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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2013

Comunicado de la Asociacin Plataforma por una Vivienda Digna
El gobierno aprueba una reforma del alquiler a espaldas del inquilino

Rebelin


El Congreso de los Diputados aprob el pasado jueves la Ley de Medidas de Flexibilizacin y Fomento del Mercado del Alquiler de Viviendas. La Plataforma por una Vivienda Digna denuncia que esta reforma precariza an ms el mercado del alquiler y slo busca movilizar temporalmente el stock de vivienda acumulado por las entidades financieras.

Una reforma a la medida de las entidades financieras


La reforma del mercado del alquiler que acaba de aprobar el Congreso de los Diputados es el penltimo captulo de una tragedia marcada por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el exceso de activos txicos inmobiliarios en poder de las entidades financieras y la consiguiente creacin de la llamada Sareb (banco malo). El objetivo de la nueva ley no es otro que establecer un marco jurdico y fiscal que permita dar salida temporalmente a las casi 800.000 viviendas terminadas y sin vender que constituyen el llamado stock del perodo 1998-2007.

La nueva ley facilitar que tanto la Sareb como las entidades financieras no intervenidas puedan destinar al alquiler sus activos inmobiliarios durante un perodo muy corto, a la espera de que pocos aos despus, una vez reactivado el mercado inmobiliario, puedan venderlos sin ninguna traba jurdica. En pocas palabras, el mercado del alquiler queda reducido a un mal menor por el que tendrn que pasar las entidades financieras y algunos promotores inmobiliarios antes de regresar a la normalidad de la compra-venta especulativa.

La principal herramienta que se utilizar ser la reanimacin de las Sociedades Cotizadas de Inversin en el Mercado Inmobiliario (SOCIMI), que permitirn desgravar o evadir (legalmente) impuestos a travs del negocio inmobiliario y atraer inversiones financieras internacionales. Obviamente, para que este instrumento funcione es necesario reducir la estabilidad del inquilino a fin de que sus derechos no constituyan un obstculo para la futura venta de los inmuebles.

Una reforma a espaldas del inquilino que favorece la compra de viviendas


La situacin del inquilino queda reducida a la mxima precariedad. El lmite legal para permanecer en una vivienda alquilada se reduce de 5 a 3 aos (y la prrroga forzosa de 3 a 1), lo que convierte el alquiler, an ms, en una opcin meramente temporal, incomparable con la seguridad de la vivienda en propiedad.

Adems, el propietario puede disponer de la vivienda para s o sus familiares ms cercanos en cualquier momento, con independencia de que esta posibilidad se haya pactado o no en el contrato. Por ejemplo, si el propietario recupera la vivienda y el inquilino expulsado logra acreditar que el propietario o sus familiares no la han ocupado (algo sumamente difcil de probar en la prctica), el inquilino apenas tendra la posibilidad de optar entre: a) volver a la vivienda por un nuevo perodo de hasta tres aos, con indemnizacin de los gastos que el desalojo le hubiera provocado; o b) ser indemnizado con una mensualidad de renta.

Una reforma que no facilitar la bajada de precios de las rentas del alquiler


La actualizacin de la renta se realizar segn lo que acuerden las partes, en lugar de tomar el IPC como referencia obligatoria. Esta flexibilizacin del sistema para la actualizacin de la renta ha tenido consecuencias nefastas en grandes ciudades europeas como Pars o Berln. El alza de las rentas ha provocado la huida del centro de las ciudades de las personas y familias de clase baja o media-baja, incapaces de soportar la presin especulativa de los procesos de renovacin urbana. Por otro lado, la libertad de pacto es una ficcin en la prctica, dado que el inquilino est en una posicin ms dbil a la hora de negociar (o renegociar) el contrato. Cul puede ser la fuerza negociadora de un inquilino cuando sabe que la consecuencia de no llegar a un acuerdo sera encontrarse en la calle, buscar un nuevo piso, asumir los gastos de una fianza, realizar una mudanza, etc.?

Una reforma desequilibrada


El Gobierno utiliza el pretexto de la morosidad (inferior al 1,3%, segn los ltimos datos oficiales facilitados por el INE y el Consejo General del Poder Judicial) para reducir al mnimo las garantas judiciales de los inquilinos. Asimismo, crea un fichero de inquilinos morosos del que no se podr salir en seis aos, y en el que no se detallarn las causas por las que se ha producido el impago. La parcialidad del Gobierno es evidente al no establecer, como contrapartida, medidas ms severas para los propietarios incumplidores. As, por ejemplo, la legislacin espaola sigue sin contemplar la figura del acoso inmobiliario como un tipo delictivo especfico. Adems, la agilizacin de los procesos judiciales de desahucio no va acompaada de medidas como la mediacin obligatoria de los servicios sociales municipales para encontrar una alternativa habitacional a la persona o familia desalojada.

Una reforma al dictado de los registradores de la propiedad


Aquel inquilino que quiera tener seguridad jurdica deber inscribir su contrato en el Registro de la Propiedad. Si no lo hiciera y el inmueble fuera vendido o embargado en un proceso de ejecucin hipotecaria, el nuevo propietario de la vivienda no tendra la obligacin legal de mantener la vigencia del contrato con el inquilino, aunque ste tuviera el contrato en vigor y estuviera al corriente en el pago.

Una reforma al dictado del lobby turstico


La reforma limita la posibilidad de que los particulares puedan alquilar sus viviendas de forma temporal en perodos vacacionales. El llamado alquiler turstico queda excluido de la Ley de Arrendamientos Urbanos, por lo que quedar regulado por las normas de cada comunidad autnoma, que en algunos casos contienen restricciones y en otros ni siquiera existen. Por ejemplo, las actividades de hospedaje en la Comunidad de Madrid deben llevarse a cabo en suelo terciario, es decir, suelo comercial y de servicios, lo que provocar que muchos propietarios no puedan alquilar sus viviendas por su cuenta.

En definitiva, es una reforma especulativa y perjudicial para el inquilino.

Esta asociacin ha defendido desde su fundacin en 2003 que es necesario dar un giro radical a las polticas de vivienda y fiscales que se han venido practicando en Espaa en las ltimas dcadas las cuales, recordemos, tienen mucho que ver con la desastrosa situacin econmica actual. Si realmente se quiere potenciar el alquiler se deberan acometer muchas otras medidas que conviertan este mercado en una alternativa atractiva y segura para los ciudadanos. En concreto, creemos que se debera:

Luchar para crear progresivamente un parque de viviendas de alquiler social amplio, econmico y suficiente para atender la necesidad vital de alojamiento de las clases menos pudientes. Si en la mayora de Estados miembros de la Unin Europea gozan de esta prerrogativa (y en algunos casos, como en Pases Bajos, alcanza el 35% del parque total de viviendas), aqu tambin debera ser posible articularla.

Establecer polticas que busquen la reduccin de los precios de los alquileres y, como mnimo, limitarlos en aquellas zonas con ms tensiones al alza. En este sentido, cabe recordar que las subvenciones generalistas terminan encareciendo el mercado globalmente y no slo no solucionan ningn problema, sino que suelen introducir otros nuevos. Tampoco es aceptable que se ponga el peso de las ayudas en los propietarios porque normalmente son la parte menos necesitada de la ecuacin y, adems, pueden alentar aberraciones como que el Estado termine pagando el alquiler de viviendas vacas algo que, tristemente, hemos podido comprobar recientemente.

Aumentar la funcin inspectora y reguladora del Estado para acabar con el inmenso porcentaje de alquileres que se realizan al margen de la Ley (en unas tasas superiores al 50%, segn algunos estudios). Ese mercado negro del alquiler es un foco de fraude y tambin de abusos para quienes optan por el alquiler. No hay nada que precarice ms a los inquilinos que los acuerdos ejercitados al margen de la legalidad.

Aumentar las garantas tambin para los inquilinos, puesto que son vctimas de abusos generalizados en cuanto a la conservacin de viviendas, avales desmesurados y fianzas que no se devuelven. En concreto, se debera regular de forma precisa cules son las obligaciones de los arrendadores, estableciendo mecanismos simplificados de denuncia y tambin mecanismos de supervisin para garantizar que cada vivienda que se pretenda alquilar sea auditada y cumpla con unas garantas mnimas. Esto es algo que se viene realizando con normalidad en la mayora de los Estados miembros de la Unin Europea, en los que existe un exhaustivo control sobre las propiedades que se destinan al alquiler antes y durante el arrendamiento.

En definitiva, lo que quizs ms ayudara a movilizar la vivienda vaca sera penalizarla fiscalmente, acotando qu se entiende exactamente por vivienda vaca y estableciendo gravmenes progresivos en funcin del tiempo de desocupacin y el nmero de viviendas que se atesoran. No es de recibo que esta reforma del mercado del alquiler, una vez ms, se escude en la falta de definicin de lo que es una vivienda vaca para obviar este tipo de medidas, cuando otros pases europeos han resuelto este problema hace muchos aos.

Plataforma por una Vivienda Digna

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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