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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2013

Entrevista a Joao Machado
"Tambin la izquierda radical ha sido sorprendida por la amplitud de las movilizaciones"

Inprecor/Viento Sur


Actualmente, Brasil vive un perodo de desarrollo econmico y social. Desde Europa no se entienden bien las razones de la protesta, ms all de la subida de las tarifas del transporte pblico. Cul es tu opinin? Se trata de una manifestacin de la clase media qu no se siente representada?

La verdad es que la idea de que haya una situacin de pleno desarrollo econmico y social en Brasil es falsa. El gobierno federal intenta difundir esa idea y la burguesa internacional (y sus medios de comunicacin) tambin, pero no es eso lo que sucede.

Es verdad que durante gobierno Lula hubo ms crecimiento de la economa que en el gobierno que le precedi de Fernando Henrique Cardoso (FHC). Pero si miramos por el patrn histrico de Brasil, o si hacemos la comparacin con el conjunto del mundo, el crecimiento de Brasil es muy mediocre; en los ltimos diez aos es uno de los menores de Amrica Latina, es menor que el crecimiento de los otros pases llamados "emergentes", etc.

Por otra parte, en los dos aos del gobierno Dilma Roussef, de los que ya contamos con datos, el crecimiento ha cado an ms: 2,7 % del crecimiento del PBI en 2011 y 0,9% de crecimiento del PBI en 2012. En 2013, a pesar de las esperanzas puestas por el gobierno en una gran recuperacin, los datos ya indican que el crecimiento ser, otra vez, mediocre. Por supuesto eso se explica, en buena parte, por los reflejos de la mala situacin de la economa mundial (de la misma manera que buena parte de los resultados menos malos del gobierno Lula se explican por el boom internacional de las commodities, impulsado sobre todo por China), pero el asunto es que no hay un proceso de crecimiento econmico significativo en Brasil.

Si pensamos en trminos un poco ms amplios, ms de acuerdo con la hiptesis del "desarrollo", la evaluacin es an peor. En los ltimos diez aos, Brasil ha retrocedido desde el punto de vista de su industria -hay un proceso de desindustrializacin- y sobre todo del punto de vista de sus relaciones econmicas con el exterior. Se ha vuelto un pas exportador de commodities, exporta menos productos industriales que hace veinte aos. As, su dependencia al exterior ha aumentado.

Pero los problemas econmicos van an ms lejos. En los ltimos meses hay un proceso de regreso de la inflacin, limitada, pero perceptible (en este momento, se espera que se acerque al 6% anual). Al mismo tiempo, hay un deterioro de las cuentas externas (explicado, en parte, por la sobrevalorizacin del real, la moneda brasilea, lo cual es una imposicin del modelo de control de la inflacin). Crecimiento dbil con inflacin y deterioro de las cuentas externas es una combinacin de circunstancias que restringe mucho el margen de maniobra del gobierno. Y como es un gobierno muy conservador desde el punto de vista econmico, lo que intenta hacer con ms fuerza es controlar los gastos pblicos y dar incentivos a los capitales, lo cual, hasta ahora, ha dado muy pocos resultados.

Hay un aspecto de la pregunta con el cual estoy ms de acuerdo. Es claro que las movilizaciones no se explican solamente, y quizs ni principalmente, por la relativamente mala situacin econmica actual (aunque el precio del transporte pblico sea realmente elevado para el poder de compra de la poblacin). La indignacin en contra de la represin a las manifestaciones y el apoyo al derecho de manifestacin... tienen un peso importante.

Y tambin tiene un peso importante lo que sugiere la pregunta, que yo no planteara como "la clase media que no se siente representada", sino ms bien como una prdida general de legitimidad del sistema poltico. Una gran parte de la poblacin siente que los partidos mayoritarios hacen polticas muy parecidas (lo que se ha expresado claramente, por ejemplo, por la actuacin muy similar y, en general, comn, de los dos gobernantes ms directamente responsables del transporte pblico en Sao Paulo, el alcalde Fernando Haddad, del PT, y el gobernador Geraldo Alckmin, del PSDB).

Es verdad que el gobierno federal ha tenido un apoyo claramente mayoritario en los ltimos aos, y en particular en las elecciones. Pero hubo encuestas publicadas poco antes del inicio de las movilizaciones que indicaban una cada significativa de ese apoyo. Y el sector que menos apoya el gobierno es justamente el sector intermedio de los asalariados (una parte del proletariado, por supuesto) y las capas medias. El gobierno tiene un apoyo mayor en los asalariados ms precarios, en los ms pobres, el sector que algunos analistas llaman "el subproletariado". Pero hasta una parte de ese sector se ha rebelado -precisamente, las iniciativas de acciones contra comercios y bancos, quemas de coches... parten de l- ya que ciertamente se siente explotado y oprimido.

Cules son los sectores sociales que dominan la economa? El crecimiento econmico de Brasil, ha beneficiado a toda la sociedad?

La economa brasilea est dominada por una alianza entre el capital financiero, el gran capital industrial y el agronegocio (la gran burguesa rural), tanto nacionales como extranjeros, con algunas contradicciones entre ellos. Al capital industrial, por ejemplo, la poltica de sobrevalorizacin del real le crea problemas, pues le dificulta la competencia con las importaciones. Pero como ese capital acepta el marco general neoliberal de la poltica econmica del gobierno, no tiene mucho margen para hacer presin por cambios en esa poltica.

El crecimiento econmico de Brasil en los ltimos aos -que existi, aunque sea menos significativo de lo que dice la propaganda del gobierno y los elogios que ha recibido de la burguesa internacional- ha beneficiado sobre todo al capital financiero y al agronegocio. Pero tambin se ha distribuido algo para las capas ms pobres de la sociedad, sobre todo a travs del gran crecimiento de la asistencia social (lo ms importante en ese plan es el conocido programa "Bolsa Familia") y por el crecimiento, tambin significativo, del salario mnimo (lo que tiene tambin implicaciones para los que reciben pensiones, que son indexadas al salario mnimo). Esa es la principal razn del mayor apoyo que tiene el gobierno federal en las capas ms pobres. Adems, aunque la situacin de la enseanza pblica no sea nada buena, el gobierno federal ha expandido la enseanza pblica universitaria federal y tiene una poltica de becas que ha ampliado el acceso de sectores populares a la enseanza universitaria privada.

Han perdido los asalariados intermedios y los que reciben salarios ms elevados, especialmente los empleados pblicos. Esa es una de la razones por la cual quienes pueden ser clasificados como "capas medias" (lo que incluye una parte del proletariado, incluso de obreros) tienen una opinin mucho ms negativa del gobierno. Tambin han perdido sectores como los campesinos y los indgenas (que no son numerosos en Brasil) porque el gobierno favorece al agronegocio y no la agricultura campesina. El gobierno federal permite un verdadero genocidio de los indgenas -hay muchos asesinatos de indgenas por los grandes propietarios rurales y el gobierno federal lo tolera- por que los grandes propietarios de tierra (el agronegocio) son una parte importante de las alianzas polticas para garantizar la llamada "gobernabilidad".

Cul es tu balance del PT en el poder?

Creo que es posible resumir la lnea seguida por los gobiernos del PT de la siguiente manera: hacer concesiones a "los de abajo", a condicin de no entrar en ningn choque con las clases dominantes, lo que implica no hacer ningn cambio fundamental en la orientacin de la poltica neoliberal apoyada por esas clases. Es una orientacin fundamentalmente conservadora. Mientras la situacin econmica, el crecimiento econmico, lo permita y mientras la fuerza de Lula, del PT y de las organizaciones que l dirige permitan contener las reivindicaciones de los trabajadores y capas oprimidas de la sociedad, es factible dar algo a los de abajo sin quitar nada a los de arriba. Lula parece creer, y al parecer ha convencido de ello al PT, que, ms o menos, es posible gobernar para todos, substituyendo la lucha de clases por la negociacin (sobre todo con los de arriba) y el control (para los de abajo, cuando la negociacin no es suficiente). En algn momento -como parece que empieza a acontecer- esa lnea tendr que agotarse. Al final, los gobiernos del PT no han eliminado las violentas contradicciones de la sociedad brasilea, ni la dependencia del imperialismo, ni las contradicciones del capitalismo. Y el control de las demandas de los de abajo por parte del PT y de sus aliados y de las organizaciones dirigidas por ellos, no puede ser eterno. Toda esa lnea ha debilitado el movimiento obrero y popular, y esta situacin se mantendr al menos por unos aos, hasta que pueda reorganizarse. Hasta ahora eso le pareca secundario al PT, pues contaba con la fuerza electoral, ampliada mediante las amplsimas alianzas que se iban haciendo con la derecha.

Hay otros aspectos de la lnea del gobierno que son muy negativos. Uno que hay que destacar es el desprecio por las cuestiones ambientales, reforzado por las alianzas con los sectores del agronegocio. Otro es la apertura de espacio para la derecha fundamentalista religiosa, reforzada tambin por la importancia que tiene en su aparato de alianzas.

Cundo y cmo nacen las protestas? Cules son las reivindicaciones?

Hay muchas reivindicaciones distintas, y hasta contradictorias, que han nacido en momentos distintos. Pero podemos considerar que el centro del movimiento ha sido la ciudad de Sao Paulo, y que la reivindicacin que ha dado origen a las movilizaciones ha sido la revocacin del aumento del precio del transporte urbano, que ha pasado de 3,00 a 3,20 reales [aproximadamente, 1 euro=2,95 reales]. La primera manifestacin fue el 6 de junio. Mientras la reivindicacin era bsicamente esa, hubo otras dos manifestaciones, que fueron creciendo, pero sin alcanzar un nivel extraordinario: algunos miles de personas. El 13 de junio hubo una manifestacin ms grande (por lo menos 15.000 personas) y en ese momento hubo una represin policial ms fuerte que en las manifestaciones anteriores. Hubo ms de 250 personas detenidas y algunas decenas heridas por balas de goma o por porrazos. Hubo varios periodistas detenidos y heridos. Fue muy difundida la fotografa de una periodista herida por una bala de goma en el ojo. Fue a partir de ah cuando se produjo el gran crecimiento de la movilizacin en Sao Paulo y la extensin del movimiento. En la siguiente manifestacin en Sao Paulo, el 17 de junio, junto a la revocacin del aumento del precio del transporte urbano, el eje fue la protesta contra la violencia de la polica. Entre el 13 y el 17 las manifestaciones contaron con una gran ola de simpata y se expres un fuerte sentimiento social en contra de la violencia policial y por el derecho de manifestacin. En esos das hubo un cambio en la actitud de los grandes medios de comunicacin, que pasaron de una abierta hostilidad al "irrealismo" de la reivindicacin a cierta simpata (aunque considerando, todava, que el aumento del precio haba sido "pequeo"...) y, sobre todo, de atribuir la responsabilidad de los actos violentos a los manifestantes a atribursela a la polica militar por sus "excesos".

En ese contexto, el gobierno del Estado decidi cambiar de lnea y suspender (parcialmente) la represin. El sentimiento de solidaridad hacia las manifestaciones, el rechazo a la violencia de la polica, la actitud ms favorable de los medios de comunicacin... favorecieron la extensin de las manifestaciones y su impacto nacional (la prensa ha calculado que hubo manifestaciones en ms de 400 ciudades) y, a la vez, la amplificacin de sus consignas. Como ya he dicho, la protesta en contra de la represin pas al centro de las motivaciones; junto a las consignas sobre el transporte, la ms comn fue: "qu coincidencia, sin polica no hay violencia" (ya que la manifestacin, casi hasta su finalizacin, fue muy tranquila). En la manifestacin del lunes 17 junio, otro tema importante fue la protesta contra los exorbitantes gastos por la Copa del Mundo de Ftbol y la Copa de las Confederaciones. Hubo mucha presencia de consignas del tipo: "yo no quiero baln, quiero escuela" (que en portugus rima: "no quero bola, quero escola"). Tambin hubo consignas afirmando que la salud y la educacin son ms importantes que el ftbol. Junto a ellas, han tenido peso consignas en contra la homofobia, tema que ha originado muchas movilizaciones de protesta en contra de la derecha fundamentalista religiosa en los meses anteriores (hay una gran movilizacin de opinin publica en ese momento contra el proyecto de ley que permite tratar la homosexualidad como enfermedad, defendido por la derecha fundamentalista religiosa). Al mismo tiempo, empezaron a tener una fuerte presencia consignas en contra de la corrupcin. Por supuesto, esto corresponde a un sentimiento popular, pero tambin a una lnea de la prensa ms derechista. El fin de semana del 15 y 16 de junio, la revista de mayor circulacin del pas -y la ms a la derecha -, Veja, titulaba en portada: "La revuelta de los jvenes -despus del precio de los pasajes (billetes de transporte), toca a la corrupcin y a la criminalidad" ("A revolta dos jvens; depois do preo das passagens, a vez da corrupo e da criminalidade"). Otros rganos de prensa no fueran tan lejos como proponer a la juventud luchar en contra de la criminalidad (es decir, por ms polica), pero destacaron tambin la cuestin de la corrupcin. En las manifestaciones del lunes 17 tambin empezaron a tener presencia grupos claramente de extrema derecha, colaborando con provocadores de la polica, pero de manera an poco expresiva. Todo ello ha reforzado, sobre todo, el sentimiento en contra de "los partidos" y, principalmente, de sus banderas. A partir del jueves 20 la presencia de los grupos de derecha se acentu ms. Al mismo tiempo que las manifestaciones se han hicieron masivas y se extendieron por todo el pas (ya en el lunes 17 hubo manifestaciones en muchas capitales del pas y en otras ciudades, con seguramente mucho ms de 100.000 personas en Sao Paulo y ms de 100.000 en Rio de Janeiro segn los medios de comunicacin), tambin comenzaron a tener mucha diversidad y e incubar contradicciones importantes.

Hay semejanzas con las movilizaciones de indignados en otros pases?

Es seguro que hay muchas semejanzas entre las protestas de Brasil y los movimientos de indignados de otros pases. Son, sobre todo, movimientos de la juventud (aunque quizs en Brasil haya, a partir del lunes 17, ms presencia de otros grupos de edad); todos se han valido de medios de convocatoria por facebook y otros de ese tipo. Hay un sentimiento de indignacin frente a la injusticia que es una componente fuerte de las motivaciones del movimiento. Pero, naturalmente, hay muchas particularidades de Brasil; por ejemplo, no creo que en ningn otro pas el movimiento de indignados se haya enfrentado con un gobierno de un partido con la historia del PT. Es posible tambin que en Brasil contemos con una red de organizaciones sociales y populares "no tradicionales" de varios tipos, ms fuerte que en otros pases.

Cules son los sectores sociales que estn en el origen de las movilizaciones, sus formas de lucha y organizacin?

En el origen del movimiento en contra del aumento del precio del transporte pblico en Sao Paulo estuvo el Movimento Passe Livre (MPL, es decir, por la gratuidad del transporte pblico). Es un movimiento que existe desde 2005 y que ha impulsados movilizaciones muchas veces, pero jams con la amplitud de ahora. Es un movimiento que se define como apartidario y antijerrquico, horizontal, pero no anti-partidos. En general, siempre ha tenido buenas relaciones con los partidos ms a la izquierda, como en PSOL y el PSTU. De hecho, el PSOL y el PSTU han apoyado las movilizaciones desde el 6 de junio, colaborando con el MPL; tambin algunos sectores del PT se han sumado. Organizaciones de juventud cercanas al PSOL (en las que militan jvenes del PSOL) han tenido una participacin importante. Desde el inicio han participado tambin sectores anarquistas. La base social del MPL es sobre todo la juventud de las "capas medias" (como lo son los propios miembros del MPL). No hay duda que es un movimiento de izquierda y, en general, ms a la izquierda que el PT. Despus del 13 de junio, muchos otros movimientos y organizaciones se han incorporado a las movilizaciones y han participado en sus convocatorias. En Sao Paulo, se han destacado el MTST (Movimiento de los Trabajadores Sin Techo) y el movimiento Periferia Activa, que organizan a personas sin acceso a la vivienda en las periferias de la ciudad. Tambin han llamado a la movilizacin sectores del movimiento de mujeres, del LGTB, adems de movimientos de juventud. Tambin lo ha hecho la izquierda gubernamental (sectores del PT y el PC do B). Se ha ampliado la participacin de anarquistas. Por otro lado, , como ya dije antes determinados grupos de extrema-derecha han empezado a participar con el objetivo de intentar cambiar el foco del movimiento.

En otras ciudades los sectores que han convocado las manifestaciones son similares: colectivos que luchan por la gratuidad o contra los aumentos de precios de los transportes pblicos (el MPL no existe en todo el pas; en diversas ciudades hay movimientos semejantes), en colaboracin con partidos de izquierda. En muchas ciudades hay Comits Populares da Copa, que desde hace ms de dos aos organizan una movilizacin crtica en no solamente contra los exorbitantes gastos para el Mundial de Ftbol sino tambin contra las violaciones de derechos de poblaciones desplazadas por las obras en curso, contra la legislacin de excepcin durante el campeonato (por exigencia de la FIFA), etc. En muchas ciudades, eses comits han tenido (y siguen teniendo) una participacin importante en las convocatorias de manifestaciones. De hecho, las manifestaciones que han sido ms violentamente reprimidas por la polica, por exigencias de la FIFA, han sido las cercanas a los estadios en los que se juega la Copa de las Confederaciones; en general, durante la pasada semana, ha habido ms gente protestando fuera de los estadios de ftbol que viendo los partidos.

Qu relacin tiene el movimiento actual con los otros movimientos sociales: sin tierra, sin techo, etc.? Hay articulacin entre este movimiento y otros sectores sociales?

Como he explicado en la pregunta anterior, hay una participacin importante de los movimientos sin techo, de jvenes, de habitantes de las periferias, de los comits populares de la Copa. En algunas ciudades, el Movimiento Sin Tierra ha apoyado las manifestaciones, aunque stas estn protagonizadas por la poblacin urbana. Por otro lado, no hay relacin, o no hay buena relacin, entre las movilizaciones actuales y el movimiento obrero organizado. Podemos decir que no se nota la participacin de la clase obrera como clase, aunque la CUT (y creo que tambin otras centrales sindicales) hayan empezado a apoyar formalmente las manifestaciones. Yo creo que la dificultad ms importante para eso -que afecta tambin, en alguna medida, a las relaciones entre el movimiento que se expresa en las manifestaciones y el MST- es el control de la CUT por el gobierno federal y la excesiva proximidad del MST con ese mismo gobierno. Naturalmente, el tono del movimiento es muy en contra del gobierno federal (adems de los gobiernos estatales y las alcaldas en general).

Desde Europa se ve con perplejidad que en el pas del futbol la gente se movilice al mismo tiempo que el mundial, pidiendo menos ftbol y ms inversiones en otros sectores (educacin, sanidad, etc.). Cmo explicas esto?

De hecho, tambin para nosotros eso, junto al volumen de las manifestaciones, fue una sorpresa Pero no es difcil encontrar la explicacin. Esa Copa de las Confederaciones (y, con an mayor razn, va pasar lo mismo con el Mundial) no est hecha para que el pueblo pueda participar. Las entradas son caras. Adems, y ms importante que eso, todo el proceso de organizacin de los llamados "megaeventos" (Copa del Mundo de Ftbol, Olimpadas, Copa de las Confederaciones) es escandaloso y ofende al sentimiento de justicia de la gente. El gasto es muy grande, el beneficio de las empresas es muy grande, las exigencias de la FIFA en materia de seguridad -un verdadero estado de excepcin. son absurdas. Una parte de la poblacin sufre por los desplazamientos a consecuencia de las obras. Yo creo que, en vez de funcionar como un atenuador de las movilizaciones, la Copa de las Confederaciones las ha impulsado fuertemente. El sentimiento de justicia, la indignacin contra la injusticia de la gente ha hablado ms alto que el gusto por el ftbol.

Cual es la respuesta del gobierno a las reivindicaciones del movimiento? Hay contradicciones en el aparato del Estado?

El gobierno, o mejor, los distintos gobiernos de diferentes partidos por todo el pas, han cedido en la cuestin de los precios del transporte urbano. En ese tema inicial, el movimiento ha obtenido una clara y rpida victoria. Adems, en el viernes 21, la presidenta de la repblica hizo un discurso prometiendo "or la voz de las calles", diciendo que "no tolerar disturbios (arruaas)" y, sobre todo, garantizando la seguridad de los juegos de la Copa de las Confederaciones y proponiendo "un pacto nacional por los servicios pblicos". Es decir, no plantea ningn cambio de orientacin poltica; slo dice que va intentar hacer las cosas de forma mas eficiente y con ms coordinacin lo mismo que vena haciendo hasta ahora con los gobernadores de Estados y alcaldes. An es pronto para decir si eso tendr algn impacto. Por el momento no parece que se hayan dado cambios en la situacin. Las movilizaciones siguen y hay ms previstas para los prximos das [el lunes da 24, la presidenta se ha comprometido a organizar un referndum que abra paso a una reforma constitucional].

En las respuestas que han dado los diferentes gobiernos de diferentes partidos (del PT y de sus aliados, y de la oposicin de derecha) hubo muchas ms similitudes que diferencias. No creo que, por el momento, se pueda hablar de nada que se parezca a contradicciones en el aparato del Estado.

Qu relacin hay entre este movimiento y la izquierda? Piensas que est siendo recuperado por la derecha?

Me he referido antes a esa cuestin. El movimiento tiene una clara tendencia apartidara (en el sentido que hay una desconfianza fuerte con relacin a los partidos), aunque yo no lo llamara, de ninguna manera, apoltico. La tendencia inicial del movimiento fue muy claramente de izquierda: la bandera del transporte pblico gratuito (o la revocacin de los aumentos de su precio) es claramente de izquierda. Otros temas del movimiento, como la crtica a los gastos exorbitantes de la Copa, la defensa de mejor salud y educacin, son tambin de izquierda, de la misma manera que las consignas contra la homofobia, por ejemplo. Por otro lado, a partir de la manifestacin del jueves 13 de junio en Sao Paulo, cuando qued claro que el movimiento tendra un gran crecimiento, la derecha, e incluso la extrema derecha, empezaran a movilizarse para controlarlo apoyndose en los medios de comunicacin y en su presencia directa en las manifestaciones. El jueves 20 de junio, en varias ciudades, sobre todo Sao Paulo y Rio de Janeiro, en las que se dieron las manifestaciones ms grandes, la presencia agresiva de grupos de extrema derecha, con la colaboracin de provocadores policiales, logr una victoria parcial expulsando de las manifestaciones a gente que llevaba banderas de partidos o de movimientos. En Sao Paulo, la accin empez contra las banderas del PT, pero despus se extendi a banderas de otros partidos o movimientos. Y lleg hasta el acoso hacia gente que simplemente vesta ropa roja.
Esas agresiones se han podido apoyar en el sentimiento espontneo de desconfianza hacia los partidos que, por lo menos, tiene dos razones distintas: el desprestigio de los partidos institucionales (hasta gente que apoya el gobierno tiene una idea negativa de los partidos que lo integran) y lo que se ve, con bastante razn, como oportunismo de los partidos ms de izquierda que, al llevar grandes banderas y situarse al frente de las manifestaciones, buscan dar la impresin de que un gran parte de la gente que se manifiesta los apoya. Adems, ese sentimiento fue muy reforzado por los medios de comunicacin burgueses, que buscan impulsar el sentimiento de que "todos deben unirse en torno de la bandera brasilea".

No creo que el movimiento est siendo recuperado por la derecha, ni que pueda serlo por el momento. Lo que hay es una gran lucha de orientaciones y de consignas. Es muy importante sealar que hasta ahora lo que se ha logrado concretamente han sido victorias de izquierda, por ejemplo, las revocaciones de los aumentos de los precios del transporte urbano en todo el pas. Es interesante observar que el anuncio de esa revocacin en Sao Paulo y Rio de Janeiro, y en varias otras ciudades, fue conocido el mircoles 19 (otras ciudades ya lo haban hecho antes). A pesar de ello, la manifestacin prevista en esas ciudades para el da 20 se mantuvo "como conmemoracin". El sentimiento de victoria ampli la participacin en la manifestacin (los medios de comunicacin han hablado de ms de 300.000 personas en Ro de Janeiro, por ejemplo), pero, al mismo tiempo, la dej sin ninguna consigna unificadora clara.

Una cuestin clave es que sectores significativos del pueblo han hecho la experiencia de participar en movilizaciones masivas, que han obtenido victorias, y eso les ha gustado. Ms adelante, esto puede agotarse por cansancio, pero no creo que pueda ser recuperado por la derecha.

Qu problemas le plantea al PT este movimiento?

La situacin del PT es muy difcil, al menos en lo inmediato. No hay duda que es el partido que ms ha perdido con las movilizaciones. Sobre todo, ha perdido una buena parte de su discurso de los ltimos aos: no va poder seguir diciendo que hay un proceso de desarrollo en Brasil y que el pueblo est satisfecho. Y una de sus orientaciones centrales, la poltica de los "megaeventos", ha fracasado completamente. La Copa de las Confederaciones, que vea como una oportunidad de aumento de su prestigio, ha significado un inmenso desgaste.

Es la primera vez en su historia que el PT se enfrenta con grandes movilizaciones de masas que le son hostiles. Desde el inicio del gobierno Lula -ya con la muy conservadora reforma de las pensiones- el PT se acostumbr a hacer frente a huelgas y movilizaciones contrarias a sus distintos gobiernos. Muchas veces, contando con la colaboracin de la mayor parte de las direcciones sindicales, ha negociado; otras veces, ha recurrido a la represin. Pero incluso la mayor movilizacin en contra uno de su gobiernos -contra la reforma conservadora de las pensiones- no se puede comparar con el volumen de las movilizaciones que hay actualmente.

Obviamente, eso est provocando un profundo malestar en el PT. Antes del jueves 20, el presidente del partido Rui Falco, hizo un llamamiento a la militancia del PT para que participara en las manifestaciones con sus banderas. El resultado fue un desastre: buena parte de los manifestantes lo vieron como una provocacin y fue una de las razones que facilitaron a los grupos de extrema derecha la expulsin de los militantes que llevaban banderas de partidos (y de movimientos).

Ahora, la tendencia predominante en el PT, y sobre todo en los sectores que le apoyan desde una posicin ms a la izquierda, como hace el MST en los ltimos aos, es llamar a la unidad de toda la izquierda (o sea, con la oposicin de izquierda a los gobiernos del PT), para hacer un frente comn "contra la derecha". Pero esto es muy contradictorio con el hecho que los gobiernos del PT no muestran ningn signo de cambio de orientacin. Mantienen la misma lnea que ha provocado (y sigue provocando) las manifestaciones. Es evidente que la oposicin de izquierda a los gobiernos del PT no puede aceptar una alianza sobre esas bases.

Qu problemas plantea el movimiento a la izquierda radical? Cules son los retos que enfrentan actualmente estas movilizaciones, para que no sean solamente un estallido sin futuro? Una primera cuestin es lograr una buena comprensin de lo que sucede. Tambin la izquierda radical ha sido sorprendida por la amplitud de las movilizaciones y la complejidad de la lucha que se da en este momento entre sectores de izquierda y derecha en las manifestaciones. Estamos avanzando, creo, en la comprensin de la situacin.

Una segunda cuestin es la relacin con el PT y sus partidos satlites, como el PC do B, sobre la cuestin de qu unidad de la izquierda buscar. Hay una presin de esos sectores en favor de la "unidad de la izquierda". En ese momento hay un debate en los distintos sectores de la izquierda radical, pero yo creo que la posicin dominante es muy clara y correcta: no podemos hacer ninguna alianza con sectores que estn defienden, aunque sea de forma "crtica", los gobiernos del PT. La unidad de la izquierda que debemos buscar es con los sectores que se sitan en la oposicin a los gobiernos del PT (y, obviamente, en la oposicin a los gobiernos de la oposicin de derecha al gobierno federal). Eso incluye sectores anarquistas, apartidarios, movimientistas, como el MPL de Sao Paulo. En ese marco, una trampa que es necesario evitar es el debate sobre las banderas de los partidos. Por supuesto que los partidos tienen el derecho de tener y llevar banderas, pero ahora hay que encontrar la mejor manera de combinar la defensa de la legitimidad de la participacin de los y las militantes partidarios en las movilizaciones, sin dar la impresin (y en muchos casos no se trata slo de una "impresin") de querer aparecer como la direccin del movimiento y sin difundir, de forma poco honesta, la idea de que todos los manifestantes apoyan al partido. Hay otros smbolos de partidos que son mucho ms aceptados, como, por ejemplo, camisetas. La batalla central no es por la "marca" de los partidos, sino por la orientacin poltica del movimiento, por sus reivindicaciones y consignas.

Con eso pasamos a otro desafo, que es el de encontrar (junto con todos los sectores que impulsan el movimiento) cuales son las mejores reivindicaciones y consignas para avanzar ahora. Hay algunas ideas ms o menos claras. La cuestin del transporte urbano -avanzar hacia la gratuidad o, quizs, en la gratuidad para los jvenes o algo en esta lnea, la cuestin de la calidad de ese transporte...- sigue siendo un eje importante.

Esta semana se van a platear dos o tres cuestiones prioritarias: los protestas en contra la Copa de las Confederaciones (y los gastos en general de los "megaeventos"), y la lucha en contra en el proyecto de ley que permite tratar la homosexualidad como enfermedad, defendido por la derecha fundamentalista religiosa. Ya hubo una manifestacin bastante grande en Sao Paulo estrictamente sobre ese tema (el viernes 21), con ms de 10.000 personas, y es un tema que ha estado muy presente en muchas de las manifestaciones ms masivas. El tema est en debate en la Cmara de Diputados, y muchos diputados ya empiezan a hacer declaraciones afirmando que hay que posicionarse en contra. Una victoria a corto plazo parece muy probable.

Finalmente, el desafo ms duro es la batalla contra la derecha (en especial, los grandes medios de comunicacin) y contra los grupos de extrema derecha. Una manera de llevarla a cabo es, justamente, convocar manifestaciones por reivindicaciones y consignas claras, en las cuales los manifestantes tendrn naturalmente una inclinacin la izquierda, y los grupos de derecha y extrema derecha, si participan, estarn aislados.

La unidad de la izquierda no gubernamental es otra manera de hacer frente a la derecha.Tambin ser necesario cuidar ms los aspectos ms organizativos, como la proteccin de los manifestantes contra las provocaciones.

Como definiras la situacin poltica de Brasil hoy?

Hay seales de que la poltica que el PT en el poder -como resum antes: dar alguna cosa para "los de abajo", a condicin de no entrar en ningn conflicto con las clases dominantes- se est agotando. El PT ha sido, sin dudas, el partido ms afectado por las manifestaciones, aunque otros partidos gubernamentales aliados del PT (como el PMDB, del gobernador de Rio de Janeiro, Srgio Cabral, muy criticado por los manifestantes) u opositores a l (como el PSDB, del gobernador de Sao Paulo), tambin hayan sido afectados.

No creo que haya ninguna posibilidad de "golpe de la derecha", como algunos sectores del PT han planteado. La derecha no tiene ninguna razn para dar un golpe: el gobierno del PT puede no ser el gobierno de sus sueos, pero le sirve bien. En esa crisis, los partidos ms a la derecha se han comportado de una manera muy parecida al PT. Lo que interesa a la derecha es aprovechar la crisis para desgastar el PT (habla mucho en los medios de comunicacin de corrupcin, intentando hacer creer que el problema de la corrupcin es una cuestin ms federal que estatal) y ubicarse mejor para la prximas elecciones.

No est claro hasta dnde va el movimiento, ni en qu medida representar un cambio en la correlacin de fuerzas. Tenemos indicaciones de que el movimiento tiene fuerzas para seguir adelante, puede conquistar ms victorias, pero no parece probable que lleve por s mismo a un cambio ms fundamental. Una limitacin clave es que, aunque la prdida de legitimidad del sistema poltico sea fuerte, el movimiento no se plantea el objetivo de cambiar el rgimen poltico o el gobierno, y estamos lejos del "que se vayan todos".

Por otro lado, parece seguro que habr algn cambio en la correlacin de fuerzas como efecto de las movilizaciones. El PT y sus satlites han perdido mucho, la oposicin de derecha tambin ha perdido, aunque menos. Las organizaciones el movimiento social ms cercanas al PT y a sus aliados, como la CUT, que ya estn muy burocratizadas, probablemente van a perder algo. Organizaciones ms independientes, como las distintas organizaciones que han impulsado las movilizaciones, probablemente se reforzarn.

En cuanto a los partidos polticos no gubernamentales (que son mucho ms dbiles que el PT o que los partidos de la oposicin de derecha), podemos evaluar, hasta ahora, que un partido que se va a reforzar es la Rede Sustentabilidade de Marina Silva, partido que est an en proceso de obtencin del registro. Es un partido que, ya a partir de su nombre, intenta hacer creer que no es un partido. Tiene una imagen "limpia" y no est en ningn gobierno. El PSOL, probablemente, tambin ha sido ya beneficiado por el movimiento, y podr serlo ms, aunque aparezca a muchos de los manifestantes como, en cierta forma, "parecido" al PT, ya que es un partido de izquierda, y el PT an es visto por la poblacin como el mayor representante de la izquierda, sin olvidar que el sentimiento de desconfianza hacia los partidos en general sea fuerte. El PSOL es el partido que tiene ms sintona con las reivindicaciones que han dado origen al movimiento y que predominan en l. Adems, sus militantes (y incluso sus parlamentarios) han participado desde el inicio en las movilizaciones, especialmente sus militantes ms jvenes. Es seguro que las organizaciones juveniles cercanas al PSOL tienen ya ms autoridad, y se van a reforzar. En todo caso, muchas cosas se decidirn en las luchas de los prximos das o semanas.

Hay una alternativa creble a la izquierda del PT? Cules son los principales retos a que se enfrenta la izquierda anticapitalista?

Por el momento, no hay una alternativa creble a la izquierda del PT a nivel nacional. An estamos en las fases iniciales de la reconstruccin de la izquierda anticapitalista brasilea, despus del golpe que ha sufrido con la adhesin del PT a la institucionalidad burguesa. El PSOL, que es de lejos la principal alternativa poltica a la izquierda del PT, an es muy dbil, y tiene, adems, muchas contradicciones internas. Puede ser una alternativa creble en algunas ciudades, como sucedi en las elecciones de octubre del 2012, pero no a nivel nacional. El principal reto que la izquierda anticapitalista tiene en ese momento es contribuir al desarrollo del movimiento, en el sentido que coment anteriormente. Si lo logra, estar al mismo tiempo avanzando en el proceso de su reconstruccin y de constituirse como una alternativa creble a la izquierda del PT.

* Integra la direccin nacional del Partido Socialismo e Liberdade (PSOL) y la corriente Enlace. Es militante de la IV Internacional (Comit Internacional).

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