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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2013

Egipto
Un ejrcito que se dice del pueblo

Robert Fisk
Pgina 12


El ejrcito est a cargo. Llmelo un golpe si le gusta. Pero el ejrcito egipcio o el infame Consejo Supremo de las fuerzas armadas, como debemos llamarlo nuevamente est ahora gobernando Egipto. Con amenazas al comienzo, luego con tropas en las calles de El Cairo. Caminos bloqueados. Alambre de pas. Tropas alrededor de la estacin de radio. Mohamed Mursi todava presidente lo habr llamado un golpe y reclamado la vieja superioridad moral (legitimidad. democracia, etc.), pero antes de que viramos a los soldados en la ciudad, les estaba rogando a los generales para que volvieran a las barracas.

Ridculo: los generales no tenan que dejar sus barracas para instalar el miedo a Dios (metafrico o real) en su administracin colapsante. Mursi habl de derramamiento de sangre. Tambin lo hizo el ejrcito. Esto era algo deprimente. Era miserable que la gente libre aplaudiera una intervencin militar, aunque los opositores de Mursi afirmaran que sus libertades haban sido traicionadas. Pero alientan a los soldados para que tomen el lugar de los polticos. Ambos lados pueden agitar la bandera egipcia, que es roja, blanca y negra. El color del caqui no es un sustituto.

Tampoco desaparecer la Hermandad Musulmana, sea el que fuere el destino de Mursi. Risiblemente puede haber estado en el poder, lamentables fueron sus discursos, pero el mejor partido poltico organizado en Egipto sabe cmo sobrevivir en la adversidad. La Hermandad es la ms malinterpretada, o quiz la ms deliberadamente malinterpretada institucin en la historia moderna egipcia. Lejos de ser un partido islamista, sus races siempre fueron de derecha ms que religiosas y bajo Hassan al Banna estaba dispuesto a tolerar al rey Faruk y sus seores feudales egipcios siempre que vivieran detrs de su fachada islmica.

Aun cuando la revolucin de 2011 estaba en la cima y millones de manifestantes anti Mubarak hubieran entrado a la plaza Tahrir, la Hermandad estaba ocupada tratando de negociar con Mubarak, con la esperanza de encontrar migajas en la mesa para ellos mismos. El liderazgo de la Hermandad nunca estuvo al lado del pueblo durante el levantamiento de Egipto. Este rol lo cumpla la base secular ms fuerte de Egipto, el movimiento sindical, especialmente los trabajadores de algodn de Mahalla, al norte de El Cairo.

Inclusive la guerra de Nasser con la Hermandad fue menos sobre religin que sobre seguridad; el liderazgo del original Movimiento de Oficiales Libres encontr que la Hermandad era el nico partido capaz de infiltrarse en el ejrcito, una leccin que los generales egipcios de hoy se han tomado a pecho. Si la Hermandad Musulmana es nuevamente prohibida, como lo fue bajo Nasser y bajo Sadat y bajo Mubarak, no perder su apoyo dentro de las fuerzas armadas. Sadat fue asesinado por un islamista que no perteneca a la Hermandad, llamado Khaled el Islambouki, pero tambin era un teniente en el ejrcito egipcio.

Sayyed Qutub, el lder de los Hermanos Musulmanes, atac a Nasser por liderar a su gente hacia la pre islmica edad de la ignorancia (jahiliya), pero el partido estaba ms ejercitado por la creciente relacin de Egipto con la atea Unin Sovitica. Qutub fue colgado. Pero aun perseguido, prohibido oficialmente, el partido aprendi como todas las organizaciones clandestinas con una ideologa cmo organizarse polticamente, socialmente y tambin militarmente.

El ejrcito, como dicen, pertenece al pueblo. Mohamed el Baradei, el ex inspector nuclear de la ONU y laureado Nobel y ahora lder de la oposicin, me dijo durante el levantamiento de 2011 que en ltima instancia el ejrcito egipcio estar con el pueblo. Al final del da, despus de que todos se quiten el uniforme, forman parte del pueblo, con algunos problemas, la misma represin, la misma incapacidad de tener una vida decente. De manera que no creo que vayan a dispararle a su pueblo.

Pero eso era entonces y esto es ahora. Mursi puede haber adoptado la seudoparafernalia de un dictador por cierto, habl como Mubarak el martes, inclusive profiri amenazas contra la prensa, pero fue elegido legalmente, como nos deca todo el tiempo, y la legitimidad es lo que le gusta al ejrcito afirmar que est defendiendo. En 2011, el pueblo estaba contra Mubarak. Ahora el pueblo est unos contra otros. Puede el ejrcito egipcio, los hroes del cruce del Canal de Suez en 1973, pararse entre los dos, cuando ellos mismos se han convertido enfrentmoslo en el pueblo en ambos lados?

Tomado de The Independent de Gran Bretaa. Especial para Pgina/12. Traduccin: Celita Doyhambhre.

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/223680-64111-2013-07-04.html



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