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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2013

Mientras Mohamed VI ha pasado mes y medio de vacaciones en Francia, los colegios de abogados hacen una peticin inslita: ms derechos
El rey no est, vuelven los gritos de democracia

Pedro Canales
Estrella Digital


A rey ausente, rey cuestionado. Eso parece pasarle a Mohamed VI, con sus largas desapariciones del pas. El reciente Congreso de la Asociacin de Colegios de abogados marroques, celebrado la semana pasada mientras el rey disfrutaba de sus vacaciones en Francia, ha hecho un llamamiento pblico para establecer una Monarqua parlamentaria en Marruecos "en la que el Rey reine pero no gobierne". Se trata de la proclama reivindicativa ms radical hecha en el Reino alauita por un colectivo profesional. En el pasado, esta exigencia slo haba sido planteada por algn partido minoritario o unos pocos intelectuales.

El cnclave de los abogados marroques, con una presencia de un millar de congresistas se pronunci por establecer un rgimen monrquico parlamentario, con clara delimitacin de poderes y un reparto de las riquezas del pas en el marco de un sistema de regiones "que garantice el derecho colectivo a la participacin y a la elaboracin de las decisiones polticas, econmicas y culturales". Por otra parte, la declaracin de los letrados, critica la actual Constitucin que no considera democrtica.

Este debate poltico coincidi con un aumento de la agitacin social y con la ausencia del rey Mohamed VI del pas. Una ausencia que provoc por otra parte una mini-crisis con Arabia Saudita, cuyo soberano se encontraba de visita privada unos das en Marruecos. El rey Abdal bin Abdulaziz decidi in extremis acortar su estancia en Marruecos frente al desplante de Mohamed VI. El monarca saud llevaba 15 das en el pas magreb esperando la aparicin de su anfitrin, que segua con sus "vacaciones" en el castillo de Betz en Francia, rodeado de sus amigos. El rey Abdal visiblemente irritado abandon Marruecos para regresar a Arabia Saudita.

Arabia Saudita ha sido el aliado ms fiel e irremplazable de Marruecos en los momentos de crisis del reino alauita desde su independencia. La familia real saud acudi a socorrer a sus hermanos marroques cuando el Palacio Real de Rabat se vio acosado primero por el movimiento nacionalista marroqu frustrado por lo que consideraba una independencia confiscada, despus cuando el Ejercito intent derrocar al rey Hassan II, y ms tarde financiando al Reino marroqu en la guerra contra el frente Polisario con quien disputaba la soberana de la ex colonia espaola. Ms recientemente, la monarqua saud ofreci a los Alauitas de Marruecos y a los Hachemitas de Jordania integrar el Consejo de Cooperacin del Golfo, para escudarlos frente al ascenso de la "primavera rabe" que arriesgaba con llevarse por delante las monarquas conservadoras. Quizs sean estas razones suficientes para entender el enfado real de Abdal con el comportamiento de su ahijado Mohamed VI.

Las "vacaciones" de Mohamed VI

El rey de Marruecos Mohamed VI abandon el pas el 10 de mayo pasado desde el aeropuerto sureo de Uarzazat. Slo volvi a Marruecos un mes y medio despus. No hubo entretanto ninguna comunicacin palaciega creble, ninguna imagen oficial, o una explicacin plausible a tan prolongada ausencia. Sin embargo no era la primera vez este ao que el soberano alauita parta "en vacaciones". Ya lo hizo en enero pasado en Francia, durante 19 das, posteriormente en una gira por frica de casi tres semanas, de las que slo una era visita oficial, y ms tarde dos semanas en los pases del Golfo. En total, en este ltimo medio ao, Mohamed VI no ha pasado ms de tres meses en su pas.

El monarca marroqu permaneci estas ltimas semanas en el castillo de Betz, una residencia que construy su padre Hassan II en la regin francesa de Picardie. Los rumores sobre su interminable ausencia aludan a problemas de salud, a una convalecencia forzosa, o a su deseo de estar cerca de su madre enferma Lalla Latifa Hamou, viuda de Hassan II y actualmente casada con Mohamed Mediuri, que fue el jefe de la seguridad personal del difunto soberano marroqu. La hermana del rey, Lalla Asmae, desminti hace unos das que el monarca estuviese enfermo. "Mi hermano goza de una excelente salud", asegur la princesa alauita.

La tensin de los ltimos das entre los reinos de Marruecos y de Arabia Saudita tiene ms bien relacin con la no-presencia del Rey Mohamed VI en Marruecos. El soberano saud, Abdal bin Abdulaziz, viaj a Marruecos a finales de mayo para descansar en su palacio residencial de Casablanca. El rey Abdal de 89 aos se encuentra muy enfermo, hasta el punto que varios medios de comunicacin rabes le daban por "clnicamente muerto". A su llegada a Marruecos, le recibi el primer Ministro Abdelil Benkiran, y no el prncipe Mulay Rachid hermano del rey a quien corresponderan los honores protocolarios. Al monarca saud, preocupado por la complicada sucesin al trono en su pas, y la gravedad de los acontecimientos en Oriente Prximo, lo que menos le convena era un desplante de sus anfitriones marroques.

En el entorno de la familia real saud, lleg a generarse un manifiesto descontento por el hecho de que el rey Mohamed VI ni siquiera se dign visitar a su husped real, algo que haba hecho siempre que el rey saud vena al pas. Para paliar este enfado, algunos medios de comunicacin marroques insistan en que Mohamed VI volvera al pas justo a tiempo de "visitar al soberano saud" antes de que abandonase Marruecos. Cansada de esperar, la familia real saud, abandon el viernes por la tarde Marruecos, y no hubo encuentro real.

Erdogan ninguneado

En algunos estamentos marroques no se oculta la inquietud que suscita el abandono del pas durante 45 das por el rey de Marruecos. Los primeros sntomas de la gravedad que ha supuesto el vaco institucional creado tras el viaje del rey al extranjero, ya surgieron con la visita del primer Ministro turco Recep Tayyip Erdogan a principios de junio. Dada la estatura internacional del jefe de gobierno de Ankara, y el papel de potencia que juega Turqua en el Oriente Prximo, el encuentro del Rey Mohamed VI y Tayyip Erdogan era casi obligado. Tan es as, que el jefe de la diplomacia marroqu Saadedin el Otmani, la anunci como inminente, posiblemente recibiendo indicaciones del entorno de Palacio. Sin embargo, Mohamed VI no consider necesario viajar a Marruecos y recibir al mandatario turco, quien se march de Rabat claramente molesto. El supuesto boicot hecho por algunos "medios econmico-financieros" y "grupos de presin" marroques al viaje de Erdogan, si lo hubo, pasa en este caso a segundo plano.

El abandono del rey suscit an ms preocupacin que en el pasado, en que ya se produjeron hechos similares, dada la situacin tan delicada que atraviesa el conflicto del Sahara occidental, con un aumento notable de las presiones internacionales sobre Marruecos para alcanzar una solucin definitiva al conflicto, y la crisis del gobierno en Rabat. El rey debe arbitrar la crisis surgida en el Ejecutivo marroqu tras la decisin hace ya un mes del Partido nacionalista Isticlal de abandonar el gobierno presidido por el islamista Abdelilah Benkiran. Mohamed VI, desde Pars, conmin al partido que preside Hamid Chabat, a no abandonar el gobierno, y esperar su vuelta. Pero el soberano no pareci otorgarle ms importancia y continu sus vacaciones en Francia. Ante el portazo de los nacionalistas, al jefe de Gobierno Benkiran solo le quedaban las opciones de dimitir, de convocar Elecciones anticipadas, o de gobernar en minora, lo que resultara extremadamente complicado.

Vaco institucional

El periodista Ali Anuzla, reflejando este estado de hecho, public hace das un editorial custico, sobre lo que llam "ausentismo real". El director del peridico en red Lakome, acus al soberano alauita de "acapararse todas las prerrogativas institucionales", grandes y pequeas, civiles y militares, polticas, militares y juidiciales. Ali Anouzla, que ya fue condenado a un ao de prisin en 2009 por haber publicado un artculo sobre los problemas de salud del rey, consideraba ahora sus ausencias injustificadas e inexplicadas. Es ms, le sealaba como responsable de la actual crisis de Gobierno, interrogndose si el soberano "tiene derecho" a ausentarse del pas sin dejar quien le sustituya en caso de necesidad, "como se hace en cualquier pas del mundo". "El ausentismo del rey plantea un problema constitucional, poltico y moral", conclua Anuzla, que no dejaba de sealar que Marruecos ha estado ausente en la poltica exterior de "multitud de reuniones y conferencias internacionales" que renen lo ms granado de la diplomacia internacional.

La inquietud extendida en Marruecos lleg a alcanzar la cpula militar marroqu, segn fuentes diplomticas. Las Fuerzas Armadas Reales (FAR), verdadera columna de la articulacin del pas y garantes de su independencia, son conscientes del vaco que supone la ausencia del Rey en caso de crisis. La situacin en el Shara Occidental y la inestabilidad en toda la regin del norte de frica, dejan a la cpula militar hurfana institucionalmente a la hora de tomar decisiones, ya que el Rey concentra en sus manos todos los poderes militares y de seguridad.

Las Fuerzas Armadas marroques tienen sus prerrogativas claramente estipuladas por la Constitucin, y no tienen competencia en el terreno poltico. Sin embargo, como cualquier estamento del estado recibe la influencia, la preocupacin y la inquietud de la poblacin. Cualquier inestabilidad institucional le afecta profundamente y no puede permanecer indiferente a los destinos del pas.

En este contexto, la declaracin del Congreso de abogados, suena como una exigencia de primera importancia, en un pas que se ve sometido a los efectos de la crisis econmica internacional.

Fuente: http://www.estrelladigital.es/mundo/Marruecos-rey-vuelven-gritos-democracia_0_1415859222.html

 

 


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