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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2013

Utilizan Washington, Mosc y Pekn el comercio global de armas para crear una nueva Guerra Fra?
Se repite la Guerra Fra?

Michael T. Klare
TomDispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Acaba de dar luz verde Washington a Israel para un futuro ataque a Irn mediante un trato de armas? Acaba de sealar Rusia su ulterior apoyo al rgimen sirio de Bashar al-Asad a travs de un trato de armas? Aumentan las tensiones regionales en Asia los rusos, chinos y estadounidenses a travs de transacciones de armas? Es posible que estemos presenciando el comienzo de una nueva Guerra Fra en dos regiones clave del planeta y que los presagios de ese inquietante desarrollo sean los negocios de armas?

Las ventas internacionales de armas han demostrado que son un floreciente negocio global en tiempos econmicamente difciles. Segn el Servicio de Investigacin del Congreso (CRS), esas ventas llegaron a la impresionante cantidad de 85.000 millones de dlares en 2011, casi el doble que en 2010. Este aumento en los gastos militares reflej los esfuerzos de importantes potencias de Medio Oriente parareforzar sus arsenales con aviones jet modernos, tanques y misiles, un proceso constantemente alentado por los principales pases fabricantes de armas (especialmente EE.UU. y Rusia) ya que ayuda a garantizar el funcionamiento de las lneas de produccin interiores. Sin embargo, este modelo familiar aunque siempre inquietante puede ser eclipsado pronto por un desarrollo ms aciago del comercio global de armas: el renacimiento de ventas de armas mucho ms selectivas al estilo de la Guerra Fra orientadas a debilitar a los rivales y desestabilizar los equilibrios del poder regional. El resultado, inevitablemente, ser un mundo ms precario.

Las ventas de armas siempre han servido para mltiples funciones. Mercaderas comerciales valiosas, las armas pueden ser inmensamente lucrativas para las compaas especializadas en su produccin. Entre 2008 y 2011, por ejemplo, las firmas estadounidenses vendieron equipamiento militar por 146.000 millones de dlares a pases extranjeros, segn las ltimas cifras del CRS. Crucialmente, semejantes ventas ayudan a garantizar que las lneas de produccin interiores se mantengan rentables incluso cuando las adquisiciones gubernamentales se ralentizan en el interior. Pero las ventas de armas tambin han servido de valiosos instrumentos de poltica exterior como incentivos para la formacin de alianzas, expresiones de continuo apoyo y una manera de atraer nuevos aliados. Naciones poderosasen busca de ms aliados utilizan ese tipo de ventas para lograr el apoyo de Estados ms dbiles; Los Estados ms dbiles que desean reforzar sus defensas consideran las compras de armasuna manera de construir lazos con pases ms fuertes, o incluso de enfrentar a un comprador con otro en busca de las armas ms sofisticadas disponibles.

Durante toda la Guerra Fra, ambas superpotencias emplearon las transferencias de armas como una forma de competencia, ofreciendo armas avanzadas para inducir a potencias regionales a que desertasen de las alianzas de otros o para contrarrestar ofertas del otro lado. Egipto, por ejemplo, fue convencido de unirse a la esfera sovitica en 1955 cuando recibi armas que Occidente le haba negado. A fines de los aos 70 volvi al campo estadounidense despus que Washington ofreci sistemas de armas mucho mejores.

En esos aos, los estadounidenses y soviticos tambin utilizaron transferencias de armas para reforzar a aliados claves en reas de confrontacin estratgica como Medio Oriente. Washington arm a Israel, Arabia Saud e Irn cuando todava gobernaba el sha; Rusia arm a Irak y Siria. Esas transferencias jugaron un papel crtico en la diplomacia de la Guerra Fra y a veces ayudaron a inclinar la balanza a favor de decisiones de ir a la guerra. En la Guerra de Yom Kippur de 1973, por ejemplo, Egipto, envalentonado por el crecimiento de su arsenal de misiles antitanque soviticos, atac a fuerzas israeles en el desierto del Nguev.

Despus de la Guerra Fra y del colapso de la Unin Sovitica, sin embargo, el aspecto comercial de las ventas de armas se hizo ms importante. Tanto Washington como Mosc ya estaban mucho ms interesados en mantener sus lneas de produccin militar en funcionamiento que en la bsqueda de ventajas en el exterior, por lo tanto enfatizaron el logro de contratos de los que tenan los medios para pagar, sobre todo los principales productores de petrleo de Medio Oriente y Latinoamrica y los tigres de Asia en plena expansin econmica. Entre 2008 y 2011, el CRS clasific a los principales compradores de armas convencionales en el mundo en desarrollo como sigue: Arabia Saud, India, los Emiratos rabes Unidos, Brasil, Egipto y Venezuela. En conjunto, esos seis pases gastaron 117.000 millones de dlares en nuevos armamentos.

Las ventas de armas toman un nuevo camino

Solo recientemente ha vuelto a comenzar una cierta versin de duelos y competencias entre las grandes potencias, y en los primeros meses de 2013 parece estar ganando impulso. Varios eventos recientes destacan esta tendencia:

* A principios de mayo, fuentes de inteligencia occidentales revelaron que Rusia haba suministrado varias bateras de misiles crucero tierra-mar avanzados al asediado rgimen sirio del presidente Bashar al-Asad. Mosc haba entregado previamente a los sirios una versin del misil conocido como Yakhont, pero se dice que los enviados recientemente estn equipados con un radar ms avanzado que aumenta su efectividad. Con esos misiles, los sirios deberan estar en mejores condiciones de disuadir o contrarrestar cualquier esfuerzo de las fuerzas internacionales, incluido EE.UU., de ayudar desde el mar a los rebeldes contra Asad o de establecer un bloqueo naval de Siria. Tambin se dice que estn negociando con los rusos la compra de misiles tierra-aire S-300 avanzados, un sistema de armas que complicara considerablemente los ataques areos al pas o la imposicin de una zona de exclusin area.

Aparte de su importancia militar, la trasferencia de los Yakhont sugiere una nueva inclinacin por parte de Mosc de involucrarse en ventas de armas provocadoras para imponer sus objetivos estratgicos en este caso, la supervivencia del rgimen de Asad, el nico aliadode Rusia que queda en la regin incluso ante una oposicin occidental concertada. Empleando un lenguaje duro, el Secretario de Estado John F. Kerry advirti a los rusos contra una accin semejante. Hemos dejado bien claro que preferimos que Rusia no les suministre ayuda, declar. Es oficial. A pesar de semejantes llamadas de atencin, los funcionarios rusos insisten en que no tienen intencin de interrumpir las entregas de armas a Asad. Rusia goza de una buena y fuerte cooperacin tcnica militar con Siria y no vemos motivos para revisarla, dijo a los periodistas el viceministro de Defensa Anatoly Antonov.

* En abril, durante una visita a Jerusaln, el Secretario de Defensa Chuck Hagel anunci un paquete multimillonario de armas para Israel. Aunque sus detalles finales todava no se han concluido, se espera que incluya aviones de transporte con rotores basculantes Osprey V-22, aviones de reabastecimiento areo KC-135, radares avanzados y misiles contra la radiacin para la aviacin de ataque de Israel. Estamos comprometidos en suministrar a Israeltodo el apoyo que sea necesario para que mantenga la superioridad militar sobre cualquier Estado o coalicin de Estados o actores no estatales [en la regin], dijo Hagel a los periodistas al anunciar el paquete.

Ciertamente EE.UU. est comprometido desde hace tiempo con la superioridad militar de Israel, de modo que hay algo ritual en gran parte de la presentacin de Hagel en Jerusaln. Tambin era predecible que los medios no celebren lo que inclua. Por lo menos dos de los temas los aviones de reabastecimiento KC-135 y los misiles contra la radiacin (armamento crucial para incapacitar el sistema de defensa area de un enemigo) solo podan servir a un propsito: reforzar la capacidad de Israel de realizar una continua campaa area contra las instalaciones nucleares iranes, si decidiera hacerlo.

Actualmente, los mayores obstculos militares para un ataque semejante son la incapacidad de inhabilitar completamente los sistemas de defensa antiarea de Irn y de realizar continuos ataques areos a larga distancia. Los misiles y la capacidad de reabastecimiento en el aire servirn considerablemente para eliminar semejantes impedimentos. Aunque puede pasar un ao hasta que se entregue y se incorpore todo este material nuevo, el paquete solo se puede interpretar como la luz verde de Washingtonpara que Israel emprenda preparativos para un ataque contra Irn, al que China y Rusia han protegido desde hace tiempo de las sanciones ms duras de la ONU.

* En marzo, Rusia acept la venta de 24 aviones jet multifuncionales de combate Sukhoi Su-35 y cuatro submarinos diesel de la clase Lada a China antes de la primera visita oficial del recin instalado Presidente Xi Jinping a Mosc. Aunque todava hay que desarrollar los detalles de la venta, los observadores dicen que representar la transferencia ms significativa de armamento ruso a China en una dcada. El Su-35, un caza stealth de cuarta generacin, es superior a cualquier avin del arsenal chino, mientras que el Lada es una versin ms avanzada y silenciosa del submarino de la clase Kilo que ya posee. Juntos, los dos sistemas proveern a los chinos un aumento sustancial en su calidad de combate.

Para cualquiera que haya seguido los asuntos asiticos de seguridad en los ltimos aos, es difcil considerar esta transaccin como otra cosa que una reaccin ante la nueva estrategia asitica del gobierno de Obama, su pivote hacia el Pacfico. Como anunci el Presidente Obama en un discurso ante el Parlamento australiano en noviembre de 2011, tiene que ver con un refuerzo de la ya potente presencia area y naval estadounidense en el Pacfico occidental es decir las aguas frente a China junto con el aumento de la ayuda con armas de EE.UU. a aliados estadounidenses como Indonesia, Japn, las Filipinas y Corea del Sur.

No es sorprendente que China haya respondido con un aumento de su propio potencial naval, anunciando planes de adquisicin de un segundo portaaviones (el primero inici sus pruebas operacionales a finales de 2012) y la compra de armas avanzadas a Rusia para llenar los vacos de su estructura defensiva. Esto, por su parte, va a aumentar la presin sobre Washington por parte de Japn, Taiwn y otros aliados para el suministro de ms armamento todava, provocando una clsica carrera armamentista al estilo de la Guerra Fra en la regin.

* Antes de la visita del Secretario de Estado John Kerry a India, la prensa de ese pas estaba repleta de informes y rumores sobre futuras ventas militares de EE.UU. Andrew Shapiro, Secretario Adjunto de Estado para asuntos polticos-militares, fue ampliamente citado diciendo que, aparte de las ventas en trmite, pensamos que habr miles de millones de dlares ms en los prximos aos. En sus comentarios, Shapiro se refiri al Secretario Adjunto de Defensa Ashton Carter, el cual,dijo, est encabezando una iniciativa de ventas de armas, que a nuestro juicio est progresando y que, esperamos, llevar a un avance an mayor del comercio adicional de defensa con India.

En realidad, hasta cierto punto esto puede verse como una continuacin de ventas de armas que significan un motor econmico interior, ya que las compaas de armas de EE.UU. han buscado desde hace tiempo acceso al vasto mercado de armas de India. Pero esas ventas tambin juegan otro papel: lubricar el impulso de EE.UU. para incorporar a India al arco de potencias que rodean China como parte de la nueva estrategia Asia-Pacfico del gobierno de Obama.

Con este fin, como explic el Secretario Adjunto de Estado William Burns en 2011: Nuestros dos pases lanzaron un dilogo estratgico en Asia-Pacfico para asegurar que las dos mayores democracia del mundo tengan estrategias que se refuercen mutuamente. Las transferencias de armas son vistas por los dirigentes de ambos pases como un instrumento vital de la contencin de China (aunque todas las partes tienen cuidado de evitar ese viejo trmino de la Guerra Fra). Por lo tanto hay que contar con que Kerry ir en pos de nuevos acuerdos de armas mientras est en Nueva Delhi.

Repitiendo la historia

Estos son solo algunos ejemplos de recientes tratos de armas (o de los que estn en discusin) que sugieren una nueva disposicin de parte de las principales potencias de utilizar transferencias de armas como instrumentos de intrusin geopoltica y competencia. La reaparicin de una conducta semejante sugiere una inquietante resurreccin de rivalidades semejantes a la Guerra Fra. Incluso aunque los importantes dirigentes de Washington, Mosc y Pekn no hablen de la resurreccin de una versin de la Guerra Fra en el siglo XXI, cualquiera con un sentido de la historia puede ver que se orientan hacia un sombro ytrillado camino hacia la crisis y la confrontacin.

Lo que agrega a todo esto un toque de irona es que importantes fabricantes y receptores de armas, incluido EE.UU., votaron recientemente en la Asamblea General de la ONU a favor de la aprobacin del Tratado de Comercio de Armas que tena el sentido de imponer importantes restricciones del comercio global en armas convencionales. Aunque el Tratado tiene muchos agujeros, carece de un mecanismo de imposicin y harn falta aos para lograr una implementacin total, representa el primer intento genuino de la comunidad internacional de imponer verdaderas limitaciones a las ventas de armas. Este tratado no solucionar de un da al otro los problemas de Siria, ningn tratado podra lograrlo, pero ayudar a impedir futuras Sirias, dijo Anna MacDonald, jefa de control de armas de Oxfam International y ardiente partidaria del tratado. Ayudar a reducir la violencia armada. Ayudar a reducir los conflictos.

Podr ser la esperanza, pero semejantes expectativas sern rpidamente aplastadas si los principales proveedores de armas, encabezados por EE.UU. y Rusia, vuelven a ver las ventas de armas como su instrumento preferido para lograr ventajas geopolticas en reas de importancia estratgica. Lejos de contribuir a la paz y la estabilidad como invariablemente afirman los propugnadores de semejantes transacciones cada nuevo negocio de armas involucra ahora la posibilidad de acercarnos otro paso ms a una nueva Guerra Fra, con todos los riesgos adicionales de friccin regional y conflicto que significa. Estamos, de hecho, ante un nuevo ejemplo insensato del viejo dicho: los que no aprenden de la historia estn condenados a repetirla?

Michael T. Klare es profesor de estudios por la paz y la seguridad mundial en el Hampshire College y colaborador habitual de TomDispatch.com. Es autor de The Race for What's Left: The Global Scramble for the World's Last Resources (Metropolitan Books).

Copyright 2013 Michael T. Klare

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175705/tomgram%3A_michael_klare%2C_a_future_in_arms/#more

rCR



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