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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2013

Blanqueo de capitales: el reconocimiento de la impotencia del Estado

Eduardo Lucita
Argenpress


Levant crticas, no menos sospechas y numerosos rechazos. Sin embargo, se ha ocultado que este blanqueo como tantos otros vuelve a demostrar la impotencia del Estado para hacer cumplir ciertas normas y leyes preestablecidas.

Sancionado hace una semana por el Congreso de la Nacin y promulgado por el gobierno nacional mediante el decreto 642/13, entr en vigencia el "Rgimen de regularizacin tributaria, promocin del empleo y exteriorizacin de capitales". Resta su reglamentacin, que seguramente se concretar en estos das. An con esa incertidumbre, ya que muchas veces las reglamentaciones cambian, no ingenuamente, el sentido de ciertos artculos de las leyes sancionadas, pueden arriesgarse algunas puntualizaciones.

Objetivos

La medida busca atacar en simultneo varios frentes en los que la debilidad de la administracin kirchnerista se ha puesto de manifiesto en esta coyuntura: a) cada en el nivel de reservas en poder del Banco Central y el regreso de la restriccin externa -expuestas en la escasez de divisas agudizada desde la implantacin de los controles cambiarios-; b) fuga de capitales del circuito productivo, que repercute en la falta de inversiones; c) evasin impositiva, cuando ha reaparecido el dficit fiscal primario; d) persistencia de un elevado porcentaje de trabajadores no registrados, que llega al 36 por ciento.

La norma establece distintos instrumentos financieros para la exteriorizacin de capitales: el Certificado de Depsito para Inversin (Cedin) destinado a la compra de inmuebles o el financiamiento de la construccin y el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Econmico (Baade) -que puede incluso tomar el formato de un pagar- para financiar proyectos energticos. Tambin busca estimular la contratacin de trabajadores en blanco y que se regularicen las deudas impositivas. Quienes se acojan a este rgimen se beneficiaran con la condonacin de impuestos, multas y punitorios por su evasin fiscal y, salvo excepciones, estarn exentos de informar el origen de esos fondos.

Impotencia estatal


Como todo blanqueo o moratoria, el puesto en marcha ha levantado fuertes crticas de tono moral. Por ejemplo, "se beneficia a los evasores en detrimento de los cumplidores", "hay falta de rigor en aplicar las leyes", "es una legislacin a medida de corruptos y narcotraficantes", son algunas de ellas. Detrs de esta moralina se oculta lo fundamental: que todo blanqueo o moratoria es expresin de la impotencia del Estado para hacer cumplir sus propias leyes y normativas.

Una definicin que se aproxime a la realidad de la legalizacin de capitales o moratorias impositivas podra ser aquella que lo defina como un recurso de los Estados, que en determinadas circunstancias, buscan que los fondos o activos obtenidos a travs de actividades ilcitas, defraudacin o evasin fiscal se incorporen al circuito productivo-financiero sin diferenciacin alguna con el capital resultante de la acumulacin segn las normas legales. Es decir de aquel capital que se considera obtenido "honradamente".

Ms all de la evolucin del Estado en ms de un siglo y medio, este no ha perdido su funcin de ser el representante general de los intereses del capital. Es una construccin social que encierra la contradiccin de establecer normas que luego no puede hacer cumplir. Sencillamente porque sus mandantes, lase clases dominantes, eluden esas leyes y normas una y otra vez.

Un recurso global


A partir de la crisis mundial de los aos 70 del siglo pasado se constituy una superabundancia de capital financiero que dio lugar a la llamada financiarizacin de la economa y con ella la creacin de una serie de instrumentos financieros que permitieron una exacerbada acumulacin de capital ficticio y la proliferacin de los llamados parasos fiscales. La globalizacin de lo que el economista espaol Ramn Tamames llamara mercados de reemplazo -trfico de armas, trata de personas (no solo prostitucin sino venta de nios y trfico de rganos) y narcotrfico- (actividades todas cuyo principal problema consiste en legalizar los dineros as acumulados) completaron el cuadro que impuls la creciente necesidad de los blanqueos a nivel global. Recurso que en los ltimos aos ha sido aplicado en distintas formas y con distintos resultados por pases como Espaa, Alemania, Blgica o Italia.

Podra agregarse un cuarto mercado de reemplazo: el ftbol. Un mercado legal que mueve enormes cantidades de dinero, que trata a los jugadores como verdaderas mercancas, que recauda enormes sumas por entradas, por derechos televisivos, por el merchandising y que muchas veces las transacciones de deportistas levantan serios interrogantes acerca del origen de los fondos por lo abultado de los montos en juego.

No es la primera vez


Segn el economista Horacio Rovelli, "en la historia fiscal de nuestro pas, desde 1890 hasta 2001, hubo 89 moratorias nacionales de distintos calibres, las dos ltimas en 1992 y 2001. (...) En la primera de ellas se blanque la tenencia de capitales en el exterior, la segunda fue un intento desesperado de frenar la fuga de capitales que se desat tras fracasar el plan canje de la deuda del 4 de junio de 2001".

Para continuar la serie, conviene recordar que en 2009, hace solo cuatro aos, el actual gobierno ya recurri al blanqueo con un objetivo puramente fiscal, no de repatriacin, por eso solo ingresaron al pas unos 600 millones de dlares, sobre un total legalizado de 4.000. Hace pocos meses se sancion una amplia moratoria previsional, para acercar ms fondos a la Anses. El blanqueo que acaba de promulgarse tiene un claro objetivo de repatriacin/reinsercin de capitales -segn se encuentren en el exterior o en el pas- con objetivos especficos: financiamiento del sector petrolero y reanimacin del mercado inmobiliario.

No ser la ltima


El impresionante nmero de blanqueos y moratorias, que ms se duplicara si se le sumaran las provinciales y municipales, es una muestra acabada de la sealada impotencia del Estado frente a una burguesa que est siempre "lquida". Esto es que siempre tiene una cantidad de dinero disponible para retirar del circuito productivo.

No es entonces descabellado pensar que esta no ser la ltima vez que el Estado, ms all de quien sea el gobierno de turno, recurra a blanqueos o moratorias. Est en el ADN de nuestra burguesa y sus necesidades de acumulacin de capitales.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/06/blanqueo-de-capitales-el-reconocimiento.html


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