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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2013

Anthony Coleman / Stphane Sinde
Heridos por la luz del sol

Jos Ramn Otero Roko
Diagonal

El realizador Stphane Sinde y el pianista Anthony Coleman han colaborado en el documental Damaged by sunlight, una oportunidad para volver a pensar la filmacin de la msica.


La edicin a cargo del sello francs La Huit en su coleccin Freedom Now! del DVD del concierto del pianista Anthony Coleman, titulado Damaged by sunlight y filmado por el realizador Stphane Sinde (un apellido que al lector ibrico le proporciona evocaciones de dudoso carcter cultural) es una magnfica oportunidad para pensar la literatura visual de la msica, y sus marcas cinematogrficas, cicatrizadas en territorios donde la impronta experimental parece que encuentra uno de los principales nichos de generalizacin de formas tcnicas innovadoras y hallazgos narrativos.

Ya en 2006, Sinde realiz otro acercamiento al mundo del jazz, el film The rest of your life, un documental dedicado a seguir los pasos del jazzman francs Barney Wilen. En Damage by Sunlight (2011), Sinde entiende a la perfeccin la dimensin alucinatoria del free-jazz. La msica de Anthony Coleman intrprete de origen judo que ha forjado su carrera en el Downtown neoyorquino y en el sello Tzadik, del compositor y saxofonista, tambin de origen hebreo, John Zorn, es espiritual y, por tanto, para quien se mueve en unas coordenadas culturales de ndole religiosa, necesariamente atormentada. En sintona, Sinde filma primeros planos de los jazzman y de sus dispositivos sonoros, planos casi convencionales de no ser por esa cercana descorts con los msicos, que en el formato general de las grabaciones de conciertos suelen ser intercaladas con planos generales del grupo y que aqu slo excepcionalmente mostrarn a varios de los intrpretes en el mismo cuadro. Uno, a lo sumo dos o tres, compartiendo el aislamiento casi forzado de la meloda, en un montaje que va del ejecutante al instrumento, de sus manos a su expresin, desapareciendo, casi por completo, la visin de conjunto, el pblico y la superficie del escenario.

Sinde es consciente de que tiene entre manos un material auditivo y plstico con el que, como realizador, puede incorporarse como si se tratara de un quinto miembro del grupo de Coleman, mezclando imgenes y ayuda, de ese modo, a que el sonido sea contemplado, presenciado ms profundamente. Para ello, y con una economa de medios que sirve para acompaar, y en ningn caso protagonizar, intercala puntualmente fotogramas en negro y, ms adelante, imgenes en Sper 8 rodadas por l mismo en el desierto de Mojave, subrayando la esencia lisrgica del free-jazz y su gnesis, de races psicotrpicas, de evasiones por medio de la percusin de la condicin silenciosa del esclavo. As, mientras la composicin sugiere destierro, ascetismo, exilio ntimo, las imgenes del desierto aparecen como rfagas de un real aturdido por la trascendencia de la vida interna, como sucesos apartados en el dorso de la noche, heridos por la luz del sol. Donde el alma del grupo es clausurada, atormentada, la conciencia del oyente es despojada, obligada a recorrer por el camino inverso el trayecto que va de los sentidos a las acciones.

Detrs de conceptos musicales como la improvisacin est el libre albedro. Detrs del virtuosismo, la aplicacin. Detrs del ordenado relevo de solos entre todos los integrantes del grupo, sin lmites de tiempo y con la extensin que cada miembro juzga necesaria, est un reparto equitativo, el socialista a cada uno segn sus necesidades y de cada uno segn sus posibilidades. El jazz es la msica del anarquismo por excelencia. Independientemente de la ideologa de los msicos, la de Coleman, Paul, Jones, Takeshi y Sinde, en este caso, preexiste la ideologa de los actos, la configuracin de su sistema creativo. Cuando otros gneros, a priori ms contestatarios, como el rock, el rap o el punk sustancian en general sus inquietudes sociales en letras fciles y estticas codificadas, el jazz lo que propone es una premisa anterior a toda declaracin de intenciones: la estructura. Sin organizacin, parece decirnos el jazz, no hay cambio de conciencia posible, no hay regulacin justa, no hay orden horizontal. Las ideas tienen que formar parte de algo, como el oxgeno forma parte de la atmsfera. Y el auditorio, ms all de ver, tiene que contemplar, observar individualmente, y ms all de or, ser convocado en asamblea a leer la msica en el preciso instante en el que se escribe en su presencia.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/culturas/heridos-por-la-luz-del-sol.html



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