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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2013

La capitana, un teniente coronel indigno y el entorno militar

Arturo Maira Rodrguez
Rebelin


Durante el mes de junio del presente ao, han vuelto a los medios de comunicacin las noticias referentes a la capitana del Ejrcito de Tierra que sufri acoso sexual y abuso de autoridad por parte de un Teniente Coronel del mismo ejrcito.

El teniente coronel, ascendido a coronel despus de los hechos juzgados, fue condenado a dos aos y 10 meses de prisin por dos delitos de abuso de autoridad: uno en su modalidad de trato degradante a un inferior, y otro en la de maltrato de obra a un inferior.

A la vista de la sentencia y de la relacin de Hechos Probados que contiene,i as como del fallo del recurso de casacin que mantiene la sentencia en toda su integridad, pueden hacerse las siguientes reflexiones:

La relacin de Hechos Probados contiene varios, que un ciudadano normal calificara de acoso sexista y acoso sexual:

En el primero, el teniente coronel condenado, Teniente Coronel Isidro Josii, que en ese momento todava no conoce a la capitana, le dice, cuando esta se presenta para recibir rdenes, que ira (ella) en sustitucin de su Capitn, como secretaria, ya sabes, como una secretaria de falda corta.iii

Este comentario tiene un claro carcter sexista.

En el segundo, se describe una situacin en la cual el Teniente Coronel Isidro Jos se sienta entre la capitana y otra compaera y ocurre lo siguiente, momento que aprovech aqul (el Teniente Coronel Isidro Jos) para poner una mano en la pierna de la Capitn, acaricindola y subiendo con ella hacia la entrepierna, haciendo sta un movimiento de sorpresa al notar el contacto y levantndose bruscamente.

Este hecho es sin duda una agresin sexual.

En el tercero, se relata En la tarde del da 7 y a la salida de una de las reuniones, el Teniente Coronel (Teniente Coronel Isidro Jos) detuvo a la Oficial agarrndola por un brazo, y comenzando a acariciarla le deca que tena que llevarse bien con l, que era muy amigo del Teniente Coronel Y, y que los IPECSiv eran muy importantes, y mientras le deca esto le acariciaba el brazo y el hombro llegando casi hasta la cara.

Este hecho tiene tambin el carcter de agresin sexual, acompaada de una ruin oferta para obtener ventajas profesionales.

En el cuarto, se dice El Teniente Coronel Isidro Jos se acerc nuevamente a la Capitn agarrndola de lamano y luego del brazo, reprochndole tener confianza con el Coronel y no con l, a loqu la Capitn Zv le contest que mientras vistiera uniforme, para l, ella era un

Capitn y no una mujer, a lo que el Teniente Coronel respondi que se arrepentira.

Otra vez el hecho descrito tiene un componente de agresin sexual o sexista, acompaado de amenaza.

El resto de los hechos probados son la respuesta violenta de un hombre acosador al ser rechazado.

Nos movemos por tanto en la estela de los mismos delitos, acoso y agresin sexual.

El abuso de autoridad en las dos modalidades descritas en la sentencia, es la forma que toma la violencia provocada por el rechazo a un acoso sexual en un ambiente militar.

La relacin de Hechos Probados contiene denuncias verbales de la capitana a su jefe directo, y al superior de este, de todas las agresiones sexuales y violencia posterior de que fue objeto. 

Algunas de las agresiones fueron pblicas. Adems la capitana solicit permiso para dirigirse al General de brigada D. Eduardo, permiso que nunca le fue concedido.

Es decir no solo sufri agresiones sexuales y violencia derivada de su rechazo al agresor, sino que sus superiores ignoraron sus denuncias y le impidieron el acceso a otros superiores en la cadena de mando, causndole as una notoria indefensin. El colectivo de sus compaeros, conocedor de los hechos, tampoco la apoy como debiera.

Las preguntas que surgen son las siguientes:

Por qu no se han calificado los hechos juzgados como delitos de acoso sexual?

La Justicia Militar enmarcada exclusivamente en el mbito castrense y con competencia en el conocimiento de los delitos militares y no en cualquier delito cometido por militares, no debera juzgar los delitos de acoso sexual.

Al juzgarlos se viste el muerto, y las acciones sealadas no se califican de la forma correcta. vi

Parece evidente que la calificacin de los delitos sera diferente si el juicio se hubiese celebrado en la Jurisdiccin Ordinaria.

El principal delito cometido y origen de todos los dems ha sido el de acoso sexual a una mujer. El resto: abuso de autoridad, trato denigrante, amenazas, etc. es una consecuencia del rechazo al agresor por parte de la vctima; y de las circunstancias que los rodean (jerarqua militar, prepotencia, machismo, etc.) . Si la capitana hubiese sido capitn no hubiese pasado nada.

Por qu los superiores de la capitana no tomaron medidas para evitar lo que estaba sucediendo, y no denunciaron los hechos a travs de la cadena de mando?

La denuncia de hechos violentos o arbitrarios cometidos por el mando sigue siendo una tarea casi imposible en el seno de los ejrcitos, donde todava parece reinar una disciplina errnea y un temor insuperable a las revanchas que pueden venir desde arriba.

El machismo entendido como menosprecio de la mujer y violencia hacia ella, es soportado por el colectivo militar, que parece no darle importancia o mirar hacia otro lado.

Al machista no se le combate. Prueba de ello es que el Teniente Coronel Isidro Jos ascendi a coronel por seleccin, despus de unos hechos delictivos que eran o deban ser conocidos por sus jefes, y por su entorno.

Por qu estos superiores, incapaces de poner coto a los desmanes de un teniente coronel machista y violento, no han sido juzgados y castigados por su evidente incapacidad y su silencio culpable ante unos delitos graves?

Segn noticias recientes en un medio de comunicacinvii, la capitana, despus de la publicacin y confirmacin de la sentencia, ha denunciado a sus mandos, que conocedores del acoso sexual de que fue objeto, no hicieron nada por impedirlo, permitiendo as que la situacin de humillacin y violencia que sufra continuase. La denuncia no ha sido admitida a trmite.

Tambin indica este medio que segn fuentes prximas a su defensa la capitana puede estar siendo represaliada como consecuencia de los hechos que la convirtieron en una vctima, y de su respuesta valiente y digna ante ellos. Las represalias impulsadas, segn fuentes prximas a su defensa, por antiguos amigos o compaeros de promocin del condenado incluyen bajas calificaciones profesionales, rechazo en el curso de ascenso a comandante, entre otras.

Adems un juzgado togado militar de Madrid ha abierto diligencias contra ella por un presunto delito de deslealtad, que el Cdigo Penal Militar castiga con penas de hasta seis aos de prisin.

Las conclusiones que se pueden derivar de todo lo anterior son las siguientes:

La Justicia Militar tal y como se aplica hoy en da en Espaa, no ofrece las garantas mnimas para proteger a las mujeres militares de delitos de ndole sexual cometidos dentro de los cuarteles. Adems desvirta la calificacin de los delitos, hacindolos menos visibles. Esto es tremendamente daino porque estos delitos requieren visibilidad social para ser corregidos.

La mujer, dentro de los ejrcitos espaoles no est en la misma situacin que los hombres para realizar una carrera militar de acuerdo con sus capacidades. La presin que a veces sufre es insoportable.

La Justicia Militar, en cuanto institucin y jurisdiccin, debe ser suprimida en tiempos de paz, en aras de una jurisdiccin nica para todos los espaoles. Esto ha sido una constante aspiracin de las capas ms progresistas de nuestra sociedad.

Los pases ms avanzados en este aspecto de Europa tales como Alemania, Francia, Holanda, Austria, Noruega y Dinamarca, han transformado la jurisdiccin militar mediante su incorporacin a la jurisdiccin ordinaria y atribuyendo su competencia a salas especializadasviii.

La crisis econmica, social, y poltica, en la que estamos inmersos, ha hecho que gran nmero de ciudadanos se pregunten si nuestras leyes y nuestro sistema poltico son los adecuados para construir un pas mucho ms democrtico, igualitario, justo y humano, donde los servicios bsicos para el ciudadano: sanidad, educacin, cuidado de los ancianos, de los nios y de los menos capaces, sean pblicos y blindados en la Constitucin; y donde la participacin ciudadana en la poltica sea mucho mayor.

En este sentido muchos de nosotros clamamos en las calles por un cambio profundo de la Constitucin. Este artculo ha sido escrito para contribuir en la medida de mis fuerzas a este objetivo.

La soberana nacional reside en el pueblo espaol, del que emanan los poderes del Estado. Constitucin Espaola.


Arturo Maira Rodrguez. Capitn de Navo Ingeniero retirado

e-mail: [email protected]

Notas:

i http://www.elderecho.com/penal/Tribunal-Militar-Sentencia-Recurso-EDJ_EDEFIL20130110_0002.pdf

ii As aparece denominado en el texto de la sentencia.

iii Todos los entrecomillados estn transcritos directamente del texto de la sentencia y relacin de hechos probados. Dentro de ellos las aclaraciones entre parntesis son del autor.

iv Las siglas IPECS designan a los Informes Personales de Calificacin, elemento bsico en la calificacin para el ascenso de cualquier militar.

El Teniente Coronel Y era el jefe inmediato de la capitana.

v Por razones de respeto a la privacidad de la capitana victima de los sucesos la denomino capitana Z

vi En el documento de trabajo Algunas reflexiones para la reforma de la Justicia Militar del Seminario permanente de Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias Sociales de Cuenca la investigadora Beatriz Lpez Lorca escribe

Con ello, en la actualidad, la justicia militar, reducida al mbito estrictamente castrense, ha circunscrito su competencia al conocimiento de los delitos militares y no a cualesquiera delitos cometidos por militares pues, en efecto, se hizo un gran esfuerzo para clarificar que el Cdigo Penal Militar (en adelante, CPM) no sea aplicable a los militares por el simple hecho de serlo, sino que el criterio seguido en dicha aplicacin deriva- con mayor o menor fortuna- de las funciones que realizan.

vii http://politica.elpais.com/politica/2013/06/18/actualidad/1371579734_762313.html

viii La investigadora Beatriz Lpez Lorca escribe en el documento de trabajo mencionado ms arriba, refirindose a la conjuncin entre el Derecho y el Ejrcito esta tendencia de la preponderancia de lo militar se ha ido flexibilizando y amoldando a los requisitos propios e inherentes a la implantacin y consolidacin del Estado de Derecho, incluso invirtindose, en el ltimo tercio del s. XX, en pases como Alemania, Francia, Holanda, Austria, Noruega y Dinamarca- por ceirnos nicamente al entorno europeo-, mediante un proceso de transformacin de la jurisdiccin militar mediante su incorporacin a la jurisdiccin ordinaria y atribuyendo su competencia a salas especializadas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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