Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2013

Protestas

Henrique Carneiro
Correio da Cidadania


Una revolucin es cuando el pueblo invade el escenario en que se decide su propio destino y comienza a ser protagonista principal por medio de acciones de masas.

Brasil nunca tuvo una revolucin. Todas las transiciones en este pas, desde la Independencia hasta la proclamacin de la Repblica fueron acuerdos entre las elites con poqusima o ninguna participacin del pueblo.

Los movimientos que adoptaron el nombre de "revolucin" fueron tambin acciones de sectores de la burguesa y de los militares. Como en 1930 y 1964.

Nunca el pueblo derroc un gobierno de forma revolucionaria en el Brasil. El Fuera Collor fue un movimiento controlado por el sistema poltico que consigui que el pueblo soportara al vice de Collor, Itamar.

Nunca el sistema poltico brasileo fue realmente cuestionado por un proceso revolucionario. El ascenso del PT al poder fue el resultado de una enorme ola huelgustica que, despus de la eleccin de Lula, fue anestesiada por la expectativa del nuevo gobierno.

El PT con dos mandatos de Lula y un medio mandato de Dilma consigui ocultar la reprimida insatisfaccin social por medio de una combinacin entre asistencialismo social a los ms pobres y alianza con la gran burguesa tradicional, que nunca gan tanto.

La frustracin con las promesas de cambio del PT son el motor de la explosin social actual.

El sistema de transporte es una faceta de las carencias estructurales del pas que no fueron cambiadas, pero el desencadenante real del 17 de junio reside en otro legado de la dictadura que contina presente: el sistema policial militar! El gran grito del 17 de junio fue contra la represin de la PM a las manifestaciones de masa!

Estos dos motivos son causas populares y democrticas. Derogacin del aumento y contra la represin de la PM.
Ante esta situacin, ahora la gran pregunta es: A dnde vamos?

La derogacin de los aumentos de las tarifas, a esta altura, me parece inevitable. Los gobiernos van a tener que entregar 20 centavos para no perder los mandatos. Pero despus de eso?

La gran cuestin para el movimiento es cmo construir un programa de exigencias adems de la derogacin del aumento y cmo constituir una forma orgnica de articulacin popular. Cul va a ser el foro popular para ese movimiento?

En relacin al contenido programtico del movimiento, es obvio que l no se reduce solamente al tema del transporte colectivo. El impacto del terremoto poltico es tan grande que los medios tratan de reorientarse hacia una tentativa de despolitizar el movimiento, apoyndose en un justo sentimiento de repudio al sistema poltico en su conjunto, como "el que se vayan todos" de la Argentina, para apuntar a que el movimiento es contra los partidos en general, especialmente los de la extrema izquierda.

El mayor horror de la burguesa es que el movimiento se incline hacia la adhesin a propuestas revolucionarias socialistas. Para eso, los medios se lanzan desesperadamente a la demonizacin de la izquierda revolucionaria y a la tentativa de jugar con el espritu anarquista de los jvenes contra cualquier organizacin de izquierda. Vstanse slo de blanco y solamente canten el himno nacional y prohban las banderas rojas de los partidos radicales, es la letana de una prensa que vio por primera vez en la historia el cerco a la red Globo por la multitud furiosa!

El Movimiento Pase Libre (MPL), en la participacin de la Roda Viva, sostuvo una posicin correcta de mantenerse intransigente en la reivindicacin de la derogacin del aumento, que, obviamente, no puede ser negociada.

Pero en la perspectiva estratgica faltaron dos cosas:

La primera es no cuestionar la existencia de la propiedad privada de gran transporte pblico. En lugar de acentuar la necesidad de la estatizacin, recuperar la Compaa Municipal de Transporte Colectivo en San Pablo, continan hablando de cmo obtener ms subsidios para las empresas privadas para que lleguen al punto de una tarifa cero, lo que significa mantener la mafia de los transportes recibiendo dinero pblico!

Por eso, es bueno ahora identificar claramente quien son esas empresas, cul es su ganancia, cunto ponen para la campaa del Prefecto y de los concejales, vamos a ver quin es esa mafia que lucra con el transporte apiado y chatarra protegida por los subsidios pblicos.

La segunda ausencia en el discurso del MPL es no incluir la exigencia de desmilitarizacin de la PM, de prohibicin del uso de balas de goma y de otras armas menos letales. Ms que la tarifa, fue la violencia de la polica lo que indign al pueblo brasileo!

El movimiento necesita avanzar hacia un contenido programtico ms profundo que permita la ampliacin para los movimientos sociales y sindicales ms amplios que luchan contra Belo Monte (la mega represa en el corazn de la Amazonia NdT), contra el agro negocio, la especulacin inmobiliaria, el rentismo financiero parasitario, el exterminio indgena y que apunten a una salida poltica estratgica.

El rechazo del MPL en asumir el socialismo es la expresin de una falta de definicin programtica ms amplia, que puede limitar a profundizacin del contenido reivindicatorio.

Pues, aunque se desprecien las elecciones, ellas vendrn y para Dilma ser cada vez ms difcil la reeleccin, llevando al PT a retomar nuevamente la carta de Lula como candidato; en ausencia de una propuesta poltica nacional socialista revolucionaria, llenar el vaco poltico con nuevas salidas capitalistas travestidas de eco-capitalismo neo-evanglico, como la Red Marina, o "socialistas" de pacotilla del PSB de Eduardo Campos.

El movimiento social y popular necesita buscar un foro comn, una Asamblea Popular que sea un polo alternativo, no slo para una candidatura unificada de la izquierda en 2014, sino para tener un norte claro.

La accin burguesa por medio de los medios intentar secuestrar el movimiento social para reducirlo a una accin "cvica" y "patritica", sin contenido anticapitalista. La infiltracin de grupos de derecha e incluso fascistas, intentando apoyarse en el saludable sentimiento anti-institucional, para direccionar ese rechazo a los partidos y movimientos organizados de la izquierda revolucionaria es un sntoma de que la indignacin sin programa claro puede ir para cualquier lado.

Esos, me parecen, en resumen, que son los grandes dilemas:

Profundizar el programa de reivindicaciones, no slo para la derogacin de la tarifa y el pase libre como prximo paso, sino para un modelo alternativo de sociedad y de poltica econmica que sea un medio de unificar todas las reivindicaciones de los movimientos sociales.

Destacar la exigencia del fin de la PM y prohibicin de usar de las balas de goma como eje central del momento.

Encontrar un foro ms amplio que pueda reunir el MPL con los movimientos contra Belo Monte, huelgas obreras, luchas indgenas, de los Sin techo, de los Sin Tierra. La reunin realizada el domingo pasado en San Pablo entre el MPL, Conlutas, partidos de izquierda, etc. debe ser continuada de una forma ms amplia y transparente posible.

Vivimos un primer terremoto poltico. Si no hubiera una alternativa real de poder, como en cierta forma Syriza consigui construir en Grecia, el riesgo es repetir a los indignados espaoles que tomaron la Puerta del Sol y despus, sin alternativa poltica el pueblo termin votando a la derecha, que gan las elecciones.

Una revolucin es un largo proceso, con idas y vueltas, con confusin ideolgica y manipulaciones sofisticadas de la conciencia popular, que tiene una accin corajuda y resuelta, pero con una ausencia completa de perspectivas ms estratgicas.

El aprendizaje poltico de estos momentos tiene la velocidad de la luz. Hace diez das quien hubiese previsto que esto iba a pasar se lo habra calificado de loco delirante. Lo que ocurri ayer fue slo un comienzo. Lo que viene en adelante es un largo proceso revolucionario. Maana va a ser mayor, pero adems de luchar necesitamos saber claramente a dnde queremos llegar.

Henrique Carneiro, profesor en la Universidad de San Pablo (USP), integra el Consejo Editorial de la revista Outubro.


Fuente original: http://www.correiocidadania.com.br/index.php?option=com_content&view=article&id=8491:submanchete190613&catid=63:brasil-nas-ruas&Itemid=200

Traduccin de Carlos Abel Surez. Sin Permiso. www.sinpermiso.info


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter