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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2005

Complejo militar-industrial estadounidense
El Carlyle Group, un negocio de iniciados

Red Voltaire


Primer gestor mundial de valores financieros y fondos de inversin, el Carlyle Group agrupa a la flor y nata de la poltica mundial. Dirigido por el ex Secretario de Defensa Frank Carlucci, incluye tanto a George Bush padre como a los Bin Laden, George Soros, Mijail Jodorkovsky o John Major. Se ha especializado en asumir el control de sociedades de armamentos y de medios de comunicacin. Aprovechando el mandato presidencial de uno de sus ex cuadros, Bush hijo, el Grupo influye de acuerdo con sus intereses en la poltica exterior de los Estados Unidos. Usando y abusando de sus relaciones, el grupo obtiene el 30% de retorno por concepto de inversiones, a riesgo de verse regularmente envuelto en casos de delito financiero y de corrupcin. El Carlyle Group surgi a mediados de los aos 1980 con motivo de un problema relacionado con los esquimales. Al trmino de un acuerdo con el Estado federal, varias empresas de Alaska recibieron en 1971 importantes subvenciones del gobierno federal para crear empresas in situ. Quince aos despus, la mayora de esas sociedades haban acumulado deudas considerables y amenazaban con declararse en bancarrota.

El senador de Alaska, Ted Stevens, logr entonces que se aprobara una clusula en la ley fiscal de 1984 autorizando a esas empresas a vender sus deudas a compaas estadounidenses ricas a cambio de una compensacin fiscal.

En concreto, una empresa esquimal que haya perdido 10 millones de dlares en un ao fiscal puede vender sus deudas en siete millones de dlares. Por su parte, el comprador estadounidense puede descontar 10 millones de dlares de las ganancias declaradas al IRS, beneficindose as de una reduccin fiscal de tres millones de dlares [1].

Stephen Norris, cuadro dirigente de la divisin Fusin-Adquisicin de la sociedad Marriott, comprende que este rejuego fiscal constituye un filn que debe explotarse. Su objetivo: encontrar sociedades con sede en Alaska dispuestas a vender sus deudas, ponerlas en contacto con compaas estadounidenses, y embolsarse de paso 1% de comisin.

Para montar la operacin, seduce a David Rubinstein, ex miembro del gobierno de Carter [2], que en ese entonces trabaja desde hace seis aos en el bufete de Shaw, Pittman, Potts & Trowbridge y de G. William Miller & Co, tambin en los servicios de fusin-adquisicin. David Rubinstein posee una impresionante libreta de direcciones que le permite encontrar interlocutores en ambos lados.

El xito de la operacin, efectuada en el seno de Marriott, incita a los dos hombres a abandonar esa estructura para instalarse por cuenta propia. As, en unos pocos meses, se apropian del 1% sobre mil millones de dlares de reducciones de impuestos, o sea, de 10 millones de dlares. Todo ello en una sociedad recin creada que ellos denominaran el Carlyle Hotel de Nueva York, donde efectan la mayora de sus reuniones. Naca el Carlyle Group.

Errores financieros, avances polticos

Pero todo lo bueno llega a su fin y el gobierno federal suprime rpidamente ese rejuego fiscal. Rubinstein y Norris pasan ahora a comprar empresas en la coyuntura econmica floreciente de los aos 80.

El objetivo del juego consiste en obtener prstamos en los grandes bancos, ocupar posiciones importantes en sociedades en apuros financieros, asumir su control a bajo precio, reorientar su poltica comercial y despus revenderlas a un precio ms elevado. El principal modo de accin es la compra de empresas, financiado por el endeudamiento [3].

El inicio es catico, y Stephen Norris y David Rubenstein van descubriendo poco a poco el carcter despiadado del universo econmico donde quieren operar. Varias operaciones fracasan en provecho de sociedades ms hbiles en la actividad, mientras que otras resultan exitosas aunque sin generar las ganancias esperadas.

En 1987-88 ocurre todo lo contrario, cuando Carlyle enfrenta un cmulo de deudas. Ambos socios salen entonces en busca de refuerzos y reclutan a figuras como Dan DAniello y William Conway, ex dirigente de los servicios financieros de MCI Communications.

El golpe magistral es la incorporacin de un profesional experto en finanzas que haba sido antes un poltico controvertido, Frederic V. Malek. Este, ex jefe de personal del presidente Nixon, en septiembre de 1988 se ve directamente fustigado por un artculo del Washington Post que narra los delirios paranoicos y antisemitas del presidente Nixon. En dicho artculo se revela que en julio de 1971, a solicitud del presidente, Malek elabor un listado electrnico de los empleados judos de la Oficina de Trabajo y Estadsticas, medida que en aquellos momentos culmin con la marginacin provisional de dos funcionarios judos que ocupaban altos puestos en el organigrama, Peter Henle y Harold Goldstein.

El mismo da que estalla el problema, que afecta gravemente su carrera poltica, Malek recibe una llamada de Stephen Norris pidindole que se uniera a Carlyle. Para la sociedad de Washington, ello constituye una forma inesperada de enrolar a un hombre tremendamente bien situado en el mundo estadounidense de los negocios. Entre sus contactos figuran en especial los nombres del presidente George H. W. Bush y de su hijo, George Walker Bush, futuro presidente. Con l, Carlyle puede asumir una nueva dimensin.

Esta nueva dimensin no se refiere al xito financiero, sino ms bien al increble desarrollo de los contactos polticos de la firma, los cuales, posteriormente, redundarn en importantes logros. En aquellos momentos, el primer proyecto es apoderarse del control de Craterair, sociedad encargada del suministro de alimentos para los pasajeros de diversas compaas areas.

En 1989, el presidente y director general de Marriott, J. W. Marriott, desea en verdad librarse del lastre de su compaa. Dan Altobello, que dirige ese sector, propone de inmediato a Carlyle que la compre. Esa opcin aparece hoy como una evidencia: Norris, Malek y DAniello son, en efecto, tres de los ex dirigentes de Marriott.

Frederic V. Malek es quien se ocupa de la operacin, en la cual incorpora a George W. Bush, hijo del presidente en aquel momento. La experiencia de Bush hijo en el sector petrolero no tiene a priori relacin alguna con sus nuevas funciones de miembro del consejo de administracin de Craterair.

Es por lo tanto en otra direccin donde deben buscarse los motivos de su enrolamiento, motivos reveladores de los nuevos mtodos de Carlyle. En realidad, Malek est jugando en tres bandos: por un lado, acaba de negociar, fuera de Carlyle, el control de la compaa area Northwest, de la cual es presidente y director general. Dicha compaa solicita a menudo los servicios de Caterair.

Asimismo, requiere de permisos federales en materia de regulacin area para desarrollar su actividad. La incorporacin de George W. Bush, que necesita enriquecer su curriculum vitae en el mundo de los negocios, permite vislumbrar el otorgamiento de los permisos por mediacin de su padre, situado en la Casa Blanca, todo lo cual representa un incremento en las actividades de Caterair.

Los cabos sueltos se atan. La Guerra del Golfo, que provoca el miedo a los atentados y el alza de los precios del petrleo, representa infelizmente para Carlyle una crisis en el sector de la aviacin civil.

El audaz arreglo sufre, pues, un doloroso fracaso. Pero la compaa de Norris y Rubinstein, mientras tanto, ha aumentado considerablemente sus contactos polticos [4].

Frank Carlucci: el hombre de los servicios al servicio de Carlyle

Frank Carlucci. En 1988, el gobierno de Reagan abandona la Casa Blanca. Carlyle, fiel a su tradicin, decide reclutar a sus mejores elementos. La seleccin recae en Franck Carlucci [5], que precisamente acaba de dejar su cargo de secretario de Defensa. El 26 de enero de 1989 pasa a ser vicepresidente del Carlyle Group, inaugurando una nueva era para el grupo.

Es, de hecho, un refuerzo poltico de gran valor. Muy involucrado en la Guerra Fra, durante la cual foment un gran nmero de golpes bajos en diversos sitios del planeta, Carlucci es el hombre de los servicios estadounidenses, ex compaero de aula de Donald Rumsfeld en Princeton.

En 1978, en el gobierno de Carter, es vicedirector de la CIA antes de integrar el departamento de Defensa en la poca de Reagan, bajo la direccin de Caspar Weinberger. Despus de transitar en 1982 por la Sears World Trade [6] donde se ve implicado en un negocio de trfico de armas vinculado a la CIA, Carlucci es designado en 1986 para dirigir el Consejo de Seguridad Nacional, en sustitucin del almirante John Poindexter, quemado en el caso Irn-Contra.

En noviembre de 1987, sustituye a Caspar Weinberger en el cargo de secretario de Defensa, durante los ltimos 18 meses del gobierno de Reagan. En ese perodo, se familiariza con el proceso de elaboracin del presupuesto de los ejrcitos y de las ventas de armas, una experiencia valiosa para su futuro cargo en Carlyle.

De ese modo, Frank Carlucci estar presente en la primera compra lucrativa para Carlyle en el sector de los armamentos. Es, de hecho, un allegado de Earle Williams, presidente de la BDM International, sociedad asesora en cuestiones de defensa, filial de la Ford Aerospace. Williams haba salido victorioso en su hbil intento de hacerse nombrar en la Naval Research Advisory Board, que asesora a la Marina estadounidense sobre sus opciones estratgicas a largo plazo, permitiendo as a la BDM obtener jugosos contratos.

Todo ello, simplemente, enrolando en la BDM a la esposa de Melvyn Paisley, entonces a cargo de la asignacin de los contratos de la Marina. Este ltimo integra incluso las filas de BDM despus de haber cesado en sus funciones en 1987.

En el verano del 88, este feliz cctel de corrupcin, de trfico de influencia y de fraude es finalmente objeto de una investigacin a gran escala que culmina con la acusacin contra docenas de responsables del Pentgono debido a la asignacin de contratos de defensa. El ms destacado de ellos es nada menos que... Melvyn Paisley.

El escndalo, pues, rebota lgicamente y salpica de paso a la BDM, cuyo valor cae de forma drstica dejando el camino libre a los nuevos compradores. Vendida por 425 millones de dlares a la Ford Aerospace en 1988, en 1990 la BDM es comprada nuevamente, esta vez por Carlyle por la suma de 130 millones, gracias a los buenos oficios de Earle Williams, que conserva en ella su cargo de presidente, mientras que Carlucci y William Conway pasan a formar parte de su junta administrativa. El xito de Carlyle es completo.

En cuatro aos, el Carlyle Group ha creado las bases de su xito futuro: habilidad financiera, una abultada libreta de contactos en la esfera poltica y especializacin en el sector de la Defensa donde los contactos polticos de alto nivel son precisamente esenciales. El perodo que sigue es de aplicacin de las lecciones aprendidas en el pasado. Es tambin el perodo en que William Conway va siendo cada vez ms importante en las decisiones del grupo.

Es un hombre de negocios conocido por su buen olfato en el mundo de las finanzas, y tambin por sus mtodos de gestin autoritarios y conservadores. Conway, conjuntamente con David Rubinstein, participa desde el inicio en el azaroso resurgimiento de la Divisin Defensa y Aeroespacial de LTV Corp, que apuntala la fama del grupo.

Carlyle en territorio saud

En ese mismo perodo, el Carlyle Group establece relaciones con Arabia Saud. Aprovechando la guerra del Golfo y una diplomacia estadounidense favorable al rgimen saud, Carlyle entra en contacto con el prncipe Alwaleed bin Talal, entonces con 35 aos de edad, sobrino del rey Fahd y estudiante egresado de escuelas en los Estados Unidos. Poseedor de una gran fortuna cuyo origen sigue siendo desconocido, en esa poca bin Talal quiere hacer inversiones en los Estados Unidos.

El clima poltico es all favorable, y la crisis financiera incita a los banqueros a buscar dinero en los sitios donde lo encuentren. Uno de los mayores bancos del pas, el Citicorp, busca as 1,500 millones de dlares para mantenerse a flote. Consciente de la oportunidad, el prncipe Alwaleed acude a un bufete de negocios de Washington para entrar en accin.

ste le aconseja recurrir a los servicios del grupo Carlyle, que posee mltiples posibilidades en materia de conexiones polticas que pueden resultar tiles al prncipe. La maniobra, no obstante, choca con la negativa de varios miembros del Congreso, opuestos a que los bancos estadounidenses fuesen controlados por inversionistas extranjeros.

La habilidad para actuar de Stephen Norris permite finalmente obtener el acuerdo indispensable del Federal Reserve Board, con la condicin de que el prncipe Alwaleed no intervenga en la gestin del banco. De ese modo, el 21 de febrero de 1991, el Carlyle Group puede vanagloriarse de haber permitido que el prncipe saud invirtiera 590 millones de dlares en uno de los principales bancos estadounidenses. La maniobra permite al prncipe Alwaleed poseer potencialmentee el 15% de las acciones del banco, lo cual lo convierte en uno de sus principales accionistas.

Declaraciones mordaces de Stephen Norris, atribuyendo a Carlyle la salvacin del banco y dando a entender que el prncipe tratara sin duda de influir en las decisiones de su junta administrativa, llevan finalmente al Federal Reserve Board a reanalizar parcialmente su autorizacin. No obstante, el Carlyle Group ha logrado hacer su entrada en el escenario internacional.

La sociedad aprovechar su posicin ventajosa para adquirir en 1992 une empresa poco conocida, Vinnell, que en el Medio Oriente debe servir a la experiencia militar de Carlyle. Vinell es una sociedad privada cuya actividad consiste en entrenar ejrcitos extranjeros cuando estos lo requieran.

Desde 1975 se encarga de la formacin de las fuerzas armadas saudes, y de sus mercenarios, compuestos por los elementos ms aguerridos de las Special Forces, combatieron junto a las tropas regulares en la Guerra del Golfo en 1991. En aquellos momentos, una comisin investigadora del Congreso impulsada por el senador Henry Jackson, haba revelado que los criterios de reclutamiento prohiban que se enrolase a toda persona de religin juda.

Despus, la sociedad se ve involucrada en el escndalo Irangate, ya que Richard Secord, general retirado de la Air Force que trabajaba para Vinnell, se vio implicado en ello como cmplice de Oliver North.

En 1987, un artculo de Time Magazine impugn de nuevo a la sociedad de mercenarios al revelar que dos de sus empleados habran tenido participacin en el frustrado intento de derrocar al primer ministro de Granada, el izquierdista Maurice Bishop.

La adquisicin por Carlyle no cambiar en nada las actividades de Vinnell. Por el contrario, de 1992 a 1995 ir acompaada de un fortalecimiento de la presencia militar estadounidense en la regin. En 1995, las oficinas en Riad de Vinnell y de BDM, dos sociedades en manos de Carlyle, son sacudidas por un sanguinario atentado que causa siete muertos, entre ellos cinco estadounidenses.

Las oficinas afectadas son las que mantienen el contrato de Vinnell con la Guardia Nacional en momentos en que un gran nmero de saudes quieren que el ejrcito estadounidense se retire del pas.

Este asunto provoca un gran escndalo en los Estados Unidos y mltiples testimonios annimos sacan entonces a la luz que Vinnell, en realidad, es una fachada para las operaciones de la CIA, encargada en Arabia Saud de infiltrar agentes en el ejrcito nacional. Segn un ex empleado, incluso despus de la nueva adquisicin por BDM (lase Carlyle) de la sociedad, esta habra conservado toda su autonoma.

Esto levanta una parte del velo y muestra el color poltico y las intenciones de los dirigentes del Carlyle Group. No obstante, estos revenden Vinnell en 1997 [7], lo que no impide que esta sociedad contine sus actividades en Arabia Saud. Este papel la convierte en blanco de importantes polmicas despus de los atentados del 11 de septiembre y del surgimiento, en el gobierno de Bush, de una violenta corriente antisaud.

Un apoyo de calidad: James Baker III

En 1993 el Carlyle Group prosigue su accidentado recorrido para llegar a la cima del mundo de las finanzas. Para lograrlo, necesita un nuevo instrumento en sus relaciones pblicas y polticas, una figura reconocida ms accesible que Frank Carlucci, que entretanto se haba convertido en miembro de la junta administrativa de 32 sociedades, algunas de las cuales no pertenecan a Carlyle. Al final de la era Bush, en 1992, David Rubenstein, Frank Norris y William Conway acuden, pues, a la Casa Blanca para cazar all la rara avis que necesitan: James A. Baker III [8].

James Baker III. Este cuenta con una impresionante hoja de servicios a favor de los republicanos: subsecretario de Estado de Comercio durante el gobierno de Ford en 1975, fue director de campaa de Ford, Reagan y Bush; director del gabinete de Ronald Reagan de 1981 a 1985, secretario del Tesoro de 1985 a 1988, y, ms tarde, secretario de Estado durante el gobierno de George Bush padre de 1989 a 1992.

Tras ser derrotado por William Jefferson Clinton, Bush padre regresa al mundo de los negocios del cual haba salido, aceptando tareas de responsabilidad en Enron y, a la vez, en el Carlyle Group. El anuncio de su incorporacin a la sociedad con sede en Washington desencadena una efervescencia en los medios masivos de comunicacin en torno a Carlyle, y se anuncia incluso la prxima llegada de Colin Powell al Grupo. Comoquiera que sea, la incorporacin de Baker fortalece considerablemente la posicin de Carlyle.

George Soros. El nombre de James Baker permitir al grupo reunir fondos importantes, lo cual haba sido imposible hasta ese momento. El primer objetivo, fijado por David Rubinstein en 500 millones de dlares, ser superado con rapidez gracias al arribo del financiero George Soros que en 1992 acaba de poner de rodillas a la libra esterlina inglesa [9]. Este acepta invertir 100 millones de dlares en la sociedad, pero tambin, obviamente, aportndole su propia celebridad de financiero sin igual. Esto permite a Carlyle reunir, en cuatro aos, ms de 1 300 millones de dlares, o sea, ms del doble de la suma a la que se aspiraba en un inicio.

Las nuevas compras se ven entonces coronadas por el xito, centrndose el Grupo en los sectores vinculados a la Defensa y a las ventas de armas, dos terrenos que requieren de contratos con el gobierno. Pero el acercamiento a quienes toman las decisiones polticas es ya la especialidad de Carlyle. De este modo, el grupo florece, haciendo ganar cerca de un 30% anual a sus accionistas.

La lista de los miembros de Carlyle sigue alargndose con el arribo de George Bush padre al rango de consejero superior, habindose convertido ya en amigo cercano de David Rubinstein, y tambin del ex primer ministro conservador britnico, John Major, quien a fines de 1997 es el encargado de las inversiones en Europa.

El Carlyle Group cuenta asimismo con el apoyo del fondo de pensin del Banco Mundial, al haber reclutado a su ex tesorera a cargo de las inversiones, Afsaneh Mashayekhi Beshloss. Esta haba confiado a Carlyle una buena parte de los fondos a su disposicin.

Carlyle multiplica sus inversiones en el extranjero, en especial en Amrica Latina, Rusia (con el oligarca Mijail Jodorkovsky [10]) y Europa, e incorpora a responsables polticos tales como el primer ministro de Corea del Sur, Park Tae-joon y el ex presidente de Filipinas, Fidel Ramos. Los que no pueden trabajar en el Grupo envan a sus allegados, como hizo Madeleine Albright al hacer contratar a su hija Alice.

El arribo de George W. Bush a la presidencia de los Estados Unidos constituye una consagracin para el Carlyle Group. El nuevo presidente de la Casa Blanca, de hecho, debe su nombramiento a la labor de zapa jurdica efectuada por James Baker III, miembro del Carlyle Group, y a los amigos polticos de su padre, George H.W. Bush, vinculado tambin a los fondos inversionistas de Washington.

Carlyle incluso financi la campaa poltica de los republicanos con una suma de 359,000 dlares, contra slo 68,000 para los demcratas. La desventaja de esta poltica es que centra sobre la sociedad la atencin del conjunto de los medios de comunicacin estadounidenses.

Bush padre e hijo: la diplomacia Carlyle

El primer escndalo verdadero estalla en marzo de 2001, con motivo de una visita de Bush padre a Arabia Saud, en calidad de responsable del Carlyle Group. Su encuentro con el rey Fahd suscita numerosas preguntas en la prensa estadounidense: se trata de un encuentro diplomtico?, de un viaje de negocios privados?, de ambas cosas a la vez? Preguntas mucho ms legtimas cuando el ex presidente de los Estados Unidos, acompaado de John Major, aprovecha la ocasin para reunirse con ex socios de negocios, la familia Bin Laden, en momentos en que uno de los hermanos, Osama bin Laden, es ya considerado una amenaza terrorista por los servicios de informacin estadounidenses.

El segundo caso ms importante se refiere a Corea del Sur. La llegada al poder de George W. Bush se caracteriz por una poltica sumamente agresiva con respecto a Corea del Norte, calificada de Estado bribn. Los pases de la regin, tales como Corea del Sur o Tailandia, ven con malos ojos esta escalada diplomtica que les hace cuestionarse seriamente sobre los acuerdos firmados con Carlyle en mayo de 1999, con motivo de una visita de George Bush padre.

Existen contactos privilegiados entre la sociedad y numerosos dirigentes locales, ya que Carlyle cuenta en sus filas con el primer ministro surcoreano electo en 2000, Park Tae-joon, as como con su yerno, Michael Kim, encargado de la gestin de los intereses coreanos en los Estados Unidos, y con el ex primer ministro tailands, Anan Panyarachum.

Esta estructura pacientemente construida se ve de pronto afectada por las declaraciones del nuevo presidente norteamericano, influido l mismo por los halcones de su gobierno. George W. Bush parece jugar contra su propio equipo. Muy pronto es llamado a recapacitar.

El 6 de junio de 2001, George W. Bush hace un viraje brusco y anuncia la reanudacin del dilogo con Pyongyang. Cuatro das despus, el New York Times alude a las discusiones entre Bush padre y Bush hijo que provocaron esa decisin: segn el diario, Bush padre, convencido de que su hijo haba sido mal orientado por el Pentgono, le habra aconsejado adoptar una posicin ms moderada en este caso.

Habra esgrimido el argumento de que una posicin dura con respecto a Corea del Norte pondra en dificultades al gobierno surcoreano, y, por consiguiente, daara los intereses norteamericanos en la regin. Injerencia sta muy poco habitual en la direccin de una democracia tan slidamente arraigada como la de los Estados Unidos.

Esto no constituye un hecho aislado: el 18 de julio de 2001, el New York Times informa sobre una nueva intervencin del ex director de la CIA en la diplomacia estadounidense. George Bush padre, en efecto, habra llamado de parte de su hijo a Abdullah, el prncipe heredero de Arabia Saud, con el objetivo de garantizar al gobierno saud que el corazn [de su hijo] estaba del lado correcto con relacin al Medio Oriente.

Una llamada necesaria a causa de la poltica exclusivamente pro-israel llevada a cabo por el actual presidente. Segn el diario, este ltimo estaba presente cuando se hizo la llamada telefnica. Estas revelaciones provocan violentas reacciones por parte de las organizaciones cvicas que abogan por moralizar la vida poltica. As, son muchas las que piden que Bush padre dimita del Carlyle Group si es que desea desempear un papel en la diplomacia del pas.

El 11 de Septiembre: la Divina Providencia para el Carlyle Group

La polmica es en verdad fuerte, pero no es nada en comparacin con la que espera a los accionistas de Carlyle a fines del verano de 2001. La sociedad est de hecho sumida en el acontecimiento ms traumtico que hayan conocido los Estados Unidos despus de Pearl Harbour: los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Ese da, el Carlyle Group celebra su conferencia internacional anual con los inversionistas en el Hotel Ritz Carlton, en Washington DC. Frank Carlucci, James Baker III, David Rubenstin, William Conway y Dan DAniello han invitado a una galera de ex dirigentes venidos de los cuatro rincones del planeta, a expertos en cuestiones militares, a rabes ricos llegados del Medio Oriente y a varios inversionistas internacionales de peso que, de ese modo, pueden presenciar los ataques terroristas en vivo.

Entre las personalidades se encuentran en especial Shafiq Bin Laden, oficialmente molesto con su hermano Osama, y George Bush padre. Este ltimo, segn el vocero de Carlyle, habra abandonado la conferencia poco antes de los atentados y estara en un avin sobrevolando el Midwest cuando se emiti la prohibicin de despegar a todo aparato que se encontrase en tierras norteamericanas.

La primera consecuencia de esos ataques constituy un regalo del cielo para el Carlyle Group: el Congreso aprueba de inmediato el desbloqueo de 40 mil millones de dlares para la Defensa mientras que, en la sombra, los miembros de la administracin Bush comienzan a sacar cuentas sobre el presupuesto de 2002 del Pentgono, que prev un alza de 33 mil millones de dlares.

Tales decisiones permiten que los socios de Carlyle aumenten tremendamente su fortuna. El proyecto hasta entonces sumamente polmico del Crusader, la superarma estadounidense, se aprueba por unanimidad. Este proyecto es defendido con vehemencia por Carlyle debido a que lo ejecuta la United Defense, sociedad controlada por el fondo estadounidense. Sus dirigentes, adems, se aprovechan de esas decisiones para nacionalizar la United Defense en diciembre de 2001, embolsndose de paso 237 millones de dlares.

Un hecho menos glorioso sale a la luz con la publicacin en la prensa estadounidense, y en especial en el Wall Street Journal, de informaciones que revelan los vnculos activos del Carlyle Group con la familia Bin Laden, iniciados a principios de los aos 90 cuando el grupo trataba de asumir el control de la sociedad italiana Italian Petroleum. En aquella oportunidad, el emisario de Carlyle en el Medio Oriente, Basil Al Rahim, haba visitado Arabia Saud, Jordania, Bahrein y los Emiratos rabes Unidos en busca de inversionistas. Fue entonces cuando conoci a la familia Bin Laden, que diriga una empresa de obras pblicas valorada en 5,000 millones de dlares, el Saudi Binladin Group.

La familia, de hecho, haba roto con el ms conocido de sus 50 miembros, Osama, a quien se le haba retirado la nacionalidad saud en 1991, pero el artculo del diario Wall Street Journal hace nfasis en la terrible paradoja que representa para la familia del terrorista el hecho de enriquecerse gracias a los atentados por intermedio del Carlyle Group.

Esta informacin obliga a los dirigentes a reducir las inversiones de la familia Bin Laden (calculadas segn ellos en dos millones de dlares, en realidad es esta suma multiplicada varias veces, segn estima Basil Al Rahim, quien dej el grupo en 1997) y a liquidar con rapidez sus haberes.

Cuando se produce la psicosis en torno al ntrax, en octubre de 2001, el Carlyle Group est ah de nuevo para ofrecer -o ms bien para vender- la solucin: el Grupo posee el 25% de una sociedad llamada IT Group, especializada en la eliminacin de residuos ambientales y txicos.

Atravesando una situacin delicada antes del episodio del ntrax, el IT Group firma en ese perodo diversos contratos de desinfeccin en edificios contaminados, tales como el Hart Senate Office Building y el Centro de distribucin postal de Trenton [11].

Esta labor, que emplea 400 trabajadores a tiempo completo durante varios das, permite vislumbrar la milagrosa salvacin de la empresa. En definitivas no sera as, pues la compaa, de todos modos, se declara en quiebra aunque no sin antes haber reducido considerablemente sus deudas.

Las huellas de Carlyle se cruzan tambin con las de Bioport, sociedad que posee el contrato gubernamental exclusivo para elaborar una vacuna experimental y polmica contra el ntrax. En esta sociedad trabaja, de hecho, el almirante retirado William Crowe, presidente de la oficina de directores de gabinete de la Secretara de Defensa, en tiempos de Frank Carlucci. Aunque ambos hombres se conocen bien, entre ambas sociedades, sin embargo, no se establece vnculo comercial alguno.

En Francia, el Carlyle Group adquiere la principal empresa de Vitrolles, el Groupe Genoyer que hace piezas de repuesto para el fabricante de equipos petroleros Halliburton. Despus se apodera de la papelera Otor, antes de invertir en la prensa.

De 1999 a 2002 posee el 30% del Figaro, que impuso a Dominique Baudis como presidente del Comit editorial [12]. En la actualidad posee el 28% de Aprovia (el polo profesional y floreciente del ex grupo Vivendi Universal Publishing), con nombres como Test, Le Moniteur o LUsine nouvelle, y participaciones en Mdimdia, que edita, por ejemplo, Le Quotidien du Mdecin y controla las ditions Masson.

Por este conducto, puede evaluar y analizar de manera permanente la investigacin y el desarrollo industrial franceses. Adems, la Vivendi Universal Entertainemente ha sido tambin adquirida por Carlyle.

Por otra parte, Carlyle ha hecho inversiones en bienes inmuebles con filiales en Boloa, Ivry, La Dfense, Malakoff, Montrouge y Pars, con una clara preferencia por los inmuebles que alojan a sociedades vinculadas con los armamentos.

El estudio detallado del funcionamiento del Carlyle Group sorprende y preocupa. Nunca la influencia de una sociedad privada ha amenazado tanto con devorar a una democracia tan antigua como la de los Estados Unidos.

Esa sutil dosis de connivencia, de corrupcin y nepotismo, a semejante nivel de responsabilidad, hace entender de manera particular las palabras pronunciadas por el presidente Dwight Eisenhower al abandonar la direccin del pas en enero de 1961: En el seno de los diferentes consejos gubernamentales debemos protegernos contra la accin de una influencia injustificada, ya sea buscada o no, por parte del complejo militar-industrial.

Existe y seguir existiendo el potencial para la escalada desastrosa de un poder daino. Jams debemos permitir que la entrada de esa agrupacin ponga en peligro nuestras libertades y nuestros procesos democrticos



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