, posiblemente con una que otra excepcin escandinava. Ha establecido un Nuevo consenso Normal, entrometindose en las vidas privadas, dominando el debate poltico e institucionalizando para siempre la mercantilizacin de la vida en s, el acto final de feroz explotacin corporativa de los recursos naturales, la tierra y la mano de obra barata.

La integracin, la socializacin y el multiculturalismo estn siendo corrodos por la desintegracin, la segregacin y la de-socializacin generalizada, una consecuencia directa de la nocin acuada por David Harvey de desacumulacin (la sociedad devorando a los suyos).

Este estado de cosas es lo que el filsofo flamenco e historiador de arte Lieven De Cauter, en su libro Entropic Empire [Imperio entrpico], llama la fase Mad Max de la globalizacin.

Es un mundo hobbesiano, una latente guerra civil global, una guerra de todos contra todos; los que tienen y no tienen nada en la economa; wahabes intolerantes contra chies apstatas; los hijos de la Ilustracin contra todo tipo de fundamentalistas; la militarizacin de frica por el Pentgono contra el mercantilismo chino.

La desintegracin y balcanizacin de Iraq, detonada por la Conmocin y Pavor del Pentgono hace 10 aos, fue una especie de preludio del Nuevo Desorden Feliz. La visin del mundo neoconservador de 2001 a 2008, propuso por todas partes el proyecto con su ideologa de Terminemos con el Estado; una vez ms Iraq fue el mejor ejemplo. Pero de bombardear una nacin soberana hasta devolverla a la Edad de Piedra, el proyecto pas a la generacin de la guerra civil, como en Libia, y si tienen xito los perpetradores, en Siria.

Cuando tenemos analistas de saln, influyentes o no, pagados por acaudaladas fundaciones usualmente en EE.UU. pero tambin en Europa occidental pontificando sobre caos y anarqua, solo estn reforzando una profeca que se autorrealiza. Si caos y anarqua los excita, es porque solo reflejan la economa libidinal predominante, de la TV reality a todo tipo de lo que De Cauter describe como juegos psicticos, dentro de una habitacin, dentro de un octgono, dentro de una isla o virtualmente dentro de una caja digital.

Por lo tanto, bienvenidos a la geopoltica del joven Siglo XXI: una era de guerra sin fin (virtual o no), polarizacin extrema y una acumulacin de catstrofes.

Despus de Hegel, Marx y ese mediocre funcionario del Imperio, Fukuyama; pero tambin despus de brillantes deconstrucciones de Gianni Vattimo, Baudrillard o Giorgio Agamben, es lo que se nos ofrece.

Para Marx el fin de la historia fue una sociedad sin clases. Qu romntico! En su lugar, en la segunda mitad del Siglo XX, el capitalismo espos la democracia liberal occidental hasta que la muerte los separe. Bueno, ahora les ha llegado la hora de la muerte a ambos. El Dragn Rojo, como en China, se ha sumado a la fiesta y lleg con un nuevo juguete: el neoliberalismo de partido nico.

Un consumidor individualista, desenfrenado, pasivo, fcilmente controlable se ahog en una forma deforme de democracia que bsicamente favorece a los que cuentan con informacin privilegiada y a protagonistas muy acaudalados; cmo podr ser un ideal humanista algo semejante? Pero las relaciones pblicas fueron tan buenas que a eso aspiran legiones en Asia, frica, Medio Oriente y Suramrica. Pero todava no es suficiente para los Amos del Universo geoeconmico.

La post-historia es el reality show definitivo. Y el neoliberalismo blico es su arma favorita.

Elige tu campo

Ahora estamos familiarizados con el paradigma del estado de emergencia o estado de excepcin de Giorgio Agamben. El ejemplo mximo, hasta mediados del Siglo XX, fue el campo de concentracin. Pero la post-historia es ms creativa.

Tenemos el campo de concentracin solo para musulmanes, como Guantnamo. Tenemos el simulacro de un campo de concentracin, como Palestina, que est virtualmente amurallada y bajo vigilancia da y noche y donde la ley es dictada por una potencia ocupante. Y tenemos lo que ocurri como una sesin de prctica la semana pasada en Boston; el eufemstico encerramiento, que es una suspensin de la ley en beneficio de la ley marcial; ninguna libertad de movimiento, ninguna red de telfonos celulares, y pueden dispararte si vas al negocio de la esquina a comprar una gaseosa. Toda una ciudad del Norte industrializado convertida en un campo de concentracin de alta tecnologa.

Agamben habl del estado de excepcin como un exceso de soberana desde arriba, y del estado de la naturaleza como en Hobbes como una ausencia de soberana desde abajo. Despus de la Guerra Global contra el Terror (GWOT, por sus siglas en ingls), que a pesar de todo lo que diga el Pentgono es ciertamente eterna (o la Guerra Prolongada, como se defini en 2002 y parte de la doctrina de Dominio Completo del Pentgono), podemos hablar de una fusin.

La guerra contra el terror, seductoramente normalizada por el gobierno de Obama, fue y sigue siendo un estado de excepcin global, incluso aunque la parafernalia va y viene; la Ley Patriota; tenebrosas rdenes ejecutivas; tortura, un reciente panel bipartidista estadounidense acus a los mximos funcionarios del gobierno de George W. Bush de tortura, entregas extraordinarias, con las cuales colaboraron aliados seculares de entonces de Occidente como Libia y Siria, para no mencionar a naciones europeas orientales y los acostumbrados tteres rabes, incluyendo a Egipto bajo Mubarak; y el aparato de seguridad interior en plena expansin.

En cuanto a un verdadero campo de concentracin, una vez ms basta con observar Guantnamo, que contrariamente a la promesa electoral de Obama seguir abierto indefinidamente, as como algunas de la vasta red de prisiones secretas de la CIA de la era de Bush.

En todos estos casos, pase lo que pase con la vida social suspensin, disolucin, balcanizacin, implosin, un estado de emergencia lo que les pasa a los ciudadanos normales es que la ciudadana se evapora. Pero las elites gobernantes polticas, econmicas, financieras no se preocupan por la ciudadana. Solo les interesan los consumidores pasivos.

Elige tu distopa

Todas las distopas del Nuevo Desorden Global se estn normalizando. Estamos familiarizados con el terrorismo de Estado, como en la guerra secreta de drones de la CIA sobre reas tribales en Pakistn, en Yemen, Somalia y pronto en otras latitudes africanas. Tambin estamos familiarizados con el terrorismo no estatal, como es aplicado por esa nebulosa que en Occidente describimos como al Qaida, con su mirada de franquicias y copiones.

Tenemos un montn de hper-Estados -como EE.UU., China y Rusia y la UE en su conjunto y una mirada de infra-Estados o Estados fallidos, algunos intencionalmente (Libia y prximamente Siria), as como Estados satlites, algunos esenciales para el sistema controlado por Occidente como el Club de la Contrarrevolucin del Golfo (CCG Club de Cooperacin del Golfo).

Siempre es ilustrativo lanzar una mirada a la manera en que el Pentgono interpreta este mundo. Encontramos un ncleo integrado opuesto a una brecha no integrada. El ncleo es lo que importa, en este caso Norteamrica y la mayor parte, si no toda, dela UE. Poblaciones agobiadas, pasivas, con una elite consumidora las rpidas, mviles, elites de la modernidad lquida, descritas por Bauman y una vasta masa de trabajadores sobrevivientes, una gran parte de ellos desechables (como los millones de vctimas europeas de las polticas de austeridad de la troika que nunca volvern a encontrar un puesto de trabajo decente).

Para la brecha no integrada es Hobbes de principio a fin. En el caso de frica prcticamente hasta ayer ridiculizada como un agujero negro hay un tejemaneje geopoltico adicional: cmo contraatacar a la extraordinaria penetracin del mercantilismo chino de la ltima dcada. La respuesta del Pentgono es desplegar el AFRICOM por doquier; someter a nacionesdemasiado independientes, como Libia; y en el caso de la elite francesa, que tambin aprovecha la oportunidad, tratar de recuperar algo de msculo imperial en Mal, aprovechando precisamente la implosin y la balcanizacin de Libia.

El aspecto de la post-historia, su ideal esttico, es la ciudad como parque temtico. Los ngeles podr haber sido el arquetipo, pero los mejores ejemplos son Las Vegas, Dubai y Macao. En ausencia de Umberto Eco y Baudrillard, quienes disfrutaron de las contra-imgenes de simulacros, podemos seguir al maestro arquitecto Rem Koolhaas un agudo observador de la demencia urbana en el sur de China para saber de qu trata el espacio basura.

Luego existe la obsesin por la seguridad de ciudades como Londres que se convierten en una versin ampliada del Panptico de Bentham, al pattico striptease ritual en cada aeropuerto, para no mencionar el condominio cerrado o comunidad, ms parecido a tomos con puertas, como emblema de la civilizacin capsular. Contraataques de guerrilla, sin embargo, tal vez tan letales como los iraques sunes combatiendo a los estadounidenses en el tringulo de la muerte a mediados de los aos 2000. En Sao Paulo, Brasil la mxima megalpolis violenta las pandillas clonan coches y patentes, se burlan de la seguridad en las puertas de condominios cerrados, conducen al estacionamiento y proceden a robar sistemticamente cada apartamento en todos los pisos.

Eres historia

Conceptualmente, la post-historia lo simplifica todo. El flujo de la historia se degrada como falso. El simulacro vence a la realidad. Vemos a la historia repitindose no como tragedia y farsa sino como una doble farsa; un ejemplo superpuesto son los yihadistas de Siria armados como los antiguos combatientes por la libertad de Afganistn en la yihad antisovitica de los aos ochenta, combinndose con la banda occidental en el Consejo de Seguridad de la ONU que trata de aplicar a Siria lo que logr en Libia: el cambio de rgimen.

Tambin vemos la historia repitindose como clones; neoliberalismo con caractersticas chinas que derrota a Occidente en el juego de la industrializacin en trminos de velocidad mientras al mismo tiempo repite los mismos errores, desde los excesos atolondrados de una mentalidad de adquisicin a la falta de respeto al medio ambiente.

Sobra decir que la post-historia entierra la Ilustracin al favorecer la emergencia de todo tipo de fundamentalismos. Por lo tanto tambin tuvo que enterrar el derecho internacional; desde dejar a un lado a la ONU para lanzar una guerra contra Iraq en 2003 al uso de una resolucin de la ONU para lanzar una guerra contra Libia en 2011. Y ahora Gran Bretaa y Francia se extralimitan en el intento de soslayar a la ONU o incluso a la propia OTAN para armar a los rebeldes de Siria.

Por lo tanto tenemos un nuevo medievalismo que no puede sino corresponder a la neoteocracia acaudalada como en Arabia Saud y Catar; porque son aliados, o tteres, de Occidente, internamente pueden seguir siendo medievales. Superpuestas, tenemos las polticas del miedo que esencialmente dominan a la Fortaleza EE.UU. y a la Fortaleza Europa: temor del Otro, que puede ser ocasionalmente asitico pero casi siempre islmico.

Lo que no tenemos es una visin poltica/filosfica del futuro. O un programa poltico histrico; a los partidos polticos solo les preocupa ganar la prxima eleccin.

Cmo sera un sistema post-Estado? Las mentes independientes no confan en bloques gigantescos, asimtricos, inestables como la UE o el G-20, o incluso en aspirantes a multipolares como los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudfrica que todava no representan una alternativa real al sistema controlado por Occidente). Nadie piensa en trminos de una mutacin estructural del sistema. Marx tena ms que razn al respecto: lo que determina la historia son procesos objetivos, concretos, palpables algunos de ellos muy complejos que afectan la infraestructura econmica y tecnolgica.

Lo que es posible concluir es que desde ahora el verdadero sujeto histrico es la tecnologa como Jean-Francois Lyotard y Paul Virilio ya conceptualuzaron en los aos 80 y 90-. La tecnologa seguir avanzando mucho ms all del sistema capitalista. La tecnociencia ocupa el asiento del conductor de la historia. Pero eso tambin significa guerra.

La guerra y la tecnologa son gemelas siamesas; virtualmente toda la tecnologa se inicia como tecnologa militar. El mejor ejemplo es la forma en que Internet ha cambiado completamente nuestras vidas, con inmensas ramificaciones geoeconmicas y polticas; Pekn, en un libro blanco de 2010, puede haber saludado Internet como una cristalizacin de la sabidura humana, pero ningn Estado filtra ms informacin en Internet que China. Llevando el escenario a un lmite distpico, Erich Schmidt de Google arguye, correctamente, que pronto, con una accin de un interruptor, todo un pas podra llegar a desaparecer de Internet.

Por lo tanto, esencialmente podramos olvidar una regresin utpica al estado del nmade tribal, por mucho que nos fascine, est en frica o en el corredor Wakhan en Tayikistn. Si estudiamos el paisaje geopoltico desde la Zona Cero a Boston los nicos modelos son declinaciones de entropa.

Encuentro con el Adn neoliberal

Ahora, hablando del arma favorita de la post-historia: el neoliberalismo de guerra. El mejor anlisis de los ltimos aos hasta ahora se puede encontrar en el libro del geoestratega francs Alain Joxe Les Guerres de L'Empire Global.

Joxe lo mezcla todo, porque todo est interconectado la eurocrisis, la crisis de la deuda europea, las ocupaciones y las guerras, la restriccin de las libertades civiles, elites totalmente corruptas para desenmascarar el proyecto del Imperio Global del Neoliberalismo, que va mucho ms all del Imperio Estadounidense.

El mximo objetivo de la financializacin es la acumulacin ilimitada de los beneficios, un sistema en el cual los ricos se enriquecen mucho ms y los pobres no reciben literalmente nada (o, en el mejor de los casos, austeridad). Los Amos del Universo en la vida real son una clase desnacionalizada de rentistas, ni siquiera es posible llamarlos nobleza, porque en general su falta de gusto y su sentido crtico son horrendos, como los proveedores de jerga desenfadada. Lo que hacen es en beneficio de las corporaciones, en lugar de las funciones protectoras de los Estados. En este estado de cosas las aventuras militares se convierten en doctrina policial. Y una nueva tecnologa de la informacin de drones a municiones especiales puede utilizarse contra los movimientos populares, no solo en el Sur sino tambin en el Norte.

Joxe muestra de qu formauna revolucin tecnolgica condujo al mismo tiempo a la administracin de la TI, de esa diosa, El Mercado, as como a la robotizacin de la guerra. Por lo tanto estamos ante una mezcla de mutaciones econmicas, militares y tecnolgicas, en paralelo, que conducen a una aceleracin de decisiones que pulverizan totalmente el largo alcance de la poltica, generando un sistema incapaz de regularlas finanzas o la violencia. Entre la dictadura de los mercados y la socialdemocracia, adivinad quin gana de forma aplastante.

De hecho, Slavoj Zizek ya haba planteado la pregunta clave, por lo menos en trminos de la Decadencia de Occidente. El vencedor (encubierto) es en realidad el capitalismo con valores asiticos que, por supuesto, no tiene nada que ver con la gente asitica y todo que ver con la clara y presente tendencia del capitalismo contemporneo de limitar o incluso eliminar la democracia ( Vea aqu .)

El filsofo francs Jean Claude Michea lleva ms lejos el anlisis poltico. Argumenta que la poltica post moderna se ha convertido de hecho en un arte negativoque define la sociedad menos mala posible. Es cmo el liberalismo que conform la civilizacin occidental moderna se convirti en la poltica del mal menor. Bueno, el mal menor para el que posee el control, por supuesto, y al diablo con el resto.

En otro libro crucial, Michea presenta la deliciosa metfora del Adn neoliberal como el nuevo Orfeo, condenado a escalar el camino del Progreso sin autorizacin para mirar hacia atrs.

No hay muchos pensadores contemporneos que estn equipados para golpear a Izquierda y Derecha en una medida igualmente devastadora. Michea nos dice que tanto la Izquierda como la Derecha se han sometido al mito original del pensamiento capitalista; esa antropologa negra que convierte al Hombre en un egosta por naturaleza. Y pregunta cmo poda haber abandonado la Izquierda institucionalizada la ambicin de una sociedad justa, decente, o cmo el lobo neoliberal ha causado estragos entre las ovejas socialistas.

Ms all del neoliberalismo y/o de un deseo de socialdemocracia, lo que nos dice el reality show es que estamos ante una guerra civil global de destruccin recproca, la hiptesis que explor en mi libro de 2007 Globalistan. Cuando mezclamos el pivote de Washington hacia Asia; la obsesin con el cambio de rgimen en Irn; el temor de las elites occidentales ante el ascenso de China; la verdadera Primavera rabe, que ni siquiera ha comenzado, a travs de generaciones jvenes que quieren participacin poltica pero sin ser limitadas por el fundamentalismo religioso; el resentimiento musulmn contra lo que perciben como una Nueva Cruzada contra ellos; el crecimiento del neofascismo en Europa y el avanzado empobrecimiento de la clase media occidental, cuesta pensar en el amor.

Y a pesar de todo Burt Bacharach al rescate eso es exactamente lo que mundo necesita ahora.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro ms reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: [email protected]

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Fuente: http://www.atimes.com/atimes/World/WOR-01-260413.html

rCR



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