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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2013

Ex Presidentes basura
Historias paralelas de Colombia y Espaa

Juan Carlos Monedero
http://www.comiendotierra.es




Hay veces en que cobra un curioso desarrollo una conocida ancdota de la poltica sovitica. Cuenta las dos cartas que habra escrito Nikita Jrushov a su sucesor, Leonidas Brezniev con motivo de su forzada dimisin. Cartas de amor entre Presidentes, escritas en aquel momento de enormes tribulaciones que condujeron a la sustitucin del Presidente sovitico que golpe en la Tribuna de la ONU con un zapato muchas dcadas antes de que Chvez dijera que all mismo ola a azufre. Las cartas que leg Jrushov a su sucesor venan con instrucciones. Cuando no veas ya ninguna salida, abre la primera carta. Cuando regrese otra situacin insuperable, abre la segunda.

Al parecer, as lo hizo pasado un ao. Se encontr apenas una lnea con resonancias de bolero: chame a m la culpa. Toda.. Las cosas volvieron a su cauce con aquel blsamo. Meses despus, arreciaron de nuevo los problema, y como quiera que la primera carta haba funcionado, abri Brezniev la segunda, igual de contundente e igual de escueta: Escribe dos cartas y entrega el cargo. Ha envejecido mal esta leyenda, porque ahora parece que los antiguos Presidentes no escriben cartas a sus sucesores, sino que van a un plat de televisin a que los entrevisten periodistas mercenarios, o escriben 140 caracteres en twiter para recordar a sus herederos que esto de la poltica tiene mucho de crtel -con reglas fijas y obligatorias, donde si cae uno, todos los dems van detrs-. A confidente que decir arrepentido sera exagerado-, nadie supera a un Presidente de Gobierno.

En Colombia, el Presidente Santos, que lleg a ser el mejor amigo de Chvez y que pareca avanzar en la solucin del conflicto con las FARC gracias a la ayuda de Venezuela, se ha dejado doblar el brazo por el narcopresidente Uribe y el guantanamovicepresidente norteamericano Joe Biden. Pattica renuncia que va a ensombrecer su mandato. Ya las FARC han publicado un comunicado expresando su enorme preocupacin por la maniobra de Santos. Parece que hay polticos, ac y all, a los que les gusta que haya siempre en activo grupos terroristas.

Santos pertenece a lo ms rancio de la oligarqua colombiana y las presiones arrecian. La puesta en marcha de la Alianza del Pacfico, iniciativa respaldada por EEUU para rearticular a los pases que no participan del nuevo impulso democratizador de Amrica Latina, ha sido vista como un momento para volver a jugar a la desestabilizacin de Venezuela. Colombia parece querer volver a ese momento donde quera ser la Israel latinoamericana. Por los papeles de wikileeks supimos que todo era una oferta de Uribe a sus padrinos norteamericanos. Mucho hablar de Colombia, mucho hablar de Espaa, cuando la patria la tienen en Suiza.

Recientemente, Uribe, apoyado por la golpista prensa colombiana sigue dndole alas a la insostenible queja de Capriles de que existi fraude en las elecciones. De ah que no deje de insultar pblicamente a Santos reprochndole haber ido a los funerales de Chvez, haber declarado luto nacional y, despus, hacer acudido a la toma de posesin del Presidente Maduro. Uribe sigue peleando por su impunidad, pues sabe que, en cualquier momento, puede terminar en una crcel gringa como le ocurriera a Noriega en su da.

Los Estados Unidos de Obama, que siguen pensando que Amrica Latina es su patio trasero expresin recuperada recientemente por el Secretario de Estado, John Kerry-, han visto ahora la oportunidad de insistir en los ataques a Venezuela, aprovechando que el Presidente Maduro tiene por delante la tarea de reconstruir el bloque de poder que logr Chvez en sus 14 aos de gobierno y que ahora necesita remozarse con el nuevo equipo. Conclusin? Que los enormes avances en la paz en Colombia, con unos acuerdos recin discutidos en La Habana entre el Gobierno y las FARC que incluan, por fin, elementos de reforma agraria, pueden irse al traste por el deshonesto gesto de Santos de lavarle la sucia cara a Capriles recibindole en Bogot. Una bofetada en la cara de un Maduro que con enorme generosidad ha hecho lo posible y lo imposible para que se terminara la guerra civil en Colombia.

Cmo se defiende la democracia con estos enemigos? Es muy difcil salvaguardarla cuando optas por la va electoral y de momento no hay otra- y los viejos poderes, apoyados por los Estados Unidos los del golpe en Honduras y en Paraguay- estn con todo su poder real intacto poniendo constantemente palos en las ruedas. En Cuba, los actores del viejo rgimen se fueron a Miami. En Venezuela siguen con sus bancos, sus empresas, sus medios de comunicacin, sus contactos internacionales, sus universidades, sus jueces, esperando la ocasin para desmontar todo lo construido. Recuerda mucho a lo que pas con la victoria de la CEDA en la II Repblica. Primero, se dedicaron a dificultar constantemente la tarea de los gobiernos republicanos progresistas. Y cuando ganaron las elecciones de 1933 por la desunin de la izquierda-, decidieron desmontar todo lo logrado en esos primeros aos. Desemboc en la revolucin de Asturias.

Cuando hablamos de contrarrevolucin en el Reino de Espaa o en Amrica Latina, aparece, casi siempre, Aznar (y su Fundacin FAES). Que al igual que a Uribe, le preocupa terminar en la crcel. Toda la red Grtel, todo el entramado de Brcenas, todos los sobresueldos, los imputados Fabra, Camps, Barber, la bajo sospecha Esperanza Aguirre, el alegre Miguel ngel Rodrgez y sus cocktails subiditos de grado, el jaguar en el garaje de Ana Mato, los fraudes de Urdangarn y su presunta socia o el tico de Ignacio Gonzlez, es decir, el corazn de toda la trama corrupta que asola al Reino de Espaa son de su poca. Esa que -Rajoy y Soraya Saenz de Santamara dixit- ya no es la de ellos. Rajoy seguramente no olvida la humillacin que le infligi Aznar cuando dijo pblicamente que el notario fue la segunda opcin despus de que Rato declinara.

Los Presidentes como Aznar, que estn en poltica con una mirada lucrativa, no escriben la primera de las cartas echando una mano. De la misma manera que las presiones de Uribe buscan un salvoconducto, la entrevista ya a cualquier cosa llamamos entrevista- a Aznar que tanto revuelo ha causado, no era una amenaza de regresar, sino un aviso de las consecuencias de tirar de la manta. Asuntos propios. Pero golpean a nuestras dbiles democracias. A Aznar, el que nos meti en la guerra de Irak aun sabiendo que no haba armas de destruccin masiva, slo le interesa su bienestar. Como a su seora, Ana Botella, la que dejaba un rato el spa en Portugal para venir en avin para informar unos minutos sobre las adolescentes muertas en el Madrid Arena. Sabemos que en la actual poltica cartelizada, las nicas cartas que se mandan algunos Presidentes son parecidas a las que manda la Cosa Nostra a los que no pagan. Al Presidente Santos parece que le da lo mismo tambin la esperanza, sobre todo para las zonas rurales, que supone la aprobacin hace unos das del primer punto de las negociaciones entre la guerrilla y el gobierno.

La prctica totalidad de los casos de corrupcin que conocemos no tienen nada que ver con el periodismo de investigacin. Salen a la luz porque alguien que estaba en el asunto ha tirado un poco de la manta lo justo- al no recibir su parte del pastel. De lo contrario, seguiramos comindonos el empalagoso relato de la feliz pareja ejemplar, Urdangarn y la Infanta, y la enorme prole a alimentar que hay detrs. Y, por supuesto, el Hola seguira haciendo fotorreportajes de esas mansiones de Sissi que contentan a los humildes cuando las ven en el papel couch en las revistas y las viven como si fueran cartas de amor dirigidas al honrado pueblo.

El comportamiento del narcopresidente Uribe -una parte importante de su partido est siendo juzgada por sus conexiones con los paramilitares- y del mentiroso Aznar ponen en zozobra sus pases. Esto es as porque forman parte de esa cartelizacin de la poltica que ha hurtado tanto en Colombia como en Espaa la democracia. Cpulas cooptadas, rehenes del dinero y de la geopoltica norteamericana y sostenidas por ese entramado global que reclama una mayor dosis de modelo neoliberal que jalean medios de comunicacin venales. Y una parte de la poblacin, envenenada por esos medios y la parte que le corresponde a la iglesia, los ve como soluciones. Bonito panorama.

Todava es una tarea pendiente que los pueblos cambien las revistas del corazn por los cuadernos de quejas. Antes de la Revolucin Francesa tambin haba ms inters por los vestidos de Mara Antonieta que por su cuello.


Fuente: http://www.comiendotierra.es/2013/06/02/ex-presidentes-basura-historias-paralelas-de-colombia-y-espana/



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