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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2013

Huir de la Moncloa en helicptero

Juan Carlos Monedero
Rebelin


En el momento de mayor debilidad objetiva del gobierno de Rajoy, ni el PSOE ni Izquierda Unida son capaces de promover el ltimo empujn que termine con este sarcasmo del gobierno del PP, que hoy parece, ms que un partido de la derecha liberal y conservadora, una asociacin urdida para delinquir. La falta de movilizacin de los partidos de la izquierda estatal es seal de que no quieren o no pueden hacer nada. Acordes, por otro lado, con la falta de movimiento en esa direccin de la ciudadana. Aunque sta ha demostrado recordemos el 15M o la PAH- que es capaz de saltar cuando menos se espera. Cosa que no puede afirmarse de los partidos. Es evidente que la marca Espaa est cubierta de mierda precisamente porque el partido en el gobierno est cubierto de mierda. Los alemanes y polacos que vivan en los alrededores de los campos de concentracin afirmaron que no olan a quemado. Nosotros no olemos lo suficiente, al parecer, los efluvios que suben del vertedero.

En el caso de Izquierda Unida, me temo que es una cuestin de capacidad, pues la voluntad de cambio, como el valor a los gladiadores, se les supone. Igual que los sindicatos van a remolque de la historia porque ya no tienen afiliados dispuestos a jugarse por ellos el salario de unos cuantos das -aunque no hacerlo podra costarles el trabajo para siempre-, IU no tiene detrs una ciudadana capaz de acorralar al gobierno reclamando democracia, como hemos visto en Amrica Latina, de manera que los gobernantes mentirosos tengan que salir en helicptero de la casa de gobierno. Por razones que ella misma debiera analizar, su capacidad de convocatoria es escasa. Demasiado burocratizada?

La renuncia al asalto al palacio de invierno por parte de la izquierda signific renunciar a cualquier tipo de reclamacin que no fuera parlamentaria. Igual que durante la Transicin el PCE de Santiago Carrillo golpe a militantes comunistas que portaban la bandera republicana (en un caso evidente de exceso de celo que buscaba combatir el anticomunismo de la dictadura), la izquierda no socialdemcrata ha carecido de cintura para entender todo lo que est pasando fuera de los lugares tradicionales de su tradicional tradicin (el partido, la fbrica, el peridico de referencia, el padre de familia, el sindicato, el obrero industrial). Los comunistas siempre han sido gente de orden, y en el desorden actual, slo encuentran sosiego en su crculo ms ntimo. No nos engaemos: Alberto Garzn, el diputado ms esperanzador de IU, est en el Parlamento solamente porque la direccin estaba convencida de que no sala escao por Mlaga.

Ese haberse dejado el alma detrs del cuerpo les impide obtener algo ms que las migajas que caen de la impotencia calva del PSOE. Y, lo que es peor, no ayudan a configurar el ariete que debiera haber convocado a la ciudadana para evitar que Diego Caamero entre en la crcel o para meter dentro a toda la cuerda de ladrones que piden recortes y recortes mientras ya no tienen sitio en el garaje para otro jaguar, otra tonelada de confeti o unos sobres cada vez ms grandes. Y si alguien no se acuerda, fueron los comunistas quienes ms dieron la cara contra el franquismo, pagando precios muy altos en tiempos muy duros.

Si IU no puede, el PSOE no quiere. Si en uno es impotencia, en el otro es tacticismo. Asustado por el caso de los ERE, por el juicio a Pepio Blanco, por su connivencia en la reforma del artculo 135 de la Constitucin o por la defensa cerrada de la monarqua, del Tratado de Lisboa o del gobierno de los Estados Unidos, el acorralamiento del PP slo quiere enfrentarlo en la medida en que se traduzca en una recuperacin electoral de votos. Pero con un Rubalcaba an peor valorado que Rajoy, ese escenario parece incierto. As que el mejor escenario es esperar y esperar y esperar, que en agosto todo cobra otro ritmo. Apuestan a que ese es el consejo de Felipe Gonzlez? Mientras adviene una segunda transicin.

No vamos a solucionar nada que no convoque el pueblo desde su hasta aqu hemos llegado. Lo que hay que ver es si de verdad hemos llegado hasta aqu. Porque sabemos que estn tocadas todas las claves para un estallido, pero nadie puede escribir qu es lo que hace que los regimenes finalmente caigan. Son cuestiones de consciencia (porque los parados, los desahucios, los recortes, las desigualdades ya las tenemos). La gota que desborda el vaso. Imaginar la alternativa. Que el dolor se vuelva insoportable. Que la burla del poder nos quite demasiada decencia. Hace falta que el pueblo deje de tener miedo a saber que el gobierno es y va a seguir sindolo un maltratador de la ciudadana. Se han dicho: o ellos o nosotros. Y estn haciendo su parte.

Blog del autor: http://www.comiendotierra.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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