Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2013

Guerra permanente del imperio

Saul Landau
Progreso Semanal


Este pas se ha enfrentado oficialmente al resto del mundo. Mientras unidades militares de EE.UU. luchan o amenazan con luchar con supuestos enemigos que pertenecen a grupos jihadistas, la mayora de los cuales son desconocidos para los norteamericanos, un funcionario del Departamento de Defensa inform al Congreso que ahora el Pentgono considera al mundo entero como el campo de batalla de Estados Unidos.

El 16 de mayo Michael Sheehan, subsecretario de Defensa para operaciones especiales y conflictos de baja intensidad, tambin predijo ante el Congreso que la guerra contra al-Qaeda durara de 10 a 20 aos ms y podra tener lugar en cualquier parte del mundo. Tambin asegur que con la Autorizacin para el Uso de la Fuerza Militara (AUMF), aprobada por el Congreso das despus de los ataques del 11 de septiembre, el Congreso haba autorizado operaciones militares iniciadas por EE.UU. para ese perodo no especificado.

Pero el 23 de mayo, el presidente Obama declar que no estamos en tal estado, y que l tena planeas de normalizar (desmilitarizar) la poltica de terrorismo, cerrar Guantnamo y proteger los derechos procesales borrados despus del 11/7 por razones de seguridad. Pero, cmo vivir sin un enemigo, en especial con un enemigo militar que traga cerca de $1 billn de dlares anuales (incluyendo a la CIA y a la NSA y el costo de guerras)?

Durante casi 30 aos luchamos contra el imperio del mal sovitico y su bloque. En 1991, la URSS colaps. Pero en unos pocos aos, nuestros lderes encontraron un nuevo enemigo (terrorismo) digno de una respuesta militar global.

Por dcadas, durante nuestra cruzada anticomunista, los lideres norteamericanos tambin crearon alianzas y sustitutos para promover nuestras polticas. Un exaliado militar recientemente compareci ante un tribunal guatemalteco. Su caso puede que ensee al Congreso ms acerca de poltica norteamericana que escuchar el testimonio de funcionarios de Defensa.

A mediados de mayo, un juez guatemalteco declar culpable de genocidio al exdictador y aliado de EE.UU., general Efran Ros Montt, por haber ordenado la matanza de miles de campesinos indios. Ros Montt no neg que haba ordenado a su ejrcito a que atacara a campesinos pobres. Mi trabajo como jefe de estado fue tomar las riendas del pas que estaba al borde del precipicio. Guatemala haba fracasado, le dijo al tribunal. Y perdneme, Su Seora, los guerrilleros estaban a las puertas del palacio presidencial.

Nadie se dio cuenta de esos guerrilleros en el umbral. Los ms de 100 000 campesinos asesinados por los soldados de Ros Montt no eran guerrilleros, pero sus oficiales les robaron sus tierras. Es ms, l y sus gorilas militares que gobernaron a Guatemala desde que la CIA derroc al gobierno elegido en 1954, recibieron grandes sumas de ayuda norteamericana y aliento verbal.

El 21 de mayo, el Tribunal Supremo de Guatemala anul el veredicto de culpabilidad. El resultado sigue siendo confuso. Pero las acciones de Ros Montt se han convertido en conocimiento pblico para el mundo. Un tema ausente en el juicio fue el papel del gobierno de EE.UU. como cmplice del genocidio, bajo el pretexto de que la ayuda norteamericana era para la cruzada anticomunista.

Es cierto que hubiramos sido testigos de una justicia ms adecuada si el exayudante presidencial Elliot Abrams, el hombre que funcionaba como uno de los principales promotores de los violadores de derechos humanos de Reagan en Latinoamrica, hubiera estado junto a Ros Montt en el banquillo de los acusados. Abrams elogi el comportamiento de Ros Montt adems de los rituales de masacre, qu otra cosa hizo? e incluso dijo que los derechos humanos han mejorado bajo su mando. Abrams conoca de hechos que lo debieran haber llevado a la conclusin opuesta, a no ser que uno considere el genocidio como una accin a favor de los derechos humanos.

Ms importante an, el presidente Ronald Reagan llam a Ros Montt un hombre de gran integridad personal. Con qu laureles habra coronado a Al Capone? Y Abrams condenado por mentir al Congreso, ahora ocupa un asiento en el prestigioso Concejo de Relaciones Exteriores, en vez de una celda de Leavenworth por promover el genocidio en Guatemala y la violencia en otros pases vecinos.

En 1991, un tribunal conden a Abrams por dos acusaciones de ocultar ilegalmente informacin al Congreso durante las investigaciones del asunto Irn-Contras. Abrams conspir con Paul Wollowitz y Oliver North, teniente coronel retirado de la Infantera de Marina de EE.UU., como participantes integrales en el escndalo Irn-Contras.

En 1992, George H. W. Bush lo indult. Y Abrams luego fue el viceasesor de Seguridad Nacional para la Estrategia de Democracia Global desde febrero de 2005 a enero de 2009. Su asesora no provoc una mayor democracia ni una estrategia para alcanzarla. A pesar de estos resbalones de comportamiento por parte de nuestros aliados y funcionarios, los militares de EE.UU. ahora confrontan al mundo como un campo de batalla para la nueva cruzada antiterrorista.

Abrams y los de su ralea debieran haber sido juzgados por promover el asesinato, la tortura y la guerra en varios pases centroamericanos cuando promovi a asesinos paramilitares de derecha que dirigan algunos de esos pases durante la presidencia de Reagan, en la cual sirvi como asesor especial. Abrams promovi a los contras nicaragenses mientras sus compinches vendan misiles a Irn, despus de que el Congreso prohibiera tales ventas, a fin de financiar el suministro de armas para la contrarrevolucin en Nicaragua. Para Abrams y sus colegas neocons, ser un amigo proveniente del Tercer Mundo significaba ser obediente, no una figura democrtica. Frente a los fros hechos a cerca de los militares de El Salvador que cometan asesinatos y practicaban la tortura (incluyendo a monjas norteamericanas), Washington mim a casi todos los dictadores y torturadores del Tercer Mundo, desde Marco en Filipinas, hasta Augusto Pinochet en Chile. Washington tambin apoy a gran cantidad de de dictaduras militares, desde Indonesia hasta el cono sur de Latinoamrica.

Washington nunca se quej acerca del dictador egipcio Hosni Mubarak. Durante tres dcadas l dijo yes, sir. Cuando millones de egipcios se reunieron en las calles para expulsarlo, Washington salud al movimiento democrtico como anteriormente haba apoyado a Mubarak, y simultneamente trat de fortalecer los lazos con los militares egipcios, de ninguna manera una fuerza para la democracia.

Funcionarios del Pentgono aseguran ahora que el presidente Obama y los presidentes futuros tienen la autoridad para enviar tropas a cualquier parte del mundo a fin de luchar contra grupos supuestamente vinculados a al-Qaeda. Cuando Sheehan dijo que se podra enviar tropas a Siria, Yemen y el Congo sin una nueva autorizacin del Congreso, el senador Angus King (independiente de Maine) se enfrent a esta idea de que los militares podran decidir que el mundo entero es su campo de batalla. Esta es la audiencia ms sorprendente y ms sorprendentemente preocupante en la que he participado desde que estoy aqu. Ustedes, en esencia, han reescrito aqu hoy la Constitucin, dijo King. han hecho nulos los poderes de guerra del Congreso. (Democracy Now, Pacifica Radio, 17 de mayo.)

Ser la participacin militar mundial el legado de Obama? O tratar l de restaurar nuestros derechos y el status legal de la nacin que sus acciones han socavado? El imperio parece haber dictado las opciones a los presidentes despus de la 2da. Guerra Mundial Quin hubiera imaginado a EE.UU. como un pas donde los militares dictan la poltica y criminales como Elliot Abrams son alentados a colaborar con dictadores genocidas en el exterior?


Los filmes de Saul Landau Fidel y Por favor, que el verdadero terrorista se ponga de pie se encuentran en DVD por medio de cinemalibrestudio.com. Landau es miembro del Instituto de Estudios para Polticas.


Fuente: http://progreso-semanal.com/ini/index.php/eeuu/6927-guerra-permanente-del-imperio



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter