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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2013

Falacias en una crtica (impropia) de Gilad Atzmon

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Es difcil o imposible no aprender de la mayora de intervenciones de Gilad Atzmon [GA], un intelectual slido y comprometido que piensa siempre con su propia cabeza. Pero, en sus ltimas reflexiones poltico-culturales, tiende a psicologizar o psiconalizar en exceso y a pensar en trminos de lgica y racionalidad bivalentes, causa probable de ms de un error de perspectiva o anlisis. Su reciente En la cama con Bibi [1] es, en mi opinin, un ejemplo de ello.

Una vez ms, seala GA con tono y estilo netamente mejorables, asistimos a un marco familiar: nuestros progres unidos que son una autntica sinagoga, un colectivo de grandes humanistas prestan su apoyo a los oprimidos. Esta vez, prosigue sarcsticamente arrojando a la basura poltica inutilizable conceptos como humanismo y progresismo, quieren liberar al pueblo sirio, cuyo enemigo, obviamente, es Bashar Al-Assad.

GA denuncia el esquema poltico-cultural que en numerosas ocasiones merece y ha merecido crticas sustantivas y ms que razonables. Antes de la guerra contra el terror, recuerda, fuimos testigos de aos de intensas campaas progres de grupos feministas y gays a favor de los derechos de las mujeres en Afganistn. De la misma forma, prosigue, los progres tambin condenan el estado actual de la revolucin iran. Con harta frecuencia insisten en que hay que liberar a los iranes. El punto no resuelto: que el paralelismo que GA da por descontado entre unos y otros pueda establecerse. No todo es uno y lo mismo aunque las formas aparentes pueden coincidir o asemejarse. Las crticas al estructuralismo de los aos setenta deben ensear a todos.

El frente comn que GA critica est formado por Tariq Ali, Ilan Pappe, Fredric Jameson, Norman Finkelstein y otros tos estupendos (tos, el equivalente ingls, es una enorme aportacin poltico-semntica del gran artista internacionalista; mis alumnos de ciclos tambin usan esa expresin con frecuencia). El frente comn quiere ahora, prosigue GA, que liberemos a los sirios y han iniciado para ello una campaa para derrocar al rgimen de Bashar al-Asad. En esa campaa hacen un llamamiento al pueblo del mundo para que presione al rgimen sirio con el fin de que ste ponga fin a la opresin y a la guerra contra el pueblo sirio. Exigen que Bashar Al-Assad se vaya de inmediato y sin ninguna excusa para que Siria pueda iniciar una rpida recuperacin hacia un futuro democrtico. En sas estamos, as concluye GA su presentacin.

Tras la sesgada-muy-sesgada descripcin, que bebe atragantndose un poco- de las razonables crticas al humanismo intervencionista, GA se desliza hacia la ms elemental de las falacias de matriz cristiana: Seores Ali, Jameson, Pappe, Finkelstein y compaa: a la luz de los recientes ataques israeles contra Siria, seran tan amables de aclararnos a quin apoyan? De qu lado estn, del de Al-Assad o del de Netanyahu? De dnde esa disyuncin excluyente? Por qu es necesario apoyar a Netahnyahu o Al-Assad? Quin nos ha conducido a ese terrible precipicio? O A o B? Por qu no C, D, E o MNO?

Pero no slo es eso. GA disuelve l mismo la disyuncin y conduce al grupo criticado donde l desea llevarlos: Cabe preguntarse cmo es posible que los progres, a pesar de su buena voluntad y de sus credenciales humanistas, hayan terminado una vez ms en la cama con Bibi Netanyahu. Pappe, Al, Jameson, Finkelstein, en la cama con Netanyahu? Esto es una aproximacin equilibrada? Prctica contrastada del mesotes aristotlico?

La respuesta al interrogante tambin es de GA y, en su opinin, vergonzosamente simple. La vergenza criticada: la filosofa progre, una filosofa que GA est lejos de describir, es la ms nueva y avanzada variante de la ideologa del pueblo elegido. Hemos ledo bien? S, hemos ledo bien. Por qu? Porque, en opinin de GA, es obvio que si uno se considera a s mismo progresista tiene que haber alguien que sea reaccionario. Y quines se consideran progresistas? No conoce GA las innumerables crticas que desde la izquierda se han formulado contra esa expresin y la cosmovisin que le subyace? Suponiendo, aunque no admitiendo, que fuera as: por qu piensa GA en equvocos trminos dicotmicos? Lo opuesto de progresista no es reaccionario sino no-progresista. Y, entre estos ltimos, entre el taxn complementario, puede haber, reaccionarios, conservadores, centristas, radicales de izquierda, largo etctera.

Y no slo es eso. Para GA el progresismo es una posicin elitista que es, adems, intolerante y racista. El progresismo es el precepto ideolgico del Tikun Olam (arreglar el mundo). Se basa en la idea de que los defensores de ideas progres saben mejor que nadie lo que es correcto y quin est equivocado. La racionalidad bivalente le vuelve a jugar muy malas pasadas a GA en su crtica. De dnde saca que los autores que cita creen saber mejor que nadie lo que es correcto y lo que no lo es? De hecho, puestos a aceptar este absurdo dictamen, esta simple y pueril disyuncin, no est presupuesta la misma consideracin en la aproximacin de GA? No afirma l que lo correcto, lo ajustado, son las aproximaciones de Robert Fisk al tema (imprescindibles desde luego) o la lucha de los soldados del Ejrcito rabe sirio? No es esa la posicin correcta que l defiende? Tambin l es intolerante, racista y elitista?

La estocada final est a la altura de la nota. GA cree -por qu es lo correcto?- que ya va siendo hora de que nuestros humanistas progres hagan un examen introspectivo de tica y aprendan de una vez por todas cul es la base moral para cualquier tipo de intervencin. Al nunca ha realizado un examen retrospectivo de tica? Tampoco Jameson? Y de una vez por todas? Para cualquier tipo de intervencin? Cabe la posibilidad de que antes de predicar el Tikun Olam y de arrogarse la misin de arreglar el mundo en nombre de la sociedad civil y del Derecho internacional, es el ltimo golpe del combate emprendido por GA, decidan arreglarse antes a s mismos. Vale! Un Freud bsico en el puesto de mando! Y no podra GA, lamento hablar en estos trminos, aplicarse a s mismo esta consideracin sobre arreglos personales?

De hecho, puestos en este extrao sendero, quin est libre de una terapia de estas caractersticas y con esas finalidades? Y qu ms tras ella?

Nota:

[1] Gilad Atzmon, En la cama con Bibi (traduccin de Manuel Talens), http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=9628

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora y del CEMS (Centre dEstudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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