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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2013

Disidencia y Contrarrevolucin

Esteban Morales
La pupila insomne

El intelectual cubano Esteban Morales me ha enviado esta colaboracin con el ttulo de Disidencia y contrarrevolucin. Aprovecho para sugerir la lectura de dos artculos suyos relacionados con este tema; uno titulado Los negros y el rgimen poltico en Cuba, que le en el blog La Joven Cuba, y otro que con el nombre de La contrarrevolucin cubana nunca ha existido publicamos hace algn tiempo en La pupila insomne.


Deca Jos Mart que, Si la guerra es a pensamiento ganmosla a pensamiento.

Existe hoy entre los que continan siendo revolucionarios, una cierta confusin sobre qu estrategias y tcticas seguir en medio de la confrontacin ideolgica que se presenta.

Como es lgico, en el marco de los cambios que se estn produciendo hoy en Cuba, existe un debate acerca de cules deben ser esos cambios y cmo se deben realizar. Adems, tambin han aparecido ideas que pretenden orientar tales cambios hacia aquellos derroteros en los que el pas debiera renunciar a las ideas socialistas. Algunos, al no lograr identificar los cambios con sus perspectivas personales, o considerar que estn al margen de ellos, solo los toman en cuenta cuando les llegan. O simplemente aguardan por potenciales oportunidades que puedan desprenderse de ellos. Estos ltimos, por lo general, no toman posicin ante los cambios. Simplemente esperan sin definirse.

Se ha producido, adems, una divisin muy importante, que es relativamente nueva, entre los que quieren hacer avanzar al pas hacia una sociedad diferente en todos los sentidos en que se considera deben modificarla, salvando lo mejor que se ha hecho. Y otros, no pocos, que quisieran que todo continuara como antes, tal vez aceptando algunos cambios, aunque ms bien cosmticos, nunca en profundidad. Creo que tal divisin es la que enmarca la separacin entre los que continan siendo revolucionarios y los que han dejado de serlo. Aunque adems, de estos ltimos, algunos todava, se encuentren en las filas, incluso, a veces ocupando cargos importantes en la estructura poltica, del estado y el gobierno. Conformando as una burocracia que resulta tan peligrosa como la misma contrarrevolucin.

No obstante, se necesita tambin tomar en consideracin, que existen personas que pueden estar en contra de los cambios o simplemente apticas, porque no observan dentro de ellos los espacios que podran beneficiarles. Tratndose entonces de unos grupos a los que es necesario ayudar y esclarecer, porque al no tratarse propiamente de contrarrevolucionarios, son personas que resultan potencialmente aliados no esclarecidos, o ms bien que estn dentro de una posicin que no les permite identificar lo que est ocurriendo con beneficios potenciales para ellos.

Por ello, definir hoy a la contrarrevolucin en Cuba, es muy complejo y exige clarificar bien cules son las posiciones y actitudes de los que reclaman un espacio en el debate nacional, o de los que, incluso, permaneciendo callados, observan para definirse.

Por eso, a mi juicio, considero, que de manera beligerante, se ponen de manifiesto, dentro del debate actual, las posiciones siguientes:

-La posicin de los que consideran es necesario cambiar todo lo que deba ser cambiado, defendiendo mantener aquellas direcciones del proceso socialista, que han mostrado ser objetivamente efectivas.

-La posicin de los que supuestamente continan siendo revolucionarios, donde quiera que se encuentren, considerando que todo debe permanecer igual, o realizar algunos cambios, solo cosmticos, que no afecten sus intereses de poder.

-La posicin de los que honestamente consideran que el pas debe cambiar sus derroteros socialistas, pues estos ltimos han mostrado ser un fracaso para avanzar.

-La posicin de los que representan a la actitud anexionista de siempre, colaborando con el proceso de subversin hacia el cambio de rgimen, tal y como promueve la actual poltica de Estados Unidos hacia Cuba.

-Por ltimo, tambin existen aquellos que no pudiendo apreciar su espacio y oportunidades, dentro de los cambios existentes, observan expectantes para definirse.

En medio de este espectro de posiciones e intereses, se debe diferenciar muy bien, en primer lugar, lo que es disidencia de los que es contrarrevolucin. Separando, al mismo tiempo, actitudes potencialmente pacficas, de las que quisieran lograr reclamar, con las armas en la mano, el cambio de poder. Pues ambas posiciones estn presentes en el ambiente poltico que entorna los procesos de cambios hoy en Cuba.

En particular, la batalla a desarrollar no debe llevarse adelante haciendo dejacin de las categoras de la lucha a los adversarios. Pues hay que comprender que los verdaderos y legtimos disidentes son los revolucionarios, que frente a los errores cometidos, y los que se cometen aun, quieren enmendarlos, para salvar el rumbo socialista de la Revolucin cubana. Otros disidentes tambin, quieren enmendar el rumbo de Cuba, pero para llevarla de nuevo hacia el capitalismo, o ms bien hacia un espacio poltico, a veces no muy definido, que supuestamente sera nuevo y beneficioso para la Isla; pero sobre el cual no existe un modelo, o paradigma visible, que pruebe que eliminando el rumbo socialista se va a llegar a un espacio poltico que enmendara todos los errores y que resultara en lo mejor para Cuba. Sin embargo, estos ltimos tambin terminandeviniendo contrarrevolucionarios, al tratarse de gente manipulada por la poltica norteamericana. Es que hoy, para ser revolucionario hay que ser anticapitalista. Una posicin intermedia hoy no existe.

Para poner un ejemplo, los miembros de la derecha racial, quieren demostrar que un cambio de rgimen poltico en Cuba seria lo que eliminara la discriminacin y el racismo que aun sobreviven.

Es cierto que el rgimen poltico de Cuba presenta aun muchas deficiencias, graves, no pocas de ellas, pero pienso que no sera precisamente eliminndolo, que los negros y mestizos van a estar mejor. Porque a pesar de todo lo que resta por avanzar, ha quedado demostrado, que los no blancos en Cuba, nunca han estado en mejor situacin que ahora. [1]

Sin embargo, a todos esos que desde una posicin supuestamente disidente pacifica quisieran cambiar el rgimen poltico en Cuba, no se les debe reprimir fsicamente, sino presentarles batalla dentro de un debate que los incluya y no que los asle. Es que disidentes, en realidad, son todos los que quieren mejorar la realidad, pero dentro del socialismo; se critica y no se est de acuerdo con muchas de las cosas que ocurren, o con algunos criterios oficiales, pero la mayora no reniega de las ideas del socialismo.

Creo es lo ms inteligente, compartir los espacios de debate existentes. Mientras en los mismos no se desplieguen acciones materiales o violentas para derrocar a la revolucin, se debe compartir y debatir abiertamente en un espacio respetuoso, abierto y aceptado por todos. [2] Tienen ese tipo de disidentes, otras ideas sobre cmo deben ser las cosas en la Cuba de hoy, pues debatir es lo que se precisa. Entonces, si se trata de debatir, perfecto, pero si se trata de tomar la calle, no es posible regalrsela. Hay que ser inteligente en la respuesta, pero no caer en ingenuidades, pues esta gente al estr en minora, presentan la tendencia de unirse a los anexionistas de nuevo tipo y con delincuentes comunes, que hoy estn siendo reclutados tambin, lo cual puede generar una situacin muy peligrosa. Para el caso de Cuba, estos disidentes terminan por desembocar en la contrarrevolucin, ya que no pueden liberarse de la tutela poltica norteamericana.

Sin embargo, es necesario entender, que el verdadero camino democrtico es, mover todos los mecanismos de que se dispone, para que el ciudadano se sienta parte de un proceso de reconstruccin econmica y poltica, que le compete; es preservar ese proceso de debate de las desviaciones negativas que todo cambio puede generar. Al mismo tiempo que se prepara a la gente para dar respuesta a las sutiles acciones de subversin por parte del enemigo [3] .

Es decir, la sociedad cubana debe estar preparada para el proceso que hoy tiene que encarar, lo cual significa hacer cada da ms participativos los mecanismos a utilizar, de manera que el ciudadano sienta que participa en las decisiones y que lo que est ocurriendo les afecta, formando parte de su vida diaria. De lo contario, se desentender de lo que ocurre, concentrndose en solucionar las dificultades de su vida cotidiana, individual, que hoy son muchas y agobiantes.

A tales disidentes, no soy partidario de tomarlos presos, obstruyndole sus actividades, siempre que estas no sean agresivas. No obstante, es importante tomar en consideracin, que en cualquier lugar del mundo recibir financiamiento de otro pas, organismo, gobierno o institucin extranjera, para atentar contra el orden imperante, es penado por la ley con fuertes condenas. Las propias leyes estadounidenses establecen sanciones verdaderamente altas para todo aquel que reciba dinero de otro pas con la idea de atentar contra la estabilidad del sistema norteamericano. Si Cuba no ha establecido esas leyes ni aplicado sanciones de ese tipo, es porque no puede hacer otra cosa que tratar de ser benvola. [4]

Lo que se debe hacer entonces es, promover una confrontacin ideolgica, que sea realizada con toda libertad en el contexto de la sociedad civil. Tal y como ya ocurre en Espacio Laical, Revista Temas, Cofrada de la Negritud, Revista Criterios, entre otros espacios, en los cuales participamos todos. Sin que ese proceso quede secuestrado por la intelectualidad. Pues se trata de debates, que, lamentablemente se desarrollan dentro del marco de una combinacin entre tolerancia y no aceptacin. Mostrndose aqu una especfica debilidad del trabajo ideolgico, que tambin debera ser rectificada, por no estar acorde con el momento que vive el pas. Es que esa batalla no se puede librar a distancia, como si se estuviera en el Olimpo, sino mirando a las caras y con las masas del pueblo exigiendo cuenta, en lo cual la prensa cubana, las web, los blogs y todos los medios en general tienen que desempear una funcin que es vital.

Est demostrado que la contrarrevolucin en Cuba carece de fuerza. Creo que esta ahora ms bien se expresa como disidencia anexionista o simplemente partidaria del capitalismo para Cuba. Aunque no perdera la oportunidad, cuando se les brindase la ocasin, para crear victimas de terrorismo de estado. El cual es abiertamente practicado por Estados Unidos y sus Aliados, como tambin es promovido por muchos de sus aclitos de la contrarrevolucin miamense, que abiertamente a veces solicitan su ejecucin.

Esa disidencia, potencialmentecontrarrevolucionaria y terrorista, puede versefortalecida por los errores que se cometan en su tratamiento. Aunque muchas veces he dicho, y me lo creo, que la contrarrevolucin cubana no existe, muri al nacer, la poltica norteamericana la asesin; impidindole contar con legitimidad. Por eso no tiene programa, no tiene una verdadera estrategia, que no sea aquella que Estados Unidos le provee; no tiene pueblo, no tienen verdaderos lderes. Mientras que a Cuba le queda mucho de todo eso aun. Que sera lo que se perdera sino es promovido un cambio mentalidad al respecto. Las formas de la lucha poltica han cambiado en estos ms de 50 aos y los revolucionarios tienen que adaptarse a esos cambios.

La violencia y la represin, no son buenas armas para combatir actitudes contrarias al rgimen poltico existente, mucho menos tratndose de un rgimen que tiene que ser revolucionario, si se propone sobrevivir. Pues est demostrado que ello no hace sino agudizar las contradicciones y los odios personales innecesariamente. Provocando adems, contra los que practican tales mtodos represivos, acusaciones de criminalidad, irrespeto por los derechos humanos y por la democracia. Lo cual no hace sino afectar seriamente la fortaleza y el crdito de las ideas que se desean defender. La vida ha demostrado a muchos que, los actos de repudio a los que se marchaban del pas; los ataques a las llamadas damas de blanco; los incidentes violentos, sobredimensionados o no, la represin fsica practicada algunas veces, son actuaciones que se viran contra los que la practican y los presenta ante el mundo e internamente, como lo que en realidad no desean ser.

La contrarrevolucin cuenta con eso. Es una trampa a la que llevan: montan la provocacin, buscan la respuesta represiva, la documentan con la tecnologa que le suministran sus aliados, eso lo rebotan los medios, sin hablar de su vnculo con Estados Unidos, y se profundiza la demonizacin de la Revolucin. Si no hay respuesta a la provocacin, la trampa es otra: crece su espacio poltico y repartiendo dinero aumentan su caudal. Si se les procesa por recibir financiamiento y apoyar la estrategia yanqui, esto los convierte en mrtires.

H oy ser revolucionario es tambin defender la Constitucin y sus leyes. Por imperfecta que la primera sea; porque es la expresin concreta del Orden Revolucionario. Casi que Con la Constitucin todo, contra la Constitucin nada, lo cual no excluye su reforma.

Adems, la violencia se hace generalmente incontrolable, porque es ejercida como un acto individual, que depende de las circunstancias en que se vea el que la est aplicando; pudiendo reaccionar peligrosamente en defensa de su propia integridad.

En realidad, la contrarrevolucin verdadera es aquella que proviene y es alimentada por los planes de Estados Unidos para subvertir a Cuba. Toda aquella disidencia, que dentro del pas, no comulgue con la poltica norteamericana, es solo el resultado legtimo de los errores y del debate que genera el proceso de cambios que el pas est viviendo.

Este ltimo debate es sano para la situacin social y la estabilidad poltica interna, por lo que debe ser promovido y no agredido, por la dirigencia poltica, para hacer avanzar la masiva participacin ciudadana, en especial de los intelectuales, lo cual es tan importante para generar el sentido de pertenencia que tanto se necesita.

No es posible regalarles tampoco a los adversarios, la democracia, como ya se hizo una vez. Mucho menos los derechos humanos, a los cuales se les estuvo temiendo durante no poco tiempo. Ambos devinieron y aun lo son, armas de ataque contra la Revolucin. Cuando en realidad, el rgimen poltico cubano, no es menos ni ms democrtico que muchos otros en el mundo; y los derechos humanos se persiguen en Cuba como esencia misma de la obra revolucionaria. Pero sobre todo, tales ataques contra Cuba son una falacia, cuando del lado opuesto del espectro ideolgico, se practica la represin mas criminal e indiscriminada contra los pueblos, sin miramientos ni consideraciones humanas, en las naciones, supuestamente, ms civilizadas. Por lo que considero, que Cuba, con todas sus imperfecciones, ha resultado ser el proyecto ms humanista de los realizados hasta ahora. Millones de personas en el mundo, muchas organizaciones civiles y no pocos Organismos internacionales, as lo reconocen.

No obstante, se debe tener siempre presente, que la Revolucin realizada en Cuba, es un fruto humano y por tanto imperfecto. Arrastra en s misma todas las imperfecciones de los hombres y mujeres que la estn haciendo y la actitud ms inteligente es entonces, cambiar todo lo que deba ser cambiado, negar todo lo que sea necesario negar y reafirmar todo lo que deba ser reafirmado. Por lo cual, aunque no agradasen algunas ideas, estas ltimas tienen que participar tambin en el debate por mejorar a la sociedad cubana actual; porque esas ideas, sean cuales fueren, son tambin el fruto de la dinmica social cubana y no es posible negarse o renunciar a que sean debatidas .Es que las ideas representan siempre, los intereses, de grupos , personas o sectores de la sociedad, que hay que tratar de considerar , para mantener los equilibrios que conforman la paz social.

Dentro de un proceso como el que hoy vive Cuba, es necesario detectar muy inteligentemente quines pueden compartir las intenciones de salvar el socialismo, quienes pernoctan en la desidia y la ignorancia y quienes desean arrastrar a la Isla, trayndola de vuelta al capitalismo; el que estoy seguro, siempre resultara peor que un socialismo con imperfecciones, que hubiera que estar rectificando continuamente. Por lo que la rectificacin continua de todo lo que no resulte, tendra que ser tambin una voluntad permanente de todos los que quieren cambiar a Cuba.

La Revolucin cubana ya triunf, porque ha hecho prcticamente imposible que una contrarrevolucin abierta le derrote. Por eso la contrarrevolucin hoy se refugia fundamentalmente en el nicho que la poltica norteamericana le ha construido, aunque tambin en las debilidades que todava tiene el proceso interno para combatirla en los planos en que ahora se presenta.

Creo, que aun aceptando, adelantadamente, las propias deficiencias, que sera siempre lo ms inteligente, resta todava un inmenso arsenal de ideas y realizaciones, que permitirn defender la obra de la revolucin, al mismo tiempo que se avanza hacia mejores espacios de creacin.

Mayo 31 del 2012.

[1] Ver del Autor: Los Negros Cubanos y el Rgimen Poltico, Havana Times, mayo del 2012.

[2] Cuando hablamos de violencia, no debe haber dudas de que nos referimos al asesinato, el terrorismo y los sabotajes. (Nota del Autor).

[3] Ver mi artculo sobre el Cambio de mentalidad.

[4] Todos los estados sancionan la subversin

Ttulo 18 del Cdigo de EE.UU., Delitos y Procedimiento Penal, Seccin 951. Describe la figura de Agente al Servicio de un Gobierno Extranjero:

individuo que acta dentro del territorio estadounidense bajo la direccin o el control de un gobierno o funcionario extranjero.

Ley para el Registro de Agentes Extranjeros, Ttulo 22 del Cdigo de EE.UU.:

Sanciones de privacin de libertad de hasta 5 aos y multa de hasta 10 mil dlares a cualquier persona que dentro de EE.UU. solicite, coleccione, sufrague u ofrezca contribuciones.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/06/04/esteban-morales-para-ser-revolucionario-hay-que-ser-anticapitalista-una-posicion-intermedia-hoy-no-existe/

 



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