Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2013

Ni siquiera l mismo sospechaba cun grande era

Marcos Tello Chvez
Rebelin


La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.

Jos Mart


Cada quien habla de las personas en funcin de sus creencias y necesidades, de lo deseable en un momento de la vida; especialmente en circunstancias de grandes crisis como las que vivimos. Hablar de Hugo Rafael Chvez Fras, una figura imprescindible de nuestro tiempo, es hablar de lo necesario para quienes soamos en la liberacin nacional y la emancipacin humana. Tal vez cometamos una injusticia o muchos atropellos contra la verdad histrica y especialmente contra el Comandante Chvez, por las ideas que vamos a verter enseguida acerca de la imagen que nos hicimos sobre su persona y su pueblo y del sentido de su presencia en nuestras vidas. Por los errores en la caracterizacin pedimos disculpas anticipadas, por hacer nuestro el Juramento de Saman de Gere de 1982 y asumirnos partidarios de Chvez, Bolvar, Mart, Hidalgo y Morelos, entre tantos otros, nos declaramos culpables. (1)

Chvez el estratega

Cmo apreciar a Hugo Chvez desde una perspectiva de conjunto, en funcin del elemento que articula su quehacer histrico como revolucionario, como continuador e innovador de Bolvar y de tantos otros personajes imprescindibles?

Creemos que Chvez fue ante todo un estratega y como tal un poltico; un guerrero en el sentido ms pleno de la palabra; un intelectual orgnico de la lucha por la independencia indoamericana y el socialismo. (2)

En Chvez se cumplen las condiciones mencionadas por Gramsci al referirse a las cualidades del intelectual orgnico: especialista ms poltico. La persona que sabe, siente y comprende, y, por tanto, milita en la causa del bloque social al que pertenece por libre eleccin. Como intelectual orgnico participa de las virtudes y de las limitaciones del pueblo-nacin, sin perder su capacidad de representacin del proceso en su conjunto y de operador prctico de lo que podramos llamar la voluntad popular. No es representante por el poder delegado a su persona, a modo de una funcin burocrtica de tipo administrativo, simple gestor de estado; sino encarnacin del proceso de constitucin del poder popular. En ese contexto operaba su papel de caudillo, su liderazgo carismtico y su funcin de Presidente de la Repblica. En ese sentido tena absolutamente razn cuando deca: Chvez ya no es Chvez, yo ya no soy yo, me siento encarnado en el pueblo.

Chvez no era un acadmico, un funcionario del saber, ni un diletante, pero s un letrado. Aspecto clave en la persona del comandante que no es reconocido por los burcratas del conocimiento y por los socialistas convertidos en funcionarios acadmicos, en devotos adoradores de la doctrina; por no hablar del odio racista de intelectuales derechistas y de acadmicos e instituciones burguesas.

A diferencia de lo planteado en un artculo periodstico por Guillermo Almeyra, para nosotros Chvez hizo mucho ms que improvisadas mezclas ideolgicas, producto de sus confusiones. (3) En el terreno de la teora como en el campo de la accin poltica y gubernativa, el Comandante actu de acuerdo a planteamientos ideolgicos explcitos y a planes tctico-operativos que nunca dejaron de lado la maniobra estratgica y los fines asociados a ella. En el terreno de la teora tampoco fue un improvisado, al calor de las necesidades y de sus progresos polticos ajust y transform su pensamiento de forma creativa, dando nuevos bros al desarrollo del socialismo indoamericano. (4) Este socialismo fue su santo y sea definitiva, en esa direccin evolucion porque no existe otra problemtica terica y tica que, en nuestras condiciones, pueda dar respuesta a las necesidades de nuestros pueblos en su lucha por la liberacin nacional y humana.

Para Chvez, al igual que para Simn Rodrguez, si cuando las teoras que tena a la mano no daban respuesta, entonces haba que inventar, que innovar. Pero no a travs de la ocurrencia, de la simple improvisacin, sujetos al azar y a la flojera intelectual, carentes de rigor, de respeto y amor por el pueblo. Concordaba con Maritegui, en que el socialismo indoamericano no puede ser calco y copia, sino creacin heroica, sntesis de nuestras realidades y de las resistencias indgenas, afro descendientes e indo-mestizas, que juntan en un abanico a todos los colores de lo humano. El nuevo socialismo, el del Siglo XXI, slo puede ser fruto del estudio perseverante, del trabajo, la dignidad y del amor revolucionario; de ver y ser el mundo desde nosotros, desde Nuestra Amrica sin prejuicios. Con rigor crtico y respeto hacia la ciencia, la tcnica, la cultura y el conocimiento universal, al modo en que lo conceba Alejo Carpentier, cuando hablaba de nuestras singularidades y potencialidades. Chvez fue ejemplo de ello: lector, polemista y maestro-comunicador incansable. Expresin viva del llamado de Len Felipe a que las teoras o las doctrinas sean unidad de persona y pensamiento; de voluntad, pasin y accin; encarnacin del mundo. (5)

Gabriel Garca Mrquez, entre otros, nos recuerda que el Comandante estudiaba ciencias polticas, historia y marxismo que se apasion por el estudio de la vida y la obra de Bolvar. (6) Aprenda ms all de lo requerido en sus cursos de formacin superior en un ejrcito catalogado como uno de los ms evolucionados de Amrica Latina, a la vanguardia de la lucha contrainsurgente. En aquellos aos el estudio de las ciencias militares se amalgamaba, como en muchos ejrcitos del Continente, con las ciencias de administracin del estado, la teologa de la liberacin, las teoras gramscianas, la guerra de guerrillas, a Mao, al Che y a Fidel; sin faltar las versiones vernculas del liberalismo progresista, la socialdemocracia, variedades de la tercera va y del tercer mundismo de estas latitudes.

Concebir a Chvez como un prctico, como un innovador sin teora, como un afortunado por desconocer los dogmas o teoras socialistas, es impreciso y se presta a rendirle culto al espontanesmo y al anti intelectualismo de muchos intelectuales. Su sentido prctico de la accin poltica estaba muy alejado del pragmatismo. La revolucin como constitutiva de su actuar cotidiano estuvo siempre presente, pero no como doctrina: Creo que es mejor morir en la batalla que levantar un estandarte muy revolucionario y muy puro y no hacer nada Esa postura siempre me ha parecido muy convenenciera, una buena excusa Intentemos hacer la revolucin, entrar en combate, avanzar un poco, aunque slo sea un milmetro, en la direccin correcta, en vez de soar en utopas. (7)

A diferencia de la mayora de socialistas tradicionales el Comandante Chvez fue ms all de la simple formulacin de las bases generales del proyecto estratgico: caracterizacin de la formacin social, enemigo principal, fuerzas revolucionarias y aliadas, formas de lucha y horizonte estratgico. En particular puso empeo en el plan estratgico, en todo lo relacionado con las operaciones tcticas y de gran calado en torno a un fin concreto: ganar el gobierno para convertirlo en palanca de transformacin en pos de la liberacin nacional de Venezuela, de Amrica Latina y el Caribe. En la bsqueda del horizonte, del cumplimiento del fin inmediato y al calor de la lucha del pueblo venezolano fue reelaborando todo el edificio de sus definiciones doctrinarias. (8)

Sin desviar la mirada del horizonte marcado por el nuevo programa bolivariano, como estratega supo encontrar los puntos de aproximacin al objetivo de la liberacin nacional de Venezuela y de Nuestra Amrica. A semejanza de los socialistas desprovistos de prejuicios, que confunden las doctrinas y los principios con la lucha poltica por el poder, convirti el esfuerzo de ganar el gobierno para transformar el estado-nacin, en la tarea concreta, inmediata. As debe verse el golpe militar de febrero de 1992 que se realiz con el fin de restaurar-instaurar las bases mnimas de legalidad para la reconstruccin democrtica de la nueva Venezuela. La idea era instalar una asamblea constituyente y volver a los cuarteles. En esta etapa que va hasta el golpe contra Chvez en abril de 2002; segn sus propias palabras, an vea la posibilidad de continuar el proceso de transformaciones democrticas a travs de una concepcin partidaria de la tercera va teorizada por Anthony Giddens, por no mencionar a los socialdemcratas latinoamericanos; sin embargo, desde el Juramento de Saman de Gere es evidente como lo indica Tarik Al que a diferencia de los socialdemcratas europeos, nunca crey que algn beneficio para la humanidad pudiera venir de las corporaciones y los banqueros.

El Chvez estratega maniobraba en la bsqueda de una opcin terica que le diera base a su opcin de transformacin pacfica, no violenta aunque no desarmada; en un pas con un potencial petrolero excepcional. No poda repetir el error de Allende y de los socialistas chilenos, aunque estuvo a un paso. Sus crticos desde el socialismo oficial lo califican de padecer confusin ideolgica, lo que en parte tiene un dejo de verdad, aunque slo un dejo. En realidad el marxismo que se convirti en doctrina no poda proporcionar una base terica para la revolucin en Venezuela y en ninguna parte de Nuestra Amrica y tal vez del mundo. La confusin ideolgica de Chvez resida en suponer que la teora marxista era la postulada por los doctores y sacerdotes de la doctrina oficial en sus diversas variedades.

En la medida que la teora marxista oficial se haba convertido en una teora de la imposibilidad de la revolucin a nombre de la revolucin, no poda ms que ser cuestionada y hasta rechazada. Por eso las diatribas constantes de Chvez, ms en privado que en pblico:

No creo en los postulados dogmticos de la revolucin marxista. No acepto que vivamos en un periodo de revoluciones proletarias. Todo eso debe revisarse; la realidad nos lo dice da con da. Aspiramos hoy en Venezuela a la abolicin de la propiedad privada o a una sociedad sin clases? No lo creo.

Eso lo dijo en una conversacin con Tarik en 2003. Para diciembre de 2006, en el Teresa Carreo de Caracas fue ms preciso:

El Socialismo que estamos planteando no est reido con la democracia- como algunos creen o pudieran creer. En otras pocas, las cosas se plantearon en forma diferente. Eran otras realidades y otras circunstancias. Sabemos que uno de los planteamientos de Carlos Marx es precisamente en de la Dictadura del proletariado, pero eso no es viable para Venezuela en esta poca. Ese no ser nuestro camino! Nuestro Proyecto es esencialmente democrtico. Hablamos de democracia popular, democracia participativa, democracia protagnica.

En efecto el Carlos Marx y su marxismo, el de sus epgonos de nuestro tiempo, quienes hicieron religin de Marx, Lenin, Trotski, Mao y Guevara, de poco o nada podan servir ante un proceso que amalgamaba todas las formas de lucha o vas conocidas de la disputa por el poder, pacficas y violentas.(9) Qu poda decir ese marxismo ante una revolucin que pona en entredicho las teoras fatalistas sobre la imposibilidad de la transformacin y superacin del estado desde una combinacin articulada de poderes comunales y acciones gubernamentales y estatales. Lo cual implicaba la revisin de la teora sobre el estado y los lmites de la accin poltica para transformarlo y superarlo.

Adems, a diferencia del grueso de los socialistas, el Comandante Chvez haba optado de manera explcita por la Va de la Comuna al socialismo, a la emancipacin humana, en contraposicin a la Va Estatista, una forma del comunismo grosero que suele conjugar prcticas propias del socialismo de cuartel y la va sindicalista al socialismo, tanto en sus versiones marxistas leninistas como en sus variantes socialdemcratas. (10) En tal perspectiva Chvez estaba ms cerca del Marx de los Manuscritos Econmicos, de la Guerra Civil en Francia y del Lenin que fervorosamente reivindicaba su opcin a favor del Estado Comuna al modo de un no estado. (11) Es ms, creo firmemente que Chvez era consciente de ello y por eso mantena su distancia de los intrpretes del marxismo y de los dogmticos.

En su calidad de estratega, de poltico, como corresponde a todo socialista coherente, el Comandante reposicion los grandes debates de la transicin al socialismo, en un nuevo marco histrico signado por la crisis capitalista, la catstrofe socioambiental, la decadencia de la hegemona estadounidense y de su sistema regional de dominacin oligrquica, en el que hace causa comn con las oligarquas criollas.

Elabor una nueva sntesis de la contradiccin entre reforma y revolucin, entre lucha militar y lucha pacfica. Entendi que el Poder Popular como va de la revolucin conjuga formas de lucha pacficas y violentas, legales e ilegales y concreta, a la vez, en el da a da la Va Comunal. En ese contexto, la democracia de las comunas es marcha al socialismo, creacin de subjetividades, de base organizacional y material del proceso socialista, que se abre con la ruptura de las lneas de mando y dominacin de la clases dominantes; ruptura derivada del levantamiento civil y militar que desde el Caracazo se convirti en el principal componente del escenario poltico venezolano, latinoamericano y caribeo. De esta manera, en la circunstancia de nuestros pases, liberacin nacional, democracia, poder popular, accin gubernamental y socialismo constituyen un solo proceso, ms all de toda doctrina.

No se pueden negar los avances socialistas ni el carcter socialista del proceso bolivariano, porque no ha estatizado o colectivizado en grado suficiente la propiedad burguesa y social, porque no ha suprimido las libertades polticas a la burguesa. Cuando Marx y Lenin, por mencionar a dos referentes fundamentales, nunca se casaron con un modelo nico de transicin al socialismo, ni siquiera con la falsa disyuntiva entre revolucin pacfica o violenta. Marx problematiz sobre el trnsito de la comuna campesina rusa al socialismo y no se detuvo a reparar en s los populistas rusos eran o no proletarios, en s la revolucin deba iniciar en los pases del capitalismo avanzado, para manifestar su entusiasmo por las acciones de los nardnikis, de los revolucionarios rusos de ese tiempo. Recurrentemente trat sobre las posibilidades del trnsito pacfico al socialismo en diversos pases, Inglaterra y Estados Unidos en particular, y no dej de hacer bromas sobre la posibilidad de jubilar a los burgueses pagndoles una renta para que se hicieran a un lado. El propio Lenin en la vspera de la Insurreccin de Octubre, estuvo tentado a formular un pacto con la socialdemocracia reformista en la bsqueda de una transicin pacfica. Quin puede negar su afirmacin de que nunca estuvo en los clculos de los bolcheviques la supresin de los derechos electorales de la burguesa y su eliminacin fsica; si ello sucedi fue debido a la violencia desencadenada por la burguesa rusa, los restos de la autocracia zarista y el intervencionismo extranjero comandado por las potencias imperialistas. Quin puede negar la aseveracin de Lenin sobre el rodeo a que se vio obligada la Revolucin Rusa, incapaz de aplicar el plan o modelo previsto por los socialistas para iniciar la construccin del socialismo; quin ocultar los ajustes constantes al esquema de transicin previsto por Lenin; el desarrollo de Nueva Poltica Econmica, las dudas, las confusiones y ambigedades, las marchas y contramarchas, las polmicas que llevaron a los enfrentamientos fsicos entre socialistas. La revolucin bolivariana marcha y transita al socialismo; no sabemos s vencer, pero s sabemos que est viva y combatiendo en los ms diversos campos.

Conviene recordar que en los esquemas originales de Marx y Engels, con toda y la Comuna de Paris de por medio, no vean como contrapuestos los progresos electorales y sociales alcanzados por los obreros alemanes, entre otros, con la perspectiva de la revolucin. Porque ms all de las definiciones disponibles sobre el estado, entendan a este como arena de disputa, sin hacerse ilusiones sobre la posibilidad de que el estado burgus pudiera consumar la construccin del socialismo. Sobre este tema, el Comandante era contundente, haba que trascender al estado capitalista a travs del desarrollo del poder comunal. La visin que descarta el uso de los gobiernos de extraccin popular en el marco del estado capitalista para dinamizar el avance de la revolucin y de reformas, es ms cercana al anarcosindicalismo que al marxismo. Y quienes suponen que el Comandante no era consciente de los lmites del estado burgus y del liberalismo republicano, estn ciegos. Los concejos comunales, las milicias, el Partido Socialista Unido de Venezuela, la Central Socialista de Trabajadores y la transformacin del ejrcito, hablan en concreto de una revolucin pacfica que, con todas las salvedades que se argumenten, no est desarmada. (12)

Por eso debemos destacar las problematizaciones sobre los lmites de la accin poltica en la transformacin del Estado y sus estructuras abiertas por la revolucin Bolivariana. Chvez, con visin de estratega, traz un conjunto de aproximaciones, de secuencias, de objetivos parciales en todos los campos de su actividad poltica, que se fueron complejizando a partir de su intento de desplazar del Gobierno a Carlos Andrs Prez. Asume la derrota temporal y, ya en la calle, la lucha legal con todas sus consecuencias, para tal caso funda un movimiento-partido. Su plan estratgico se ajusta en torno a batallas discernibles, sin perder el rumbo. Combina horizonte estratgico con victorias y avances factibles, explorando y modificando la correlacin de fuerzas. Siempre atento a la crisis imperial y a los reacomodos de las fuerzas que lo combaten en el plano internacional. Combina planos diversos, el frente econmico, el poltico, el tico-cultural, todos son campos en disputa, terrenos de construccin, no hay fatalismo. Las creencias ticas y las posturas morales estn engarzadas a la lucha poltica, por eso es un creyente verdadero, porque su tica es accin, disputa por la causa de los pobres y lucha incansable en pos del sueo de Bolvar. Objetivos parciales, secuencias, construcciones acumulativas, para hacer frente al da a da; pero preparando el terreno para el futuro, por ejemplo, para la economa socialista, la integracin y unidad de Nuestra Amrica, para eso su propuesta de reforma de la Constitucin, las nacionalizaciones, los consejos comunales, Telesur, Petrocaribe, la iniciativa del ALBA, del Sucre, el Banco del Sur, la CELAC, adems de su participacin en la UNASUR.

En esas batallas, exhibe un instinto estratgico sobresaliente y una gran capacidad para achicar el objetivo principal, para acercarlo por medio de medidas inmediatas que modifican favorablemente el terreno de la disputa y acumulan fuerzas para las siguientes batallas. Todo lo dicho es observable en el proceso que inicia con su arribo al gobierno; por ejemplo su Plan Bolvar 2000, que muchos calificaron como una accin descontextualizada, en realidad era parte de un plan de emergencia para enfrentar de forma inmediata los estragos de la crisis social heredada por los ltimos gobiernos. Articulado el Plan con la iniciativa de la Constituyente y con la politizacin masiva de las fuerzas armadas, se sentaron las bases para el desarrollo de las Misiones, del planteamiento y el desarrollo evolutivo de los poderes comunales. Proceso difcil que ha servido para enfrentar y revertir la pobreza y para alfabetizar, revolucionando las relaciones de poder, como propona Paulo Freire. En medio de todas las contradicciones que se quiera, una propuesta de nuevo estado se abra paso y acumulaba puntos en una sociedad marcada por los vicios y defectos del capitalismo dependiente y rentista.

A contracorriente de las fatalidades, Chvez logr precios histricos en la venta del petrleo, decimos logr, porque estos dependen de la accin estratgica de los equipos que comandan la competencia internacional y no slo de los vaivenes del mercado. (13) Cuando reparamos en el proceso de gobierno, en sus planes inmediatos, en como maniobra frente a las herencias malditas del neocolonialismo bajo la forma de pas petrolero rentista, entendemos que sus proyectos aparentemente asistenciales y anrquicos de los primeros das de su gobierno, en medio de la crisis econmica, los presupuestos acotados, se conectaban con la discusin y aprobacin de la nueva Constitucin y con proyecciones de ms largo sobre el poder comunal, la disputa por la renta petrolera. Chvez, el Comandante, como decimos en Mxico, no daba paso sin huarache.

Adems tena la capacidad de aceptar sus derrotas y revisar autocrticamente las causas del fracaso. El por ahora tan famoso, despus de malogrado el levantamiento militar de febrero de 1992, lo llev a replantear su plan de lucha por el gobierno. Otro fracaso relevante fue el no a su propuesta de reformar la Constitucin para acelerar el proceso de trnsito al socialismo. Transcurrieron algunas semanas para digerir el asunto y asumir los errores en la construccin del Partido Socialista Unido de Venezuela, de los Concejos Comunales, de los malos tratos a los aliados; de las limitaciones en el combate a la corrupcin y a la ineficacia de los aparatos gubernamentales. Hugo Chvez retom el mpetu y las calles de Caracas y de toda Venezuela recobraron el bullicio del debate esquinero, alimentado por las iniciativas del Comandante y la rabia meditica de la burguesa pitiyanqui.

Todo lo dicho hasta aqu sobre Chvez, que es muy poco, no tiene la finalidad de certificar su coherencia, su compromiso con el socialismo histrico. No lo necesita y adems no sirve de nada. En realidad slo deseamos mantener abierta la discusin sobre la necesidad de un socialismo propio del tiempo histrico que vivimos, de la urgencia de revisar los grandes temas de la transicin a la nueva sociedad: la liberacin nacional, el estado, la democracia, la crisis socioambiental, el feminismo revolucionario, el consejismo y el poder popular, la superacin de una economa basada en la ley del valor, entre muchos otros problemas. Y sobre todo, invitar a mantener la guardia en alto y aprender en la medida de nuestras posibilidades a ser estrategas, a dejar de ser socialistas de academia, de iglesia. Mientras tanto Chvez sigue con nosotros, porque es nosotros, porque es la representacin encarnada de Nuestra Amrica:

Soy como el eterno retorno de Nietzsche, porque en realidad yo vengo de varias muertes... Que nadie se haga ilusiones, mientras Dios me d vida estar luchando por la justicia de los pobres, pero cuando yo me vaya fsicamente me quedar con ustedes por estas calles y bajo este cielo. Porque yo ya no soy yo, me siento encarnado en el pueblo. Ya Chvez se hizo pueblo y ahora somos millones. Chvez eres t, mujer. Chvez eres t, joven, Chvez eres t, nio; eres t, soldado; son ustedes, pescadores, agricultores, campesinos y comerciantes. Pase lo que me pase a m, no podrn con Chvez, porque Chvez es ahora todo un pueblo invencible.


Notas:

(1) Juro por el Dios de mis padres, juro por mi patria, juro por mi honor que no dar tranquilidad a mi alma ni descanso a mi brazo hasta no ver rotas las cadenas que oprimen a mi pueblo por voluntad de los poderosos. Eleccin popular, tierras y hombres libres, horror a la oligarqua.

(2) El modo de ser del nuevo intelectual ya no puede consistir en la elocuencia, motora exterior y momentnea de los afectos y de las pasiones, sino en su participacin activa en la vida prctica, como constructor, organizador, "persuasivo permanentemente" no como simple orador y, sin embargo, superior al espritu matemtico abstracto; a partir de la tcnica-trabajo llega a la tcnica-ciencia y a la concepcin humanista histrica, sin la cual se es "especialista" y no se llega a ser "dirigente" (especialista + poltico). Antonio Gramsci, La formacin de los intelectuales. El elemento popular "siente", pero no siempre comprende o sabe. El elemento intelectual "sabe" pero no comprende o, particularmente, "siente". El error del intelectual consiste en creer que se pueda saber sin comprender y, especialmente, sin sentir ni ser apasionado es decir, que el intelectual pueda ser tal si se halla separado del pueblo-nacin, es decir, sin sentir las pasiones elementales del pueblo, comprendindolas y, por lo tanto, explicndolas y justificndolas por la situacin histrica determinada; vinculndolas dialcticamente a las leyes de la historia, a una superior concepcin del mundo, cientfica y coherentemente elaborada: el "saber". No se hace poltica-historia sin esta pasin, sin esta vinculacin sentimental entre intelectuales y pueblo-nacin. En ausencia de tal nexo, las relaciones entre el intelectual y el pueblo-nacin son o se reducen a relaciones de orden puramente burocrtico, formal; los intelectuales se convierten en una casta o un sacerdocio. Antonio Gramsci, Notas sobre Maquiavelo, la poltica y sobre el estado moderno.

(3) Una expresin de soberbia entre muchas de las que pululan en la izquierda tradicional, es la de Guillermo Almeyra: En realidad, tanto el redescubrimiento parcial de Trotsky como la presin de Chvez en favor de la auto-organizacin popular y su rechazo a la burocracia vinieron de abajo, como tambin la idea de formar una quinta Internacional, que pronto degener en un intento sin principios de juntar a los enemigos de Washington (Tehern, antes Gaddafi, Bashar al-Assad y otros por el estilo), y fue rpidamente enterrada por la derecha del aparato chavista Lo que Chvez no pudo hacer, debido a su propia confusin ideolgica (pues mezcl las ideas y prcticas de la ex Unin Sovitica en su versin cubana, con un cristianismo social e ideas trotskistas sobre la auto-organizacin y autogestin), es abrir una discusin democrtica sobre cul debe ser el contenido esencial de un socialismo que no repita la experiencia deletrea del socialismo real y cules deben ser la estrategia y el instrumento poltico que, en un Estado capitalista dependiente, permitan comenzar a cambiar la subjetividad de los trabajadores y sentar las bases para el socialismo, entendido como participacin poltica plena, solidaridad, control de la economa por los trabajadores mismos y construccin de cultura y ciudadana en la vida cotidiana. La Jornada, 7-03-2013. Si los problemas del mundo se pudieran afrontar y resolver leyendo, comprendiendo y aplicando el pensamiento de Trotsky, hace mucho que todas nuestras penurias, al menos las ms importantes estaran resueltas.

(4) Creemos que el socialismo indoamericano hunde sus races en las identidades surgidas de las historias de las formaciones sociales de tipo indgena, en las resistencias de los pueblos originarios, en las luchas de los trabajadores y las poblaciones urbanas contra la explotacin y la discriminacin propias de la dominacin colonial y del capitalismo dependiente. Proyectos indgenas de nacin y aun de humanidad son convergentes con el socialismo de matriz europea, asitica y africana, con el comunismo cristiano y algunos planteamientos libertarios. En Mxico, una de las grandes tragedias populares result de la bifurcacin entre proyectos indgenas y obreros, entre proyectos comunitarios y socialismo. La nica posibilidad de superar el extravo es perfilando una propuesta de socialismo indoamericano. Los caminos abiertos por los pueblos indgenas, por los trabajadores y trabajadoras en los ltimos 500 aos; por Bolvar, Mart y tantos otros; que han sido recogidos por Maritegui, Julio Antonio Mella, Fidel Castro, el Che, Chvez y sus pueblos, por citar algunos ejemplos, han abierto una posibilidad revolucionaria propia y no por ello menos universal. Descubrir una verdad por s mismo, sin sugerencias ni ayudas externas, es ya creacin, aunque se trate de una verdad vieja: demuestra que se est en posesin del mtodo; indica que uno se encuentra en la fase de madurez intelectual en que pueden descubrirse nuevas verdades. La organizacin de la escuela y de la cultura: la escuela unitaria, Antonio Gramsci, (1932).

(5) Haba un hombre que tena una doctrina./Una doctrina que llevaba en el pecho,/(junto al pecho, no dentro del pecho),/una doctrina escrita que guardaba en el bolsillo interno del chaleco./Y la doctrina creci./Y tuvo que meterla en un arca, en un arca como la del Viejo Testamento./Y el arca creci./Y tuvo que llevarla a una casa muy grande./Entonces naci el templo./Y el templo creci./Y se comi al arca, al hombre y a la doctrina escrita que guardaba en el bolsillo interno del chaleco./Luego vino otro hombre que dijo:/El que tenga una doctrina que se la coma, antes de que se la coma el templo;/que la vierta, que la disuelva en su sangre,/que la haga carne de su cuerpo... y que su cuerpo sea bolsillo, arca y templo. Len Felipe.

(6) El enigma de los dos Chvez, Gabriel Garca Mrquez, La Jornada, 8-03-2013. Este artculo fue publicado originalmente en la revista Cambio, de Colombia, en febrero de 1999.

(7) Hugo Chvez y yo, Tarik Al, La Jornada, 10-03-2013.

(8) De acuerdo con la idea que el comandante Chvez tiene de su vida, el acontecimiento culminante fue El Caracazo, la sublevacin popular que devast a Caracas. Sola repetir: Napolen dijo que una batalla se decide en un segundo de inspiracin del estratega. A partir de ese pensamiento, Chvez desarroll tres conceptos: uno, la hora histrica. El otro, el minuto estratgico. Y por fin, el segundo tctico. Estbamos inquietos porque no queramos irnos del ejrcito, deca Chvez. Habamos formado un movimiento, pero no tenamos claro para qu. Sin embargo, el drama tremendo fue que lo que iba a ocurrir ocurri y no estaban preparados. Es decir concluy Chvez que nos sorprendi el minuto estratgico. Gabriel Garca Mrquez, op.cit.

(9) Epgono deriva de la palabra griega πίγονος que significa "nacido despus". Suele referirse a la persona que sigue el estilo de una generacin anterior. Wikipedia .

(10) La primera superacin positiva de la propiedad privada, el comunismo grosero, no es por tanto ms que una forma de mostrarse la vileza de la propiedad privada que se quiere instaurar como comunidad positiva. 2) El comunismo a) An de naturaleza poltica, democrtica; b) Con su superacin del Estado, pero al mismo tiempo an con esencia incompleta y afectada por la propiedad privada, es decir, por la enajenacin del hombre. En ambas formas el comunismo se conoce ya como reintegracin o vuelta a s del hombre, como superacin del extraamiento de si del hombre, pero como no ha captado todava la esencia positiva de la propiedad privada, y menos an ha comprendido la naturaleza humana de la necesidad, est an prisionero e infectado por ella. Ha comprendido su concepto, pero an no su esencia. Carlos Marx, Manuscritos econmico filosficos de 1844.

(11) nosotros Marx y Engels propondramos emplear siempre, en vez de la palabra Estado, la palabra comunidad (Gemeinwesen). Una buena y antigua palabra alemana que equivale a la palabra francesa Commune. La Comuna no era ya un Estado en el verdadero sentido de la palabra (y qu era, pues? Por lo visto, una forma de transicin del Estado al no Estado!). Extracto y comentarios de Lenin a la Carta de Engels a Bebel.

(12) La conferencia de lvaro Garca Linera del 26 de marzo de 2013 en Caracas, en el marco del Encuentro de la Red de Intelectuales, Artistas y Dirigentes Sociales en Defensa de la Humanidad, trat sobre estos temas. Plante la tesis sobre la necesidad de conceptualizar el Estado como un flujo, pautado o influido por los cambios en las correlaciones de fuerzas y no como un dato mayormente esttico, una trinchera a tomar, como lo haca y hace el viejo socialismo. En un caso, el primero, se puede hablar de posibilidades de uso y transformacin del estado a travs del gobierno. lvaro Garca Linera no explico los lmites de ese proceso impuestos por la naturaleza del Estado. Mientras, en la concepcin del Estado como trinchera se excluye toda posibilidad de uso transformador del estado o del gobierno burgus. En realidad creo que la visin del Estado como proceso y campo de disputa no es propiamente nueva, lo que debemos explicar es por qu se abrieron posibilidades de transformacin revolucionaria en Bolivia, Ecuador y Venezuela entre otros, donde la toma del gobierno juega como una palanca a favor de las fuerzas populares. Ya que si el estado hoy es flujo, antes tambin lo era. Tal vez hay que buscar en las fracturas abiertas por la crisis del sistema de dominacin oligrquica regional, provocada por rebeliones ciudadano-populares, la crisis capitalista y el debilitamiento acelerado de la hegemona estadounidense.

(13) Los precios del petrleo, precios que nadie le regal a este pas sino que lo supo conquistar, han acrecentado la masa de recursos disponibles. Cuando Chvez accedi a la Presidencia el precio de 7 dlares el barril, hoy se paga casi diez veces ms. Hugo Cores, Venezuela bolivariana y la integracin de Amrica Latina, 19-06-2013.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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