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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2013

Es hora de que los Grandes Verdes se vuelvan libres de fsiles

Naomi Klein
The Nation / La Jornada


El movimiento que demanda que las instituciones de inters pblico desinviertan en combustibles fsiles est en plena actividad. La ltima vez que las contaron haba campaas activas de desinversin en 305 campus en ms de 100 ciudades estadunidenses. La demanda tambin lleg a Canad, Australia, Holanda y Gran Bretaa.

Y a pesar de que oficialmente se lanz hace seis meses, el movimiento ya cuenta con algunas victorias: cuatro colegios estadunidenses anunciaron su intencin de desinvertir lo que poseen en acciones y bonos en combustibles fsiles, y a finales de abril 10 ciudades estadunidenses hicieron promesas parecidas, incluyendo a San Francisco (Seattle se uni hace meses).

An hay muchos detalles que tienen que ser trabajados para afianzar estos compromisos, pero la velocidad con la cual esta idea se ha esparcido deja claro que haba mucha demanda contenida. Cito la declaracin de la misin del movimiento Libre de Fsiles: Si est mal arruinar el clima, entonces est mal lucrar con esos destrozos. Creemos que las instituciones religiosas y educativas, los gobiernos locales y estatales, y otras instituciones que sirven al inters pblico, deberan desinvertir de los combustibles fsiles. Estoy orgullosa de haber sido parte del grupo 350.org (http://350.org/) que trabaj con estudiantes y otros compaeros para desarrollar la campaa Libre de Fsiles. Pero ahora me doy cuenta de que falta una meta importante en la lista: las propias organizaciones defensoras del medio ambiente.

La omisin es comprensible. Los grupos verdes recaudan montones de dinero cada ao, bajo el compromiso de que los fondos se destinarn a intentar prevenir un calentamiento global catastrfico. En cambio, las compaas de combustibles fsiles hacen todo lo posible para que sea inevitable la catstrofe. Uno pensara que los grupos verdes querran estar seguros de que el dinero que recaudan para salvar el planeta no es invertido en las compaas cuyo modelo de negocios requiere cocinar dicho planeta y que han saboteado todos los intentos por realizar una seria accin climtica durante ms de dos dcadas.

Pero al menos en algunos casos esa es una suposicin falsa. Quiz no debera ser una completa sorpresa, ya que algunas de las ms poderosas y ricas organizaciones ambientalistas se han comportado durante mucho tiempo como si tuvieran intereses en la industria petrolera y del gas. Llevaron al movimiento climtico a varios callejones sin salida: mercado del carbono, mecanismos de compensacin de carbono, el gas natural como combustible que sirva de puente. Lo que todas estas polticas tenan en comn es que creaban la ilusin de progreso mientras permitan que las compaas de combustibles fsiles siguieran minando, taladrando y fracking sin control. Siempre supimos que los grupos que ms promovan estas soluciones falsas reciban donaciones de y formaban sociedades empresariales con los grandes emisores. Pero argumentaban que era un intento, un compromiso constructivo, por usar el poder del mercado para corregir las fallas del mercado.

Ahora resulta que algunos de estos grupos hacen ms que slo tomar dinero de los combustibles fsiles. Son, literalmente, dueos parciales de la industria que provoca la crisis que supuestamente intentan resolver. Y el dinero que los grupos verdes tienen es cosa seria. The Nature Conservancy, por ejemplo, tiene 1.4 mil millones de dlares en ttulos que cotizan en la bolsa y presume que su cochinito contiene uno de los 100 mayores fondos de donaciones en el pas. The Wildlife Conservation Society tiene un fondo por 377 millones de dlares, y el del World Wildlife Fund-US (WWF-US) vale 195 millones de dlares.

Permtanme dejar algo claro: muchos de los grupos verdes han logrado evitar este desastre. Greenpeace, 350.org, Friends of the Earth, Rainforest Action Network y muchas otras organizaciones ms pequeas, como Oil Change International y Climate Reality Project, no invierten en el mercado burstil. Adems, no reciben donaciones de empresas o imponen tantas restricciones que las industrias de la extraccin fcilmente quedan fuera. Algunos de estos grupos tienen unas cuantas acciones en combustibles fsiles, pero slo para poder causar problemas en las reuniones de los accionistas.

El National Resources Defense Council est a la mitad del camino. Tiene un fondo por 118 millones de dlares y, segn su equipo de contabilidad, para inversiones directas sacamos a las industrias de la extraccin, los combustibles fsiles y otras reas del sector energtico. Sin embargo, el NRDC contina teniendo acciones en fondos de inversin que no revisan que no haya combustibles fsiles.

Los puristas dirn que ningn grupo verde est limpio, debido a que prcticamente todos aceptan dinero de fundaciones construidas sobre imperios de combustibles fsiles. Buen punto. Piensen en la mayor fundacin de todas: la de Bill y Melinda Gates. En diciembre de 2012 tena al menos 958.6 millones de dlares casi mil millones de dlares invertidos en slo dos petroleras gigantes: ExxonMobil y BP. La hipocresa es impresionante: una importante prioridad de la Fundacin Gates ha sido apoyar la investigacin sobre la malaria, enfermedad ntimamente ligada al clima. Los mosquitos y los parsitos de la malaria pueden prosperar en un clima ms clido, y cada vez hay ms. Tiene sentido luchar contra la malaria mientras alimentas una de las razones por las cuales puede estarse propagando con mayor ferocidad en algunas zonas?

Por supuesto que no. Y tiene an menos sentido recaudar dinero en nombre de la lucha contra el cambio climtico slo para luego invertirlo en, digamos, acciones de ExxonMobil. Sin embargo, eso es lo que parece que algunos grupos estn haciendo.

Conservation International, tristemente clebre por sus sociedades con compaas petroleras y otros malos actores, tiene cerca de 22 millones de dlares invertidos en ttulos que cotizan en la bolsa y, segn un portavoz, no tenemos una poltica explcita que prohba invertir en compaas energticas. Lo mismo sucede con Ocean Conservancy, que tiene 14.4 millones de dlares invertidos en ttulos que cotizan en la bolsa, incluyendo cientos de miles en holdings de energa, materiales y empresas de servicios pblicos. Un portavoz confirm por escrito que la organizacin no tiene una poltica de inversin que pase por un filtro ambiental o social.

Ninguna de las organizaciones quiso informar cunto de lo que poseen est en compaas de combustibles fsiles. Tampoco quisieron dar a conocer una lista de sus inversiones. Pero segn Dan Apfel, director ejecutivo de Responsible Endowments Coalition, a menos de que una institucin diga a sus directores de inversin que no inviertan en combustibles fsiles, es casi seguro que tendrn algunas acciones, simplemente porque stas representan cerca de 13 por ciento del mercado estadunidense, segn un ndice estndar. Todos los inversionistas invierten fundamentalmente en combustibles fsiles, afirma Apfel.

Otro grupo que parece estar lejos de desinvertir es el Wildlife Conservation Society. Su declaracin financiera para el ao fiscal 2012 describe una subcategora de inversiones que incluye energa, minera, perforacin petrolera y negocios agrcolas. Cunto del fondo por 377 millones de dlares del WCS est en las compaas energticas y de perforacin? No dio esa informacin, a pesar de que se le pidi en reiteradas ocasiones.

El WWF-US me dijo que no invierte directamente en corporaciones, pero se rehus a responder preguntas acerca de si aplica filtros ambientales a sus cuantiosos fondos. El National Wildlife Federation Endowment antes aplicaba filtros ambientales a sus 25.7 millones de dlares invertidos en ttulos que cotizan en la bolsa, pero ahora, segn una vocera, le dice a sus directores de inversiones que busque las compaas mejores en su-clase que lleven a cabo prcticas ambientalistas, de conservacin y sustentables. En otras palabras, no hay una poltica de desinversin de combustibles fsiles.

Mientras tanto, The Nature Conservancy el ms rico de todos los grupos verdes tiene al menos 22.8 millones de dlares invertidos en el sector energtico, segn sus declaraciones financieras de 2012. Al igual que WCS, TNC tambin rehus responder mis preguntas u ofrecer ms detalles sobre lo que posee o sus polticas.

Ser un poco sorprendente que TNC no invirtiera en combustibles fsiles, dados sus otros enredos en el sector. Un pequeo ejemplo: en 2010, The Washington Post report que TNC acept casi 10 millones de dlares en efectivo y en contribuciones de terrenos de BP y empresas afiliadas; tiene a BP, Chevron, ExxonMobil y Shell entre los miembros de su consejo de negocios.

El asunto sobre la desinversin toma por sorpresa a estos grupos, porque durante dcadas pudieron hacer este tipo de negocios con empresas contaminantes sin bronca alguna. Pero ahora, al parecer, las personas se hartaron de que les digan que la mejor manera de luchar contra el cambio climtico es cambiando sus focos y participando en el mercado de carbono, mientras nadie molesta a los grandes contaminantes. Y estn ansiosos por llevar la batalla directamente contra la industria ms responsable de la crisis climtica.

No parece que sea demasiado pedir. Si la ciudad de Seattle desinvierte, no lo debera de hacer tambin WWF? Las organizaciones ambientales no deberan estar ms preocupadas acerca de los riesgos humanos y ecolgicos que plantean las compaas de combustibles fsiles en vez de por algn imaginario riesgo en su portafolio de inversiones? Lo cual lleva a otra pregunta: estos grupos, para qu estn acumulando tanto dinero en primer lugar? Si le creen a sus propios cientficos, sta es la dcada crucial para revertir la tendencia, en lo que respecta al clima. Acaso TNC planea construir un arca de mil millones de dlares?

Algunos grupos, afortunadamente, estn tomando el reto. Un pequeo pero creciente movimiento dentro del mundo de los fondos empuja a las grandes fundaciones liberales a que sus inversiones sean congruentes con sus misiones, lo cual implica no ms combustibles fsiles. Es hora de que las fundaciones se responsabilicen de lo que son dueas, dice Ellen Dorsey, directora ejecutiva de Wallace Global Fund. Segn ella, su fundacin, ahora est 99 por ciento libre de fsiles y habr desinvertido por completo en 2014.

Pero convencer a las ms grandes fundaciones de desinvertir es un proceso lento y los grupos verdes que al menos en teora rinden cuentas a sus integrantes deberan ser los primeros. Algunos ya comenzaron. Sierra Club, por ejemplo, tiene ahora una clara poltica contra invertir en o tomar dinero de las empresas de combustibles fsiles (antes no, lo cual caus mucha controversia). Esta es una buena noticia para los 15 millones de dlares en inversin en ttulos que cotizan en la bolsa, de Sierra Club. Sin embargo, su organizacin afiliada, la Fundacin Sierra Club, tiene un portafolio mucho mayor 61.7 millones de dlares invertidos y an est en el proceso de redactar una poltica de desinversin completa, segn el director ejecutivo de Sierra Club, Michael Brune.

Durante mucho tiempo, formar sociedades con contaminadores fue como los grupos verdes demostraban que la cosa iba en serio. Pero los jvenes que demandan desinversin as como los grupos de base que luchan contra los combustibles fsiles en el lugar donde se minan, taladran, sacan mediante fracturacin hidrulica, queman, entuban o embarcan tienen una diferente definicin de lo serio. Para ellos, va en serio ganar. El mensaje para los Grandes Verdes est claro: corta tus vnculos con los fsiles o convirtete en uno de ellos.

Naomi Klein es autora de La doctrina del shock y No logo.

www.naomiklein.org

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/05/05/index.php?section=opinion&article=026a1mun

Traduccin: Tania Molina Ramrez

 

Copyright Naomi Klein 2013. Fue publicado en The Nation.



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