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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2013

Testimonio militar

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


yugos os quieren poner

gentes de la hierba mala"

(Viento del pueblo. Miguel Hernndez) (1)

 

Justicia Universal

No todos los hechos militares de nuestra historia reciente estn fundamentados en los valores democrticos, que es en definitiva la nica referencia moral que los legitima.

Cuando el ejrcito agrede a su pueblo, o a otros pueblos, merece -sin duda- la condena de toda la comunidad internacional. El origen de estas agresiones se encuentra en la codicia de ciertas lites polticas y militares en complicidad con los poderes financieros. Estos poderes globales engendran planes de dominio imperial, que se traducen finalmente en muerte, destruccin y saqueo. Actan -como es notorio- bajo la mascara de pretextos injustificables, quedando sin embargo a la vista la descarnada realidad: su voluntad de rapia internacional.

Estas actuaciones criminales han de ser firmemente rechazadas. A dicho rechazo ha contribuido la Declaracin Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Contribuyen tambin de manera ejemplar organizaciones y activistas pro-derechos humanos. Muchas de ellas cumplen una funcin social irreemplazable. Nuevos avances en la implantacin del principio de Justicia Universal abren una ventana de esperanza a las ansias de justicia y paz de la humanidad. (2)

Las Brigadas Internacionales

En ocasiones, personas valerosas -impulsadas por el sentimiento de solidaridad con los seres humanos- han protagonizado pginas gloriosas de nuestra historia. Algunas de sus gestas han perdurado en la memoria de nuestro pueblo.

Uno de estos hechos fue protagonizado por las legendarias Brigadas Internacionales. Obreros, intelectuales, artistas, profesionales -personas de diferentes credos, razas y nacionalidades- acudieron a defender la causa de la libertad, encarnada por el gobierno legtimo de la Repblica. Muchos de ellos cayeron vctimas del fascismo en la mayor muestra de solidaridad que ha conocido el siglo XX. (3)

De nuestros vecinos del Norte parti, en auxilio de la Repblica, la mayor proporcin de combatientes de las Brigadas Internacionales. Procedan de toda Francia. Tambin de otros pases europeos. De todos los continentes.

Miles de ellos quedaran para siempre en los campos y en las cunetas de la Espaa a la que tanto amaron. Quedaron sepultados junto al cadver de la II Repblica, arrollada por la ms poderosa maquinaria de guerra hasta entonces jams conocida: la del III Reich alemn.

Al producirse la invasin de Francia por el ejrcito alemn, muchos miembros de las Brigadas Internacionales, junto a numerosos republicanos espaoles, se unieron a la Resistencia francesa. Combatieron heroicamente contra las fuerzas invasoras de la Alemania nazi -y contra el gobierno colaboracionista de Vichy-, hasta la Liberacin.

La Divisin Azul

Por el contrario, en otros momentos de la historia, se han producido hechos militares odiosos, recordados con horror por la humanidad.

Tras el golpe militar contra el gobierno legtimo de la Espaa constitucional -es decir el de la II Repblica- y la consiguiente conflagracin, se consolid la dictadura fascista. Lo consigui mediante un terrorismo de Estado sistemtico, que se prolong durante cuatro dcadas.

La ayuda militar aportada a la Alemania nazi por la dictadura del general Franco -autoproclamada como fascista y totalitaria- fue una historia deshonrosa de agresin a otros pueblos. Esta agresin contribuy a acrecentar el grave riesgo de aniquilacin que se cerna sobre Europa y el resto del mundo.

Esa fue, en efecto, la triste historia de la Divisin Azul. Una divisin de militares espaoles enviados hacia la muerte y el deshonor, al servicio de la Alemania nazi. Fue la ayuda aportada por el rgimen franquista a la nacin militarmente dominante en la Europa de aquellos aos.

Tras la batalla de Stalingrado, el general Franco -asustado por el rumbo que tomaban los acontecimientos y sus posibles consecuencias- comenz a flaquear. La suerte estaba echada. La derrota del nazismo en Europa era cuestin de tiempo. La dictadura fascista implantada en Espaa con la ayuda de Adolf Hitler -temiendo lo peor- se pleg a las presiones de las potencias aliadas, entre las que se encontraba Rusia. (4)

Franco, amedrentado por la probable victoria de los Aliados, orden la retirada de forma escalonada de la Divisin Azul. Decenas de millones de militares rusos murieron en aquel holocausto. Junto al holocausto judo, marcan un hito indeleble en aquel periodo terrible de la Historia. La lucha heroica del pueblo ruso contra el invasor -el ejrcito alemn- as como el recuerdo del holocausto judo, han de servirnos de leccin para librarnos en el futuro de atrocidades semejantes.

Guerra de Espaa y Transicin

El golpe militar del 18 de julio de 1936, llevada a cabo por militares de ideologa nacional-catlica, simpatizantes del nazi-fascismo, fracas inicialmente. El golpe fue parcialmente sofocado, en los primeros momentos, por los militares leales al gobierno legtimo de la Repblica. Otros militares de carrera no adictos al golpe fueron asesinados por los oficiales sublevados. Algunos por sus subordinados directos. Solamente una parte del territorio nacional qued bajo el control de los fascistas. Parte de la poblacin civil - mujeres y hombres armados- se uni a la lucha en defensa de la Repblica.

El terror desencadenado por el golpe militar y las noticias confirmadas de los horrores de la represin franquista, dio pie a un estallido de indignacin. El Gobierno legtimo de la Repblica no pudo controlar en los primeros momentos el brote de clera popular. Esta explosin incontenible de rechazo al golpe se tradujo en excesos, muchos de ellos en legtima defensa. Es vergonzoso que esto sea invocado por una parte de la derecha, pretendidamente democrtica, como pretexto exculpatorio del franquismo.

Actualmente, el franquismo residual -muy influyente por su permanente posicin en puestos de poder- intenta intilmente difuminar los contornos de su responsabilidad histrica. Los hechos probados son: desencadenamiento de la Guerra de Espaa, su decidido colaboracionismo con las potencias nazi-fascistas, su estrategia de exterminio durante la guerra y el genocidio perpetrado a lo largo de cuarenta aos de dictadura.

Esos crmenes -histricamente recientes- son parte de la memoria universal. Sin embargo pueden ser perdonados. Para ello es necesario verdad, justicia y reparacin. Esto est siendo reclamado por todas las fuerzas democrticas, excepto por aquellos que persisten en ocultar o justificar esos crmenes. Se est iniciando su investigando en Argentina en aplicacin del principio de Justicia Universal. (5)

Mientras el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ordena a la Universidad Complutense la retirada del monumento a las Brigadas Internacionales, una delegada del Gobierno enaltece en un acto pblico a la Divisin Azul. Esto ha dado lugar a una llamada de atencin al Gobierno por parte de la embajada de Israel. Estado de Israel que -por otro lado- sigue tratando con extrema dureza al pueblo palestino. Lo que constituye a su vez un crimen de lesa humanidad. Todo este enaltecimiento nazi-fascista contribuye a alimentar un clima de potencial violencia poltica que es necesario denunciar antes de que sea demasiado tarde. (6)

El golpe de Estado militar del 18 de julio de 1936 se transform en una guerra de agresin contra el pueblo espaol, sustentada por la arrolladora maquinaria de muerte y destruccin de la Alemania nazi. Aquella gigantesca maquinaria de guerra seg la vida de innumerables compatriotas, y -en la continuacin de la conflagracin mundial- a millones y millones de personas, en un holocausto sin precedentes que estremece an a la humanidad.

La Guerra de Espaa, originada por el golpe de estado militar, constituy la fase previa a la intervencin de las potencias nazi-fascistas. Aplastada la democracia en Espaa -objetivo primordial por su posicin geoestratgica- Alemania prosigui sus planes imperiales mediante sus operaciones de agresin globales.

En aquellos aos se vivan momentos de gran tensin poltica, producto de las terribles desigualdades sociales. Pero ellas por s solas no hubiesen desencadenado una guerra civil. Guerra civil fue, por ejemplo, la Guerra de Secesin en los Estados Unidos de Amrica entre los aos 1861 y 1865: abolicionistas del Norte frente a esclavistas del Sur.

El golpe -y consiguiente conflagracin- contaba con el rechazo de la mayora de la poblacin. Por ello las tropas franquistas -incluidos los mercenarios marroques que las acompaaban- emplearon como "recurso" la violacin de mujeres indefensas, el saqueo y la aniquilacin de poblaciones enteras. Tambin el bombardeo de poblacin civil.

Ese fue el caso de Guernica, destruida por la aviacin alemana. Su holocausto fue inmortalizado por nuestro genial pintor malagueo Pablo Ruiz Picasso en el "Guernica". El objeto de estas atrocidades era el intento de paralizacin, mediante el terror, de una poblacin mayoritariamente hostil al fascismo.

Prueba de esa estrategia de terror premeditada fue la horrenda masacre de miles de familias con nios y ancianos que huan por la carretera de Mlaga a Almera. Muchsimos de ellos fueron asesinados desde el mar por algunos de los buques sublevados contra el Gobierno legtimo de la Repblica. Tambin desde el aire por la aviacin alemana. Familiares mos muy queridos vivieron el horror en aquella carretera. Por ellos supe de viva voz -siendo an nio- lo que ocurri. (7)

Referencias:

(1) Vientos del pueblo me llevan. Miguel Hernndez

http://www.poesi.as/mh36020.htm

(2)

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166005

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166075

http://www.un.org/es/documents/udhr/

http://www.amnesty.org/es/international-justice/issues/international-criminal-court

(3)

http://www.acer-aver.fr/index.php/537-le-monument-erige-en-2011-a-madrid-a-la-memoire-des-brigades-internationales-menace-de-destruction

(4)

http://www.miliciaydemocracia.org/?p=2307

http://www.miliciaydemocracia.org/?p=1337

(5)

http://www.eitb.com/es/noticias/politica/detalle/1376264/querella-argentina-franquismo-respaldo-parlamento-vasco/

http://www.publico.es/internacional/455538/la-jueza-argentina-calcula-que-habra-imputaciones-por-los-crimenes-del-franquismo-en-un-ano

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/06/20/paisvasco/1371727689_589834.html

(6)

http://www.republica.com/2013/05/30/los-espanoles-que-juraron-obediencia-a-hitler_657431/

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/06/06/actualidad/1370479417_014580.html

http://www.interviu.es/reportajes/articulos/el-eje-ultra-al-asalto-de-europa

(7)

http://www.malaga1937.es/testimonios.html

Bethune, Norman; Majada Neila, Jess. El crimen de la carretera Mlaga-Almera (febrero de 1937). Caligrama Ediciones, Benalmdena, 2004

Manuel Ruiz Robles es capitn de navo de la Armada (retirado), ingeniero de l'Ecole Supriure d'Electricit (Suplec), DEA Physique de l'Energie de l'Universit de Paris, Licenciado en Ciencias por la UAM, membre bienfaiteur de l'ACER (Amigos de los Combatientes en la Espaa Republicana), adherent du Muse de la Rsistance Nationale. Fue miembro de la Unin Militar Democrtica (UMD).

[email protected]

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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