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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2013

Ayer Atenas, hoy Estambul, maana

Marina Albiol Guzman
Rebelin


La historia se presenta de pronto ante nosotros, como una ola imparable, imprevisible, sin heraldos que la anuncien, inundando las calles de las grandes ciudades. No slo ha sido la primavera rabe, la fuerza de la irrupcin de la gente normal que no se resigna, que no acepta la opresin econmica y social, se est instalando en Europa.

Ayer fue Atenas, hoy son las calles de Estambul las que se muestran incapaces de acoger la marea humana que se rebela. Y maana, que suceder en las ciudades del Estado espaol? El 15-M, las mareas, la PAH no son el final, son el preludio de un movimiento que pugna por surgir, por tomar forma, por alcanzar la categora ms elevada de la historia, la de intervencin consciente de la mayora del pueblo trabajador en los destinos de la sociedad.

Mientras repaso mentalmente los acontecimientos de los ltimos meses, viene a mi esa luminosa formulacin marxista de Antonio Gramsci: El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos.

En el Estado espaol esos monstruos toman la forma de gobierno del PP, abastecido por la cofrada de monstruos mundiales que constituye la Troika, y estn sembrando nuestras calles con la misma gasolina, de recortes en los gastos sociales, desempleo, represin...

La indignacin, la frustracin, la rabia, la desesperacin son los sentimientos comunes que estn forjando una nueva fuerza en la sociedad, que puede estar a punto de materializarse. Y no es por casualidad que esos brotes de rebelda se expresan, en primer lugar, directamente en las calles.

No debiera ser difcil hacer un diagnstico: se producen arroyos, torrentes, incluso ros que buscan una salida, pero ninguna de las organizaciones existentes es capaz de ofrecer un cauce de expresin y canalizacin de esta enorme fuerza potencial que late bajo la superficie y que, peridicamente, cada vez con ms frecuencia, se desborda.

Izquierda Unida (y Esquerra Unida en el Pas Valenci) estn en una situacin privilegiada para jugar el papel de catalizador de ese potencial. A diferencia de otras fuerzas polticas, una gran parte de nuestra militancia ha participado en todos los movimientos que han demostrado la vitalidad de la sociedad en los ltimos aos.

Pero, como todos, tambin sufrimos una esclerosis y es necesario sacudirse el barro, la herrumbre acumulada en los aos pasados de pacto social.

Los partidos polticos son el producto de su poca y se construyen como en la naturaleza lo hace el caparazn de un cangrejo; se construye una estructura para poder sobrevivir en un medio adverso, pero ahora que la sociedad busca expresarse polticamente, no con intermediarios sino directamente: ahora se corre el riesgo de ser un cors que impide el crecimiento del cuerpo que pugna por desarrollarse. La naturaleza resuelve esto con mayor facilidad que los partidos polticos.

IU no deja de ser un instrumento que debe ser til al autntico sujeto de la transformacin social: la clase trabajadora. As pues, la transformacin de la sociedad exige el esfuerzo de transformar nuestras organizaciones de lucha, y EU es una organizacin concebida para la lucha, para la conquista del socialismo. Nada ms y nada menos!

Debemos ser capaces de superar cualquier obstculo que impida la suma de dos factores necesarios para el xito: la irrupcin de una gran parte del pueblo trabajador en la participacin poltica y la organizacin que sea capaz de acumular esa fuerza.

Si algo podemos aprender de los movimientos sociales es esa leccin: la participacin activa y democrtica no es un objetivo abstracto, sino una condicin necesaria para crear una izquierda capaz de transformar la sociedad.

No hay duda de que la poltica del PP har que nuestras calles se desborden en la misma lucha que Estambul o Atenas.

La Izquierda Unida que necesitamos no es la de ayer, sino la de maana, la que se est forjando en la lucha, la que deber ser ocupada por miles de activistas dispuestos a transformar la sociedad, comenzando por la transformacin de la izquierda.

Marina Albiol Guzmn es Diputada de Esquerra Unida en Las Cortes Valencianas.

 


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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