Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2013

Del facebook a las calles

Eduardo Lucita
Rebelin


Algo se rompi en el esquema de Brasil. Ms de un milln de personas en casi 400 ciudades reclamaron por la ampliacin de derechos ciudadanos. Que motiva las protestas sociales? Que perspectivas tienen?

La oleada de primaveras sociales que iniciara en Tnez y Egipto, que se expresara en Espaa y EEUU, que pocos das atrs la registrramos en Turqua ha llegado ahora a Brasil.

Lleg cuando nadie la esperaba, sin anunciarse. Del facebook a las ruas rezaba una pancarta que sintetiza el pasaje de la convocatoria a la accin directa. Unas marean humana que inund las principales ciudades de un pas que, salvo las grandes movilizaciones reclamando Directas Ya! para las presidenciales de principio de los 80 o exigiendo la renuncia de Collor de Melo en 1992, no registra mayores antecedentes en muchas dcadas.

Se trata de grandes movilizaciones sociales en el pas que nuestros neoliberales alaban como potencia emergente, como ejemplo de bajas tasas inflacin, de tener fcil acceso a los mercados internacionales, de que le llueven los dlares, de que tiene reservas internacionales de enorme magnitud, de que ha sacado de la pobreza a 40 millones de personas para transformarlos en clase media. Conviene preguntarse como definirn clase media? Como explican lo que esta pasando all?

Ampliacin de derechos

La matriz de las movilizaciones que recorren el mundo es similar, tanto como las convocatorias por las redes sociales, sin embargo los elementos disparadores no son los mismos. El movimiento Pase Libre fue el impulsor de este proceso buscando revocar el aumento de 20 centavos de real en el precio del pasaje de colectivo. Y lo lograron! en San Pablo dieron marcha atrs con el aumento, demostrando que lo que pareca imposible era posible.

Pero no se quedan en ese triunfo, las demandas del movimiento van ms all. Los 20 centavos fueron la gota que rebals el vaso, falta el restodicen. El transporte para ser verdaderamente pblico debe ser accesible a todos, debe ser entendido como un derecho universal gritan a los cuatro vientos. Una verdadera ampliacin de derechos que se complementa con las exigencias de una mayor igualdad; de mejoras en los servicios pblicos transporte, salud, educacin- con la reorientacin social del gasto pblico basta de infraestructuras faranicas; de eliminar la corruptela y del blindaje que los polticos brindan a los corruptos. Tambin luchan contra dos proyectos de enmiendas constitucionales, las PEC 37 y 33. La primera saca las investigaciones por corrupcin de la rbita del ministerio pblico y las coloca en la de la polica; la segunda busca limitar los derechos de los LGBT y la lucha por el aborto, impulsada por un grupo de diputados evangelistas que consideran a la homosexualidad una enfermedad curable.

Giro a derecha

Para no pocos analistas desde mediados del ao pasado se verifica una tendencia a derecha en el gobierno petista de Dilma Rousseff. Este giro se ve confirmado en las partidas del Presupuesto Federal para el ao en curso.

Para el investigador de la Unviversidad de Santa Catarina Juan Luis Berterretche, el Presupuesto Federal programado para el ao 2013 ya era un indicador del golpe de timn a la derecha del gobierno: casi la mitad de este presupuesto, -exactos 42%- est destinado al pago de intereses y amortizaciones de la deuda pblica brasilea Lo que suma 2,4 billones mientras que estn previstos por ejemplo, 71,7 miles de millones para Educacin y 87,7 para la Salud o sea una doceava parte y un dcimo respectivamente del monto reservado para el pago de la deuda pblica. Para la reforma agraria se dispondra de 5 mil millones, es decir 180 veces menos. Agreguemos que en nueve das de pago de la deuda se supera el monto previsto para un ao entero del programa "Bolsa Familia" que atiende cerca de 13,5 millones de hogares. En estas cifras se resumen las prioridades econmicas del gobierno del PT. Conviene sealar que siguiendo la tendencia mundial, la mayora de los pagos de la deuda pblica corresponde a la deuda interna que tambin tiene como principales beneficiarios a bancos e inversionistas extranjeros.

Reforma urbana

Parte del enorme gasto pblico aprobado est dirigido al desarrollo de la infraestructura del pas -autopistas, ferrovas, puertos, aeropuertos, etc- pero tambin estn incluidas las obras "necesarias" para los grandes eventos deportivos -Copa de las Confederaciones (se est desarrollando en estos das); el Campeonato Mundial de Ftbol en 2014 y los Juegos Olmpicos en 2016. La gente en las calles denuncia que, la par que se avanza en este plan de obras se lo utiliza para realizar una contra reforma urbana en las principales ciudades del pas, que implica desplazamiento de poblaciones en zona socialmente conflictivas. La contrapartida no es otra que la valorizacin territorial y la especulacin inmobiliaria.

El ftbol y la gente

En un interesante artculo, ese formidable goleador que fue Romario, hoy diputado, seala la contradiccin de que en el pas de los penta campeones mundiales, donde el ftbol es casi una cuestin de Estado, sea la Copa del Mundo la que moviliza a vastos sectores de la poblacin a poner fin a los megaemprendimientos impuestos por la FIFA; a la corrupcin y al despilfarro que ven en estas obras mundialistas. No es para menos los 17.000 millones de dlares involucrados en estas partidas contrasta con la situacin edilicia de las escuelas, el deterioro de la sanidad y de los transportes pblicos, la falta de viviendas populares. El goleador culmina sentenciando un verdadero aserto: El ftbol no es ms importante que la gente.

Ya nada ser igual

Entre nosotros sectores de la oposicin derechista han pretendido equiparar estas movilizaciones con las de los caceroleros de nuestro pas, mientras que desde sectores oficialistas se ha pretendido descalificarlas con al argumento que son las clases pudientes las que protestan contra gobiernos populares. Nada ms alejado de la realidad, no solo por sus demandas, orientadas a la satisfaccin de necesidades bsicas, sino tambin por la composicin social. Si en nuestro pas los caceroleros eran mayoritariamente sectores de las capas medias-medias y altas cuyas demandas poco y nada tenan que ver con las clases populares, en Brasil se movilizan jvenes estudiantes, sectores populares, trabajadores cansados de los malos transportes, de los malos servicios de salud y educacin, de vivir hacinados, de la falta de oportunidades, de la corrupcin

Quienes desde los primeros das de este mes se vienen movilizando en Brasil se han dado cuenta, nos dice el investigador de la Universidad de Campinas Ricardo Antnez, que, ms all del crecimiento econmico, del mito falaz de la nueva clase media, hay una realidad profundamente difcil, crtica, en todas las esferas de la vida cotidiana de los asalariados y asalariadas. Se ve en el foso gigantesco que existe entre la representacin poltica tradicional y el clamor que surge hoy en la calle. Se constata en la brutalidad y la violencia extrema de la polica militar.

Nuevo ciclo?

El ciclo de protesta inaugurado con las revueltas en el mundo rabe parece ahora cobrar un nuevo aliento, no es posible saber a priori cual ser su evolucin futura, pero si que ya nada ser igual. Algo se ha roto con los cuestionamientos a los poderes econmicos y polticos, a las instituciones, algo est pasando en la conciencia colectiva de las masas obreras y populares de un Brasil que es hoy la sptima potencia econmica del mundo y al mismo tiempo uno de los diez pases mas desiguales del planeta.

Es posible estemos en los prolegmenos de un nuevo ciclo de ascenso de las luchas populares. Si se consolida, por la envergadura del pas y lo que este implica para Amrica latina, este ascenso no ser solo brasileo.

Eduardo Lucita. integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter