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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2013

Amrica Latina
De la integracin a la independencia

Kintto Lucas
ALAI AMLATINA


En su genial novela El ao de la muerte de Ricardo Reis, Jos Saramago seala A esta ciudad le basta saber que la rosa de los vientos existe, este no es el lugar donde los rumbos se abren, tampoco es el punto magnfico donde los rumbos convergen, aqu precisamente cambian los rumbos.

Trasladando las palabras de Saramago al sistema mundo, como dira Immanuel Wallerstein, podramos decir que cambiarn los rumbos el da que construyamos un sistema mundial multipolar que contribuya a crear un mundo democrtico, justo y equitativo.

En ese necesario cambio de rumbos, la integracin es un objetivo estratgico para lograr la independencia de Amrica Latina. En ese sentido, es importante fortalecer los distintos niveles de integracin y consolidar un bloque suramericano y latinoamericano.

Amrica del Sur vive un momento importante en trminos de integracin regional, capitalizada ms claramente en la Unasur (Unin de Naciones Suramericanas). Un bloque que ms all de las diferencias polticas o econmicas de los pases que lo integran, ha logrado levantarse como espacio de acuerdos y entendimientos desde la diversidad y ha generado un proceso integrador diferente.

Unasur es la propuesta ms importante de integracin desde toda Amrica del Sur. Las que surgieron antes, adems de ser regionales fueron condicionadas por el libre comercio, porque apostaban a eso, no a la integracin.

El Mercosur (Mercado Comn del Sur), por ejemplo, fue una propuesta surgida desde el libre comercio desde el neoliberalismo. Si bien luego fue procesando cambios positivos con la irrupcin de gobiernos progresistas y es una confluencia fundamental, todava le falta mucho para consolidarse como Mercosur Suramericano, que sea eje de un modelo de integracin productiva de Amricas del Sur dentro de Unasur.

La CAN (Comunidad Andina de Naciones), en cambio, surgi como una propuesta integradora distinta, pero finalmente termin absorbida por la hegemona neoliberal en los aos 90.

Unasur surgi de una forma diferente, y se posicion como una propuesta de integracin desde lo poltico, llevando adelante acciones trascendentes para solucionar conflictos, consolidar una mirada de defensa de la democracia en comn, fortalecer polticas de defensa y sociales integradoras, e inclusive posicionndose como un bloque a tener en cuenta a nivel mundial en el desarrollo de un mundo multipolar.

Unasur ha demostrado que, dentro de las diferencias, se puede llegar a ciertos acuerdos que parten de un punto central: para competir, para ser escuchados en un mundo que va a ser de bloques, tenemos que participar como un todo ms compacto, que en este caso es el bloque de Amrica del Sur.

Por ejemplo, el acuerdo del Consejo de Defensa en Unasur, de transparentar gastos militares, de parar la instalacin de bases militares estadounidenses, son temas que se han resuelto, con discrepancias pero finalmente llegando a ciertos consensos. Tambin a nivel econmico, hubo algunos acuerdos, desde los presidentes, quienes crean que Unasur deba jugar un papel importante para enfrentar la crisis econmica internacional en conjunto. Lamentablemente los ministros de Economa han desentonado.

Ahora es necesario consolidar Unasur como bloque de poder e interlocucin mundial. Y dentro de ese proceso es fundamental consolidar la institucionalidad de Unasur en sus diferentes instancias, y particularmente la Secretara General.

Nstor Kirchner, cuando fue secretario general, puso las bases polticas de la Secretara.
Ecuador, cuando fue Presidencia Pro Tempore puso las bases materiales y constitutivas, y le dio institucionalidad. Enma Meja y Al Rodrguez consolidaron la institucionalidad. Rodrguez, adems, aport una base terico-prctica a Unasur con su propuesta sobre los recursos naturales como eje integrador. Es necesario consolidar la gestin de Unasur desde la Secretara, para fortalecer las acciones del bloque a nivel regional y mundial.

Por su parte la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos), surgi con la necesidad de consolidar un espacio amplio que promueva un proceso integrador desde la pluralidad latinoamericana, desde procesos ms diversos y complejos, pero sin la tutela de Estados Unidos.

Mientras la OEA (Organizacin de Estados Americanos) surgi como la opcin de un determinado momento histrico en que los pases vivan sometidos al liderazgo de Estados Unidos, que en realidad era una imposicin desde ese pas, Celac y Unasur surgieron desde los propios pases latinoamericanos y suramericanos. La OEA fue un proceso de imposicin, Unasur y Celac son, con todas sus dificultades, procesos de integracin.

El Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica), que surgi como una propuesta frente a otro intento de imposicin estadounidense como el Alca (rea de Libre Comercio de las Amricas), ha implementado procesos de complementariedad y solidaridad creando propuestas de integracin productiva interesantes. Es necesario establecer un puente entre el Mercosur y el Alba, buscando instancias de cooperacin y complementacin. Uruguay podra ser un pas puente entre el Mercosur y el Alba promoviendo la cooperacin y complementacin. Uruguay debe fortalecer el Mercosur y fortalecerse en el Mercosur, y paralelamente consolidar su presencia en el Alba y actuar como puente Alba-Mercosur.

Un gran reto en Unasur y en todos los niveles de integracin, es involucrar a las organizaciones sociales y a los movimientos sociales en una confluencia desde abajo, desde los pueblos. Obviamente no todas las organizaciones sociales representan al pueblo en general pero s son instancias importantes que dan base social a los procesos integradores. Si no se produce una integracin desde los pueblos, si no hay una integracin cultural y de procesos culturales conjuntos de los pases, es muy difcil consolidar un proceso integrador de largo plazo.

El mayor enemigo de la integracin es el modelo de desarrollo. En este momento los procesos de integracin estn en medio de dos modelos de desarrollo que se encuentran en disputa. Un modelo de desarrollo que es ms soberano, vinculado a la produccin nacional, con la idea de cambiar la matriz productiva y dejar de ser solo pases primarios exportadores, con una visin desde el sur, desde nuestros pases. El otro modelo, por ahora hegemnico, apuesta al libre comercio mal entendido, donde quienes dirigen el mercado terminan siendo las grandes corporaciones, la poltica comercial se basa en los tratados de libre comercio con las grandes potencias, tratados neocoloniales que van contra la integracin y la poltica econmica favorecen la especulacin financiera, las importaciones y el consumismo. Ese modelo de desarrollo a veces disfrazado de progresista es el mayor enemigo de la integracin. Si no es derrotado a nivel regional y dentro de cada uno de nuestros pases no habr integracin y seremos cada da ms dependientes. Ah seguramente recordemos aquella frase del final de Ensayo sobre la ceguera de Saramago cuando dice Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, Ciegos que ven, Ciegos que, viendo, no ven.

- Kintto Lucas es Embajador Itinerante de Uruguay para UNASUR, CELAC, ALBA y la Integracin.



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