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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2013

El significado esencial del espionaje masivo de EE.UU.

James Petras
Rebelin

Traducido para Rebelin por Silvia Arana


Introduccin

Las revelaciones sobre cmo el gobierno de Obama usa a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, segn sus siglas en ingls) para espiar secretamente las comunicaciones de cientos de millones de ciudadanos de EE.UU. y otros pases ha generado denuncias en todo el mundo. En EE.UU. no hubo ninguna protesta masiva, a pesar de la amplia cobertura periodstica y de la oposicin de las organizaciones pro libertades civiles. Los lderes del Congreso, tanto del partido demcrata como del republicano, al igual que los jueces ms importantes aprobaron un programa de espionaje domstico sin precedentes... An peor, cuando se hicieron pblicas las operaciones de espionaje a gran escala, los lderes principales del Senado y del Congreso reafirmaron su respaldo a todas y a cada una de las intromisiones en las las comunicaciones electrnicas y escritas de ciudadanos estadounidenses. El presidente Obama y su fiscal general Holder defendieron firme y abiertamente las operaciones globales de espionaje de la NSA.

Las cuestiones que surgen de este vasto aparato policaco secreto y de la penetracin y control que ejerce sobre la sociedad civil, atentando contra la libertad de expresin de los ciudadanos, va mucho ms all de meras "violaciones de la privacidad", como la calificaron muchos expertos legales.

La mayora de los defensores de las libertades civiles se enfocan en las violaciones de los derechos individuales, garantas constitucionales y derechos a la privacidad de los ciudadanos. Estas son cuestiones legales importantes y esta postura es correcta. Sin embargo, las crticas constitucionales-legales no van lo suficientemente lejos: no tocan los temas fundamentales; evitan hacer cuestionamientos polticos bsicos.

Por qu un aparato tan masivo de espionaje global manejado por el estado policial se volvi tan esencial para el rgimen gobernante? Por qu el conjunto de los lderes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial hicieron declaraciones pblicas en las que repudiaron todas las garantas constitucionales de manera tan descarada? Por qu los dirigentes electos defendieron el espionaje poltico global contra la ciudadana? Qu tipo de polticos existen en un estado policial? Qu tipo de polticas de largo trmino, de gran escala, a nivel interno e internacional son ilegales e inconstitucionales como para justificar el desarrollo de una vasta red de espionaje domstico y una infraestructura de tecno-espionaje de billones de dlares manejada por el estado corporativo en una poca de "austeridad" presupuestaria caracterizada por los recortes en los programas sociales?

El segundo grupo de preguntas surge del uso de los datos obtenidos por el espionaje. Hasta el momento, la mayora de los crticos cuestionaron la existencia del espionaje masivo implementado por el estado pero evitaron el tema crucial sobre qu medidas toman a continuacin, o como resultado del espionaje, contra los individuos, grupos o movimientos espiados. La pregunta esencial es: Qu represalias y sanciones se producen como resultado de la "informacin" que ha sido recolectada, clasificada y aplicada por estas redes de espionaje manejadas por el estado policial? Ahora que el "secreto" del espionaje extendido realizado por el estado policial forma parte de la conversacin pblica, el prximo paso debera ser la revelacin de las operaciones secretas contra aquellos espiados por las redes de espionaje luego de haber sido rotulados como un "riesgo para la seguridad nacional".


Las polticas detrs del estado policial

La razn fundamental para la transformacin del estado en un enorme aparato de espionaje es el carcter profundamente destructivo de las polticas interna e internacional implementadas violentamente por el gobierno. La vasta expansin del aparato del estado policial no es una respuesta a los atentados del 11 de septiembre. El crecimiento geomtrico de espas, presupuestos policiales secretos y la vasta intromisin en las comunicaciones de los ciudadanos coincide con las guerras globales. La decisin de militarizar la poltica global de EE.UU. requiere de una redistribucin radical del presupuesto, del recorte del gasto social a favor del crecimiento del imperio; de la destruccin de la salud pblica y del seguro social para beneficio de Wall Street. Estas son polticas que aumentan drsticamente las ganancias de los banqueros y de las corporaciones mientras que castigan a los trabajadores con impuestos regresivos.

Las guerras internacionales extendidas y prolongadas fueron financiadas a expensas del bienestar de los ciudadanos. Esta poltica gener un deterioro en el estndar de vida de varias decenas de millones de ciudadanos y una creciente insatisfaccin en la poblacin. El potencial de resistencia social, como qued evidenciado por el movimiento de breve vida "Ocupar Wall Street", cont con el respaldo del 80% de la poblacin. La respuesta positiva fue una alarma para el estado y condujo a una escalada de las medidas tomadas por el estado policial. El espionaje masivo tiene como fin identificar a los ciudadanos que se opongan a las guerras imperiales y a la destruccin del sistema de asistencia social; se los rotula como "amenazas para la seguridad" como una manera de controlarlos usando los poderes policiales arbitrarios. La expansin de los poderes presidenciales para hacer la guerra ha sido acompaado con el incremento del tamao y del alcance del aparato estatal de espionaje: cuanto ms ataques con drones se hacen en el exterior bajo rdenes presidenciales, mayor es la cantidad de intervenciones militares, y mayor es la necesidad de una lite poltica presidencial que fortalezca la vigilancia de los ciudadanos para prevenir un contraataque popular. En este contexto, la poltica de espionaje masivo es llevada a cabo como una "accin preventiva". A mayor operaciones del estado policial, mayor ser el miedo y la inseguridad entre los ciudadanos y activistas disidentes.

El ataque al estndar de vida de la clase trabajadora y de la clase media de EE.UU. con el fin de financiar las guerras, y no la llamada "guerra contra el terrorismo, es la causa de que el estado haya desarrollado ataques cibernticos masivos contra la ciudadana estadounidense. No se trata solamente de la violacin de la privacidad individual; sino que consiste, fundamentalmente, en la infraccin estatal de los derechos colectivos de los ciudadanos organizados para participar libremente en la oposicin pblica contra polticas socioeconmicas regresivas y para cuestionar el imperio. Junto a la proliferacin de instituciones burocrticas, con ms de un milln de recolectores de "datos de seguridad", existen decenas de miles de "operadores de campo", analistas e inquisidores, actuando arbitrariamente para rotular a los ciudadanos disidentes como "riesgos de seguridad" e imponer represalias segn sus necesidades polticas de sus jefes polticos.

El aparato del estado policial tiene sus propias reglas de auto-proteccin y auto-perpetuacin; tiene sus propias conexiones y hasta puede llegar a competir con el Pentgono. El estado policial se conecta y protege a los amos de Wall Street y a los propagandistas de la clase media -incluso hasta cuando los espe (porque debe hacerlo)!

El estado policial es un instrumento del Poder Ejecutivo, un canal para sus prerrogativas y poderes arbitrarios. Sin embargo, en temas administrativos, posee un grado de "autonoma" para atacar conductas disidentes. Lo que queda claro es el alto grado de cohesin, disciplina vertical y defensa mutua, desde arriba hacia abajo en la jerarqua. El hecho de que un solo denunciante de conciencia, Edward Snowden, emerja de entre cientos de miles de espas, es una excepcin solitaria que confirma la regla: Hay menos desertores entre los millones de miembros de la red de espionaje de EE.UU. que en todas las familias mafiosas de Europa y Amrica del Norte.

El aparato de espionaje domstico opera con impunidad gracias a su red de poderosos aliados internos e internacionales. Todos los lderes legislativos de ambos partidos estn informados y son cmplices de las operaciones de espionaje. Ramas relacionadas del gobierno, como la agencia impositiva (Internal Revenue Services, IRS) cooperan proporcionando informacin y persiguiendo a los grupos o individuos bajo vigilancia. Israel es un aliado clave del IRS, como ha sido documentado por la prensa israel (Haaretz, 8 de junio, 2013). Dos firmas israeles de alta tecnologa (Verint y Narus) con conexiones con la polica secreta israel (MOSSAD) proveyeron el software de espionaje usado por la NSA y esto, por supuesto, abri una ventana hacia el espionaje israel en EE.UU. contra los estadounidenses opuestos al estado sionista. El escritor y crtico, Steve Lendman, seala que los amos del espionaje israel, usando sus "empresas de fachada", han tenido desde hace tiempo la impunidad para "robar informacin comercial e industrial". Y que debido al poder y a la influencia de los presidentes de las 52 organizaciones judas-estadounidenses, los funcionarios del Ministerio de Justicia dieron la orden de suspender docenas de casos de espionaje israel. Los estrechos vnculos entre Israel y el aparato de espionaje de EE.UU. evitan un verdadero escrutinio de las operaciones y de los objetivos polticos -a un precio muy alto para la seguridad de los ciudadanos de EE.UU. En aos recientes se destacan dos incidentes: "expertos" de seguridad israel fueron contratados para asesorar al Departamento de Seguridad Nacional de Pennsylvania en su trabajo de investigacin; y la represin gubernamental "estilo Stasi" contra crticos y ambientalistas (comparados con "los terroristas de Al Qaeda" por Israel). Cuando esto fue revelado, en 2010, tuvo que renunciar el Director James Power. En 2003, el gobernador de New Jersey, Jim McGreevy nombr a su amante, un agente del gobierno de Israel; despus, a fines de 2004, renunci y denunci al israel Golan Cipel por extorsin. Estos ejemplos son una pequea muestra para ilustrar la magnitud de la interseccin entre las tcticas del estado policial israel y la represin interna en EE.UU.


Las consecuencias polticas y econmicas del estado-espa

Las denuncias de las operaciones masivas de espionaje son un paso positivo, hasta ahora. Pero igualmente importante es la pregunta "qu viene despus del acto de espiar?". Ahora sabemos que cientos de millones de estadounidenses fueron y son espiados por el estado. Sabemos que el espionaje masivo es una poltica oficial del Ejecutivo que cuenta con la aprobacin de los lderes legislativos. Pero solo tenemos informacin fragmentada de las medidas represivas derivadas de la vigilancia de "los sospechosos". Podemos asumir que hay una divisin del trabajo entre los recolectores de informacin, los analistas de inteligencia y los agentes que hacen trabajo de campo en la vigilancia de "grupos e individuos peligrosos", basado en un criterio interno que solo la polica secreta conoce. Los agentes de espionaje clave se encargan de elaborar y aplicar los criterios para calificar a alguien como un "riesgo de seguridad". Los individuos y grupos que expresan posturas crticas de la poltica interior y exterior del gobierno son catalogados como un "riesgo"; aquellos que protestan activamente estn en la categora de "riesgo mayor", incluso aunque no hayan violado ninguna ley. La cuestin de la legalidad de las acciones y posturas de un ciudadano ni siquiera entra en la ecuacin de los amos del espionaje; ni tampoco la valoracin de la legalidad de los actos de espionaje contra los ciudadanos. El criterio determinante de un riesgo de seguridad est por encima de cualquier consideracin o defensa de la Constitucin.

Sabemos por una gran cantidad de casos pblicos que personas crticas del tema legal, fueron ilegalmente espiadas, arrestadas, sometidas a juicio y encarceladas -sus vidas y las vidas de sus familias y amigos sufrieron un altsimo costo . Sabemos que cientos de hogares, sitios de trabajo de personas bajo sospecha han sufrido redadas tipo "excursiones en busca de quin sabe qu". Sabemos que familiares, asociados, vecinos, clientes y empleados de los "sospechosos" han sido interrogados, presionados e intimidados. Sobretodo, sabemos que decenas de millones de ciudadanos respetuosos de las leyes, que tienen posturas crticas de la economa interna y de las guerras en el extranjero, han sido censurados por el miedo, con mucho fundamento, a las operaciones masivas ejecutadas por el estado policial. En esta atmsfera intimidatoria, cualquier conversacin crtica o palabra emitida en cualquier contexto o enviada por algn medio puede ser interpretada, por espas sin nombre ni rostro, como una "amenaza de seguridad" -y el nombre de uno puede entrar as en la lista secreta, y cada vez ms larga, de "terroristas potenciales". La mera presencia y dimensiones del estado policial ya es intimidante. Mientras tanto, hay ciudadanos que sostendran que el estado policial es necesario para protegerlos de los terroristas. Pero, cuntos se sienten obligados a respaldar un estado terrorista solo para alejar cualquier sospecha, con el fin de no ser incluido en la lista de sospechoso? Cuntos estadounidenses con mentalidad crtica tienen miedo del estado y jams van a pronunciar en pblico lo que susurran en casa?

Cunto ms grande sea la polica secreta, mayor ser su capacidad operativa. Cunto ms regresiva sea la poltica econmica interna, mayor ser el miedo y el desprecio de la lite poltica.

Incluso mientras el presidente Obama y sus socios demcratas y republicanos hacen alarde de su estado policial y de su eficiencia en el cumplimiento de la "funcin de seguridad", la vasta mayora de los estadounidenses toman conciencia de que el miedo creado hacia dentro del pas sirve a los intereses de librar guerras imperiales en el extranjero; la cobarda frente al estado policial solo incentiva mayores recortes en los estndares de vida. Cundo se darn cuenta que el hecho de exponer el espionaje es solamente el principio de una solucin? Cundo reconocern que la tarea de terminar con el estado policial es esencial para desmantelar el costoso imperio y hacer que EE.UU. sea una nacin segura y prspera?


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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