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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2013

Brasil en las calles

Salvador Schavelzon
Rebelin


No fue un cacerolazo brasileiro contra un gobierno progresista o de izquierda, como algunos que ven a Dilma aliada de Cristina se apresuran a clasificar. Tampoco una primavera rabe tropical, ni una protesta convencional por un aumento. Dej a todos aturdidos, decan analistas en los medios.

Fue algo nuevo. Fue poltica. Fue grande. Con respeto de su singularidad digamos que ms que cacerolazo destituyente hubo mucho de Que Se Vayan Todos contra un gobierno autista, alejado de la gente, un sistema de partidos all en lo alto y que no presenta (ms?) ninguna alternativa o causas para endosar desde abajo... Fueron movilizaciones con mucho abierto todava, mucho por descubrir por la gente que gan la calle despus de mucho tiempo y que seguir dndole sentido desde dentro.

El escenario donde ocurre: 15 mil millones gastados para organizar la copa del mundo en un pas que continua teniendo decenas de millones de pobres, mala educacin y salud, psimo transporte y los bancos como mayores beneficiarios de todo el dinero que est entrando. No es un detalle el dato del Mundial quizs los 30 mil millones de Belo Monte sean an ms escandalosos, pero la organizacin del mundial y olimpiadas trae al Brasil un clima de megalomana y entusiasmo totalmente comercializado, chauvinista y imperial. Y en la calle de 11 ciudades, el 17 de junio, este delirio pareca estar siendo realmente cuestionado.

Un aumento de 20 centavos en el pasaje de colectivo y subte de San Pablo, y de otro tanto en el resto de las ciudades (decidido por cada gobierno) fue la chispa. El pueblo despert cantaba la gente. Venga a la calle contra el aumento invitaban mientras circulaba sin rumbo pre-definido por la ciudad. En otra se le preguntaba a Dilma si Neymar vala ms que la salud y la educacin, no me acuerdo bien...

Fueron las movilizacion es ms grandes desde 1992 (affaire Collor de Mello) y la falta de banderas, canciones conocidas por todos, camiones de sonido, vendedores de bebidas, puntos de concentracin y caminos de desconcentracin establecidos mostraban eso. Se cantaban canciones de la cancha, o inventadas en el momento. La concentracin fue en una zona recientemente reurbanizada de la ciudad, redescubierta. Como no haba recorrido establecido los automovilistas debieron esperar muchas horas en las esquinas de las avenidas tomadas, sentados al lado o dentro de sus autos. La movilizacin se dispers por lo menos por tres caminos en San Pablo, ciudad donde participamos y desde donde escribo. Unos fueron para el palacio del gobernador del Estado (Provincia), que fue uno de los que decret el aumento, otras dos columnas fueron para la Av. Paulista a donde la polica no haba permitido entrar el jueves pasado, en la ya quinta movilizacin por el mismo tema en pocos das (desde el 6 de junio).

El grupo que organiza es el Movimiento Passe Livre, que en distintos estados organiza de forma horizontal y apartidaria la lucha por un boleto estudiantil, pero tambin por tarifa cero para todos y que viene poniendo nerviosos a gobernantes que no encuentran interlocutores, lderes o procedimientos previsibles.

Dilma vena de una mala semana, la haban silbado en la inauguracin de la Copa de Confederaciones, ensayo para el mundial. La polica reprimi a manifestantes anti-copa y el ministro de deportes advirti que no seran admitidas esas protestas. Ahora hubo grandes movilizaciones en ciudades con intendentes o gobernadores petistas, como So Paulo. Aqu, Fernando Haddad ex profesor de ciencias polticas de la USP con tesis sobre Marx y Habermas, y ex ministro de educacin se mostr inflexible, con argumentos tcnicos y justificando por ejemplo la represin policial de la marcha anterior. Mientras escribimos esto, sin embargo, parece venirse la anulacin del aumento, o al menos la suspensin con discusin, a partir de la convocatoria de un Consejo de fuerzas Vivas de la Ciudad. Si no retrocede, como ya hicieron otros gobiernos (Porto Alegre) enfrentara la calle nuevamente. Aunque la novedad tampoco permite prever si ser in crescendo o no. Ya hay convocada una marcha para hoy a las 18, esta vez cerca de su sede de gobierno.

El da de las protestas, 17 de junio, el gobierno nacional slo atin a hablar de sus planes sociales. El ministro de Justicia haba dispuesto la semana anterior tropas federales de la polica para frenar el vandalismo, como cuando enfrentan narcos en las favelas. En las redes sociales se expandi la interpretacin de que eran movilizaciones golpistas de derecha (cacerolazos?), que recordaban las que antecedieron el golpe de 64, impulsadas por la derecha. Alimentando esa interpretacin habl Arnaldo Jabor, un famoso periodista de horario central de la TVGlobo, que se apresur a decir que no eran todos vndalos, como la prensa los reconoci la primer semana, y que la protesta deba ser apoyada. Pero en la calle se senta otra cosa. La gente rpidamente invent canciones contra Jabor, y las protestas contra el aumento del transporte ms bien ocupaban un vaco dejado por el partido que supo representar las demandas sociales y progresistas. Hubo hasta banderas del PT en la marcha.

Aunque mucho de la protesta y de las personas que salen por primera vez a la calle tiene mucho de inclasificable, desordenado, de a ser inventado la interpretacin del golpismo no procede. Comenzando porque los intereses del proyecto de la dictadura no estn siendo amenazados por el PT. El prefecto Haddad, con mucha proyeccin despus de haber ganado en una ciudad donde en general gana la oposicin, sigue a la presidenta en la derechizacin de un partido que gobierna aliada a los sectores ms conservadores: los ruralistas, las iglesias, los antiguos rivales reciclados de la dictadura que ahora acompaan al PT con las mismas reacciones, respuestas, interpretaciones que llegan desde el gobierno. El proyecto del PT tiene que ver con aumentar el consumo, compren autos recomendaba Lula, mientras Dilma ocupa sus horas en administrar una empresa constructora llamada Brasil, realizando los lugares comunes del neoliberalismo mezclado con desarrollismo de los 60 y tecnocracia burocratizada.

Lejos de un cacerolazo de la clase media conservadora, entonces, fue ms bien una ciudad recuperando su calle. La respuesta de la polica contra vndalos, cagndolos a palos y gasificando la semana pasada, llev mucha gente a la calle, especialmente jvenes y muchos histricos votantes del PT. El autismo de este partido contribuy en un momento que parece contener fuerza que puede cambiar la poltica brasileira. No todava de forma generalizada, en un pas donde las largas transiciones con continuidad son ms bien la regla. Pero ya s para los que encontraron la calle y descubrieron un mundo nuevo.

Lo que convoc directamente, adems de la violencia policial fue la indignacin por un boleto de un dlar y medio que representa un tercio del salario de las familias trabajadoras. Un transporte pblico que es parte del gran problema del trnsito y costos de transporte para toda la ciudad. Pero junto a la consigna contra el aumento de 20 centavos, se escuchaba no son slo los 20 centavos. Los 20 centavos son nuestro parque de Turqua, algunos explicaban. Se trata de participar, encontrar una voz propia en una ciudad recuperada.

Era un nuevo San Pablo fluyendo por las calles, ciudad que sola ser ms conservadora que otras (Brasilia, donde ayer se ocup el congreso; Ro de Janeiro, donde se reprimi con balas de plomo) y que ahora inici estas nuevas movilizaciones. No hay indicios de qu pasar. Partidos de izquierda que intentan entrar y explicar u orientar, un gobierno que apuesta a que la ciudad vuelva a la inercia. Las polticas sociales como credencial de un gobierno que slo se sostiene para el votante progresista movilizando el fantasma de la derecha, que hipotticamente sera mucho peor, porque supuestamente cortara el Bolsa Familia y privatizara Petrobrs.

Pero la civilizacin de los autos par por un da. La gente marchando por lugares de la ciudad que generalmente es tomada por el trnsito lento y edificios espejados fue de la protesta, el arte, el encuentro. Muchos calculan, especulan, pregunta en qu se va a transformar todo esto. Preguntas que dicotomizan y polarizan no entendiendo que lo importante es lo que ya pas, lo que significaba la gente en la calle, y lo que seguir significando, por caminos nuevos abiertos por las avenidas ocupadas y la fuerza descubierta para soar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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