Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2013

4 aniversario del golpe. No hay nada que celebrar, pero s mucho que recordar, para nunca olvidar
Honduras entre las ruinas del pasado reciente y la esperanza del futuro

Giorgio Trucchi
Opera Mundi


Ya han pasado cuatro aos desde aquella maana del 28 de junio 2009, cuando un nutrido contingente de militares atac, disparando, la vivienda del presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, forzndolo a abordar un avin y a abandonar en pijama el pas rumbo a la vecina Costa Rica, no sin antes hacer una escala tcnica en Palmerola, la ms grande base militar estadounidense en la regin centroamericana.

Durante este perodo, Honduras se ha hundido en una crisis poltica, econmica, social y de seguridad sin precedentes, con un fuerte repunte de los niveles de pobreza, una creciente militarizacin de la sociedad y un acelerado desmoronamiento de las instituciones y poderes del Estado.

Mientras tanto, los grupos de poder emergentes y aquellos que orquestaron y ejecutaron el golpe han iniciado una lucha interna, para reacomodarse y conquistar espacios en vista del inminente proceso electoral del prximo noviembre.

Un proceso electoral que, por primera vez en ms de 100 aos, ser caracterizado por la ruptura del bipartidismo clsico, cuya crisis se ha acelerado por la creacin y participacin de un movimiento de base amplio y polifactico y una fuerza poltica nueva y pujante, cuyas races estn hondamente enterradas en la lucha contra el golpe de Estado.

En este sentido, el pueblo hondureo se debate entre una crisis estructural de la sociedad, agigantada hoy por los efectos nefastos que ha dejado la ruptura del orden constitucional, y una lucha de resistencia poltica y social organizada que genera esperanza para el futuro.

Han sido 4 aos caracterizados por la profundizacin del proceso de resquebrajamiento institucional del Estado, tanto en trminos de seguridad, educacin, salud y servicios bsicos, como de crisis profunda de la poltica y la justicia, dijo a Opera Mundi, el socilogo y analista poltico, Eugenio Sosa.

Violencia e impunidad

De acuerdo con datos de la ONUDD (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), Honduras alcanz en 2012 la mayor tasa de homicidios del mundo (86 por cada 100 mil habitantes), es decir casi 10 veces el promedio mundial de 8.8 homicidios. La OMS (Organizacin Mundial de la Salud) califica de epidemia la tasa que supera los 10 homicidios por cada 100 mil habitantes.

El Observatorio de la Violencia de la UNAH (Universidad Nacional Autnoma de Honduras) calcula un promedio de casi 20 personas asesinadas a diario durante ese mismo ao. El Ministerio Pblico (MP) reconoce que solamente 20 de cada 100 casos de asesinato son investigados y es infinitesimalmente baja la cantidad de los que se judicializan y terminan con una condena.

En abril pasado, el Congreso Nacional nombr una Comisin Interventora del Ministerio Pblico, con el objetivo, entre otros, de realizar un diagnstico integral de la institucin y desarrollar e implementar una evaluacin y depuracin de todas sus estructuras. Como resultado del diagnstico, la Comisin iba a proceder a contratar, nombrar, sustituir, rotar y cancelar personal del MP.

Si bien el nombramiento de esta Comisin fue criticado y hasta tachado de ilegal por la forma en que se llev a cabo, sus miembros siguen investigando y han logrado una prrroga de su mandato que era de 60 das.

En el pas la impunidad es total y el sistema judicial funciona bien slo para los victimarios, para los que cometieron el golpe, mientras est absolutamente en contra de las vctimas, asegura el periodista y comunicador social Flix Molina.

Segn l, durante estos cuatro aos no ha habido sentencias ejemplarizantes que reivindiquen moralmente a las vctimas. No hay una justicia percibida, y cuando la ciudadana no percibe la justicia, tambin tiene dificultad para percibir al Estado, dijo.

Cuando se habla de violencia e impunidad resulta emblemtico el caso de la regin del Bajo Agun, al noreste del pas. Ah, el conflicto agrario que se ha originado por la expansin del monocultivo de palma africana y la falta de acceso a la tierra para miles de familias campesinas, ha dejado un saldo de no menos 60 campesinos organizados asesinados despus del golpe. Hasta la fecha, ninguno de estos casos ha sido investigado, ni los responsables han sido asegurados a la justicia. La impunidad es total, apunta Bertha Oliva, coordinadora del COFADEH (Comit de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras).

Durante dos meses, la Comisin Interventora del MP investig todo acto realizado por cualquier miembro de la institucin y despus de varios cambios internos, rotaciones de personal y no renovacin de contratos, hace dos semanas present un informe preliminar ante el Congreso Nacional. En ese informe los integrantes de la Comisin sealaron las graves anomalas cometidas por las autoridades del MP y emprendieron los primeros pasos para acusar de abuso de autoridad y violacin a deberes pblicos al Fiscal general, Luis Rub, y al Fiscal Adjunto, Roy Urtecho.

Como consecuencia inmediata de este informe, la Comisin de Seguridad del Congreso Nacional recomend ayer (25/6) separar de su cargo a los dos funcionarios por medio del juicio poltico. En su informe preliminar, la Comisin del Congreso seala que los fiscales cometieron incumplimiento grave de sus funciones, atribuciones y obligaciones", y que no ejercieron la accin penal pblica en distintos casos causando con ello una grave impunidad en perjuicio de la poblacin.

Adems, la Comisin del Congreso recomend al plenario "iniciar la pronta discusin de una nueva ley orgnica del Ministerio Pblico, que le permita a la institucin cumplir con las funciones y atribuciones que le establece y dems legislacin nacional". Ante la fuerte presin generada en los ltimos meses, en la noche de este 25 de junio, Luis Rub y Roy Urtecho presentaron su renuncia.

Sin embargo, la ex directora de Asuntos Internos de la Polica Nacional, Mara Luisa Borjas, asegur a Opera Mundi que la grave crisis de esta institucin y del conjunto de rganos encargados de procurar y administrar la justicia an est lejos de terminar.

Depuracin y remilitarizacin

El nivel de violencia e impunidad en la sociedad hondurea es directamente proporcional al grado de corrupcin e infiltracin del crimen organizado y el narcotrfico en las instituciones y poderes del Estado, incluyendo a los rganos de seguridad pblica.

Ante esta situacin, el presidente Porfirio Lobo, con el apoyo del Parlamento donde goza de amplia mayora, lanz una ofensiva contra el crimen, la corrupcin y la impunidad. Sin embargo, los resultados han sido muy escasos.

En junio del ao pasado, se aprob el decreto de emergencia 89-2012, para iniciar un proceso de depuracin policial, durante el cual la recin conformada DIECP (Direccin de Investigacin y Evaluacin de la Carrera Policial) iba a aplicar pruebas de confianza integrales - poligrfica, toxicolgica, psicomtrica y socieconmicas - a los oficiales de polcia.

De acuerdo con las declaraciones ante el Congreso Nacional del director de la DIECP, Eduardo Villanueva, durante los casi trece meses del proceso de depuracin se aplic un total de 774 pruebas de polgrafo, resultando un total de 230 requerimientos de despido de policas a la Secretara de Seguridad. De esta cantidad, 33 se convirtieron en rdenes de separacin y slo 7 fueron ejecutados, de un total de casi 14 mil miembros que tiene la institucin policial.

Cmo es posible que los oficiales que salieron reprobados en las pruebas de confianza no slo no fueron separados del cargo, sino que fueron ascendidos al grado inmediato superior o estn ostentando cargos de direccin? De qu depuracin estamos hablando, entonces?, se pregunt la ex comisionada Borjas.

Para ella, es evidente que se pretende hacer creer al pueblo que realmente se quiere sanar la institucin policial, pero sus actos demuestran lo contrario. Cita varios ejemplos, entre ellos los del ex vocero del Ministerio de Seguridad, comisionado Ivn Meja Velsquez, y del director general de la Polica Juan Carlos Bonilla Valladares.

Meja Velsquez tiene un auto de prisin para violacin a los derechos humanos, abuso de autoridad y lesiones, mientras el Tigre Bonilla, como le dicen aqu, fue investigado por haber perpetrado tres asesinatos extrajudiciales y por estar relacionado con varios casos de secuestro y desapariciones. Ambos continan desempeando altos cargos en la institucin.

Deberan estar suspendidos y hasta presos, sin embargo Meja Velsquez acaba de ser ascendido al cargo de director de la Polica Preventiva, mientras que Bonilla Valladares ostenta el rango ms alto en la institucin, explic.

Borjas estaba a cargo de la Unidad de Asuntos Internos cuando, en 2002, se investig a Juan Carlos Bonilla. Lo estbamos investigando por 13 casos de violaciones graves, incluyendo a ejecuciones sumarias de jvenes y supuestos pandilleros, pero solamente logramos llevar uno ante la Fiscala, porque ya no nos dejaron continuar.

La ex comisionada relat a Opera Mundi que fue separada del cargo en 2003, por el entonces ministro de Seguridad, scar lvarez . Nos quitaron la logstica, despidieron a mis colaboradores y a los investigadores y finalmente, cerraron la Unidad. Sin embargo, la Fiscala logr judicializar el caso y el juez emiti orden de captura contra Bonilla Valladares y sus tres acompaantes: Carlos Arnoldo Meja Lpez, Jos Ventura Flores Maradiaga y Juan Jos Zavala Velsquez, explic.

Hoy da, los cuatro oficiales siguen ostentando altos cargos en la institucin, gracias a una absolucin derivada de un acuerdo extrajudicial que en 2004 firmaron el ministro lvarez y la entonces presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales. Bonilla Valladares les sirve para hacer limpieza social en todo el pas. Esto demuestra que no hay una verdadera voluntad de hacer una depuracin, sino temor para actuar y hasta colusin de polticos, fiscales y jueces en actos, tanto de delincuencia comn como organizada, concluy Borjas.

Adems, ese proceso de aparente combate contra el crimen y la impunidad se ha caracterizado por una creciente militarizacin del pas. Las Fuerzas Armadas estn cada da ms involucradas en tareas de seguridad y tienen ms poder. Se han creado nuevas fuerzas especiales, fuerzas de lite y fuerzas de tarea conjuntas. No hay duda de que, detrs de todo este proceso de remilitarizacin y de cambio de autoridades de Seguridad, estn los Estados Unidos y su proyecto hegemnico en la regin, asegur el acadmico Eugenio Sosa.

Proyecto hegemnico

Para el ao fiscal 2014, Estados Unidos prev una ligera disminucin de los fondos destinados a la lucha contra la droga en Mxico y Colombia, a cambio de un aumento para la CARSI (Iniciativa Regional de Seguridad para Amrica Central), para la cual el Departamento de Estado solicit 162 millones de dlares, es decir 26 millones por encima del presupuesto de 2012. Si bien no es fcil conocer exctamente qu cantidad de recursos llegar a Honduras a travs de diferentes vas y programas, es lgico pensar que ese pas gozar de una atencin privilegiada.

Recientemente, el Congreso Nacional de Honduras aprob la creacin de mil nuevas plazas para soldados del Ejrcito y la conformacin del cuerpo lite Tigres (Tropa de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial). Se quiere hacer crecer el podero militar a costillas de la seguridad pblica. Hay una intencin manifiesta de cerrar la Polica y que el instituto castrense maneje el tema de seguridad pblica, declar a medios nacionales el vicepresidente del Congreso, Marvin Ponce.

Durante el 2011, el Pntagono increment su gasto militar en el pas de un 71% con respecto al ao anterior. Pese a la grave crisis econmica, poltico-institucional y social que embisti a Honduras desde el golpe de Estado, a las repetidas denuncias de corrupcin, violacin a los derechos humanos y colusin con el crimen organizado dirigidas a la Polica Nacional, y al fracaso del proceso de depuracin policial, Estados Unidos sigue aportando fondos para continuar con sus programas.

En declaraciones a Opera Mundi, la directora del Programa de las Amricas del CPI (Centro para la Poltica Internacional), Laura Carlsen, sostuvo que Estados Unidos quiere tener ms control sobre las estrategias de seguridad internas de los pases centroamericanos, sobre todo ahora que varios gobiernos progresistas o de izquierda se han instalado en Amrica Latina. En este sentido - continu Estados Unidos busca fortalecer su presencia militar para enfrentar lo que ve como una amenaza contra su hegemona tradicional en la regin, dijo.

Segn Flix Molina, ya se estaran viendo varios seales que muestran la progresividad de dicha intervencin en el escenario hondureo. Se inici con la firma de un intercambio de inteligencia y de experiencias entre el rgimen de Porfirio Lobo y Colombia y despus vino la autorizacin para crear nuevas bases militares de Estados Unidos en La Mosquitia y el Caribe. Asimismo, estamos asistiendo a la llegada de altos funcionarios del Departamento de Estado y a la intervencin directa en el proceso de evaluacin del Ministerio Pblico, de depuracin de la Polica y de creacin de varias leyes, asegura el periodista.

Entre las leyes cuestionadas, Molina cit, entre otras, la Ley Antiterrorista, la Ley de Intervencin de Comunicaciones Privadas, la Ley de Inteligencia Nacional y la Ley de Extradicin para Hondureos.

En marzo pasado, el subsecretario adjunto de Estado de la Oficina Antinarcticos de Estados Unidos, William Brownfield, inform sobre la aprobacin de un financiamiento de 16.3 millones de dolares para crear una fuerza de tarea policial para combatir los crmenes ms graves.

Mantener a Honduras en las primeras planas de peridicos y noticieros como el pas ms violento del mundo y como un Estado fallido sera, entonces, parte de la estrategia norteamericana para justificar una posible intervencin de hecho. Estados Unidos maneja un doble discurso para garantizar sus objetivos y prioridades estratgicas. Estamos viendo un incremento de su presencia y de sus bases militares en la regin, as como de sus proyectos sociales y de cooperacin, que ocultan sus verdaderos intereses, dijo Borjas.

Un protagonismo, en apariencia silencioso y sutil pero muy efectivo en la prctica, que segn Molina busca fortalecer institucionalmente el aparato de Seguridad de Honduras, pero que en realidad apunta a fortalecer al Ejrcito, es decir el aparato que monopoliza la violencia en el Estado hondureo, y a garantizar su control hegemnico.

Recientemente, 21 senadores de Estados Unidos enviaron una carta al Secretario de Estado, John Kerry, sealando como un fracaso decepcionante el proceso de depuracin. Asimismo, exigieron una rendicin de cuenta de los fondos desembolsados por Estados Unidos y destinados al Ejrcito y la Polica hondurea. Debemos asegurarnos de que fondos estadounidenses no estn permitiendo violaciones desenfrenadas de los derechos humanos, incluso por miembros de las fuerzas de seguridad de Honduras que actan amparados por la impunidad", seala la carta.

Desastre econmico


Segn el Observatorio del mercado laboral del Ministerio del Trabajo, en 2012 el 67% de la poblacin - 5.5 millones de personas - estaba en pobreza, de los cuales 3.8 millones en pobreza extrema. Datos del FOSDEH (Foro Social de la Deuda Externa de Honduras) evidencian que del 2009 al 2012, la cantidad de pobres ha incrementado de 2.1 millones.

La actual crisis econmica de Honduras es producto de la combinacin de dos elementos: la crisis financiera mundial y el golpe de Estado de 2009. Actualmente, la deuda total, calculada en casi unos 14 mil millones de dlares, ha superado el 70% del PIB (Producto Interno Bruto), el dficit fiscal ha alcanzado el 6%, mientras el 63% de los asalariados y el 80% de quienes trabajan por cuenta propia, ganan por debajo del salario mnimo y del equivalente de la canasta bsica.

Raf Flores, subcoordinador del FOSDEH, estima que durante los ltimos aos, por cada 100 personas en que ha crecido la poblacin, 145 han entrado en pobreza, y los programas gubernamentales para la reduccin de la pobreza no estn tocando los factores determinantes que la originan. Adems, hay varios sectores de clase medio-baja que ya han caido en condiciones de pobreza, mientras la tasa de desempleo y subempleo ha alcanzado casi el 80%.

La situacin no slo es muy complicada, sino que tampoco vemos que el gobierno tenga una visin estratgica integral de cmo enfrentar esta problemtica, para generar crecimiento y, a la vez, disminuir la brecha de rezago y exclusin social que ha venido amplindose, y que se manifiesta con mayor migracin, pobreza e inseguridad social, dijo Flores a Opera Mundi.

Segn el economista, la principal actividad econmica que ha mantenido un fuerte crecimiento es la financiera. Esto se debe a la emisin de grandes cantidades de bonos soberanos de corto plazo y con alta tasa de inters. El negocio para el sistema financiero en prestarle al Estado y recibir tasas de inters que se acerca al 15% anual. El mercado est tan saturado que el Banco Central est admitiendo que parte del encaje legal de los bancos sea en bonos soberano, garantizndoles un doble inters y una doble ganancia, explic.

Durante los primeros meses del golpe, el gobierno de facto de Roberto Micheletti logr sobrevivir y aguantar econmica y financiariamente a costa del aumento desmedido del endeudamiento pblico. Principales receptores de los bonos soberanos fueron justamente los sectores y grupos financieros que apoyaron el golpe y que, hoy, siguen endeudando al pas.

Con esta situacin se est ampliando la brecha en el poder adquisitivo de las personas. El costo de la canasta bsica se ha ido incrementando, pero el ingreso de salarios no ha compensado este aumento, empeorando la curva de pobreza, dijo Flores.

El rubro que genera ms divisa al pas son las remesas familiares, que el ao pasado han alcanzado los 3 mil millones de dlares. Por el contrario, ha habido una fuerte contraccin del sector productivo, agrcola e industrial, y de la construccin. Ese ltimo, que historcamente ha encabezado la generacin de puestos de trabajo en Honduras, no slo no se ha podido recuperar de la crisis originada por el golpe, sino que se ha transformado en mbito privilegiado para el repunte del lavado de dinero.

Los elementos de inestabilidad poltico-econmica derivados de la crisis de 2009 todava persisten, as como se acrecentaron los elementos de ingobernabilidad. El gobierno se ha lanzado en medidas extemporneas que no han resuelto el problema, profundizando el proceso de privatizacin o concesionamiento de bienes pblicos, explic Flores.

En efecto, en la mira de la COALIANZA (Comisin para la Promocin de la Alianza Pblico-Privada) estn las carreteras, los puertos, las telecomunicaciones, as como la energa elctrica, acueductos y alcantarillado, los principales recursos naturales para el desarrollo de megaproyectos mineros e hidroelctricos, y hasta el propio territorio con la aprobacin de las reformas y las leyes que impulsan las Regiones Especiales para el Desarrollo (RED), mejor conocidas como ciudades modelo.

Son procesos muy poco transparentes, cuyo costo en trminos de reduccin de entradas fiscales se desconoce. La inversin pblica est desapareciendo, en cuanto casi el 50% de las entradas tributarias se van entre el servicio de la deuda y el gasto de salarios. Gane quien gane el prximo noviembre, encontrar un pas muy complicado y deber atacar los factores determinantes de la inmovilidad, exclusin e inequidad social, estableciendo nuevas reglas del juego e impulsando un pacto y un acuerdo econmico y social serio en el pas, concluy Flores.

Proceso electoral y derechos humanos


Ante un escenario electoral seguramente muy complicado y, al mismo tiempo, estimulante, el partido Libertad y Refundacin (Libre) realiz el pasado domingo (16/6) su Asamblea Nacional, ratificando los resultados de las elecciones primarias del pasado noviembre y adelantando puntos importantes de lo que sera su programa de gobierno.

Slo un ao despus de su conformacin, Libre, un partido que se ha formado y ha crecido en las calles con el pueblo, se ha convertido en la primera fuerza poltica del pas. Nuestra candidata de consenso Xiomara Castro, ha sido la candidata presidencial ms votada en toda la historia del pas, dijo Enrique Flores Lanza, ex ministro de la presidencia durante el gobierno de Manuel Zelaya y actual candidato a diputado.

Segn la ltima encuesta realizada en mayo por Cid Gallup, Castro encabeza la lista de los siete candidatos que participarn en las elecciones del 24 de noviembre con el 28% de las preferencias. Le siguen el presentador de televisin Salvador Nasralla, del PAC (Partido Anticorrupcin) con el 21%, el actual presidente del Congreso, Juan Orlando Hernndez del PN (Partido Nacional) con el 18% y el candidato del PL (Partido Liberal,, Mauricio Villeda con el 14%.

Durante su intervencin ante miles de simpatizantes, Castro prometi refundar a Honduras convocando a un nuevo pacto social a travs de una Asamblea Nacional Constituyente originaria, incluyente y de profunda participacin popular. De esa manera, pretende iniciar un camino de reconciliacin y de transformacin democrtica y pacfica del pas, derogar las leyes neoliberales aprobadas despus del golpe, devolver los militares a sus cuarteles, acabar con la impunidad y reformar el entero aparato de seguridad y justicia.

Sin embargo, no previendo la legislacin electoral hondurea una segunda vuelta de balotaje, los resultados de la ltima encuesta de Cid Gallup por un lado entregaran la presidencia a la ex Primera Dama, pero, por el otro, determinaran una profunda divisin en el Congreso Nacional y en la distribucin de los gobiernos municipales.

Nuestra candidata tiene 14 meses de estar creciendo de manera ininterrumpida y sto tiene con suma preocupacin a la derecha y la oligarqua golpista, y la est haciendo reaccionar, seal Flores Lanza.

A ese propsito, Bertha Oliva manifest fuerte preocupacin ante una previsible profundizacin de los ataques fsicos contra miembros o simpatizantes de Libre.

Estamos ante una estructura muy bien organizada para crear terror y la violacin de los derechos humanos est aumentando a medida que se acercan las elecciones. De las personas que estuvieron acompaando al ex presidente Zelaya en la embajada de Brasil, ya son 8 las que fueron asesinadas en menos de dos aos, dijo Oliva.

La coordinadora del COFADEH revel que en estos primeros 6 meses del ao ha habido un fuerte aumento de la cantidad de denuncias presentadas ante esta organizacin, en su mayora de parte de miembros del partido de Xiomara Castro y de la Resistencia en general.

Para ella, existira un verdadero odio colectivo de parte de la gente que dio el golpe, lo cual, sumado a la creciente militarizacin de la seguridad pblica y la proliferacin de los cuerpos privados de seguridad - se contabilizan ms de 700 empresas de seguridad y unas 70 mil guardias privadas -, estaran llevando a Honduras hacia el caos.

Si las encuestas continan apuntando a una posible victoria de Xiomara Castro, los sectores golpistas van a hacer cualquier cosa para sembrar el caos y justificar una suspensin del proceso electoral, asegur la defensora de derechos humanos.

Para Flores Lanza, las fuerzas aglutinadas en Libre no se estn enfrentando solamente al poder oligrquico nacional, sino a los intereses del imperio norteamericano y de toda la derecha internacional, que acta como una sola fuerza, al igual que en Venezuela durante las ltimas elecciones, dijo.

Es por eso, que el nuevo partido est enfocado en la formacin y capacitacin de sus cuadros y militantes para la defensa del voto. La fuerza del pueblo es lo nico que puede derrotar estos intentos de los partidos tradicionales y de la oligarqua de perpetuarse en el poder, concluy.

Criminalizacin de la protesta

La violencia poltico-electoral se mezcla tambin con la criminalizacin de la protesta social. Es ese el caso de Bertha Cceres, dirigente indgena del COPINH (Consejo de organizaciones populares e indgenas de Honduras), quien el pasado 24 de mayo fue detenida ilegalmente por efectivos del ejrcito y la polica, junto con el comunicador social y miembro de la misma organizacin, Toms Gmez, mientras viajaban en vehculo hacia la zona de Ro Blanco, donde desde hace casi 3 meses las comunidades indgenas lencas estn protestando y deteniendo la ejecucin del proyecto hidroelctrico Agua Zarca.

Despus del sobreseimiento provisional dictado por el tribunal de Santa Brbara, la Procuradura de la Repblica apel la sentencia y Cceres deber enfrentar otro juicio por los supuestos delitos de posesin ilegal de armas y por estar atentando contra la seguridad del Estado.

La lucha contra los megaproyectos hidroelctricos y tursticos, la minera, la expansin de monocultivos, as como contra el concesionamiento de recursos naturales y de territorios de parte de las organizaciones sociales y populares que participaron activamente contra el golpe de Estado, sigue siendo criminalizada.

Se trata de un juicio poltico, a travs del cual se pretende seguir criminalizando la lucha histrica que el pueblo lenca est librando contra el saqueo de recursos y territorios. Sin embargo, pueden encarcelarnos o hasta asesinarnos, pero la lucha no se va a detener. Las comunidades estn listas y decididas y no van a permitir otro atropello a su territorio ancestral, dijo Cceres.

La ex comisionada Borjas confirm este anlisis al declarar que los policas que integrarn la Unidad Tigres ya estn siendo entrenados en tres unidades militares, en lo que es combate de baja intensidad y contrainsurgencia. Su funcin es la persecucin de lderes sociales, con la que se pretende desarticular a las organizaciones sociales. No es ms que la rplica del nefasto Batalln 3-16, que funcion en los aos 80 para perseguir, secuestrar, torturar y ejecutar a personas con ideologa diferente a la del gobierno y los grupos de poder. La ciudadana contina en una situacin de alto riesgo y de precariedad extrema, pero seguimos trabajando para cambiar las cosas con propuestas serias y concretas, concluy Borjas.

II

Los sectores que dieron el golpe son torpes y estn afuera de la historia, dice ex ministro de Zelaya

Cuatro aos despus del golpe de Estado que derroc al presidente Manuel Zelaya Rosales, Honduras no ha podido recuperarse. Sin embargo, algo que los sectores de la oligarqua golpista no haban previsto fue la espontaneidad de la reaccin popular, que desemboc en una masiva protesta social en defensa de los derechos y los bienes comunes. Tampoco creyeron en la posibilidad de que surgiera y se consolidara un nuevo partido poltico, como es Libre (Libertad y Refundacin), cuya candidata presidencial, la ex Primera Dama, Xiomara Castro, lidera las encuesta para las elecciones del 24 de noviembre prximo.

Sobre estos y muchos otros temas, Opera Mundi convers con Victor Meza, ex ministro del Interior y pieza clave de la delegacin que represent a Zelaya en la negociacin post-golpe, es tambin director y fundador del CEDOH (Centro de Documentacin de Honduras). El ao pasado, el nombre de este intelectual prestado a la poltica apareci en unos cables enviados por el entonces embajador estadounidense, Larry Palmer y publicados por Wikileaks.

En ellos, el diplomtico lo sealaba como informante de la embajada estadounidense. Meza siempre ha rechazado esta versin, denunciando la manipulacin de los peridicos hondureos y el intento de desprestigiarlo por sealar el involucramiento norteamericano en el golpe.

Opera Mundi: Cul es la situacin de Honduras cuatro aos despus del golpe de Estado?

Vctor Meza: La Honduras que tenemos hoy es la consecuencia directa del golpe y es muy diferente de la Honduras pre golpe. Antes del 28 de junio de 2009, el pas tena relativa estabilidad interna, con niveles de seguridad alarmantes, pero todava controlables, con ndices de crecimiento econmico aceptables y con una deuda interna manejable.

La Honduras de hoy es exactamente lo contrario. El pas est sumido es su peor crisis de inseguridad, con una deuda interna inmanejable que constituye el 43% de la deuda total, la cual ya ha alcanzado casi el 40% del PIB (Producto Interno Bruto).

Es una Honduras en crisis de institucionalidad, con fuertes conflictos sociales y a punto de desembocar en un proceso electoral que va a ser el ms complicado de los ltimos 30 aos.

OM: Por qu va a ser el ms complicado?

VM: Por varios factores. En primer lugar porque se produce en condiciones post golpe, es decir en medio de una nueva polarizacin poltico-social en el pas. El enfrentamiento ya no va a ser entre los viejos adversarios tradicionales de la poltica hondurea, sino entre golpistas y anti golpistas. Adems, el sistema bipartidista, que fue una de las primeras vctimas institucionales del golpe, ha dejado de existir. Hoy tenemos por lo menos tres partidos grandes disputndose el poder y nueve partidos participantes, lo cual es algo absolutamente nuevo en la historia contempornea de Honduras.

Una cosa es cierta: las fuerzas de ultraderecha, concertadas entorno a las lites conservadoras hondureas que son, sin duda alguna, las ms conservadoras de Amrica Latina, estn pagando las consecuencias del golpe. Estn sumidas en un estado de verdadero pnico ante la posibilidad de que el partido Libre, surgido de las entraas de la resistencia contra el golpe de Estado, pueda triunfar en las prximas elecciones.

OM: Si los efectos del golpe fueron tan negativos para estos sectores, por qu cree que tomaron esta decisin?


VM: El golpe de Estado es el resultado del miedo de las lites conservadoras ante una creciente dinmica de inclusin social de los sectores ms pobres. El proyecto que animaba al gobierno zelayista no era un proyecto revolucionario, sino de elemental justicia social, que inici a tomar forma slo despus de la mitad del perodo de gobierno.

La gran pregunta que nos hacamos era cmo hacer incluyente un sistema diseado para ser excluyente. El gobierno estuvo buscando formas de inclusin y de movilizacin social, y el proyecto de la Cuarta Urna fue una de las expresiones de esta bsqueda. Queramos que la gente dejara de ser el tradicional objeto de los procesos electorales, sino que participara y que comenzara a convertirse en un sujeto social, con autonoma propia y con dinmicas sociales movilizadoras.

Eso provoc el miedo en estos sectores de la lite poltico-econmica del pas, animada ideolgicamente por el fundamentalismo religioso y respaldada por militares herederos de la Guerra Fra y congelados en el tiempo, que fingan ser subordinados ante las autoridades democrticamente electas.

OM: Cules son las caractersticas de estas lites?

VM: Son lites asustadizas, poco ilustradas y torpes, que reciban con entusiasmo los consejos de grupos ultraderechistas de Washington, particularmente del lobby de los sectores vinculados a los grupos de exiliados cubanos de Miami y a los grupos de venezolanos antichavistas.

La combinacin y la mezcla de estos elementos producen esa aberracin histrica que fue el golpe, generando las consecuencias ya mencionadas, es decir la ruptura del bipartidismo y el surgimiento de una tercera fuerza poltica importante en el pas.

Fueron tan idiotas que no se dieron cuenta que derrocando a un gobierno constitucional generaban un nuevo escenario poltico, en donde las nuevas dinmicas sociales se traduciran en nuevas opciones polticas.

Creo que an no han entendido lo que signific realmente el golpe, ni el movimiento social que se gener y que sorprendi hasta el mismo gabinete de Zelaya. Fue nuestro Mayo francs.

OM: Sin embargo, el sector financiero sali ganando con el golpe

VM: El sector financiero siempre sale ganando. Desde 1990, este sector es el grupo econmico ms beneficiado de la economa hondurea. Ese grupo nunca pierde, porque siempre le apuesta a los ganadores.

Durante el golpe fue el grupo que le prest el dinero al gobierno de facto de Micheletti. Estamos hablando de ms de 2 millones de dlares diario y hoy este sector est cobrando con creces su dinero y sus intereses. Es por eso que la deuda interna de Honduras se ha vuelto inmanejable.

OM: Cules son los elementos que caracterizan la crisis de seguridad que est viviendo Honduras?

VM: Es una combinacin de factores. En primer lugar es una crisis determinada por el crecimiento alarmante de las redes delincuenciales y del crimen organizado en todo el pas. Esto se traduce en penetracin institucional, fuerte debilitamiento de las mismas instituciones estatales, incluyendo a las de seguridad, y en un peligroso proceso de erosin y evaporacin de la presencia del Estado.

Honduras, por su posicin geogrfica, tiene 3 fronteras terrestres y 9 martimas, y est muy expuesta a la presencia del narcotrfico y el crimen organizado, lo cual genera consecuencias muy graves en trminos de violencia. Adems, la Polica hondurea permaneci 35 aos como una unidad subordinada dentro de la estructura de las Fuerzas Armadas. Es hija del militarismo y, por lo tanto, tiene una profunda cultura militar y un gran dficit de cultura policial.

Esto hace que sea una Polica fcilmente convertible en un rgano de represin interna, siempre a la bsqueda de un enemigo para destruirlo y no de un ciudadano para protegerlo.

Esta Polica, militarizada culturalmente y corrompida institucionalmente, se convierte en una arma contra la ciudadana y no es auto reformable, sino que hay que reformarla desde afuera, con voluntad poltica, valenta, decisin y conocimiento.

Si a eso le agregamos una Fiscala y una Corte Suprema de Justicia en proceso de contaminacin poltica permanente, que las degrada y las vuelve ineficientes y corruptas, el resultado es una crisis de seguridad nunca antes vista.

OM: En varios sectores de la sociedad hay fuerte preocupacin por la creciente militarizacin de la seguridad pblica.

VM: El militar est preparado para la guerra y educado para aniquilar al enemigo, no para proteger al ciudadano. Por el contrario, el polica debera estar preparado para evitar la muerte y proteger la vida de las personas. Esto explica los altos niveles de virulencia y de brutalidad con que la Polica reaccion despus del golpe contra la poblacin. Ah vimos los policas actuar por lo que son: apndices de los militares.

Es por eso que debemos acelerar el diseo de una reforma de la Polica, para lograr una profesionalizacin que rompa, de una vez, la cultura castrense, reemplazndola con una cultura comunitaria.

OM: Por qu ha fallado la depuracin de la Polica?

VM: Por varias razones. La depuracin comenz de abajo hacia arriba, mientras debera ser lo contrario, es decir comenzar a depurar la cpula policial porque despus va a ser ms fcil depurar la base. Adems, la depuracin fue concebida como un proceso muy largo, prolongado y lento, recubierto de un manto de secretividad que lo volvi sospechoso y poco creble, quitndole legitimidad pblica.

Tampoco fue parte de un proceso de reforma integral mucho ms amplio, que incluya un cambio radical del sistema de seleccin, nombramiento, educacin y promocin de los policas. Visto solamente como un componente aislado, el proceso de depuracin no va a poder impedir de que haya un retroceso.

Es por eso que decimos que puede haber depuracin sin reforma, pero nunca reforma sin depuracin.

OM: Quin gana al fracasar la depuracin policial?

VM: Los primeros que ganan son los actores vinculados al crimen organizado. Son grupos fcticos informales que operan en la sociedad hondurea, que tienen influencia, que financian campaas polticas, que controlan eslabones importantes de la economa y que influyen en el sistema institucional y poltico de Honduras.

Son los primeros beneficiarios de la ausencia de una real poltica de depuracin y por lo tanto, son los que alimentan, estimulan y financian la contrarreforma. En medio de esta situacin hay que enfocar el tema de la politizacin partidaria y sectaria de las instituciones. En la medida que sigue este proceso, las instituciones son intiles.

Tenemos un Estado paquidrmico, lento, contaminado, vulnerable, que en lugar de caminar avanza casi arrastrndose, incapaz de enfrentar el desafo de la inseguridad.

Hay que cambiar toda la estructura y el sistema, y no solamente reaccionar ante la coyuntura aprobando nuevas medidas y nuevas leyes, o cambiando personas. Es por eso que la consigna es la Asamblea Nacional Constituyente, para refundar un Estado que est diseado para no cambiar y perpetuar el statu quo.

OM: Qu rol est jugando Estados Unidos en Honduras?


VM: Estados Unidos es un pas que tiene su propia agenda y sus prioridades en trminos de seguridad. Por la importancia estratgica que tiene nuestro pas para Washington, frecuentemente la agenda de Honduras queda supeditada a la de Estados Unidos, y muchas veces las prioridades de los dos pases no coinciden.

Los norteamericanos, por ejemplo, privilegian la formacin de grupos lites y de fuerzas de tarea, y ya hay unos 10 grupos dentro la fuerza de seguridad hondurea controlados, dirigidos y estructurados por Estados Unidos. Cuando Honduras pretende disear y poner en prctica una agenda propia inevitablemente entra en choque con estas tendencias y prioridades norteamericanas.

Adems, durante los aos 80, la poltica norteamericana dej a Honduras como un territorio poblado por habitantes y no un pas poblado por ciudadanos. La situacin fue cambiando poco a poco a partir de los aos 90, pero el golpe le dio un impulso inesperado a este proceso y gener una dinmica de vocacin ciudadana como nunca antes visto. Esta situacin le preocupa a Estados Unidos.

Espero que tengan la capacidad de buscar y construir una relacin relativamente respetuosa con un posible gobierno de Xiomara Castro, as como de cooperacin ms intensa a nivel econmico.

La Honduras de hoy es consecuencia de la firma del Acuerdo Tegucigalpa-San Jos Dilogo Guaymuras, que condujo a diversificar el sistema poltico y a enterrar el viajo equilibrio en el pas. Con una dosis suficiente de pragmatismo, los norteamericanos tendrn que saber negociar este proceso de construccin de un nuevo equilibrio, que supone la aceptacin de un tercer invitado en la mesa.

OM: Qu elecciones van a ser las del 24 de noviembre?

VM: Elecciones difciles y complicadas, con un sistema electoral diseado para dirimir la disputa entre dos fuerzas polticas iguales y sin diferencias ideolgicas, y con un aparato militar y de seguridad que fue parte del golpe. Ahora la situacin ha cambiado y este sistema electoral no est preparado.

Siento que el pueblo es ms despierto, ms exigente, con demandas sociales ms consistentes. Hay como un deseo de expresarse en las urnas para vengarse del golpe.

III  

Vamos a defender el voto en las urnas y en las calles, dice Juan Barahona


El 4 aniversario del golpe de Estado que en 2009 derroc al presidente constitucional de Honduras, Manuela Zelaya Rosales, se enmarca en una coyuntura electoral que, el prximo 24 de noviembre, llevar a unos 5.3 millones de hondureos a las urnas para elegir el futuro presidente de la Repblica, 128 diputados y los alcaldes de los 298 municipios con que cuenta el pas.

La profunda crisis poltico-econmica y social derivada del golpe ha sacudido y dividido la sociedad y las familias hondureas. Juan Barahona, actual subcoordinador del FNRP(Frente Nacional de Resistencia Popular) y candidato a la vicepresidencia de la Repblica por el partido Libre (Libertad y Refundacin), asegura a Opera Mundi que la maana de aquel 28 de junio de 2009 el pueblo se volc a las calles de manera espontnea, para luchar contra el quiebre del orden constitucional en el pas.

Segn el tambin secretario general de Libre e histrico dirigente sindical, nadie se esperaba que el FNRP pudiese organizarse y crecer tanto a nivel nacional, dando vida, slo tres aos despus, a un partido cuya candidata, Xiomara Castro, encabeza todas las encuestas de preferencia de voto.

Opera Mundi: Faltan cinco meses a las elecciones nacionales. Cmo se est preparando el partido Libre ante esta cita?


Juan Barahona: Somos un partido nuevo, que tiene poco ms de un ao de vida, y ya contamos con estructuras en todos los municipios y departamentos del pas. Fuimos capaces de ir a elecciones primarias para elegir a nuestros candidatos en vista de las elecciones nacionales de noviembre.

Estamos creciendo y nuestra candidata de consenso, Xiomara Castro, est encabezando todas las ltimas encuestas. Eso nos indica que tenemos el apoyo y el respaldo de la mayora del pueblo, porque hemos sabido interpretar sus aspiraciones de cambio y presentar propuestas concretas.

OM: Cules son los elementos que ms caracterizan la propuesta poltica de Libre?

JB: Sin lugar a duda la propuesta de impulsar y gobernar con un modelo diferente al modelo neoliberal, que histricamente concentra riqueza y reproduce pobreza. Adems, durante su discurso en la Asamblea Nacional de Libre el 16 de junio pasado, Xiomara Castro ha dicho que quiere promover un socialismo democrtico, es decir avanzar hacia un cambio del modelo capitalista.

Son propuestas que el pueblo est apoyando firmemente, no porque somos un partido nuevo, sino porque tenemos propuestas concretas para cambiar la situacin econmica, poltica, social y cultural de nuestro pas. Libre es una esperanza para el pueblo y una mayor responsabilidad para quienes lleguemos a ocupar cargos de eleccin popular en el gobierno y en la conduccin del partido.

OM: Cmo se va a cambiar un modelo que est hecho para mantener el statu quo y para que nada cambie?

JB: Nos es posible si no vamos a una Asamblea Nacional Constituyente y no aprobamos una nueva Constitucin Poltica. Todo est legislado para garantizar y legalizar los intereses de los oligarcas que han mantenido el control del pas, as que es necesario un proceso de refundacin, que rompa ese estado de concentracin de poder y de recursos.

OM: No sera, entonces, suficiente ganar la Presidencia, sino tener tambin una mayora en el Congreso.

JB: Estamos trabajando para tener una fuerza significativa en el Congreso y para controlar un nmero importante de alcaldas. Solamente de esta manera podremos generar cambios en las instituciones y poderes del Estado, y en la sociedad en general.

OM: Tu trayectoria personal est marcada por una larga historia de lucha sindical al lado de los trabajadores y trabajadoras. Cul es la propuesta de Libre en el mbito laboral?

JB: Libre ha prometido respetar las conquistas de los trabajadores y trabajadoras, que estn reflejadas en la legislacin laboral nacional y los Convenios internacionales ratificados por Honduras, tal como el derecho de sindicacin y de negociacin colectiva. Tambin ha prometido derogar la Ley de Empleo Temporal, que cercena muchas de las conquistas logradas en ms de 50 aos de lucha.

OM: Ya han pasado 4 aos del golpe de Estado. En esos das tan difciles, cules eran las expectativas y qu tanto se han hecho realidad?

JB: En aquel momento estbamos en las calles, desafiando el estado de sitio y la suspensin de los derechos constitucionales, luchando para revertir el golpe y restituir al presidente Manuel Zelaya en la Presidencia.

Aun as no dejamos ni un solo da de salir a las calles en todo el pas, Fue un desafo a todas estas medidas represivas de los golpistas, sin pensar que bamos a llegar a una situacin de fuerza como la que tenemos ahora. El FNRP est organizado en todo el pas y ha dado paso a la organizacin de una fuerza poltica que le est disputando el poder al bipartidismo, que ha gobernado por ms de cien aos.

OM: Ya hay seales preocupantes en cuanto al aumento de la violencia contra miembros del FNRP y de Libre. Tiene temor de que la situacin pueda empeorar a medida que se acercan las elecciones?

JB: Desde el da del golpe de Estado hemos estado bajo una represin salvaje, una violacin sistemtica de los derechos humanos y muchos compaeros y compaeras han sido reprimidos, perseguidos, encarcelados y hasta asesinados de manera selectiva.

Un da antes de la celebracin de nuestra Asamblea Nacional asesinaron a Marvin Jos Rivera, un joven militante del partido Libre, quien acababa de salir del lugar donde se estaba montando la estructura para la actividad. El 24 de este mes fue secuestrado el periodista Anbal Barrow, quien estaba comprometido con la Resistencia, y todava no se sabe nada de l.

Creemos que, a medida que se acercan las elecciones, vamos a enfrentarnos a una profundizacin de la represin, porque los golpistas apuntan a meter miedo y generar terror, para que el pueblo retroceda y deje de respaldar a nuestro partido.

Prueba de eso es el hecho de que el principal asesor del candidato oficialista, el actual presidente del Congreso, Juan Orlando Hernndez, es J.J. Rendn, el mismo que asesor al candidato de la derecha venezolana, Henrique Capriles, y que enfoc su campaa en la confrontacin, la violencia y el terror.

OM: Se estn preparando para defender el voto en las urnas?

JB: No solamente estamos preparndonos para defender el voto en las urnas, sino tambin en las calles si pretenden robarnos el triunfo. Asimismo, estamos preparndonos permanentemente para conservar nuestras vidas, porque estamos en este proyecto poltico para cambiar la situacin en nuestro pas, no para morir.

OM: Cules son tus planes en caso de salir electo como Designado Presidencial el prximo 24 de noviembre?


JB: Actualmente soy secretario general de Libre y en la frmula presidencial de Xiomara Castro voy como primer Designado. Yo vengo de los sectores sociales y populares y voy a representarlos en el marco de un futuro gobierno. Mi responsabilidad va a ser seguir al lado de estos sectores, que histricamente han sido abandonados y excluidos, escuchando sus necesidades y demandas, y tratando de dar respuestas concretas desde el gobierno.

Fuente original: Opera Mundi 1 2 3 (portugus)


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