El anuncio de alerta roja
emitido el 20 de junio por el EZLN, a pesar de las múltiples razones que le
podrían dar contenido, provocó una reacción de sorpresa similar a la del 1° de
enero de 1994 cuando todo estaba listo para la entrada de México en el primer
mundo anunciado por el TLC. Una década después todo parecía indicar una
situación de coexistencia pacífica entre las Juntas de Buen Gobierno zapatistas
y los gobiernos institucionales, y la construcción de las autonomías parecía
estar avanzando sin más tropiezos que los de las medidas de contrainsurgencia
habituales, que las comunidades zapatistas habían aprendido a sortear, qué fue
lo que desató este llamado de emergencia.
Probablemente en las
próximas horas se tendrán más noticias desde la comandancia zapatista, sin
embargo, hay una serie de indicios que nos pueden ayudar a ir entendiendo el
momento y condiciones en que esta alerta roja
ocurre.
- Aun no
habiendo enfrentamientos armados en Chiapas, el ejército, de acuerdo con una
investigación realizada por el CAPISE, ha estado realizando un trazado de toda
la zona zapatista, colocando cuarteles o posiciones temporales, abriendo
caminos, haciendo ejercicios de patrullaje, simulación y entrenamiento. Poco a
poco las posiciones militares fueron construyendo un cerco sobre Montes
Azules, la tan disputada reserva de la biosfera, que parecería apuntar hacia
una posible operación quirúrgica.
- La
construcción de carreteras en los dos bordes de Montes Azules, una bordeando
la frontera con Guatemala y otra entrando a las zonas más identificadas de
arraigo zapatista avanzó con gran velocidad en los últimos dos años logrando
una comunicación rápida hacia dentro y fuera de la Selva y los
Altos.
- La cancelación
de cuentas bancarias de Enlace Civil aduciendo lavado de dinero y el operativo
realizado por la
Secretaría de la Defensa para destruir campos de
cultivo de mariguana en tierras zapatistas (SEDENA, comunicado 168) indican la
construcción de un escenario, donde por cierto sorprende la complicidad de
BBVA, para colocar al EZLN en la circunstancia de grupo narcoterrorista y
“legitimar” la aplicación de políticas antiterroristas, similares a las del
Plan Colombia, contra él.
- La visita de
Condoleeza Rice a México en marzo para fijar las nuevas normas de convivencia
en términos de seguridad se centró en el tema fronterizo y en la operatividad
efectiva de una “frontera inteligente” “…que no es
ni una frontera abierta, ni una frontera cerrada, sino que pretende ser una
frontera flexible y capaz de garantizar seguridad” (Enriqueta Cabrera,
CENCOALT), en la que el aspecto de información e inteligencia ocupa la primera
línea. La preocupación estadounidense se centra sobre todo en la problemática de la frontera
norte, donde un
hecho sin precedentes y muy preocupante es la situación de Nuevo Laredo,
ciudad de la frontera con Estados Unidos, en la que las fuerzas de seguridad
mexicanas perdieron temporalmente el control y se puso en evidencia el
involucramiento de los cuerpos locales con el narcotráfico. Durante varios
días fueron ejecutados los jefes de la policía local e incluso miembros de
la AFI (FBI
mexicano) sin que pudiera restablecerse el orden. Y eso ocurre en la frontera
con Estados Unidos, así que se considera que la disuasión de los
migrantes, narcotraficantes o terroristas miembros de Al Qaeda o de grupos
similares, que entrarían a Estados Unidos por México, exige un control
estricto de todas las puertas de ingreso. La frontera de Chiapas con Guatemala
es un foco de interés prioritario también por esta causa.
- El cuidado de
la frontera sur mexicana se ha justificado, además, por las actividades de una
mafia que trafica con migrantes, con mujeres, adolescentes y niños para
prostitución y con drogas, llamada la Mara Salvatrucha.
Esta organización indudablemente debe ser combatida y erradicada pero llama la
atención que justo el 20 de junio, día de la alerta zapatista, estuvieran
reunidos en Chiapas algunos miembros acreditados del FBI, con fuerzas locales
de seguridad, para “…analizar el combate a las
pandillas juveniles como la Mara Salvatrucha”. “…tres
días después de que finalizara la Cumbre Internacional
AntiMaras en la ciudad de Tapachula bajo el auspicio de la Organización de
Estados Americanos (OEA)” (Isaín Mandujano, Este-Sur/noticias de Chiapas). De
golpe, cuando se refuerzan las políticas antiterroristas desde Estados Unidos,
casualmente la
Mara cobra una importancia que no había mostrado en todo el
tiempo que lleva causando desmanes.
- Es una
coincidencia que la
OEA, que es quien auspicia el Tratado Interamericano de
Asistencia [militar] Recíproca (TIAR) y el Consejo de Seguridad Hemisférica en
que participan los ministros de defensa de todo el continente, haya decidido
realizar su reunión en Chiapas (aunque la Mara sea fundamentalmente
centroamericana). Este fue el marco para un acuerdo entre los países de Centroamérica, México y Estados Unidos para
“…crear una base de datos de los integrantes de la banda Barrio 18
y MS-13 que integran la mara salvatrucha” ya que, según Horacio Schroeder
Bejarano, secretario de Seguridad Pública del Estado, “…hay interés y
preocupación de las autoridades norteamericanas, por mantener un cerco en la
frontera sur” “…lo importante es practicar una política integral y mantener la
vigilancia en la frontera sur por ser un interés de los norteamericanos”
(Gaspar Romero La
Voz del Sureste). El combate a la Mara se hace “…desde la perspectiva
adecuada, que es la cooperación interinstitucionales e internacional.
(Comunicado de Lic.
Magdalena Carral, Comisionada de la Secretaría de Gobernación). Sin
embargo las fronteras “inteligentes”, como ha sido demostrado, tienen
múltiples propósitos; el del control de los denominados “terroristas” es, por
lo menos desde el Plan Cóndor, el más importante.
- A esto hay que agregar, evidentemente, la gran importancia
que tiene Chiapas en términos de recursos que no han podido ser explotados por
causa de la insurrección zapatista y la posición geoestratégica de esta región
que cierra el territorio de América del Norte y que ocupa un lugar
privilegiado (el centro geográfico) en los proyectos del Corredor Biológico
Mesoamericano del Banco Mundial y del Plan Puebla Panamá. Esto, que no es un
indicio sino una realidad, es uno de los desafíos no resueltos del presidente
Fox y uno de los puntos de interés de Estados Unidos. La salida de Fox de la
presidencia se acerca y las señales para hacer viable la posible candidatura
de su esposa hablan de Chiapas y de privatizaciones en petróleo, agua y
electricidad, una vez que ya se avanzó con la ley Monsanto.
México se encuentra en una
profunda crisis, agravada por la decisión estadounidense de desplegarse hacia el
sur en todos los sentidos. El clima político pre-electoral, atravesado por
disputas de mafias, corrupción y descomposición determina un escenario muy
revuelto en el que son previsibles los magnicidios y, sin duda, los intentos por
terminar de una vez con el conflicto en Chiapas.
Con
todos estos indicios, y otros que irán completando el cuadro, no sería muy
arriesgado asegurar que la alerta roja zapatista responde a un intento por
detener una posible operación quirúrgica o una inminente ofensiva represiva
contra todas las autoridades zapatistas para descabezar el movimiento. Por ello
anuncian la vuelta a la clandestinidad.
La
única manera de evitar una masacre, y un avasallamiento total de nuestros
pueblos, desatendiendo el llamado a alejarse de la zona por seguridad hecho por
la
Comandancia, es acudir masivamente a caminar al lado y con las comunidades
indígenas de Chiapas para mostrar que ni ellos ni nosotros estamos solos y que
no dejaremos de pelear por democracia, libertad y justicia, donde quiera que nos
encontremos.
Ana Esther Ceceña es coordinadora del GT Hegemonías y
Emancipaciones y miembro del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales