Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2005

Los bibliotecarios norteamericanos descubren los planes del gobierno Bush para espiar y desestabilizar a Cuba mediante falsas bibliotecas
La verdad sobre las denominadas bibliotecas independientes cubanas

Diana Barahona
Rebelin


Los Estados Unidos ha sido bastante hbil para movilizar a la opinin pblica contra Cuba desde finales de los aos ochenta. Envalentonado por la cada de la Unin Sovitica, no ha escatimado recursos para derribar la revolucin que no se rinde a 90 millas de la costa del Imperio. Una parte de este esfuerzo se ha centrado en la creacin de un movimiento artificial de oposicin en la Isla con el fin de lograr el apoyo para l entre las organizaciones liberales e intelectuales. Pero los bibliotecarios estadounidenses, considerados como posibles colaboradores en el programa de desestabilizacin del Departamento de Estado, el Informe al Presidente de la Comisin Para la Asistencia a una Cuba Libre, no slo se niegan a prestarse a ese juego, sino estn tratando de apoyar a sus colegas cubanos para mejorar las bibliotecas all.

La oposicin a sueldo comprende varios componentes: grupos de sindicalistas independientes, periodistas independientes, partidos independientes y bibliotecas independientes, todos pagados y orientados por la Seccin de Intereses de los Estados Unidos (SINA). Tambin sus miembros son los mismos, pues una persona puede ser una agencia independiente de prensa, un partido poltico y a la vez tener una biblioteca en su casa. La poca incidencia que tiene la "sociedad civil" al estilo norteamericano se puso en evidencia el 20-21 de mayo en el Congreso de la Disidencia Cubana, celebrado en la Habana. Patrocinado por el Congreso estadounidense con una subvencin de 6 millones de dlares y amenizado por un saludo en video del propio presidente Bush. Ese evento supuestamente iba a reunir a 360 organizaciones disidentes; asistieron apenas 100 personas.

Cuba no slo cuenta con bibliotecas, sino cuenta con muchas, 400 precisamente, ms otras 6.000 bibliotecas en las escuelas. Entonces, Por qu el Departamento de Estado ha creado una red de bibliotecas independientes? Qu es exactamente una biblioteca independiente? Rhonda L. Neugebauer y Larry Oberg, ambos bibliotecarios universitarios, viajaron a Cuba para reunirse con sus homlogos y estudiar el sistema de bibliotecas en el 2000. Pero tambin visitaron algunas de las llamadas bibliotecas independientes en casas particulares.

Lo que ellos descubrieron fueron puntos de contacto con el personal de la SINA y otros, quienes las visitaban peridicamente para dejar materiales y dinero. Tambin descubrieron que por mantener los anaqueles con estos materiales en sus casas, los "bibliotecarios" ganaban un estipendio mensual -- "por servicios prestados", tal como lo expres uno de ellos. No encontraron ninguna evidencia de que alguien llegara a sacar en prstamo un libro, y cuando preguntaron a los vecinos, nadie pareca saber que las bibliotecas estaban all.

Pero la historia no termina aqu. Desde hace algunos aos Neugebauer ha tratado de establecer un programa de intercambio y apoyo con las verdaderas bibliotecas cubanas, que no slo les faltan dinero para libros y revistas sino para fotocopiadoras y computadoras, as como para telefona y apoyo tcnico para que el pblico tenga acceso a la Internet. Pero ella y otros enfrentan una campaa sin cuartel para que la American Library Association (ALA) y similares denuncien al gobierno cubano y apoyen a las bibliotecas independientes. Campaa librada por un neoyorquino de nombre Robert Kent.

Kent fund una organizacin en 1999 que denomin Amigos de las Bibliotecas Cubanas. Cuando viaj a Cuba, en mayo del mismo ao, Kent hizo contacto con Aleida Godnez, una agente de la inteligencia que se haca pasar por disidente. Godnez afirma que Kent se present como Robert Emmet, y quien hasta portaba un pasaporte con ese nombre. l dijo que haba llegado como enviado del ex-agente de la CIA, Frank Calzn, actual director ejecutivo del Centro en Pro de una Cuba Libre.

Emmet no llev libros y tampoco pas tiempo estudiando en alguna biblioteca. "l resalt mucho el papel de la prensa independiente", dice Godnez. "l no dijo nada en absoluto acerca de las llamadas bibliotecas independientes. Apenas me coment que l era bibliotecario". Ms bien, Kent lleg con equipos de espionaje ("una cmara, un radio de onda corta, un transmisor y receptor de 10-bandas, y un reloj marca Cassio") y mucho dinero en efectivo. Pero el aspecto ms perturbador de la visita del bibliotecario fue que, segn Godnez, Kent le pidi que le ayudara --con dibujos y fotografas --a describir las medidas de seguridad para la casa del vicepresidente del Consejo de Estado, Carlos Lage Dvila. Godnez dice que l le dio $100 para que comprara la pelcula para ese fin. Cmo se comprender, "Emmet" fue detenido y expulsado por espionaje.

Como si esto no fuera bastante raro, 1999 es el mismo ao en que el jefe de Reporteros Sin Fronteras, Robert Mnard, fue a Cuba, y la conducta de los dos hombres fue idntica. Ambos llegaron como amigos de Calzn y ambos portaban efectivo y equipos electrnicos y buscaron a disidentes. Ambos hicieron preguntas que nada tenan que ver con el supuesto propsito de sus viajes: Mnard pregunt a su contacto, tambin un agente encubierto, si ste saba de desafectos entre las fuerzas armadas. Kent reconoce que sus numerosos viajes a Cuba son patrocinados por Freedom House, una organizacin de Miami financiado por el Departamento de Estado.

Para tener una idea de las presiones que ejerce Kent sobre los bibliotecarios estadounidenses, he aqu una carta pblica de su sitio Web remitida el 5 de junio a la presidenta de la ALA, intitulada "Lleg la Hora para que Se Declaren":

"[N]osotros los miembros de los Amigos de las Bibliotecas Cubanas la invitamos a tomar una decisin, la cual establecer de una vez para siempre su postura sobre uno de los asuntos ms importantes acerca de la libertad intelectual que enfrentan los bibliotecarios hoy da: la persecucin del movimiento cubano de bibliotecas independientes. Pedimos que se valga de su autoridad como presidenta de la ALA para invitar a Ramn Colas y Berta Mexidor, co-fundadores del movimiento cubano de bibliotecas independientes, para que intervengan en la prxima conferencia de la ALA en Chicago.

"Desde hace seis aos, un grupo pequeo pero poderoso de extremistas dentro de la ALA ha recurrido a falsedades, evasiones y encubrimientos para evitar que la ALA cumpla con su deber de denunciar la persecucin sistemtica contra personas que, en un desafo histrico contra la tirana, abren bibliotecas sin censura para sus compatriotas en Cuba. Aprovechando la desatencin de la mayora de los miembros de la ALA sobre esta polmica, durante los ltimos seis aos la faccin extremista en la ALA ha tratado de hacer caso omiso de los numerosos informes de respetadas organizaciones de derechos humanos y periodistas, en los cuales se constata la persecucin sistemtica de los trabajadores de bibliotecas en Cuba. Tristemente, durante los ltimos seis aos los informes y resoluciones maquilados por el grupo extremista de la ALA para negar y encubrir la dura realidad cubana, se han aprobado ingenua e irreflexivamente por la mayora inocente pero negligente del consejo de la ALA."

Para los que aprecien el arte de la propaganda, la razn que ofrece Kent para negar a reunirse con los bibliotecarios cubanos y oponerse virulentamente a los intercambios profesionales es que ellos trabajan para el "Estado". Parece habrsele pasado por alto que en su trabajo para la Biblioteca Pblica de Nueva York, l tambin trabaja para el Estado, tal como la mayora de sus colegas. Y por su pasaporte falsificado y actividades y relaciones turbias, el "agente Emmet" debe de encontrarse ms cerca del "Estado" que cualquier bibliotecario habanero.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter