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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2013

En Washington, los halcones se comieron las palomas

Lzaro Farias


Hace muchos aos, all por los sesentas, cada vez que se comentaba sobre la poltica exterior de los diferentes gobiernos norteamericanos, se deca que esta estaba principalmente dividida entre dos facciones diametralmente diferentes, aquella que apoyaba la guerra y la violencia para enfrentarse a los conflictos mundiales y aquella otra, que deca que lo mejor era utilizar la diplomacia y el dilogo amigo para resolver los diferendos entre naciones. Eran los tiempos en que se deca que por los cielos de Washington volaban en armona las palomas y los halcones, cada uno haciendo sus nidos en el Capitolio, el Departamento de Estado, el de Defensa o en la mismsima Casa Blanca. A pesar que la cadena de guerras contiguas nunca se ha detenido en su crecimiento, ambas facciones lograban, en aquella poca, que se estableciera un debate civilizado sobre los temas antes de volver a agregar un nuevo eslabn a la misma.

De aquella poca ha pasado mucho tiempo, y definitivamente, los halcones se comieron las palomas. Ahora en los cielos de Washington solo se ven volar a esas inmensas aves, que no comparten sus nidos con nadie. Los halcones se hicieron dueos de la poltica exterior de los Estados Unidos y no estn dispuestos a compartirla. Paloma que llega al poder, paloma que sufre una metamorfosis y se transforma en halcn. Obama es el clsico ejemplo.

El gobierno de EE.UU. acaba de anunciar que, en lo adelante, la ayuda militar que le estaban dando clandestinamente e indirectamente a los rebeldes sirios ser entregada en forma directa y pblica. Nada, que el Presidente se acaba de quitar la careta, su proceso metamrfico se acaba de consumar.

Es muy curioso que la Casa Blanca haya escogido este momento para hacer tal declaracin. Hace solo dos das que sali publicado en la prensa que el ex Presidente Bill Clinton declar que Obama no deba de seguir haciendo caso a la opinin pblica del pas, que en su mayora se opone a una intervencin directa de su gobierno en el conflicto sirio, y que tena que adoptar una posicin ms fuerte contra los gobernante de Siria.

Clinton critic a Obama por este estar dejndose influir por esa inmensa porcin de la poblacin que est cansada de ver a su pas estar dando saltos de guerra en guerra. Bsicamente, Clinton le dijo a Obama que lo que piensa la mayora de los ciudadanos no debe de tener ninguna importancia. Y qu pasa con el gobierno de la mayora? No se afirma una y otra vez que este es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo?

El ex Presidente hizo sus crticas declaraciones con el Senador John McCain parado a su lado, el mismo Senador que trat y no pudo ganarle a Obama en las elecciones del 2008, el mismo que hace solo unos das entr clandestinamente en territorio sirio para entrevistarse con los enemigos del gobierno de aquel pas. Por cierto, hay que preguntarse qu hubiera pasado si, por esas cosas del destino, este aguerrido Senador hubiese cado prisionero o muerto a manos de las autoridades legtimas sirias. Perfectamente, cualquiera de las dos cosas pudo haber sucedido. Este come candela Senador, que posa de ser ms bravo que el ms bravo, pudo haber creado un tremendo conflicto por su irresponsable actividad intervencionista. Pues bien, al lado de este personaje fue que el ex Presidente Clinton hizo sus declaraciones, las cuales le sirvieron a Obama para buscar una excusa y enviar ayuda directamente a los rebeldes sirios.

La excusa que ha alegado el Presidente en esta ocasin es la de que el ejrcito sirio ha estado utilizando armas qumicas contra sus enemigos, una excusa ms o menos igual a la que utiliz Mr. W Bush para justificar la carnicera que hizo en Irak con sus indiscriminados bombardeos a las ciudades iraques. Da la casualidad que hace muy poco tiempo que sali a la luz pblica, por expertos de las Naciones Unidas, que los rebeldes sirios haban sido los que utilizaron ese tipo de armas en contra de la poblacin civil y en contra del ejrcito. Sin embargo, ahora el gobierno alega que los reportes sobre esas alegaciones eran imposibles de confirmar, pero que el uso de dichas armas por parte del gobierno s se haba probado. Claro que, como lo que se busca es satanizar al gobierno, hay que darle credibilidad a los que ms convienen.

Los halcones vuelven a la carga en los cielos de Washington y me temo que no van a parar de volar hasta que no vuelvan a llevar a este pas a desembarcar marines en otro nuevo lugar, un lugar, por cierto, muy peligroso y muy riesgoso, un territorio que histricamente siempre ha estado en llamas y de donde es muy difcil no salir quemado.




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