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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2013

Markaris fue recibido como una estrella en la Semana Negra
Al pueblo griego hay que contarle la verdad sin ninguna reserva

Javi lvarez
Rebelin


Petros Markaris es la tercera vez que pasa por la Semana Negra de Gijn. La primera fue cuando era bastante desconocido y acababa de publicar su segunda novela. Taibo pens entonces que deba tener su espacio en el Festival. Dice ngel de la Calle que ahora es facilsimo presentarle: Es Petros Markaris, y ya. Ha conquistado Europa y se ha convertido en la voz de Grecia. Frente a los nmeros de esta crisis, l nos cuenta lo que est pasando de verdad. Para romper el hielo a De la Calle no se ocurre otra cosa que preguntar por todo lo que ha pasado en Grecia desde la ltima vez que vino a la Semana Negra. Responde que durante estos ltimos cuatro aos todo ha sido un desastre, y a la vez una oportunidad que nos obliga a reflexionar sobre Europa y los europeos. En Grecia ocurri en una noche, se levantaron un da y la crisis ya estaba all. No contaban con preparacin para enfrentarse a ella, para preguntarse qu era y de dnde vena, as que los griegos se convirtieron en rehenes. Se ven las cifras, pero no a las personas que estn solamente para sufrir y pagar. Los griegos han vivido varias crisis, pero esta es la primera que no tienen esperanza. Markaris opina que los escritores tienen la obligacin de convencer a la ciudadana de que para salir se necesita esperanza y valenta. Su objetivo no es solo escribir novelas, sino hacerlo para explicar mediante ellas que se necesita una alternativa. El pueblo griego est desilusionado, decepcionado y desesperado. Ante esta situacin de desnimo es difcil convencerles de nada. Pero lo que s es importante es contarles la verdad sin ninguna reserva, que sepan lo que pasa. Pero los polticos mienten a la gente. Es absolutamente necesario decir a la gente lo que los polticos griegos no han dicho porque llevan aos instalados en un mensaje de no os preocupis, aqu no ha pasado nada y mientras lanzaban ese mensaje tranquilizador iban tomando medidas de recortes sin cesar. Eso hay que explicarlo a la ciudadana.

Desde 2010 el autor solo se ocupa de la crisis y ya le resulta agotador. Le produce incluso una cierta sensacin de desesperanza. Dentro de su familia tambin est instalada la crisis. Es crtico con los griegos. Ellos dicen que los errores los han cometido los alemanes, pero algunos son errores propios. El objetivo que tiene en mente es explicar estos fallos para que la gente los conozca y as se puedan subsanar. Las explicaciones nunca son fciles.

A Markaris le preocupa mucho que est viendo en Europa una realidad muy preocupante: el odio. Se ha transmitido el mensaje de que todos los griegos son corruptos y all impera la afirmacin de que todos los alemanes son nazis. Esas generalizaciones conducen al odio y cuando pase esta crisis, ese odio va a seguir ah, instaurado. Desde los cincuenta se han hecho esfuerzos para unificar Europa y ahora la crisis puede deshacerlos. Grecia, Espaa y Portugal salieron de una dictadura y fueron buscando a Europa como destino. Igual les pas a los pases del Este tras la cada de la URSS. Si les preguntas a las gentes de estos pases si quieren volver a la moneda propia que tenan antes, dicen que no, que sera peor. Pero no es as, en realidad seguir con una moneda nica solo resulta menos malo. Se necesita otra visin, que se nos diga que no estamos por el buen camino. No debemos confiar en que la nica senda es la que marcan las cifras, es solo una imagen. La Cultura tiene que ocuparse de la crisis porque es la nica que puede explicarla y hacer que la gente acte de otra manera. La gente se podr defender si entiende y comprende. Quiz la construccin europea debi plantearse primero desde la poltica y la cultura comn, ms que como la reunificacin econmica que se plante.

Alemania nunca entendi Europa, y quiz ah resida el problema. El modelo alemn es falso e imposible. Adems se ha roto el equilibrio entre Alemania y Francia, algo que al dejar de existir ha hecho que desaparezca la visin cultural europea. Desde los noventa se ha trabajado en una continua destruccin del equilibrio y el resultado ha sido el neoliberalismo. El mundo no puede vivir sin equilibrio. No puede ser que solo exista una posibilidad.

Por la tarde, la Carpa del Encuentro est a rebosar, a Petros Markaris le acompaan el librero Paco Camarasa y el reportero Vctor Garca Guerrero. Guerrero, gran conocedor de la realidad griega, hace un retrato de la situacin poltica y social de aquel pas como introduccin para preguntar a Markaris cundo se jodi Grecia. Le responde que en 2009 vivan una situacin de alternancia poltica entre Nueva Democracia y el PASOC. Ocultaban la realidad porque les serva para mantener esa alternancia. Cuando la Troika les intervino, utilizaron la medida para descargarse de las decisiones, diciendo que venan impuestas. El gobierno no hizo esfuerzos para resolver la crisis y en 2010 la situacin empez a deteriorarse para la gente de la calle y an no ha tocado techo. En cierta manera, la celebracin de los Juegos Olmpicos fue el inicio de la crisis. Markaris reconoce que aplaudi la entrada de Grecia en el euro. Fue un error, pero ahora es tarde. Sin embargo siempre estuvo en contra de que Grecia organizase los Juegos porque consideraba que superaba con creces las posibilidades del pas y solo servira para tender redes de clientelismo que ahora siguen pagando.

Tambin Europa cometi con Grecia un gran error, pens que era el nico pas en crisis, que era una excepcin. Ahora la crisis se ha instalado tambin en otros lugares europeos. El problema es estructural. Europa est formada por muchos pases y las decisiones deben llegar por concesiones y compromisos comunes. Cuando hay crisis, el modelo de Europa salta por los aires porque no es posible encontrar una solucin entre todos y los acuerdos no llegan.

De la inmigracin, especialmente de la albanesa, tambin habla porque estn sufriendo los efectos de una crisis repentina de una manera muy fuerte. Dice que los inmigrantes albaneses siempre han mostrado un gran deseo por integrarse en la sociedad griega y que la segunda generacin no se puede distinguir a simple vista de los griegos autctonos. Esta inmigracin se enfrenta a dos problemas. El primero es el paro; no tienen ningn trabajo, buscan donde pueden para encontrar algo que hacer. Su segundo problema es el partido neonazi que surgi tras la cada de la dictadura y que actualmente es la tercera fuerza del pas con un 15% de los votos. Los griegos estn desilusionados y cabreados, por esos sus votos se van a los partidos que estn fuera del sistema. As se va generando un racismo muy severo, algo que se quedar y que resultar difcil de erradicar luego. La crisis tiene la culpa de que se haya hecho indistinguible a los culpables de las vctimas. No se sabe hasta qu punto el culpable es una vctima y al revs. Los lmites no estn claros. Cuando el gobierno no ejerce las funciones que tiene que hacer siempre habr otros que les sustituyan para realizarlas y el pueblo tender a aplaudirles. Sin embargo, aunque la argumentacin sea correcta, la actuacin de estos delincuentes que realizan las funciones abandonadas por el gobierno no es correcta. La simpata hacia el culpable es peligrosa y adems resulta el primer paso hacia la dictadura. En el caso de los emigrantes, el gobierno no tom ninguna decisin y el partido neonazi la tom por l. Ahora es complicado separar a la gente que vive en los barrios de la ideologa de los neonazis, te responden que son gente simptica que les estn defendiendo. La realidad es que Grecia es un pas pequeo que no puede soportar un 10% de inmigracin. El gobierno no plante una poltica para esos barrios, los abandon y ahora est volviendo con una poltica de represin para demostrar que lo est haciendo mejor que el partido neonazi.

El pueblo perdi la confianza en la clase poltica y no esperan nada de sus polticos. Esas personas, que abarcan todas las edades, luchan por sus propios medios y mantienen una distancia entre su trabajo y la poltica. Los partidos tampoco se acercan a la gente. Este alejamiento es algo diferente a lo que la generacin de Markaris vivi, ellos siempre estaban en partidos polticos de izquierda. Respecto a la juventud, el autor seala que hay que convencerla para que se quede en Grecia, pero que lo haga para luchar y cambiar la situacin porque son gente muy bien formada. Si el pueblo quiere luchar hay que desarrollar la alternativa. Las marchas y las manifestaciones son formas de resistencia, pero no son las nicas. Hay jvenes que van a los barrios ms pobres para ayudarles a mejorar su escolarizacin. Otros buscan pisos vacos para la gente que no tiene casa. Cuanto ms elaboradas estn estas formas de resistencia mayor ser su eficacia. Es cierto que son una minora, pero existen. En Europa no podemos hacer una revolucin, la resistencia es una forma de luchar poquito a poco.

Con la crisis se plante escribir una triloga y una periodista en su pas le pregunt si pensaba que la crisis iba a durar tanto como para que pudiera escribir tres libros. Ahora tiene un problema, ya ha terminado las tres novelas y no se siente con fuerzas para iniciar una nueva triloga porque est agotado. Ha empezado con un eplogo. No sabe lo que an va a durar la crisis, pero l la va a darla por finiquitada con esta novela. En septiembre se publicar en Espaa Pan, educacin y libertad. Markaris nos anticipa que trata de la llamada generacin Politcnica, la de quienes estudiaban durante la dictadura militar griega y se enfrentaron a ella; esos mismos que luego pasaron a la vida pblica en mbitos polticos, educativos, sindicales Durante estos 30 aos, esa generacin ha cometido muchos errores y ahora, las nuevas generaciones de griegos, las que sufren el paro, tratan de pedirles cuentas. Es el reproche hacia sus padres y abuelos. El ttulo se corresponde con el lema que los estudiantes coreaban ante la dictadura.

Blog del autor: http://islainexistente.javialvarez.es


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