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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2013

Cuando la democracia directa tom las calles

Juan Luis Berterretche
Rebelin


La democracia representativa vigente en Brasil se manifiesta en una alianza de la ultraderecha ruralista, la centroderecha del PMDB, la centroizquierda de partidos envilecidos menores como el PCdoB, y la izquierda del PT, juntos en un gobierno de coalicin para aplicar un programa anti-popular impuesto por la dictadura del mercado. Cualquier semejanza del PT actual con el que protagoniz las luchas sindicales y anti dictatoriales, es pura fantasa.

Una respuesta muy oportuna

Era tal el convencimiento que el gobierno tena de que haban desarticulado y desmovilizado a los movimientos populares por medio del consumismo, del clientelismo electoral y el asistencialismo social, que ante el levantamiento multitudinario se declararon atnitos y perplejos.

En el presupuesto para 2013 el gobierno destin al pago de intereses y amortizaciones de la deuda pblica -con que lucra el capital financiero- 12 veces ms que a la Educacin, 10 veces lo concedido a la Salud, 40 veces ms que a Bolsa Familia que alimenta a ms de 4 millones de hogares y 180 veces lo otorgado a la reforma agraria. Desde 2011 vienen frenando las expropiaciones para la reforma agraria y centenares de miles de familias esperan sobreviviendo bajo cubiertas negras de plstico, el postergado otorgamiento de tierras. Este ao detuvieron la demarcacin de tierras indgenas y pretenden extender la minera a cielo abierto a toda la Amazonia. Ningunearon a los servidores pblicos de la Salud y la Enseanza que pedan aumentos y ms recursos para sus sectores. Dejaron deteriorarse el transporte colectivo, cedieron a la avidez de los empresarios del sector subiendo el boleto, mientras incentivaban la compra de automviles. Luego de aumento tras aumento en los alimentos y el transporte, Dilma anunci que el segundo semestre de este ao hara un festival de licitaciones para represas, autopistas, puertos y otras obras de infraestructura que enriquecen empresas constructoras y que atropellan, tierras indgenas, campesinos pobres, pescadores ribereos y quilombolas. El festival comenz en el primer semestre, adjudicando en mayo a las multinacionales, bloques de explotacin petrolera en el territorio de 76 asentamientos de la reforma agraria y comunidades quilombolas, en el nordeste del pas. El gobierno da un impulso descarado a la minera multinacional, a la agroindustria y la transgenia agrcola /1 en el camino de una contra-reforma agraria provocando mltiples conflictos con pequeos productores, pobladores y trabajadores rurales y ambientalistas. En las grandes ciudades, con la coartada de los mega-eventos deportivos, en favelas y barrios perifricos han lanzado una contra-reforma urbana favorable a la especulacin inmobiliaria y destructora de las organizaciones comunitarias. Y el Congreso amenazaba con una enmienda constitucional que impedira a la fiscala investigar la corrupcin (PEC 37) y con otra que pondra freno definitivo a la demarcacin de tierras indgenas (PEC 215). Y todo esto en medio de un festival de coimas y sobornos en las obras de los mega-eventos deportivos.

La sorpresa para los tres poderes de la institucionalidad es que Brasil no tiene tradicin de violencia revolucionaria y no obstante ocup pacfico las calles, creciendo en cantidad y descontento, resisti los ataques y las provocaciones de la polica militar, que de inmediato pas a ser el smbolo de la brutalidad anti-democrtica. La Polica Militar no tena en el manual que su enfrentamiento a las enormes movilizaciones populares no poda equipararse al vandalismo impune con que actan hace dcadas contra las protestas puntuales en la periferia y la brutalidad con que tratan a los pobres, los indigentes y excluidos.

Las intensas movilizaciones en ms de 400 ciudades ya tienen en su haber un freno total a los aumentos del transporte y en Porto Alegre se impuso una tarifa cero parcial. El martes 25/06 la cmara de diputados asustada enterr la PEC 37 que intentaba preservar la corrupcin impidiendo investigaciones de la fiscala (Ministerio Pblico). Pero mantiene la amenaza de la PEC 215 que permitira el avance sin lmites del agro-negocio y la minera en las tierras indgenas, para presionar sobre la promesa que les hizo el PT en mayo pasado, de detener la demarcacin. Ah la mordida de plusvala es demasiado grande como para renunciar a ella de inmediato. De cualquier forma estamos frente a grandes victorias de la movilizacin que la imponen como la forma legtima y efectiva de alcanzar demandas populares.

Las propuestas de Dilma

Las cinco propuestas de la presidente Dilma para responder a las demandas de la calle son en verdad un truco para ganar tiempo sin dar en efectivo nada. El gobierno intenta desmovilizar y apaciguar el movimiento. Es sintomtico que la primera propuesta reitera la subordinacin de su gobierno a la Responsabilidad Fiscal. ste es un mensaje dirigido al capital financiero y al imperialismo. La disciplina presupuestaria a la que adhiere la Ley de Responsabilidad Fiscal es la primera obligacin de un Estado sumiso al Consenso de Washington, un programa econmico de USA para esquilmar al continente.

La Cmara de diputados saba que algo deba otorgar a la rebelin callejera que exiga ms recursos para los gastos sociales y aprob en la madrugada del 26/06 destinar el 75% de los royalties del petrleo del Pre-sal para Educacin y el 25% para Salud. Se distribuye con generosidad algo que todava est a 6 kilmetros de profundidad en el ocano. Pero adems los royalties que obtendra el Estado brasileo es apenas el 8% de la renta petrolera, el 92% restante va para las transnacionales que se apropian del crudo brasileo en las licitaciones.

Los recursos que le faltan a los servicios sociales, se los lleva la Deuda Pblica que absorbe el 42% del presupuesto en 2013, un mecanismo para enriquecer al capital financiero y a rentistas nacionales y extranjeros. Slo revocando la Ley de Responsabilidad Fiscal, eliminando la generacin de mega-supervits primarios que funcionan como variable de ajuste de las cuentas pblicas e iniciando una auditora para rechazar toda la deuda ilegtima, se estara actuando con soberana nacional respecto a los recursos pblicos y a favor de las necesidades sociales de la poblacin brasilea.

La propuesta de una Constituyente para debatir la reforma poltica fue el primer globo que se pinch. El sistema judicial fue quien de inmediato salt en contra, nada de soberana popular, la conduccin del Estado es privativa de la lite oligrquica. Enseguida el PMDB, aliado de centro-derecha del PT rechaz cualquier posibilidad de una Constituyente. Con las experiencias de Venezuela, Bolivia y Ecuador al respecto, la Constituyente se transform en el leviatn para la burguesa y el imperialismo en Amrica Latina. La Constituyente entonces fue rebajada a un referndum o plebiscito con 3 preguntas. Para Correio da Cidadana separada de cambios sustanciales en el pacto de poder existente...cualquier reforma poltica es pura perfumera. Y concluyen: En el pronunciamiento de la presidente Dilma, de concreto y palpable apenas la reafirmacin de los compromisos de mantener la austeridad fiscal. Puesto contra la pared por la poblacin, el gobierno del PT se esmer en tranquilizar al gran capital y al gran hermano del norte: aqu en las tierras de Brasil todo continuar como antes. /2

Otra las propuestas de Dilma era catalogar a la corrupcin como crimen hediondo. La votacin aprobatoria del Congreso no significa gran cosa. La corrupcin es un aspecto inseparable y un fundamento bsico del sistema capitalista. Y los integrantes de la Institucionalidad siempre encuentran mecanismos de evasin de ese tipo de leyes e incluso cuentan con la complicidad de la justicia burguesa para defender su impunidad.

Pero no est todo dicho

A partir de este enfrentamiento de los movimientos que han tomado las calles ejerciendo la democracia directa contra los poderes del Estado y su vaca, elitista, corrupta, democracia representativa, se abre una situacin muy favorable para que la rebelin popular obtenga otras conquistas.

La gran incgnita es cul ser el camino para que estos movimientos multitudinarios no sean corrodos y terminen extinguindose sin pena ni gloria. O sean absorbidos por la institucionalidad burguesa, cercenando su potencial transformador. Por el momento hay un atributo alentador de los movimientos: su horizontalidad democrtica y su tendencia al debate abierto. Estos movimientos, con sus debilidades e imprecisiones, son una superacin respecto a rebeliones del pasado en el continente, con lderes mesinicos y autoritarismo sustentado por burocracias siempre ineficientes, despticas y a la larga, prostituidas.

Cmo articular a los componentes de esos movimientos para que puedan enfrentar con xito a la actual democracia representativa corrompida? En partidos y sindicatos? Con diferencias de regin a regin, hay una gran desconfianza hacia partidos y sindicatos porque en su mayora, hasta ahora, han jugado la carta de la indiferencia frente al golpe de timn a la derecha que dio el gobierno del PT. Hay excepciones: en Florianpolis en la movilizacin del movimiento por el pase libre (MPL) el jueves 27/06 hubo presencia con banderas del Sindicato de los Trabajadores del Transporte Urbano (Sintraturb), una alianza esencial para el MPL.

Pero esa divisin impuesta por la socialdemocracia en el siglo XIX entre lo social y lo poltico es la razn principal de que la central nica de trabajadores (CUT), que representa especialmente a la lite del movimiento obrero brasileo, y otras centrales menores se hayan mantenido al margen de las movilizaciones. Durante los gobiernos del PT han aceptado la subordinacin a la institucionalidad burguesa y se han demostrado incapaces de defender los intereses populares. Los movilizados intentan superar esas instituciones imprimindole a los movimientos un carcter social-poltico indivisible: las reivindicaciones son defensivas, econmicas, democrticas y tambin polticas. La realidad les ha mostrado que en esta nueva poca, ni los sindicatos ni las centrales han defendido con firmeza sus derechos. Y los partidos supuestamente de izquierda han sido incapaces de resistir las tentaciones y privilegios de la institucionalidad capitalista. Las pocas excepciones confirman la regla.

En la agitacin callejera, algunos abucheos o forcejeos contra los portadores de banderas del PT u otros partidos del gobierno como el PC do B, son explicables. Los petistas de inmediato responsabilizaron de la agresin a la derecha y los grandes medios por sus consignas contra la corrupcin y la demanda de que el movimiento fuera sin partidos. La Rede Globo -el gran partido poltico del capital que ya sufri ataques de los movilizados en las semanas pasadas-, trata de desvirtuar las demandas y desviar el descontento hacia el anti-partidismo y el nacionalismo patriotero de derecha /3. Pero, el rechazo al PT de muchos jvenes proviene sobre todo de su ejercicio del poder en alianza con ruralistas y otros personajes nefastos y aplicando una poltica que no pone en primer lugar las necesidades populares. Los petistas que se suman a las movilizaciones deben dejar la susceptibilidad a un lado e integrar el movimiento con humildad sin intentar aparatearlo. Es claro que muchos de ellos no apoyaban la derechizacin del partido y mantenan en alto su visin programtica socializante. Pero la desconfianza de algunos jvenes con el PT es legtima y solo se diluir cuando vean que sus activistas apoyan las demandas y sus militantes estn codo con codo con quienes marchan en las calles por cambios radicales.

Una visin utpica

La Comuna de Paris no abandon ni el sistema democrtico representativo ni el sufragio universal. La diferencia fundamental con las elecciones parlamentarias burguesas era el carcter de revocables en todo momento de los representantes. Es decir no se los elega por un plazo de aos y durante ese plazo eran inamovibles. La revocabilidad indicaba que la democracia representativa estaba subordinada a la voluntad de la mayora y si no se cumpla su mandato el representante era destituido. Adems de esa revocabilidad en todo momento de los delegados o representantes se estipul que todos ellos se hallaran obligados por el mandat impratif, (mandato imperativo) es decir instrucciones precisas de sus electores que no podran cambiar o modificar. Lo opuesto a lo que rige en la democracia burguesa, donde los parlamentarios pueden desvirtuar o contradecir los deseos de sus electores en sus decisiones, con total impunidad.

Lejos de perder validez, las lecciones que nos legaron los comuneros a travs de los textos de Marx y Engels /4, siguen siendo un horizonte democrtico de la humanidad, totalmente vigente.

Por ahora la nica tendencia definida, entonces, es que los jvenes se nuclearon alrededor de una serie de consignas que son social-polticas y democrticas pero an no se tiene una clara definicin programtica.

Las movilizaciones en Brasil todava no alcanzaron a formular un programa que d sustento a una visin utpica. Segn David Harvey: Hay varias maneras de construir una visin utpica. Creo que siempre existe la necesidad de tener en mente una visin utpica, de una manera u otra, un lugar al que deseamos llegar, aunque al final no lleguemos, en cierto sentido no importa mucho si se llega o no. Si se tiene una visin, tratando de cambiar las cosas, estas se mueven en una direccin u otra...Y creo que necesitamos un modo de construccin por la negacin. Si se comprenden los aspectos del capitalismo que no nos gustan, qu rechazaramos?, cmo sera una sociedad que ya no funcionara sobre la base del valor de cambio, sino sobre la base del valor de uso...   /5

No obstante no est formulada an una visin utpica los movimientos ya aplicaron un modo de construccin por la negacin (no al aumento del transporte, no a la obras de los mega eventos, no a la impunidad de la corrupcin, etc.) del cual se desprende un esbozo de programa. Para los activistas sociales y polticos independientes o partidarios no es el momento de centrarse en el derecho a portar banderas, aunque eso sea una justa reivindicacin democrtica. Es tiempo de intervenir en las movilizaciones junto a los jvenes, colaborar en su organizacin y defensa, ganar su confianza y -con humildad y sin preconceptos- ayudar a formular una visin utpica nacional del movimiento en base a sus consignas movilizadoras.

Notas

1/ Brasil es el segundo mayor productor de Organismos Genticamente Modificados (OGMs) del mundo, perdiendo solamente para Estados Unidos. Un estudio realizado por la Cleres, consultora enfocada en agro-negocios, divulg que Brasil posee 37,1 millones de hectreas destinados a la plantacin de transgnicos. Esa cantidad representa ms de la mitad del territorio destinado a actividades agrcolas que, segn o IBGE, representa 67,7 millones de hectreas en 2013. En Brasil, el producto que mas posee variedades transgnicas es la soja. A Cleres analiz tambin que 88,8% del cultivo total de soja para la zafra 2012/13 es genticamente modificado.

2/ Dilma o povo no est para brincadeiras. Correio da Cidadana 25 06 2013 http://www.correiocidadania.com.br/

3/ El mircoles 26/06 los movimientos que defienden la democratizacin de los medios de comunicacin citaron un acto frente a la Rede Globo en Sao Paulo para el mircoles 03/07 y es posible que el rechazo al monopolio informativo de Globo se intensifique.

4/ Karl Marx, La Guerra Civil en Francia 1871 y Federico Engels, Introduccin a La Guerra Civil en Francia, Edicin de 1891.

5/ David Harvey, Spaces of hope (Espacios de esperanza) (California Studies in Critical Human Geography) Apndices. University of California Press, 2000.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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