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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2013

Venezuela y Snowden
A la bsqueda de los derechos humanos

Juan Carlos Monedero
comiendotierra.es


Hubo un tiempo en donde la ciudadana de Europa, despus de derrotar con mucho dolor en su propio suelo al fascismo, le dijo al mundo que los derechos humanos eran el hilo de dignidad que permita mantener una llama de esperanza. Fue un tiempo, cierto es, tambin de colonialismo, de expansin econmica, de uso y abuso de los recursos de otros, pero tambin de la lucha contra el apartheid en Surfrica, de la lucha contra la dictadura de Somoza, de Pinochet o de Videla, de la condena de Israel en Naciones Unidas por su comportamiento criminal en Palestina, de la crtica de los muros que robaban la libertad a los pueblos, de la oposicin frontal a la dictadura de Suharto, de la defensa de los estudiantes de Tlatelolco, de la condena de la Camboya genocida, de los desastres polticos y econmicos en frica, y tambin un reproche claro a los Estados Unidos, que tena un discurso democrtico pero una prctica muy distante de esos ideales. Unos Estados Unidos que, una vez, fue tambin capaz de denunciar el Watergate o de oponerse a su gobierno que cometa un genocidio en Vietnam.

Un tiempo donde la libertad de expresin perteneca a los pueblos y no a las empresas de medios de comunicacin, un tiempo donde haba jueces valientes capaces de enfrentar a los Ejecutivos porque las Constituciones decan que los derechos y libertades fundamentales eran el prembulo de la vida en comn. Era un tiempo en donde Europa era un continente abierto para el asilo, donde cualquier demcrata del mundo saba que iba a encontrar una mano amiga, un gobierno amable, una organizacin civil comprometida. Donde los abusos de los gobiernos encontraban un freno, donde la gente decente que se la jugaba saba que iba a encontrar complicidades, donde el herosmo tena un reconocimiento porque la democracia as lo mandaba. Pero Europa malbarat ese legado. Amrica Latina ha tomado el relevo.

La garanta de los derechos humanos est hoy en Amrica Latina, en la Venezuela que acoge a Edward Snowden, quien, con la buena fe que reconoce Naciones Unidas, ha denunciado las prcticas de espionaje del gobierno de los Estados Unidos. En el Ecuador que da asilo a Julian Assange, responsable de hacer ms trasparente la democracia gracias a las publicaciones de Wikileaks. En la Bolivia, que expulsa a espas y mercenarios norteamericanos en nombre de la soberana. En la golpeada Nicaragua, que an se atreve a hacer lo que otros grandes no se atreven. En la UNASUR, que denuncia el comportamiento pirata de Francia, Italia, Portugal y Espaa al impedir el paso del avin del Presidente de Bolivia.

No es cuestin solamente de gobiernos. Es un asunto, sobre todo, de los pueblos. Y si hoy el gobierno de Nicols Maduro, en Venezuela, concede asilo a Snowden es porque tiene detrs un pueblo que ha decidido hacer de la dignidad su bandera. Algo que, parece, hemos olvidado en Europa. La que obedece a los Estados Unidos en vez de defender a quien le ha contado que el gendarme mundial es, adems, un gran espa que no tiene amigos. Venezuela, un pequeo pas caribeo, dicindole al mundo que los derechos humanos son una prioridad. Que piensen en ello los que se pregunta cul ha sido el legado de Hugo Chvez en su pas. Que piensen en ello los que, en Europa, sienten cada da que nuestros gobernantes estn pateando nuestras constituciones.

A todos los perseguidos por la opresin, la dictadura, el autoritarismo, los gobiernos de la Europa democrtica les significaron la oportunidad de mantener intacta la dignidad. La que hoy, en solitario, siguen defendiendo, pese a todo, movimientos sociales de todo el mundo. Con la solitaria ayuda de los gobiernos latinoamericanos. Quien an crea en el ser humano y sus derechos, debe agradecerles su compromiso. El coraje de Venezuela, en un momento donde los Estados Unidos est dispuesto a mandar a Guantnamo o a ejecutar con sus invisibles aviones asesinos a quien le contradiga, pone argumentos en la balanza de la dignidad. Es la parte optimista en un mundo bajo las sombras del pesimismo. El relmpago en la noche que alumbra nuestra soledad. Amrica Latina s es de verdad un nuevo continente.

Fuente: http://www.comiendotierra.es/2013/07/06/venezuela-y-snowden-a-la-busqueda-de-los-derechos-humanos/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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