Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2013

Sobre un artculo del director ejecutivo del Comit Judo Americano
En torno al uso del concepto antisemitismo (estirado ad nauseam por sionistas y prximos)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para que no abonar ninguna confusin poltico-cultural: el antisemitismo matizo: todo antisemitismo- es una de las cosmovisiones y prcticas sociales ms odiosas, criminales, sesgadas e injustificadas de la historia de la Humanidad. Cualquier concesin es un camino que no debe recorrerse. La precaucin, atencin y crtica deben imperar siempre.

Empero, como tambin es sabido, el sionismo y sus partidarios tienden a usar la ideologa (falsa consciencia en este caso) del antisemitismo como coletilla o paraguas para justificar lo injustificable y confundir la primera letra del alfabeto hebreo con la derivada segunda de la funcin logartmica. David Harris, director ejecutivo del Comit Judo Americano (AJC) y usual colaborador del diario de don Cebrin y del capital usamericano, es un experto en estos cometidos. Uno de los ltimos ejemplos de ello: su artculo Antisemitismo europeo- del pasado sbado 25 de mayo en el global-imperial-antichavista [1].

Afirma Mr. Harris en l que un informe reciente de la Universidad de Tel Aviv ha llegado a la conclusin de que el nmero de incidentes de antisemitismo en Europa aument un 30% entre 2011 y 2012. Desconozco cmo pueden medirse esos incidentes con tamaa precisin, se me escapa qu incidentes se tienen en cuenta, pero sea as, admitmoslo, sobre todo si -vale la pena insistiR-, incluimos en el recuento todo tipo de antisemitismo. En concreto, prosigue Mr. Harris, el anlisis de los incidentes antisemitas en Francia observa un 58% de aumento en ese periodo. La mitad de todos los actos racistas que se cometen en Francia estn dirigidos contra los judos a pesar de que estos no constituyen ms que el 1% de la poblacin, aade. Tal vez sea as, no afirmo lo contrarIO. Aunque parece raro, muy raro, en estos tiempos de lucha contra el terrorismo global, con marcada, destacada y muy poco matizada arista antimusulmana.

Harris tiene toda la razn y maneja una excelente informacin cuando recuerda que en la actualidad existen dos partidos polticos, cuyos programas contienen una gran agresividad antisemita y xenfoba, que estn representados en los parlamentos de dos Estados de la UE, el Jobbik en Hungra y Amanecer Dorado en Grecia. No hay que menospreciarles; por supuesto. El segundo, recuerda, para impulsar su programa, invoca imgenes de tipo nazi al tiempo que demoniza a judos e inmigrantes, lo cual hace an ms incomprensible su xito relativo en un pas que sufri la brutal ocupacin del Tercer Reich (Mr Harris tal vez no conozca bien la historia reciente de Grecia y seguramente desconoce o no quiere recordar la cosmovisin que abon el eje esencial de la resistencia griega antinazi). Remarco: judos e inmigrantes que no son judos.

Mr Harris, por otra parte, seala que las encuestas muestran que persisten actitudes antisemitas muy arraigadas en ciertos pases de la UE, en particular en Espaa y Polonia. No cuadra bien la afirmacin con lo que se observa (superficialmente) en nuestro pas pero podemos admitirlo. No es solidaridad y correccin todo lo que reluce por supuesto. Pero, a continuacin, prosigue Mr. Harris confundiendo planos, y ste suele ser el nudo bsico, la eterna y repetida meloda de sus artculos pro-estado-de-Israel, denunciando la campaa para demonizar y deslegitimar a Israel que es, por si faltara algo, cada vez ms intensa.

Si as fuera, est por ver desde luego, podra no tener nada que ver con el antisemitismo sino con las actividades poltico-belicistas de un estado temible. La campaa para deslegitimar a la Sudfrica del apartheid, por ejemplo, no fue un ataque a la cultura blanca, ni tampoco, sin ms, a la poblacin blanca, sino a un rgimen poltico racista, clasista, odioso y criminal, y a la cosmovisin cultural e histrica que le daba cobijo, abono y justificacin.

Harris dice no hablar de quienes critican polticas concretas de Israel. Tomamos nota: no habla de ello. Parece admitir la legitimidad o cuanto menos la posibilidad democrtica de esas crticas. l se refiere es decir, dice referirse- exclusivamente a lo que la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE define como antisemitismo. Y qu entiende la agencia por ello? Lo siguiente: negar al pueblo judo el derecho a la autodeterminacin, emplear un doble rasero al exigir a Israel un comportamiento que no se espera ni se requiere de ningn otro pas democrtico, utilizar los smbolos y las imgenes del antisemitismo clsico para caracterizar a Israel y los israeles y equiparar la poltica israel contempornea con la de los nazis. Quines han empleado el doble rasero? Israel tal vez? Quin exige a Israel un comportamiento que no exige a ningn otro pas democrtico (sin que deba admitirse que Israel lo sea, porque no lo es)? El estado de Israel no niega el derecho de autodeterminacin real, efectivo, real- del pueblo palestino? Asesinar a un adversario poltico por un comando de la polica del propio pas no es una prctica que recuerde o est relacionada con actuaciones nazi-fascistas? No hay aqu algn punto de contacto con otros regmenes odiosos que, obviamente, no coinciden en todos sus vrtices con las prcticas inadmisibles de un Estado tnico que dice ser y querer ser judo de forma exclusiva? Cmo trata ese Estado a sus ciudadanos no judos? No es Israel un estado que ha amenazado en ocasiones con el uso del armamento atmico que guarda en sus secretos arsenales? Es esa una poltica democrtica?

Para Mr. Harris la expansin del antisemitismo en Europa est alimentada por tres sectores: la extrema derecha, la extrema izquierda, que se niega a aceptar el derecho de Israel a existir; y los musulmanes que apoyan el odio hacia los judos e Israel. No digo nada de este ltimo sector ni por supuesto del primero. La extrema izquierda europea niega el derecho a la existencia de Israel o ms bien critica, como parece razonable, las actuaciones racistas, xenfobas, anexionistas, belicistas, criminales, antisemitas en el fondo, de un Estado tnico y confesional que no es ni siquiera capaz de respetar ni a una parte importante de sus propios ciudadanos por haber cometido el crimen de nacimiento de no ser judos y niega a sus vecinos el pan, el territorio, el espacio y el aire incluso? Todo esto es equivalente a negar la existencia de Israel? No ser ms bien que el estado de Israel, con su poltica efectiva, se niega a s mismo su propia existencia?

 

Nota:

[1] http://elpais.com/elpais/2013/05/24/opinion/1369385647_944487.html

 

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora y del CEMS (Centre dEstudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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