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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-06-2013

Y uno no sabe si reir o llorar
Joaqun Sabina: ese tipo que tanto admirla moral estilo soviet

Milson Salgado
Rebelin


Hay que empezar a desconfiar de todo. De los artistas mucho ms. Ellos son hijos de sus triunfos y estn atados a las disqueras. A las disqueras no les importa la poltica ni nada. Vender y vender es su nico inters. Saben que hay un gran sector de gente que compra msica contestataria, y que para ese mercado debe de tener su gente. All estn los Serrat, las Sabinas, los Pablos Milans, las Ana Beln, los Vctor Manuel y todo esa plyade de gente, que llena de expectacin el espritu de los inconformes, de los que saben que nuestra sociedad es gran proyecto para el mar.

Los artistas tienen un gran compromiso con su gente, porque en sus canciones imponen una tesis cultural y una posicin poltica determinada. Cuando se suscita un cambio en una posicin, es normal que llenen de indignacin la consciencia de tantos seguidores que han empeado su espritu siguiendo a falsos profetas.

El cambio de posiciones es entendible en los seres humanos ambivalentes, porque es normal que su naturaleza se decante por el confort, pues a cada segundo cambian sus clulas y su composicin qumica consciencial. Lo reprochable en los cambios, es que no habiendo desaparecido las condiciones que nos hicieron adoptar una determinada posicin poltica, cambien sin ms la consciencia de las personas que nos hicieron soar y se coloquen en una posicin cmoda.

Por ejemplo: El pirata cojo con pata de palo se ha convertido en un grumete y un consejero de la reina, y a sus cuarenta y diez sabe que la jubilacin se acerca, y que las trasnochadas dejan los bolsillos en rojo, por ello resultara ilgico ahora, ser comunista en las Vegas y peor an en Miami, donde el mercado es excelente para mantener el jaleo y una vida consagrada a la aventura urbana.

Cuba es un proyecto histrico fracasado -dijo Sabina. y los siameses de Espaa sern la gloria ahora con Bankia y el deshumanizante despojo de hogares? La salvacin neoliberal tiene un precio y son las fuerzas de ocupacin de la OTAN que civilizan con masacres humanas.

As es la vida Sabina, de pronto te puedes ver como un perro de nadie ladrando en las puertas del cielo, y librndote de los tontos por cientos del cuento del bisnes, porque es lgico que en el santo matrimonio que forma -Don Joaqun y Doa Sabina- en la ciudad prohibida, pone una vela a Dios y otra al demonio. En todo caso esa es la moral del su vuelva usted maana y su slvense quien pueda, ahora que la pensin es un palacio donde nunca falta espacio para ms de un corazn. Esta es la lgica para sobrevivir el embate de la madre sobre vivencia, porque si lo que quieres es vivir cien aos cmprate un mascara antigs y mantente dentro de la ley, y pide a los soadores que se callen, ahora que sabemos que no te gusta invertir en quimeras porque lo que te ha trado aqu son sus caderas no su corazn.

Fue a Israel y de paso hizo lobby para que su amigo y autor preferido Antonio Muoz Molina un jinete no tan polaco ganara el Premio Jerusaln como pago por sus conciertos cantando a la paz dulzona de una noche de copas, que se rompera al da siguiente con los caones azotando el dolor de los nios palestinos.

De Serrat ni digamos, quien para hacerse famoso copi versos de Miguel Hernndez, de Antonio Machado y hasta del propio Bennedetti quien saba que el sur tambin existe. Ay muchachos les qued grande la camisa de la contracultura, ahora ni modo a cantarle a la Monarqua y al PSOE o a vender vinos para la bancarrota que causarn los decepcionados. Pero en todo caso no se preocupen, los que creemos en la utopa no compramos discos originales, as que pueden seguir triunfando con sus ambigedades.

Solo le falt saber a Sabina que la Bancarrota estadounidense lo llevar a recibir dlares en papel moneda sin respaldo financiero ni en las reservas internacionales, y acaso solo en las balas con que se asesinan las pobres familias de Libia y Afganistn.

Ese tipo que canta canciones -de burdel- si lo hubieras visto ayer, dando gritos de Yanqui go home, coreando slogan de Fidel. Hoy tiene un adoqun en su despacho del muro de Berln. Ese mismo que tanto admir la moral estilo soviet, por un catorce por ciento cambi la imaginacin al poder. Y uno no sabe si rer o si llorar viendo a - Joaqun Sabina en Israel- fumar la pipa de la paz.


 

Milson Salgado es Escritor hondureo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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