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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2013

Entrevista al investigador Florent Marcellesi
Decir que se volver al crecimiento es mentir y generar frustracin

Natalia Gonzlez de Uriarte


El autor del libro Adis al crecimiento. Vivir bien en un mundo solidario y sostenible, Florent Marcellesi, considera que el decrecimiento no es ninguna utopa y s lo es pensar que se puede continuar al ritmo de consumo y produccin impuesto por el capitalismo. Este activista e investigador, que fue miembro de la comisin promotora de Equo, ha presentado en Vitoria, en unas jornadas organizadas por Equo Araba, su ltima publicacin. En ella sita al crecimiento como un factor de crisis, una amenaza para el planeta y un obstculo para el bienestar. Este investigador, desde el rechazo a la austeridad punitiva, disea, junto a los coautores de la obra- Jean Gadrey, economista y miembro del consejo cientfico de ATTA Francia y Borja Barragu, investigador de la Universidad autnoma de Madrid- una sociedad de pleno empleo con un alto nivel de proteccin social para todas las personas y dentro de los lmites ecolgicos del planeta. Asegura que "no se volver la senda del crecimiento" y que trasladar ese mensaje a los ciudadanos "es mentir y generar frustracin".

Pregunta. Usted propone consumir menos para vivir mejor en un momento en que esa recomendacin es difcil de plantear a los ciudadanos que apenas disponen de recursos para afrontar el da a da. Es consciente de que el consejo puede incomodar a algunos?

Respuesta. S. Plenamente. Pero por ese motivo justamente lo planteamos, para acabar con esas injusticias. En el libro fijamos como prioridad para la gran transicin ecolgica y social el empleo y la redistribucin de la riqueza y del trabajo. Teniendo en cuenta precisamente que hay mucha gente que lo pasa muy mal, tenemos que dar salidas desde la ecologa mediante el fomento y la puesta en valor de los empleos verdes. Al mismo tiempo que tienen capacidad de generar trabajo entre muchsima gente sirven para reorientar el modelo productivo hacia otro en el que seamos capaces de generar actividades sostenibles. Con respecto a la distribucin de la riqueza, le aseguro que si siguiramos las propuestas que nosotros marcamos mucha gente iba a vivir mejor. Las mejoras iban a alcanzar a un 90% de la gente. Slo veran reducidos sus sueldos el 1% de la poblacin, que son quienes ms ganan.

P. Muchos creen que sus postulados son una mera utopa porque no estn respaldados por avales cientficos. Tienen razn?

R. No. Se equivocan de lleno. El decrecimiento no es una utopa y s lo es pensar que podemos continuar a este ritmo de consumo que impone el capitalismo. Y volver a la senda del crecimiento que pretenden es pan para hoy y hambre para maana, porque el crecimiento nos lleva al colapso ecolgico, a la crisis energtica, alimentaria y climtica, a las tres a la vez. Y esto ya lo estamos viviendo. Tenemos que buscar unas vas de salida que eviten el colapso social y el ecolgico y que permitan una prosperidad sin crecimiento donde la riqueza, el bienestar y el pleno empleo no dependan del crecimiento. Adems es un error poltico trasladar a las personas que vamos a volver al crecimiento porque es imposible. Es mentir a la ciudadana y generar frustracin.

P. Entonces no vamos a superar estas crisis como ha pasado con anteriores?

R. No. Los niveles registrados en los ltimos 50 aos muestran una progresiva decadencia estructural de las tasas de crecimiento. Entre los aos 60 y 80 tenemos tasas de crecimiento del 8% y ahora de menos 01. Estamos saliendo de una corta poca de la historia humana, muy corta, de unos 50 aos donde toda la economa se basaba en el crecimiento, en la explotacin brutal de los recursos naturales y la mano de obra. Eso se ha acabado porque ya hemos terminado con los recursos. No tenemos energa suficiente para situarnos en valores anteriores a la crisis. Esos tiempos jams regresaran. No se puede dar a nivel fsico, ni ecolgico ni energtico. Es imposible. Se pasar a un estadio diferente.

P.Qu riesgos implica continuar con las polticas de recortes marcadas desde Europa?

R. Las grandes desigualdades continuadas en el tiempo llevan sin remedio a graves conflictos sociales. Tenemos ejemplos actuales de los que podemos aprender como los abiertos en Egipto, Tuez, Siria y Libia. Las revueltas rabes estn provocadas por crisis alimentarias, porque la gente no tiene acceso a lo mnimo para poder comer. Por qu? Porque hay una crisis energtica y sube el precio del petrleo. Y hay una crisis alimentaria porque hay malas cosechas. En vez de tierras para alimentar a las personas explotan tierras para alimentar a los coches. La gente tampoco tiene acceso a los campos todos orientados al mercado exterior. Es un polvorn al que estamos contribuyendo.

P. Y para darle la vuelta al capitalismo imperante durante tanto tiempo Por dnde se empieza?

R. Se empieza por cambiar las prioridades. Hay que empezar por abandonar el pacto por los recortes y el pacto por el crecimiento para acordar la transicin social ecolgica. Se deben trabajar tres vertientes. Primero apostar por el empleo verde y decente. La OIT, Organizacin Internacional del Trabajo nos dice que de cara al 2020, si tenemos una apuesta real por el empleo verde se pueden crear hasta un milln de empleos en Espaa y hasta cien mil empleos en Euskadi. En segundo lugar es imprescindible modificar la distribucin de la riqueza y del trabajo. Con las rentas que hemos alcanzado es inconcebible a nivel moral, poltico y econmico que haya un sola persona que no tenga sus necesidades bsicas cubiertas. Para acabar con esto tenemos que dotarnos de una renta mnima de ciudadana y al mismo tiempo poner lmites con una renta mxima. Si queremos reducir el impacto econmico tenemos que reducir tambin el impacto que tiene las personas ms ricas. Y es necesario tambin redistribuir el trabajo porque estas frmulas permiten crear empleo sin crecimiento, es decir, producir la misma cantidad de cosas pero con ms personas trabajando durante menos tiempo. A este beneficio se suma otro aadido: proteger el planeta. Reduciendo la jornada laboral se otorga tiempo a la ciudadana para realizar ms actividades sostenibles, cuidar un huerto, salir al campo, cocinar No vivir para trabajar y consumir sino trabajar para vivir y tener las necesidades bsicas cubiertas. Y por ltimo, se ha de trabajar el pilar democrtico. Los propios ciudadanos debemos definir cules son las necesidades bsicas y cules las superfluas. Tenemos que escoger si no queremos que escoja un poder lejano. Debemos gestionar una democracia de la autolimitacin, ser capaces de decidir por qu y para qu queremos trabajar, producir y consumir. Y una vez decidido esto plantear qu tipo de relacin social y poltica vamos a tener.

P. Esa transformacin implica abandonar ciertos sectores productivos en favor del empleo verde. Las grandes multinacionales lo van a permitir?

R. S, podemos imponernos. Hay que luchar desde abajo. Tenemos mucho ms poder del que pensamos en nuestras manos, debemos ejercerlo. Es posible cambiar el sistema. Y de hecho el empoderamiento ya se est dando. Proliferan las cooperativas energticas, de banca tica, de vivienda, de produccin y consumo son ejemplos de un poder econmico real de participacin que estamos ejerciendo en paralelo a otros imperantes. Esas iniciativas estn empujando y representan otra forma de ver la economa con valores de igualdad, participacin, ecologa y autonoma. Pero eso, por s slo, no es suficiente porque esas acciones son islas. Tenemos que tener la capacidad de ir tejiendo redes entre ellas para que vayan formando pases y continentes. Dar un salto cualitativo. No tener miedo y plantear un sistema poltico y social que introduzca el cambio dentro de las instituciones y modifique al mismo tiempo las instituciones en s mismas. El nico eslabn que faltas en esa cadena y es capaz de darle la vuelta completa a todo esto y poner freno a los mercados, a la especulacin financiera y a todos los problemas ambientales que no tienen fronteras es Europa. Tiene la capacidad de luchar contra los parasos fiscales, que son, precisamente, bases para las multinacionales.

P. Y la sociedad est preparada?

R. Hay cada vez ms gente que piensa diferente. Los propios trabajadores del sector automvil o del turismo de masas, por ejemplo, ven que no tienen futuro. Se estn poniendo en contacto con nosotros sindicatos como ELA porque sus trabajadores son conscientes de la nula proyeccin de algunas profesiones y piden formacin en torno a la ecologa de lo social. Adems no son imprescindibles las mayoras. Los cambios tambin se pueden dar desde muchas minoras. No hay que creer que la gente que gobierna son mayoras. No lo son. Estamos gobernados por minoras, el famoso 1%. Hay muchos ms intereses en comn entre el 99% restante. Eso no quiere decir que no tengamos que superar mentalmente muchos obstculos que nos hemos puesto nosotros mismos pero estamos en un momento de oportunidad que no hemos tenido desde hace muchos tiempo. La crisis, a pesar de todo lo malo, es un momento de gran oportunidad para todos. Es una ocasin extraordinaria a nivel de alternativas reales. Debemos aprovechar esto para darle la vuelta. Debemos jugar esta baza.

P. Qu papel juega la educacin en este proceso que propone?

R. Un papel vital. Han de abarcarse tres mbitos, el de la educacin, la comunicacin y sensibilizacin y por ltimo, la emancipacin. El mbito educativo debe incidir en dos vertientes. Una hacia los pequeos y otra hacia los adultos. La labor en formacin continua es importantsima. Al mismo tiempo han de desarrollarse programas de sensibilizacin, porque hay una parte importante de la poblacin que no se cree que haya una crisis ecolgica y menos a nivel social. Aqu tenemos un trabajo pendiente. Y en el terreno de la emancipacin debemos asumir que tenemos poder para actuar sobre el sistema, poder para hacer cosas que hasta ahora nos venan dadas o impuestas. El mero hecho de cultivar tu huerto, aprender a tratar los vegetales y obtener alimentos sin pasar por el supermercado te capacita, te motiva y te convence de que puedes esquivar al sistema.

P. Disponemos de tiempo para combatir el colapso ecolgico?

R. S si somos capaces de dar cambios estructurales y de mentalidad a la vez en 15 20 aos porque la crisis ecolgica juega en nuestra contra.

P.Es necesario el respaldo de los partidos polticos para acometer estos cambios?

R. S. Tenemos que ir pensando alternativas polticas a este nivel. Ver con que movimientos podemos contar para ir dando ese salto cualitativo y buscar acuerdos de mximos entre ellos porque la solucin de la crisis que tenemos vendr slo desde la ecologa. Un partido poltico que no incluya en su adn esa visin del fin de crecimiento no se puede llamar transformador. Ni el PP ni el PSOE lo tiene integrado ni en su discurso, ni en su pensamiento ni en sus genes. No podemos esperar nada de ellos.


Fuente: www.eldiario.es/norte/euskadi/alava/utopia-podemos-continuar-impuesto-capitalismo_0_150135641.html



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