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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2005

Uno de los compaeros del Che en la guerrilla boliviana lo recuerda. En el 77 aniversario de su nacimiento
Che, hombre del siglo XXI

Inti Peredo


Bolivia, 1969.

Che fue un hombre del siglo XXI. Aunque su nombre resplandece en la historia slo como un genio militar, el desarrollo poltico y social de los pueblos, que brotar como un torrente de la lucha de liberacin, lo tendr que situar como el revolucionario ms completo de nuestra poca.

Ernesto Guevara y Fidel Castro aparecen en el escenario continental en un momento histrico en el que el imperialismo norteamericano ejerce sin contrapeso su dominacin sobre nuestros pases: ordena masacres en forma sistemtica, cambia a gobiernos corrompidos por otros ms inmorales; los gobernantes tradicionales se disputan el triste cetro de quin es ms lacayo y servil y se presencia el grotesco espectculo de veinte manos extendidas pidiendo limosna a Estados Unidos; los pueblos son dirigidos por grupos claudicantes, polticamente petrificados, fatalistas, incapaces de cataliza a esa cantera generosa y rica que es la masa, par iniciar la gran aventura de nuestra independencia definitiva.

Existe desencanto, frustracin y desconfianza.

En medio de esta noche negra de coloniaje y agresin, la Revolucin Cubana, victoriosa sangre del pueblo al poder, muestra un camino para sacudir las cadenas. Camino duro, cruel y largo, pero el nico real para triunfar: la lucha armada.

Enrgicamente derriba viejos y nuevos mitos creados por fuerzas seudorrevolucionarias que, al enquistarse dentro del sistema se convierten en parte de l. Cuando ms tratan de introducir reformas para perfeccionarlo. En la prctica se olvidan que el imperialismo es nuestro principal enemigo y que hay que combatirlo hasta extirparlo de raz.

Amrica oprimida, patria con lderes sin vigencia, se nuclea entonces esperanzada tras la bandera de los nuevos conductores: Che y Fidel. Che se identifica con el pueblo y se funde con l para emerger ms enriquecido ideolgicamente, ms puro. A su vez el pueblo se identifica con el Che y trata de formarse en su ejemplo. Y esa revolucin considerada como fenmeno excepcional remece a las masas adormecidas por principios ideolgicos monstruosamente deformados.

Che rescata la ideologa revolucionaria, la coloca en su justo lugar, le da interpretaciones correctas y la enriquece con aportes tericos que tendrn vigencia mientras exista opresin capitalista. Despus entraremos al mundo del hombre nuevo, que l se empe en formar, tipific y represent con su ejemplo de herosmo que ahora motoriza a juventudes de todos los continentes. La huella de su humanismo est impresa en sus actos. Constructor de vanguardia de la sociedad socialista cubana, destruy implacablemente el falso concepto de excepcionalidad que se le otorg a esta revolucin. Porque no crea en esta supuesta excepcionalidad, sistematiza el pensamiento bolivariano de La Patria es Amrica, impulsando a nuestros pueblos a convertir este continente oprimido en un escenario de la guerra antiimperialista tan importante como el heroico Vietnam.

Che no dud jams que en Amrica Latina son ms fuertes los factores que nos unen que los que nos separan: tenemos un lenguaje comn excepto en Brasil; tradiciones, costumbres, y situacin socioeconmica similares. Somos explotados brutalmente por el imperialismo. La democracia es una simple ficcin. Estamos gobernados por tiranos y los pases que tenan dbiles rasgos de democracia burguesa los han trocado en masacres horrendas, hambre y crcel para el pueblo.

Heredamos de los espaoles colonialistas las formas feudales de la explotacin de la tierra. El desarrollo del capitalismo crea nuevas situaciones y los patrones latifundistas se alan con el imperialismo para crear el capital financiero y monopolista cuyo radio de accin es mundial. Se pasa a la etapa del colonialismo econmico generosamente calificado de subdesarrollo por los economistas domsticos.

El subdesarrollo no es otra cosa que la explotacin, el saqueo de nuestras riquezas por la potencia imperial, el subempleo, la cesanta, el hambre y la miseria. En todos los pases latinoamericanos, excepto Cuba, el panorama es idntico.

Las condiciones objetivas, entonces, para la liberacin continental, estn dadas por los factores enumerados, por la represin brutal y desmedida, por el odio que se acumula cada vez con ms fuerza en el pueblo. Como valor subjetivo slo falta la conciencia (elemento tan indispensable en cada anlisis que se haga sobre el Che), de que la victoria sobre el imperialismo mediante la lucha armada llegar tarde o temprano, que es el nico camino para alcanzar la libertad.

La excepcionalidad no existe. Slo ha cambiado la calidad de la lucha. Ahora ser ms sangrienta, sin tregua, ms dura como se demostr en las montaas de ancahuaz. El imperialismo aprendi su leccin, no est desprevenido.

Por eso Che escoge a Bolivia como foco inicial de la gesta liberadora continental. Sus misrrimas condiciones de vida son producto de la fra explotacin imperialista en complicidad con los gobernantes lacayos. Aqu est todo por hacer: desde una revolucin agraria que cree formas de vida modernas y satisfaga las necesidades del pueblo hasta un desarrollo industrial slido que lo independice de al importacin de productos manufacturados esenciales vendidos a precios de usura y en condiciones humillantes.

Hombre de fina percepcin, el Che comprende que es inhumano que una poblacin de cuatro millones de habitantes consuma apenas 1.800 caloras por persona, cuando el consumo necesario para subsistir en condiciones adecuadas es de 3.000 caloras; que se consuman 30 litros de leche o de productos lcteos por persona al ao, cuando en los pases desarrollados el consumo es de 300 litros, que el 10% de la poblacin no tenga casa donde vivir, y que las que existen, incluyendo las de los oligarcas y corrompidos del rgimen, sean malas, no renan condiciones de salubridad, porque el 86% de ellas no estn dotadas de instalaciones de agua en su interior y que el 42% de la poblacin muera por desnutricin o por enfermedades parasitarias. Esta es otra de las causas principales de su viaje a Bolivia.

La grandeza del Che resalta con ms nitidez cuando interpreta a Marx, monumento de la inteligencia humana como acostumbraba definirlo, para normar todos sus actos y para desarrollar dentro de la sociedad cubana y, por que no decirlo, en una masa tan heterognea como la europea, la asitica y la americana, una conciencia, que permita al hombre obtener una verdadera liberacin en toda su extensin. Y eso es el comunismo porque a la luz de los hechos nadie podr discutir ya que el Che fue un verdadero comunista, el mejor de todos, en una poca en que la lucha ideolgica lleva al mundo a sucesivas guerras (Cuba, Corea, Argelia y Vietnam).

De esta conciencia decantada o, en trminos no exagerados purificada, derivan conceptos econmicos que colocan a Marx no en calidad de fetiche, de ideas que pierden su sentido original, sino en posicin de pensamiento vivo y activo. Lo mismo hace con Lenin.

Ejemplos son la NEP, la teora del valor, y la planificacin socialista. Cuntos economistas famosos, cuya palabra era considerada ley, caen pulverizados por los disparos conceptuales del Che!.

Con rigurosa seriedad cientfica demuestra que la NEP (o nueva poltica econmica de la URSS) es un concepto leninista transitorio para desarrollar las bases de la sociedad sovitica. Es un repliegue tctico en un momento especial de la historia del primer pas socialista del mundo. Sin embargo en forma dogmtica y ligera muchos economistas y dirigentes de la poltica econmica de varios pases socialistas, la aplicaron o la aplican otorgndole validez universal permanente. Consecuencia de ese falso anlisis son los retrasos y altibajos econmicos que surgen ms tarde en los pases socialistas. Por eso defiende con firmeza la direccin poltica-econmica partiendo de que el comunismo es una meta de la humanidad que se alza conscientemente.

De la aplicacin mecnica de la NEP nacen graves contradicciones que el Che no vacila en atacar, una vez que las ha detectado, sin temor a que los tericos equivocados los combatan despiadadamente.

As es posible presenciar discusiones de elevado nivel en las que el Che planta una bandera que para nosotros tendr una vigencia permanente cuando dice:

Si el estmulo material se opone al desarrollo de la conciencia, pero es una gran palanca para obtener logros en la produccin debe entenderse que la atencin preferente al desarrollo de la conciencia retarda la produccin?. En trminos comparativos, en una poca dada es posible, aunque nadie ha hecho los clculos pertinentes, nosotros afirmamos que en tiempo relativamente corto el desarrollo de la conciencia hace ms por el desarrollo de la produccin que el estmulo material, y lo hacemos basados en la proyeccin general del desarrollo de la sociedad para entrar en el comunismo, lo que presupone que el trabajo deja de ser una penosa necesidad para convertirse en una agradable imperativo.

Ante los ojos asombrados del mundo, crece y se desarrolla ahora una nueva sociedad socialista, la de Cuba, mejorada, heroica, solidaria con todas las luchas de liberacin, que practica activamente el internacionalismo proletario, que vence las dificultades porque tiene una conciencia desarrollada: la que Che, Fidel, y los ms esclarecidos dirigentes le dieron en el exacto momento histrico.

Por esta razn no hablamos de Che como una cosa muerta: sus ideas estn vigentes. Al hablar de Che no podemos dejar de mencionar a Fidel, ni al hablar de Fidel podemos dejar de mencionar a Che.

La influencia que ha ejercido el Che en la juventud de varios continentes su magnetismo personal y su grandeza se acrecent hasta convertirse en una leyenda apasionante, que moviliz al imperialismo a presionar a travs de sus medios publicitarios para que se anunciara dnde estaba.

Paralelamente se inici una campaa publicitaria fabulosamente orquestada y sostenida durante largo tiempo, de tratar de disminuir su figura, y neutralizar, aunque fuera levemente, el impacto poltico, militar y emocional que provocara su aparicin dirigiendo la lucha de liberacin en algn lugar del mundo. Con este objeto se inventaron rencillas entre Che y Fidel, discrepancias entre Che y la Revolucin Cubana (que era parte de l mismo), presentndolo como un hombre herido en su amor propio, despreciado, atacado por sus ex amigos. En esta forma el gesto grandioso del Che, su responsabilidad dirigiendo un foco guerrillero, podra aparecer mezquino, personalista y hasta resentido.

Este problema preocup al imperialismo desde el ao 1965, y desde entonces hasta ahora, a poco ms de un ao de su muerte, la CIA ha empleado diversos agentes y medios para desarrollar esta labor. El ms notorio de estos agentes por los medios de difusin que se pusieron a su alcance, es el abogado de nacionalidad argentina, Ricardo Rojo, autor de un folleto titulado Mi amigo el Che.

Es infantil presumir que el Che pudiese haberme entregado una lista de sus amigos. Es indudable que un revolucionario slo considera amigos a sus camaradas de lucha. Y en este sentido, el Che fue siempre categrico para delimitar dnde empezaba y dnde terminaba la amistad. Ejemplos notorios se pueden encontrar en todos sus escritos, partiendo de los episodios guerreros de la Sierra Maestra, hasta su diario en Bolivia. Che era un hombre capaz de emocionarse y en su vida de guerrillero y conductor de pueblos siempre tuvo un gesto sentido, una palabra cariosa para sus amigos. Y amigo del Che fue Patojo, el revolucionario guatemalteco que muri combatiendo por la libertad de su patria. Amigo del Che era Camilo, el legendario guerrillero de la Sierra Maestra. A otros hombres los quiso en un sentido diferente, como quiere un padre a sus hijos. Es el caso de Tuma y Rolando.

Frente a figuras tan limpias y heroicas pudo el Che alguna vez considerar su amigo a un individuo de una lnea poltica tan zigzagueante y tortuosa como Ricardo Rojo, que es el mismo que comerci con la vida y memoria de los guerrilleros de Salta, que esper la muerte de la madre de Che para inventar dilogos y conversaciones con ella y su hijo?

No me hubiese referido a las calumnias de Rojo contra Che y las supuestas divergencias con la Revolucin Cubana, pues ellas ni siquiera son novedosas, si no fuera que alguna gente de buena fe pudiese considerar que el relato mal intencionado de Rojo estuviese escrito por una amigo y porque algunos prrafos presentados, para que aparezcan verosmiles, no pueden ser desmentidos por sus protagonistas porque ya estn muertos.

Afortunadamente por la misma fuerza moral del Che, que guiaba todos sus actos, y por su conducta heroica, demostrada en muchas batallas, ninguna leyenda tortuosa urdida por la CIA o por sus agentes, algunos de los cuales con audacia y descaro se autotitulan amigos, podr empaar su querida figura o manchar su paso de revolucionario por Cuba, donde dej un pueblo que lo ama.

La identificacin entre Che y Fidel, el respeto y cario mutuo, eran indestructibles. No es casual que Che, hombre que odiaba los halagos personales o para otros, haya escrito sobre Fidel:

Tiene las caractersticas de gran conductor que, sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor, y a su extraordinario afn de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. Pero tiene otras cualidades importantes, como son su capacidad de asimilar los conocimientos y experiencias para comprender todo el conjunto de una situacin dada, sin perder de vista los detalles y su inmensa fe en el futuro, y su amplitud de visin para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre ms lejos y mejor que sus compaeros. Con estas grandes cualidades cardinales, con su capacidad de aglutinar, de unir, oponindose a la divisin que debilita; su capacidad de dirigir a la cabeza de todos la accin del pueblo; su amor infinito por l, su fe en el futuro y capacidad de preverlo, Fidel Castro hizo ms que nadie en Cuba para construir de la nada el aparato hoy formidable de la Revolucin Cubana.

Cunta sinceridad hay en este juicio!. Para nosotros que convivimos con el Che hasta la batalla final, que aprendimos a conocerlo como ser humano integral, como soldado, comandante y camarada insuperable, las obligaciones de la Revolucin Cubana vanguardia para nuestra Patria Americana- son ms grandes. As tambin la identificacin de Fidel con el Che, del pueblo cubano con el Che, son absolutas. Nadie mejor que Fidel para sintetizar el dolor que caus su muerte.

... Nos duele no slo que se haya perdido como hombre de accin, nos duele lo que se ha perdido como hombre virtuosos, nos duele lo que se ha perdido como hombre de exquisita sensibilidad humana, y nos duele la inteligencia que se ha perdido. Nos duele pensar que tena slo 39 aos en el momento de su muerte, no duele pensar cuantos frutos de su inteligencia y de esa experiencia que se desarrollaba cada vez ms, hemos perdido la oportunidad de recibir.

Desde el punto de vista revolucionario, desde el punto de vista de nuestro pueblo, cmo debemos mirar nosotros el ejemplo del Che? Acaso pensamos que lo hemos perdido?. Cierto es que no volveremos a ver nuevos escritos, cierto es que no volveremos a escuchar de nuevo su voz. Pero el Che le ha dejado al mundo un patrimonio, un gran patrimonio, nosotros que lo conocimos tan de cerca- podemos ser en grado considerable herederos suyos.

Nosotros, guerrilleros del ELN, queremos aspirar tambin a ese honor. Y ningn camino ms puro, ms honesto, que reiniciar la lucha continental en el escenario que lo dej impreso en el sitial ms alto de la historia: Bolivia.

VICTORIA O MUERTE!

Fuente: Revista Che Guevara N 1, de noviembre de 1974
Enviado por Ctedra Che. Facultad de Humanidades. Universidad de La Plata



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