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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2013

El Salvador
El transformismo en la izquierda

Julia Evelyn Martnez
Rebelin


El transformismo es un trmino acuado por Antonio Gramsci, para interpretar los cambios aparentemente inexplicables que se dan en las ideas y prcticas polticas de intelectuales, partidos u organizaciones de izquierda, que se convierten en acrrimos defensores de la hegemona capitalista. El transformismo es diferente al realismo poltico.

El realismo poltico en la izquierda es la capacidad de plantearse solamente aquellos objetivos que pueden ser alcanzados en un momento histrico determinado. Realismo no significa conformismo, pues al mismo tiempo que se acta dentro de lo posible, se trabaja activamente en la construccin de las condiciones que en el futuro harn factible el proyecto histrico de liberacin de las clases y sectores oprimidos por el capitalismo. El transformismo en cambio, es el abandono de los principios de la revolucin y del socialismo, para adoptar una postura moderada que no incomode al Capital. El transformismo asume la labor de desmovilizar y/o de cooptar las posturas de clase de los movimientos populares organizados y/o de promover las medidas de poltica econmica que obstaculizan en el mediano y largo plazo, la viabilidad de un programa revolucionario y socialista.

El transformismo en la izquierda es ms evidente entre intelectuales, pero tambin ocurre en los partidos polticos, especialmente cuando llegan a poder. Comienza con un deseo casi compulsivo de ser reconocidos como partidos de unidad nacional y de cambio por todos los sectores econmicos y sociales, especialmente por los sectores vinculados al gran capital nacional y transnacional. A continuacin, comienzan a desvincularse de alianzas con organizaciones y movimientos con reivindicaciones de clase y/o con posturas anti-sistema, y las sustituyen por alianzas con sectores empresariales y con movimientos sociales moderados con reivindicaciones sociales o econmicas de corto plazo. Finalmente, se transforman en partidos de electores, que se nutren de las filas de beneficiarios actuales y potenciales de programas gubernamentales. Palabras como socialismo, revolucin, lucha de clases, imperialismo, opresores y oprimidos salen de su vocabulario, y son sustituidos por otros trminos como competitividad, eficiencia, estabilidad, inclusin, cohesin y progreso.

Uno de los casos ms sobresalientes de partidos transformistas en Amrica Latina es el Partido de los Trabajadores de Brasil (PT). La epifana del transformismo de este partido se remonta al ao 2002 con la publicacin de la famosa Carta a los Brasileos, en la cual, el entonces candidato Lula, aclaraba a los empresarios y a los organismos internacionales su disposicin a mantener la estabilidad y el rumbo econmico del pas, mediante la continuidad de las polticas neoliberales de los gobiernos anteriores. Ms de una dcada despus, su sucesora Dilma Rousseff contina estas polticas. Su ltima y ms controversial propuesta ha sido la promulgacin de la Ley de Puertos, que obliga al Estado a la concesin inmediata de la administracin y construccin de todos los puertos brasileos a empresas privadas.

El problema con los y las transformistas es que la mayora de veces se trata de personas decentes, que en algn momento de su vida tuvieron verdaderos principios socialistas y revolucionarios, pero que, debido a falta de claridad poltica e ideolgica, a compromisos con grupos hegemnicos y/o por necesidades econmicas personales, terminaron optando por el transformismo. A muchos/as transformistas, estos principios se les adhieren a la conciencia como rmoras, que les incomodan o les atormentan a lo largo de sus vidas. En el ltimo libro de Emir Sader (Editorial Boitempo, 2013) se incluye una entrevista con el expresidente Lula, que puede servir de advertencia o de consuelo para transformistas locales.

En sus declaraciones, Lula reconoce que su partido se dividi en dos vertientes: la vertiente de base con principios de izquierda y la vertiente electoral, que banaliz esos principios para ganar las elecciones. En sus palabras: El PT cometi las mismas desviaciones que criticaba en los otros partidos polticos. Ese es el juego electoral que est en danza: si el poltico no tiene dinero, no puede ser candidato y no tiene cmo ser elegido. Si no tiene dinero para pagar la televisin, no hace campaa. El PT tiene que aprender que, cuanto ms fuerte sea, debe tornarse ms serio y riguroso. El PT necesita volver a creer en los valores en que creamos y que fueron banalizados por la disputa electoral. () Uno puede jugar el juego poltico, puede hacer alianzas, puede hacer coaliciones, pero para hacer poltica no necesita establecer una relacin promiscua con nadie.

Esperemos que en El Salvador, la vertiente electoral del partido FMLN pueda mirarse en el espejo del PT de Brasil, para detener o revertir su proceso de transformacin y que pueda as re-encontrase con sus bases.

Julia Evelyn Martnez es profesora de la Escuela de Economa de la Universidad Centroamericana Jos Simen Caas (UCA) de El Salvador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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