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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2005

El terror: La dependencia mutua de EE.UU. con Klaus Barbie y Posada Carriles

Toni Solo
Rebelin

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Los problemas polticos y econmicos que afligen a Estados Unidos y a sus aliados generan efectos que son cada vez ms corrosivos y autodestructivos. Desde la engaosa guerra contra el terror a las fraudulentas declaraciones sobre la cancelacin de la deuda, parecen ir tambaleando de una maniobra evidentemente desesperada a la siguiente. Por el momento, intoxicados por sucesivas intervenciones coloniales, los gobiernos esperan que la gente crea en el absurdo mito de que estn defendiendo a la democracia o a la patria.

El campo de concentracin de Guantnamo, las prisiones secretas en Diego Garca y Bagram, y las violaciones britnicas de la ley de Derechos Humanos europea, suman detalles al modelo general seguido por los acontecimientos en Hait, Irak y Afganistn. Todos ponen a la luz el sadismo esencial inherente en los esfuerzos del gobierno de EE.UU. y sus aliados por aplastar o controlar la resistencia. Esto subraya el propsito en ltima instancia de Guantnamo, ya que lo que relatan los ex reclusos deja en evidencia que la mayora de los detenidos no tienen nada que ver con el terrorismo.

Por qu Guantnamo y Posada Carriles?

No se trata de un terrible error de burcratas atolondrados. El propsito obvio de campos de tortura aislados en Guantnamo y en otros sitios es entrenar a torturadores en masa para utilizarlos contra las resistencias en el exterior y en cada pas. Para ellos, es irrelevante a quines utilizan como cobayas para practicar.

La proteccin del asesino masivo cubano Luis Posada Carriles cae dentro de la poltica general de EE.UU. basada en el terrorismo de estado y la tortura. En contraste con el trato de que goza Posada Carriles, cinco valerosos cubanos siguen encarcelados en EE.UU. sobre la base de acusaciones amaadas, despus de haber puesto en evidencia las redes terroristas anticubanas en Miami. Mientras Posada Carriles se beneficia evidentemente de la poltica pro-terrorista de Estados Unidos, es igualmente obvio que los cinco cubanos son vctimas de su perversa injusticia.

Se ha prestado mucha atencin al papel de Posada Carriles en el atentado contra un avin civil cubano en 1976. Pero poco se ha dicho sobre su carrera como torturador para gobiernos venezolanos aliados directamente con Estados Unidos en los aos sesenta y setenta. (1) La letana de sus crmenes en toda Latinoamrica incluye secuestros, atentados con bombas, asesinatos y torturas todo apoyado consecuentemente por el gobierno de Estados Unidos. Vale la pena echar un vistazo a la continuidad de la proteccin de torturadores y terroristas como Posada Carriles desde la Segunda Guerra Mundial.

La proteccin de la Unidad 731

Despus de la derrota de Japn en 1945, el Comit Estado-Armada de Coordinacin de la Guerra concluy que:

c) El valor para EE.UU. de los datos sobre la Guerra Biolgica japonesa es de tal importancia para la seguridad nacional como para compensar con creces el valor resultante de los procesos por crmenes de guerra.

d) En funcin del inters de la seguridad nacional no es aconsejable que esta informacin sea puesta a disposicin de otras naciones, como sera el caso en caso de un juicio por crmenes de guerra de expertos japoneses en la Guerra Biolgica. (2)

Esa decisin de proteger a criminales de guerra japoneses en funcin del inters de la seguridad nacional para asegurarse de la supremaca en la investigacin de la guerra biolgica form parte de un esfuerzo sistemtico de EE.UU. y de sus aliados por reclutar criminales de guerra japoneses, alemanes y otros, despus de 1945.

Los cientficos japoneses en la Unidad 731 practicaron tcnicas quirrgicas de emergencia en prisioneros en vida de numerosas nacionalidades, sin anestesia. Sus experimentos con prisioneros vivos incluyendo a miles de prisioneros de guerra estadounidenses y aliados con enfermedades infecciosas como ntrax, tifus, clera y meningitis culminaron en experimentos en el terreno como el bombardeo de la aldea china de Congshan con peste bubnica. Decenas de miles de vctimas sufrieron muertes horrendas en el curso de estos experimentos. Para EE.UU. slo represent una investigacin ms de valor para sus fuerzas armadas, as que protegieron a los cientficos japoneses contra su enjuiciamiento.

Corea Nuestro imperialismo no ha sido un imperialismo malo.

Esta cita del general Hodge, comandante del gobierno militar de EE.UU. en Corea de 1945 a 1948 se refiere a un perodo en el que supervis el asesinato y la masacre de cientos de miles de coreanos que resistan a la ocupacin de su pas por EE.UU. (3) La poltica racista de terror de Estado imperialista fue ejecutada siguiendo las rdenes de Hodge por criminales de guerra japoneses y quisling coreanos reclutados de la administracin de Corea durante la administracin japonesa. En octubre de 1948, oficiales del ejrcito de EE.UU. dieron rienda suelta a colaboracionistas japoneses y coreanos para reprimir a regimientos coreanos del ejrcito que se negaban a participar en las masacres. Miles fueron asesinados, tal como ocurre actualmente en Irak cuando escuadrones de la muerte entrenados por EE.UU. asesinan a personas sospechosas de tener vnculos con la resistencia.

La poltica de terror continu durante la guerra de Corea. El general Ridgway del ejrcito de EE.UU. declar en 1951: Maten a todo civil sospechoso de ser comunista antes de que llegue a ser prisionero. (4) Las masacres durante la ocupacin de Corea por EE.UU. fueron el preludio de la arbitraria matanza de civiles por fuerzas de Naciones Unidas durante toda la Guerra de Corea.

La historia del uso y de la proteccin de criminales de guerra alemanes, japoneses y de otras nacionalidades por Estados Unidos y sus aliados est bien documentada. El tratamiento cuidadoso del emperador Hirohito fue emblemtico. Particularmente en Japn y Corea del Sur, se permiti que antiguos criminales de guerra participaran en la poltica nacional. La conveniencia tuvo prioridad antes de la justicia. En todo caso, la tortura y el terror siempre han estado muy arraigados en la poltica extranjera y la prctica militar del gobierno de EE.UU. y de sus aliados.

Klaus Barbie lazo entre el terror nazi y el estadounidense

El caso de Klaus Barbie es uno de los ejemplos ms tristemente clebres de cmo el gobierno de EE.UU. utiliz cnicamente a criminales de guerra para sus propios propsitos. Despus de la Segunda Guerra Mundial, Barbie escap a la justicia por el asesinato de ms de cuatro mil civiles y la deportacin de ms de siete mil judos a campos de concentracin. En Lyon, donde termin por ser procesado, era temido como un sadista despiadado responsable de la supervisin del arresto y la tortura de ms de 14.000 miembros de la resistencia en la jerga actual de EE.UU.: terroristas.

Con ese historial, Barbie fue reclutado por las autoridades de EE.UU. para que trabajara para ellas en Alemania ocupada por EE.UU. Cuando las autoridades francesas pidieron su arresto en 1956, el gobierno de EE.UU. le ayud a escapar a Bolivia donde asumi el nombre de Klaus Altmann. Como Altmann, en las dcadas siguientes, lleg a trabajar como interrogador para gobiernos represivos en Per y Bolivia.

Los aos setenta fueron la era de Pinochet y del Plan Cndor, un programa internacional de accin clandestina coordinado por Estados Unidos para atacar a grupos polticos disidentes de izquierda en Amrica del Sur. Fue la poca de la guerra sucia en Argentina, de la dictadura de Stroessner en Paraguay, la represin en Uruguay y la tirana de Pinochet en Chile. Barbie estaba en su elemento. En Bolivia, en 1980, ayud activamente a que el corrupto narcorgimen del general Meza Garca llegara al poder. Klaus Barbie fue finalmente extraditado a Francia en 1983 y condenado finalmente en 1987, antes de morir en prisin en 1991.

El modelo de la conducta de los gobiernos de EE.UU. y sus aliados hacia individuos como Barbie y Posada Carriles, y a travs de mltiples intervenciones terroristas en todo el mundo, podra difcilmente ser ms evidente. Las autoridades de EE.UU. y sus aliados muestran gran aprecio hacia torturadores y terroristas mientras sus actividades sirvan sus fines. Los actuales esfuerzos del rgimen de Bush por proteger a Posada Carriles, un individuo con un perfil como torturador y terrorista muy similar al de Klaus Barbie, no constituyen una aberracin. Son un reconocimiento tcito de una norma hipcrita establecida hace mucho tiempo.

Contactos con toni solo a travs de:- www.tonisolo.net

NOTAS

1. - "Crnica de un terrorista del imperialismo" Modesto Emilio Guerrero www.argenpress.info 10 de junio de 2005

- "Terroristas anti-cubanos: Escndalo Irn-Contras y otros crmenes" Prensa Latina 10 de junio de 2005

2. - http://www.theattache.org/0001/04ho.htm;

- http://www.users.bigpond.com/battleforaustralia/JapWarCrimes/USWarCrime_Coverup.html

- http://www.kimsoft.com/korea/kr-jp97.htm

3. http://www.kimsoft.com/1997/butchers.htm lee rwa hang

4. Ibd.



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