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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2013

Resistencia de los pueblos originarios en el continente americano

Mario R. Fernndez

La lucha de los indgenas Pueblos


La invasin del Imperio Espaol al continente americano a fines del siglo 15 fue cruda, despiadada y criminal. Esos civilizados cristianos que llegaron del otro lado del mar con su squito de ladrones y sus mentiras fueron txicos para los pueblos originarios del continente quienes pronto entendieron la naturaleza del invasor y sus intenciones. Por ello resistieron sacando fuerzas a pesar de las desventajas tecnolgicas en trminos de armas y transporte a como diera lugar. Tenemos ejemplos notables de esa resistencia, de la lucha de las primeras naciones por sus derechos y su mundo -que no era nuevo para ellos como arrogantemente lo denominaran los espaoles y otros imperios europeos (denominacin que contina en nuestros das). Y entre estos ejemplos de resistencia figura la de los Mapuche que por casi 300 aos protagonizaran la Guerra de Arauco (de 1536 a 1818) manteniendo al margen de la mayor parte de su territorio a los espaoles y que incluyera a miles de hombres y mujeres Mapuche luchando diariamente en que fuera una de las resistencias ms largas de la historia. Y en esta resistencia se destac el lder Lautaro, muerto al comenzar la batalla de Mataquito en 1557.

Otro ejemplo importante entre muchos levantamientos fue el del siglo 18 en Per liderado por Tpac Amaru II (Jos Gabriel Tpac Amaru) en 1780 que aunque fuera el mismo mestizo organiza un ejrcito indgena que cuenta tambin con mestizos y otros, unidos todos para luchar por sus derechos. Tpac Amaru II cay prisionero en 1781 y fue condenado a una muerte brutal; descuartizado por cuatro caballos su muerte demuestra que la calidad humana de los invasores no haba cambiado demasiado desde el siglo 15 al 18.

La otra gran resistencia armada contra los invasores espaoles en Amrica fue la de los aborgenes Pueblos en 1680 en lo que es hoy el estado de Nuevo Mxico en los Estados Unidos y que es mucho menos conocida en el Sur. Los Pueblos, como les llamaron los espaoles cuando los invadieron por llevar una vida sedentaria en poblados, perdieron la mayor parte de su territorio en 1598 bajo Don Juan de Oate. Estos territorios ya haban sido incursionados por conquistadores como Francisco Vsquez de Coronado, quien en su delirio y ambicin por el oro y la plata sigue la fantasa de que al norte de Mxico poda encontrar Las Siete Ciudades de Dios repletas de riqueza, que Dios habra puesto para que los conquistadores las saqueen.

Los Pueblos, descendientes de las culturas de los Antiguos Pueblos o Anasazi, Mogollon y Hohokam, habitaron el suroeste de Estados Unidos por miles de aos, y para 1540 ao en que Coronado llega a la zona haba por lo menos 110 pueblos, pero para 1680 a comienzos de la rebelin de los Pueblos eran solamente unos 40 poblados. Hoy en Arizona y Nuevo Mxico existen 20 poblados y quedan ruinas de 23 pueblos abandonados; tambin hoy se hablan siete idiomas diferentes en los 20 pueblos existentes mientras que dos idiomas se han extinguido. Muchos de estos pueblos del pasado y del presente fueron construidos a lo largo de las riberas del Ro Grande. Cuando se estableci la colonia de Nuevo Mxico en 1598 se estima que haba una poblacin nativa de 80.000 habitantes, y que pare el tiempo de la rebelin no eran ms de 17.000 (sobrevivientes de la conquista). Como en otras partes del continente la muerte de los Pueblos se debi entre otras cosas al efecto de las pestes que traan los europeos, al crimen y a la esclavitud a la que estaban sometidos.

Los documentos acerca de la rebelin de 1680 se encuentran en archivos en Ciudad de Mxico, en Mxico, y en la ciudad de Sevilla, en Espaa, y fueron escritos por frailes y gobernadores que vivieron en la colonia de Nuevo Mxico. Es la historia escrita por los dominadores, una historia sesgada a favor de los espaoles y de la Corona. Varios arquelogos e historiadores han investigado por ms de 100 aos a los Pueblos y a su rebelin, y entre ellos existen tambin investigadores aborgenes Pueblos que ayudan a revelar verdades que podran avergonzar a los conquistadores y a la iglesia y sus frailes. Entre los autores que escriben sobre este tema, uno, David Roberts, profesor de literatura, alpinista escalador y explorador, me ha parecido muy interesante. Su libro The Pueblo Revolt ha sido escrito hace algunos aos pero contribuye grandemente a poner al alcance del pblico la historia de los pueblos aborgenes que ha sido siempre muy distorsionada por los imperios, los espaoles y los anglos segn dice el mismo Roberts.

En 1675, el Gobernador de la colonia de Nuevo Mxico, Juan Francisco Trevio, mand a arrestar a 47 chamanes, o brujos como les llamaban los espaoles quienes los acusaban por continuar las prcticas de su religin Kachina, en vez de practicar el catolicismo impuesto por los espaoles por la fuerza a los Pueblos. El Gobernador, luego de hacer propinar severos azotes a los chamanes elije tres para ahorcarlos en forma ejemplarizante, un cuarto se suicida. Miles de aborgenes llegan a la capital de la colonia Santa Fe a reclamar por sus hermanos chamanes; Trevio, quizs por precaucin frente a un posible levantamiento, libera a los 43 cautivos restantes y entre ellos a Pop del pueblo de San Juan. Pop sera el lder que organizara pacientemente, recorriendo pueblo por pueblo, el levantamiento de los Pueblos de 1680.

Dos jvenes nativos, Catua y Omtua, llevan por los pueblos el mensaje del levantamiento, que consista en una cuerda de yute con nudos cada uno significando un da, que habra que desatarse cada vez que el da terminaba, y cuando no quedara ningn nudo era el da planeado para atacar. Ciertamente no todos los pueblos estuvieron de acuerdo con el plan de Pop, algunos eventualmente traicionaron la causa de sus hermanos. La traicin llev a los espaoles a detener a Catua y Omtua quienes fueron fuertemente torturados para que revelaran los nombres de los dirigentes y el significado de los nudos por lo que supieron que el da planeado del ataque era el 11 de agosto de 1680. Al gobernador de entonces, Antonio de Otermn, se le ocurri que la fecha era el 13 de agosto; los rebeldes, sabiendo esto adelantaron el plan y atacaron el 10 sorprendiendo a las autoridades espaolas y a sus colonos muy acostumbrados a la tranquilidad de sus vidas y beneficiados de la usurpacin de tierras de los Pueblos para sus estancias, del trabajo esclavo y de la sumisin a la iglesia que en 1626 haba impuesto la Inquisicin en Nuevo Mxico con lo que los frailes gozaban de un extenso poder.

El 10 de agosto de 1680 los Pueblos, quizs ayudados por vecinos nmadas Navajos y Apaches, ejecutan 21 de los 33 frailes franciscanos de la colonia desde el pueblo de Taos por el norte hasta el territorio Hopi, expresaron todo el odio guardado por aos. Mataron adems a 380 colonos, casi todos ellos, quemaron todas las iglesias -muchas construidas sobre antiguas Kivas de los Pueblos, destrozaron los altares y llenaron los clices de excrementos y destruyeron las imgenes de los santos. El gobernador Otermn qued escandalizado y lamentaba la tragedia desde su refugio en El Paso diciendo que era una lamentable tragedia, como nunca se haba visto antes en el mundo. Con estas palabras afirmaba su perspectiva de dominador: slo lo que les pasaba a ellos era tragedia, algo que escuchamos de Occidente incluso en nuestros das. Murieron 300 aborgenes en la rebelin, un nmero un poco incierto, pero se logr la expulsin de los invasores espaoles de Nuevo Mxico, el precio que pagaron los Pueblos al expulsar al invasor.

El gobernador, Antonio de Otermn, derrotado por los Pueblos fue responsabilizado por la prdida de vidas espaolas y del territorio de la Corona, y aunque trat de reconquistar y vengarse perdi sus cargos en 1683. La rebelin de los Pueblos fue un xito para estos, la nica rebelin aborigen en Norte Amrica que expulsara a los opresores europeos. Despus de 82 aos los Pueblos volvieron a ser libres de la esclavitud, la indignidad, la imposicin de otra cultura a la fuerza y vivieron 12 aos en paz y en su cultura como haban vivido sus antepasado por miles de aos.

De los 12 aos de libertad de los Pueblos se sabe poco, slo que su lder, Pop, quera borrar todo vestigio de los conquistadores -incluso el ganado y los caballos, asunto en el que no todos estaban de acuerdo. Un da vuelve la reconquista como una maldicin, esta vez el verdugo fue Diego de Vargas. El 21 de agosto de 1692, Vargas, que escriba un diario de todo lo que pasaba en su reconquista y que se transformara en la historia oficial de esta, explica que la mayora de los Pueblos les haban dado la bienvenida porque extraaban a sus conquistadores y a su iglesia. Segn Vargas l les prometi perdn en el nombre del rey y de dios, y dej de lado a quienes no crean en sus buenas intenciones porque segn Vargas estos estaban engaados por el demonio.

A los pueblos reconquistados se les someta al bautismo para volverlos a ser buenos cristianos. La reconquista fue resistida, la ms importante resistencia fue la del pueblo Jemez en el Peol, una meseta donde este pueblo se refugia y resiste por dos das, al final del asalto a este refugio queda un saldo de ningn soldado espaol muerto pero de 84 hombres Jemez tendidos en el suelo sin vida y otros 361 hombres, mujeres y nios prisioneros. Dos combatientes capturados fueron bautizados antes de ser ejecutados y el refugio fue quemado. En su diario Vargas da gracias a su Divina Majestad y al apstol Santiago por el glorioso da, se sabe que la resistencia fue traicionada por aborgenes que se le unieron a Vargas. Para septiembre de 1694 la reconquista se haba completado, segn los escritos de Vargas pacficamente. Muchos luchadores aborgenes Pueblos huyeron a otras tribus al oeste y al norte, y existieron algunos focos de resistencia en los aos venideros.

El tiempo continu y los Pueblos siguieron sufriendo opresin y hambrunas, tuvieron quizs un poco ms de derechos a su cultura, el imperio espaol dej de existir, pero las ambiciones continuaron. La opresin ahora venida de Washington es responsable de un genocidio a los aborgenes de todo el territorio de lo que hoy es Estados Unidos. Los nios Pueblos, igual que otros nativos de Norteamrica, sufren en 1920 otro infierno civilizador, ahora a manos del Bureau de Asuntos Indgenas que los obliga a enrolarse en escuelas residenciales o internados, cortados su pelo y vestidos como occidentales, se les prohbe que hablen sus idiomas y se los castiga con azotes o se les lava la boca con leja (soda castica) si lo hacen. En la dcada de los 60 soplan nuevamente vientos de liberacin y con esto los Pueblos tambin ganan algn espacio, hoy tienen independencia cultural y administrativa y eligen ellos mismos sus gobiernos votando, pero tienen una poblacin de menos de 40.000 personas (algunos argumentan que son 60.000 habitantes). El 50 por ciento de ellos est desempleado, un 50 por ciento en la pobreza. Nuevo Mxico l tiene 10 casinos de propiedad de los Pueblos y estos generan algunos recursos, pero tambin generan corrupcin ideolgica y econmica.

Han sido ms de 500 aos de opresin de los pueblos originarios de este continente a manos de la civilizacin occidental, la misma que tiene a la humanidad toda al borde del abismo. La resistencia contina a pesar del desgaste. Sabemos ms verdades sobre el genocidio que padecieron los pueblos originarios. David Roberts reflexiona que la arqueologa occidental no se ha reconciliado con la tradicin oral de los Pueblos, no existe an un puente entre los Pueblos y los intelectuales occidentales. El mismo ha sido testigo en su investigacin en Nuevo Mxico, sin embargo, que este es posible y enriquece a ambas partes y es posible gracias a la colaboracin de algunos cientficos, como l mismo, oficiales de las Reservas Forestales, y abnegados aborgenes historiadores que comparten lo que saben de su cultura y con un trabajo paciente contribuyen al descubrimiento de la verdad juntos, unidos todos ellos por un sentimiento comn de amor por estas tierras y su historia.



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