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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2013

Cuando la izquierda despert de su siesta, la revolucin estaba ah

Emilio Pizocaro
Rebelin


Hace algunos aos el filsofo francs, Alain Badiou, adelantndose a los acontecimientos, fundament una audaz tesis; el siglo XXI viene preado de revoluciones democrticas. En esa misma direccin ha reflexionado David Harvey, en Ciudades Rebeldes, Del derecho a la ciudad a la revolucin urbana.

Las manifestaciones de Brasil y Turqua confirman que Badiou y Harvey no se equivocan. Al igual que en otros momentos de la historia una pequea chispa ha encendido la ira popular en distantes lugares del planeta.

Llegado el momento de las explicaciones todos los analistas serios barruntan la misma razn de fondo. Los pueblos exigen participar. No estn dispuestos a aceptan pasivamente la gobernanza, que con distintas caras, impone el orden neoliberal.

El Zeitgeist (el espritu de la poca) son las rebeliones exigiendo una democracia real, las movilizaciones auto convocadas usando medios digitales, el repudio a castas polticas corruptas, el hartazgo por la desposesin impuesta por el capital financiero.

Ante la emergencia las burocracias de la izquierda tradicional se han mostrado sorprendidas. No es de extraar. En Espaa, al igual que en Brasil, cuando emerge el movimiento 15M los dirigentes de cierta izquierda reaccionan con desconfianza.

Lo que pasa es que nuestra vieja izquierda estaba durmiendo una larga siesta. En el instante que abri con estupor su ojo derecho, no falto el cagatintas de matriz estalinista que desprestigi al movimiento, el intelectual que lo calific como fenmeno cultural pasajero, el dirigente de CC.OO que crey ver un complot de la ultraderecha.

Fue tal la incomprensin de la cpula que el histrico Julio Anguita tuvo que escribir un artculo llamando la atencin. Son los nuestros exclamo fuerte y claro para que la dirigencia reaccionar.

A esa altura los abnegados militantes de base, siempre a pie de calle con las luchas del pueblo, se haban sumado masivamente a las plazas donde se hablaba de rebelin.

La elite dirigente, descolocada en un principio, decidi subirse al carro. Reblate fue su consigna electoral. Sin embargo, poco les dur la rebelin. Pasadas las elecciones autonmicas IU, aprovechando su crecimiento electoral, decide gobernar con la corrupta dirigencia del PSOE en Andaluca. Para ms inri en Extremadura el PP llega al poder gracias a la abstencin de sus diputados.

Por su parte los sindicatos mayoritarios en vez de plantar cara a un gobierno rabiosamente neoliberal, hacen todo lo posible para marear la perdiz. Proponen un referndum que no realizan, crean una cumbre social para manejar la protesta popular. Ahora se rinden, sin decoro, al pacto con Rajoy. Han subordinado, su pobre estrategia a la colaboracin que Rubalcaba oferta al gobierno del PP.

Como era de esperar , los dirigentes de la izquierda institucionalizada no duermen nunca la siesta en periodos de elecciones. Ahora que tenemos cercanos los comicios europeos creen tener su gran oportunidad. Se mueven rpido tras el espacio del 15M. Piensan que hay un caladero fcil de votos y corren para ofrecer a los movimientos sociales algunos cupos en su lista electoral.

Como el asunto es de calado y la decisin es importante para los movimientos os proponemos hacernos algunas preguntas.

Para que? Con que propsito? Los movimientos sociales participaran en una lista de la izquierda tradicional en las europeas?

Acaso no es la propia izquierda institucionalizada la que afirma que la democracia liberal en Europa ha sido vaciada de contenido por el capital financiero?

Entonces, que sentido tiene tener algunos diputados en un parlamento europeo que es un tinglado ms del sistema?

Se da cuenta esta izquierda que la llamada democracia representativa no es el fin de la historia?

Est dispuesta a jugarse por formas de democracia directa y participativa?

Es consciente del cabreo del pueblo con una casta de polticos corruptos que ya usan una democracia formal para mantener sus privilegios?

Tiene, esta izquierda, un pensamiento fuerte que implique la ruptura con el sistema o se conforma con ser la izquierda del ancien rgime?

Esta a la vista que la izquierda institucionalizada sigue subordinando su accionar poltico a las elecciones del sistema. Por lo tanto son muchos los que ven en las ofertas electorales una maniobra para vampirizar a los movimientos sociales.

Los entendidos dicen que hay una verdadera borrachera electoral en los cenculos de esa izquierda. Prueba de ello ha sido la conferencia de IU acerca del euro. Ante el fetiche electoralista, la reunin fue un autentico paripe para despachar rpidamente una declaracin formal.

Todo indica que IU prefiri una calculada ambigedad. En la practica olvid convenientemente que la UE no es ms que un instrumento del capital financiero y que el euro como dice el socilogo portugus Boaventura de Sousa es una de las formas como se ha impuesto el neoliberalismo en Europa

Para salvar la cara la dirigencia de IU dice apostar por la reforma de la UE, va un proceso constituyente. Claro que no explica como y quien llamar a ese proceso. Extraamente paso por alto que la Unin Europea tal como esta concebida es irreformable. Los pilares de su arquitectura corresponden al paradigma neoliberal. Fue pensada como un artefacto, donde las decisiones que importan no estn sujetas al veredicto popular.

La UE y sus organismos (BCE y Bruselas) son la estrategia del capital financiero europeo para sobrevivir. No tienen otra alternativa. Lo otro sera aceptar buenamente una derrota histrica frente las competitivas potencias emergentes.

Por otra parte, una poltica distinta al austericidio implica que las perdidas deberan ser asumidas por quienes han provocado la crisis. Pobres ilusos, son aquellos que creen que la banca alemana y el capitalismo europeo va hacerse el haraquiri.

No hay donde confundirse. En esta Europa de los financieros no existe espacio poltico ni econmico para reformas que salven el capitalismo de rostro humano como pide Gaspar Llamazares en un promocionado libro.

La vieja izquierda no se entera que vivimos una poca que se anuncia revolucionaria. Las grandes movilizaciones son las primeras acciones de ensayo y error de los pueblos. Estn probando fuerza ante las castas polticas que sirven al capital financiero.

En este camino no se puede desechar de antemano la participacin en elecciones. Otra cosa es pretender que ese medio es el nico y el ms importante. Es simplemente dar la espalda a los hechos, es desconocer que el actual sistema ha perdido toda legitimidad democrtica.

Tiene razn el profesor Manuel Castells cuando afirma que el cambio vendr de la mano de movimientos insurgentes y no de las estructuras de una vieja izquierda desprovista de un pensamiento estratgico revolucionario.

Por mucho que se adorne la oferta los nuevos movimientos sociales no van a escuchar cantos de sirena. Saben que no habr un autentico proceso constituyente que este dirigido por las elites que comparten cuotas de poder Europa y Espaa. El verdadero proceso constituyente es un proceso revolucionario. Para decirlo de otra manera es una revolucin a la plebeya, desde abajo y con los de abajo.

En este nuevo escenario Abrir su ojo izquierdo la izquierda institucionalizada? Saldr de su ensoacin electoralista?

Lo cierto, es que s quiere ser creble debe poner sobre la mesa no unos cuantos cupos parlamentarios sino una tctica y estrategia para un cambio revolucionario democrtico. Por el momento, siguiendo a Miras y Tafalla, son cada vez ms los que piensan que la vieja izquierda ms que una solucin es un problema.

***
Todo indica que lamentablemente el hilo rojo que recuerda una izquierda luchando contra el fascismo y por la democracia en Espaa y en Europa ha sido roto hace mucho tiempo. El pacto de Yalta entre Stalin, Roosevelt y Churchill puso fin a esa poca heroica. Haba que tocar el poder mediante elecciones, sin cambiar el equilibrio de fuerzas a nivel internacional. El eurocomunismo y el carrillismo espaol se insertan en esa visin.
Esa deriva derechista llevo a los comunistas italianos a transformarse en un partido de orden. El ao 1978 el PCI gan las elecciones y pudo gobernar con Partido Socialista italiano, que a la sazn tena una direccin de izquierda.

Que paso? Sorpresa. La dirigencia eurocomunista italiana decidi dejar en el poder a la democracia cristiana. Prefirieron una cmoda oposicin parlamentaria con todos los beneficios que tiene la casta poltica antes de enfrentarse con el imperio. Para hacerlo se necesitaba un proyecto de cambios revolucionarios y los chicos de Berlinguer no estaban para esos trotes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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