Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Revoluciones en el mundo rabe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2013

Entrevista al economista libans, Georges Corm
Panorama de Oriente Prximo

Sixtine de Th
Les cls du Moyen Orient

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


El economista libans George Corm es uno de los eminentes especialistas de Oriente Prximo y el Mediterrneo. Adems de su estatuto de consultante econmico y financiero internacional, es profesor de ciencias polticas desde 2001 en la Universidad Saint-Joseph de Beirut. Sus obras ms clebres son LEurope et lOrient (La Dcouverte), La fractura imaginaria (Tusquets), La cuestin religiosa en el siglo XXI (Taurus), El nuevo gobierno del mundo: ideologas, estructuras, contrapoderes (Pennsula), Pour une lecture profane des conflits (La Dcouverte), Le Proche-Orient clat 1956-2012, 2 volmenes (Folio/histoire). Han sido traducidas a varias lenguas.

-Oriente Prximo est en plena recomposicin, cmo explica usted esta evolucin? Estaba en germen? Desde cundo?

-Hay muchos observadores que, en efecto, creen que nos encontramos en la era del final de los acuerdos franco-britnicos denominados de Sykes-Picot (1916), que balcanizaron lo que a principios del siglo pasado se denominaban las provincias rabes del imperio Otomano. Y otros que hablan de un periodo de transicin desde regmenes autoritarios hacia regmenes de tipo democrtico. Creo que en ambos casos nos encontramos lejos de estos escenarios. En efecto, pareca bastante difcil cuestionar unos Estados existentes, a no ser que se generalizaran por todas partes unas situaciones de caos. Si tomamos el modelo sirio o el modelo libio en los que hay un empleo generalizado de armas venidas del exterior, en ltima instancia se puede decir que hay unas zonas de influencia que se establecen bajo la gida de los grandes actores regionales e internacionales. Pero no veo que unos Estados desaparezcan del mapa y se reconozcan y creen nuevos Estados, como pudo ser el caso con la antigua Yugoslavia. Probablemente, esto hubiera podido ocurrir si estuviramos en contacto directo con Europa, pero en la otra orilla del Mediterrneo parece mucho ms difcil. Por otra parte, en lo que se refiere a la transicin a la democracia el problema que se plantea hoy es esencialmente el de la naturaleza de las corrientes islmicas por las que los medios europeos y estadounidenses han apostado desde hace muchos aos. Estas corrientes, que con demasiada frecuencia se idealizan, han mostrado ahora su verdadero rostro, el de un autoritarismo y de un deseo de control de las libertades individuales.

Por consiguiente, tenemos un problema grave e importante que va a determinar el futuro: las corrientes de tipo moderno, laicas o respetuosas de las libertades individuales y que rechazan el componente religioso en el funcionamiento de un sistema poltico se van a poder afirmar frente a las corrientes islmicas? Hay de qu inquietarse si se tiene en cuenta que hasta ahora estas ltimas gozan del apoyo total de Occidente y que, adems, se benefician de una financiacin muy importante en petrodlares procedentes de los reinos y emiratos petroleros aliados de Estados Unidos y de Europa. As que ser una batalla muy larga y muy interesante. Esta batalla es lo que va a decidir la suerte del mundo rabe y la posibilidad de que estos pases rabes establezcan no solo unas verdaderas reglas democrticas sino tambin una verdadera independencia respecto a las fuerzas regionales e internacionales.

-Por lo que se refiere a la crisis siria, hay demasiados actores implicados (Qatar, Arabia Saud, Turqua, Israel). Por qu?

-Olvida usted en esta lista a Francia, Inglaterra y Estados Unidos! En diferentes entrevistas he tenido la ocasin de explicar que desde el principio hay una diferencia fundamental entre la revuelta siria y lo que ocurri en Tnez, en Egipto y en Yemen. En Siria haba un importante malestar rural desde 2007 debida a una serie de aos de sequa y despus debido a que el gobierno quiso complacer tanto al Fondo Monetario Internacional como a los pases occidentales y empez a suprimir muchas de las subvenciones que haba a la agricultura. Los observadores sobre el terreno en Siria saban que el mundo rural, al que antes haba concedido muchos privilegios el rgimen y que durante mucho tiempo haba constituido la base esencial de este, empezaba a conocer un creciente descontento.

Cuando se observa dnde tuvieron lugar las manifestaciones en Siria, cul era la composicin social de los manifestantes y cuntos eran, se ve bien que eran campesinos pobres en las regiones rurales perifricas pobres situadas en las fronteras con Jordania y Turqua. Adems, las imgenes hablaban por s mismas. Contrastaban con las grandiosas manifestaciones de masas tunecinas, yemenes o egipcias en las que acudan a la cita todos los grupos sociales y todas las edades. Muy pronto se vio cmo llegaban armas a manos de los grupos de opositores que se constituyeron sobre el terreno. Adems, se desencaden una guerra meditica absolutamente espectacular contra el rgimen sirio. Ahora bien, en Siria hubo manifestaciones de masas a favor del rgimen y en contra de la oposicin armada y en ellas se vio a todas las clases sociales, a todos los grupos de edad y a muchas mujeres

Por lo tanto, esta es una diferencia absolutamente fundamental respecto a las dems situaciones de revueltas en el mundo rabe. Adems, el ejrcito no se hundi en absoluto y se enfrent con cada vez mayor determinacin y violencia a la llegada desde el exterior de combatientes a los que se ha denominado errneamente yihadistas, ya que cuando unos musulmanes matan a otros musulmanes, eso no es una yihad. As pues, en Siria se estableci un escenario que est llevando a la destruccin sistemtica de la sociedad siria y de su riqueza material (infraestructuras, viviendas, potencial industrial). Es una repeticin de lo que la comunidad internacional hizo sufrir a Iraq y maana veremos que, como ocurri en Iraq o antes en Lbano, con el pretexto de la reconstruccin las grandes constructoras rabes, turcas o internacionales saquearn el pas. Ya hemos visto esto en Lbano donde al salir de los quince aos de violencia entre 1975 y 1990, se sumi al pas en una deuda inverosmil y donde tras veintids aos de reconstruccin todava no funcionan corrientemente el agua o la electricidad! Y en Iraq, a pesar de su enorme riqueza petrolera, no se han reconstruido todava las grandes infraestructuras de agua y de electricidad. As pues, es de esperar este mismo escenario en Siria.

Por otra parte, hay que ver que los datos internos sirios son completamente secundarios en el conflicto porque Siria se ha convertido en un colosal campo de enfrentamiento entre, por una parte, tanto las dos potencias ascendentes, China y Rusia, como Irn, y, por otro, los pases occidentales, la OTAN, etc., cuyo objetivo es a todas luces hacer saltar los ltimos cerrojos antiisraeles de la regin, que estn constituidos esencialmente por el eje Irn-Siria-Hizbola, al que se denomina, para denigrarlo y por motivos sensacionalistas, el arco chi. Se elaboran muchos anlisis a base del sensacionalismo comunitario que se instrumentaliza para hacer creer que es un conflicto entre chies y sunnes a escala regional, cuando se trata de un problema de geopoltica muy profano. Tambin entran en juego consideraciones petroleras y de gas.

-Cree usted que se podra producir una agitacin regional en el contexto de la crisis siria, sobre todo en Lbano?

-Ya en 2007 mencion en la revista Futurible un escenario de tercera guerra mundial desencadenada en torno a la cuestin del desarrollo de la capacidad nuclear iran. Y es que las pasiones antiiranes ya eran de una virulencia poco comn que no ha dismunuido. El reproche que se le haca a Irn era su retrica antiisrael y, sobre todo, su ayuda al Hizbola libans pasando por Siria. As, desde hace aos en los medios de la OTAN se considera que hay que abatir el eje Irn, Siria, Hizbola. Ahora bien, hay que tener en cuenta que aunque se reduzca, debilite o desaparezca este eje, se recuperar o se reconstruir de forma diferente y ello mientras que el Estado de Israel contina comportndose como se comporta en relacin con los palestinos a los que sigue desposeyendo de lo que queda de su tierra, pero tambin en relacin con los libaneses a los que hicieron sufrir enormemente entre 1968 (fecha del primer bombardeo contra el pas) y 2000, cuando se oblig al ejrcito israel a retirarse del pas tras 22 aos de ocupacin; y despus, en 2006, trata de suprimir a Hizbola por medio de una serie de bombardeos masivos que duran 33 das.

Ya se ha asistido en varias ocasiones a la esperanza de haber librado a Oriente Prximo de las fuerzas hostiles a la dominacin israelo-estadounidense de la regin. Siempre ha habido una decepcin. Ese fue el caso durante la segunda invasin de Lbano por parte de Israel en 1982, que desemboc en el exilio de la OLP a Tnez y a otros pases lejos de las fronteras israeles. A continuacin fue el caso con la Conferencia de Madrid y los acuerdos israelo-palestinos de Oslo en 1993. Por ltimo, volvi a empezar con la invasin de Iraq en 2003 que hizo pensar que Oriente Prximo estara en paz gracias a la eliminacin de Saddam Hussein. Por ello hablo de pasiones estadounidenses y europeas a favor de Israel que impiden toda posibilidad razonable de devolver sus derechos a los palestinos. Mientras no se regule esta situacin conforme a las leyes internacionales y no por la fuerza, Oriente Medio va a permanecer en ebullicin con todos los riesgos de enfrentamientos de los que hablamos y que, efectivamente, se pueden caldear.

Una vez dicho esto, hay que darse cuenta de que la locura no es total en estas pasiones, es decir, que Estados Unidos, despus de los despliegues militares que le han costado enormemente (Afganistn e Iraq) y en los que curiosamente no han logrado acabar con Al Qaida, ya no tienen ganas de aventuras militares exteriores, lo cual es bueno. Ahora han encontrado unos intermediarios regionales, sobre todo Turqua, que pareca dispuesto a luchar hasta el final contra Siria, solo cuatro aos despus de haber firmado unos acuerdos de cooperacin, de amistad, de fraternidad y de libre comercio con este pas. Tambin han encontrado los petrodlares que financian los ejrcitos de los combatientes venidos del exterior.

Se esperaba que con estas intervenciones exteriores el ejrcito sirio se desmoronara rpidamente y con l todo el rgimen. Pero, para sorpresa general de todos aquellos que muy conocan mal el contexto sirio, esto no ocurri. Y hoy parece que el ejrcito se recupera militarmente. Sin embargo, los combates y la destruccin de Siria van a continuar mientras el gobierno sirio no pueda controlar sus fronteras, muy extensas, con Turqua, Iraq, Jordania y Lbano. Por lo que se refiere al proyecto de conferencia en Ginebra, no es sino un mal teatro. Me recuerda al de hace cuarenta aos cuando los soviticos reclamaban una conferencia internacional sobre Palestina a la que ellos se asociaran. Ahora bien, solo hubo una sesin hurfana de aparato ya que los estadounidenses y los israeles no quisieron conceder influencia a la URSS en este conflicto. As que soy muy escptico con este proyecto de conferencia. Hasta ahora estamos viendo unos encuentros ruso-estadounidenses sobre Siria para organizar una conferencia entre las parte en conflicto, pero en cuanto acaba la reunin, las declaraciones de las partes en conflicto contradicen la voluntad de paz.

Las consecuencias de todo esto sobre Lbano son muy interesantes. El gobierno libans ha pretendido inteligentemente permanecer neutro en el conflicto sirio, aplicando la consigna que existe desde hace aos, Lbano primero. Adems, se trata de una consigna que hasta la OLP haba adoptado despus de su salida de Beirut en 1982 en virtud de la cual afirmaban Palestina primero. Tambin se encuentra en Iraq despus de la invasin estadounidense y se oye en los medios de la oposicin siria. Ahora bien, hemos visto cunto contribuy esta consigna tanto a debilitar a los dirigentes de la OLP, impotentes antes la colonizacin, como a debilitar Iraq.

En Lbano quienes lanzaron esta consigna no la aplican ya que ellos son los primeros en implicarse militarmente enviando combatientes a Siria, lo mismo que hace Hizbola, porque la llegada de su armamento depende en gran medida de la supervivencia del rgimen sirio y, por consiguiente, tambin su propia supervivencia. Por ello creo que va a continuar la inseguridad en todas las zonas geogrficas libanesas limtrofes con Siria porque los combates van y vienen. Todo ello mientras el ejrcito israel sigue siendo superpoderoso y verdaderamente tiene veleidades de volver a intervenir en Lbano con la esperanza de conseguir hacer desaparecer Hizbola. Sin embrago, no creo que la inseguridad se vaya a propagar a todo el territorio. Es cierto que en Saida est este jeque salafista, radical y anti-Hizbola que quiere disparar contra este partido. Hace un ao apareci bruscamente en el escenario libans, al parecer financiado por petrodlares saudes o qatares. As que la ciudad de Saida est pasando por un periodo turbulento pero la poblacin de la ciudad en su conjunto est tranquila, al contrario de la ciudad de Tripoli, que puede dejarse ganar por el radicalismo islmico. En cambio, es ms inquietante la disgregacin de las instituciones del Estado. Pero Lbano sabe autogestionarse.

-Qu opina usted de la situacin del poder hachemita en Jordania?

-Creo que los israeles deben seguir dilucidando: hay que intentar hacer un Estado palestino en Transjordania, una vieja idea de Ariel Sharon para solucionar el problema palestino, lo que permitira al mismo tiempo expulsar a los palestinos que permanecieron en lo que se convirti en territorio de Israel? O bien sera mejor conservar a este aliado fiel de Estados Unidos que es la monarqua jordana, que garantiza la seguridad de la frontera con Israel? Pero como desconozco el secreto del pensamiento estratgico israel, no tengo respuesta.

-Se ve un nuevo planteamiento de la poltica estadounidense concerniente a Oriente Prximo tras el segundo mandato de Barack Obama?

-No. Cuando se observa a Estados Unidos y se trata de determinar sus objetivos principales, se constata lo siguiente: [que estos objetivos son] uno, la seguridad de Israel y, por consiguiente, que Israel pueda seguir colonizando como desde 1967. Dos, impedir que Irn tenga armamento nuclear. Y, evidentemente, junto con esto desmantelar el eje Irn-Siria-Hizbola y ello siempre por la seguridad de Estados Unidos. Y despus, el control de las rutas de aprovisionamiento petrolero y el mantenimiento de la hegemona que ha tenido Europa, ya que Estados Unidos ha llegado a acuerdos con Europa sobre toda esta zona altamente estratgica para la economa y la geopoltica mundiales. Esto es muy fcil de descifrar. Cuando Barack Obama pronunci su clebre discurso en El Cairo en 2009 segua estrictamente la poltica estadounidense tradicional y no ha cambiado un pice. No se expresa un cambio poltico por el hecho de citar dos versculos de El Corn en el texto de un discurso, algo que quiz creyeron ingenuamente algunas personas! Lo que ocurre simplemente es que, como deca antes, Estados Unidos es hoy mucho ms prudente y este Estado no tiene ganas de nuevas aventuras militares exteriores, lo cual es un factor que calma el juego. En todo caso, se han afirmado las mismas constantes en la poltica del presidente George W. Bush y la de Barack Obama. Durante su reciente viaje a Israel, Obama pronunci unas palabras incondicionalmente favorables al Estado de Israel y a su poltica, como han hecho todos los sucesivos presidente estadounidenses, a excepcin de Eisenhower y ms accesoriamente George Bush padre y su ministro de Exteriores James Baker, que protest enrgicamente contra la continuacin de la colonizacin y incluso anul las ayudas estadounidenses al Estado de Israel.

Fuente original: http://www.lesclesdumoyenorient.com/Entretien-avec-Georges-Corm.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter